Cuando el mundo está a punto de cumplir este mes, un año del comienzo de la pandemia del Covid-19, la humanidad, representada por los gobiernos de los diferentes países, sigue guardando la esperanza en la ciencia médica, para que en una carrera contra reloj, logre vacunar de manera masiva a millones de personas y generar inmunidad contra el contagioso virus. 

Sin embargo, en la práctica, lo que realmente hay es un mar de incertidumbre sobre todos los aspectos que rondan las vacunas contra el Covid-19 y su aplicación. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente se están desarrollando más de 169 vacunas candidatas contra la COVID‑19, 26 de las cuales se encuentran en fase de ensayos en seres humanos.  

Lo primero por decir es que la OMS viene trabajando desde hace meses en colaboración con científicos, empresas y organizaciones de salud internacionales a través del Acelerador ACT en aras de una respuesta más rápida a la pandemia. Cuando se encuentre una vacuna segura y eficaz, el COVAX (dirigido por la OMS, GAVI y la CEPI) garantizará que tanto el acceso a dicha vacuna como su distribución sean equitativos, protegiendo así a la población de todos los países. Se dará prioridad a las personas expuestas a un mayor riesgo. 

COVAX es uno de los tres pilares del Acelerador de acceso a herramientas COVID-19 (ACT), que fue lanzado en abril por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Comisión Europea y Francia en respuesta a esta pandemia. Reunir a gobiernos, organizaciones mundiales de salud, fabricantes, científicos, sector privado, sociedad civil y filantropía, con el objetivo de brindar acceso innovador y equitativo a los diagnósticos, tratamientos y vacunas de COVID-19. El pilar COVAX se centra en este último. Es la única solución verdaderamente global para esta pandemia porque es el único esfuerzo para garantizar que las personas en todos los rincones del mundo tengan acceso a las vacunas COVID-19 una vez que estén disponibles, independientemente de su riqueza. 

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Pero los interrogantes sobre el tiempo de inmunidad, los efectos adversos, la accesibilidad a la vacuna por parte de todos los países, siguen con pocas respuestas. 

Una de los temas más recurrentes es cuánto durará la inmunización para quienes reciban una vacuna. Pero esta es una respuesta que aún no la tienen los expertos, quienes esperan que continúen los estudios para determinar estas y más preguntas que quedan pendientes. 

“No sabemos cuánto dura la inmunización”, le dijo a CNN en Español el doctor Jarbas Barbosa, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud. “Todavía no hay una información segura”. 

Esto, según Barbosa, se debe a los diferentes procesos de producción de cada vacuna. “Las vacunas tienen proceso de producción muy distinto y que cada una puede producir una inmunidad que va durar un año, dos años, cinco años… y eso va a depender de cada una”, agregó Barbosa. 

“No sabemos porque en este momento tampoco sabemos cuánto dura la inmunidad de la infección natural, pero está viendo que apenas no ha pasado un año ya de la pandemia y hay personas que están teniendo reinfecciones”, dijo la doctora Flor Muñoz, especialista en vacunas en el Texas Children’s Hospital y profesora del Baylor College of Medicine.  

Según Muñoz, lo que pasará ahora con las vacunas es que se seguirán haciendo estudios en las personas que la han recibido para ver si sufren una infección de nuevo y, en caso de que sí, ver cuán grave es. 

¿Qué se sabe sobre los efectos adversos? 

En cuanto a los efectos adversos, hasta ahora los científicos y demás expertos que han estado detrás del desarrollo de las diferentes vacunas indican que los efectos secundarios que se han observado a corto plazo son: 

  • Dolor y enrojecimiento en el lugar de la inyección 
  • Fatiga
  • Mialgia o dolores y molestias musculares 
  • Artralgia o dolor en las articulaciones 
  • Dolor de cabeza 

Sin embargo, la FDA (U.S Food & Drug Administration), la oficina del gobierno americano que controla y vigila el uso de medicamentos y alimentos, en su programa CBER Plans for Monitoring COVID-19 Vaccine Safety and Effectiveness (Planes del CBER para monitorear la seguridad y efectividad de la vacuna COVID-19) advierte que se trabaja en un borrador de posibles resultados de eventos adversos con estas vacunas. La lista de eventos es la siguiente y está, obviamente sujeta a cambio:
 Síndrome de Guillain-Barré
 Encefalomielitis diseminada aguda
 Mielitis transversa
 Encefalitis / mielitis / encefalomielitis /meningoencefalitis / meningitis /encefalopatía
 Convulsiones / convulsiones
 Accidente cerebrovascular
 Narcolepsia y cataplejía
 Anafilaxia
 Infarto agudo de miocardio
 Miocarditis / pericarditis
 Enfermedad autoinmune
 Muertes
 Resultados del embarazo y el nacimiento
 Otras enfermedades desmielinizantes agudas
 Reacciones alérgicas no anafilácticas
 Trombocitopenia
 Coagulación intravascular diseminada
 Tromboembolismo venoso
 Artritis y artralgia / dolor articular
 Enfermedad de Kawasaki
 Síndrome inflamatorio multisistémico en niños
 Enfermedad potenciada por la vacuna

Vale recordar que los efectos secundarios de las vacunas no son poco comunes, aunque existe una fuerte controversia mundial sobre posibles repercusiones en el desarrollo posterior de autismo en niños que han sido vacunados. Vacunas como la de la gripe estacional, por ejemplo, puede causar fiebre y fatiga, entre otros síntomas. Y la usada para prevenir el herpes puede inducir escalofríos, dolor muscular y malestar estomacal, por nombrar algunos. 

En cierto modo, estas reacciones leves a moderadas son “algo bueno”, dice William Moss (Director ejecutivo del International Vaccine Access Center de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins), porque “es una señal de que el sistema inmunitario está respondiendo a la vacuna”. Sin embargo, no se les debe restar importancia.  

Caso particular por mencionar es el de la vacuna del laboratorio Pfizer y BioNtech, que empezó a ser aplicada de manera masiva el pasado fin de semana en el Reino Unido. 

Allí, la Agencia del Medicamento de Reino Unido (MHRA en inglés), decidió lanzar una advertencia para todos aquellos que sufran reacciones alérgicas, de abstenerse a inyectarse la vacuna. 

La Agencia del Medicamento de Reino Unido (MHRA en inglés), decidió lanzar una advertencia para todos aquellos que sufran reacciones alérgicas, de abstenerse a inyectarse la vacuna. 

Este organismo alerta que las personas con “historial significativo de reacciones a vacunas, medicinas o alimentos o que hayan recibido el consejo médico de llevar consigo un autoinyector de epinefrina” no se pongan la vacuna contra el Covid-19 de Pfizer.  

Pese a esto, y dejando en claro que no existe total certeza sobre los efectos secundarios de las vacunas, los laboratorios han conseguido que la mayoría de países, los eximan de cualquier responsabilidad si se presentan eventos adversos de gravedad en las personas vacunadas, lo que quiere decir que serán los estados los que asuman cualquier indemnización económica si la hubiere y la responsabilidad sobre la salud pública en cada país. 

Tal es el caso de Colombia que a través de la Ley 333 de 2020, dio vía libre a la adquisición de vacunas contra el Covid y estableció procedimientos para su acceso. En la que además se determinó que “Los fabricantes de vacunas contra la Covid–19 adquiridas y suministradas por el Gobierno Nacional sólo serán responsables por acciones u omisiones dolosas o gravemente culposas, o por el incumplimiento de sus obligaciones de buenas prácticas de manufactura o de cualquier otra obligación que le haya sido impuesta en el proceso de aprobación”. 

¿Qué tanto acceso se tendrá a las vacunas? 

En lo que tiene que ver con el acceso que tendrá cada nación a las vacunas, en qué tiempo y en qué cantidad, el tema no dista mucho de lo que se viene dando en el campo de la salud, desde antes de la pandemia; es decir, los países ricos y desarrollados vacunarán mucho más rápido y a más población. 

Según ha confirmado la OMS, las naciones ricas, que representan solo el 14% de la población mundial han comprado el 53% de las todas las vacunas contra el Covid-19. 

Solo Canadá, uno de los países que empezó a vacunar este mes, ha comprado dosis suficientes para vacunar hasta cinco veces a su población. 

Mientras que países pobres casi 70, sólo podrán vacunar a una de cada diez personas según advirtió Amnistía Internacional. 

Por esta situación fue que la OMS  respaldó el programa COVAX, que busca garantizar la distribución equitativa de las vacunas y 189 países se han sumado. Pero algunos países como Estados Unidos no se han inscrito y se aseguraron acuerdos bilaterales. 

COVAX espera entregar unos 2,000 millones de dosis para fines del 2021, pero eso solo representaría alrededor del 20% de la población de los países que forman parte del mecanismo. 

Para Ben Phillips, autor del libro Como Luchar contra la Desigualdad, resulta escandaloso que las naciones ricas estén marginando a las naciones pobres en el suministro de vacunas, que será inicialmente escaso. 

Pero más escandaloso aún, denunció, es que tal escasez de suministros obedezca a que las empresas se les permite acumular licencias y hacer con ellas lo que quieran. 

Los accionistas de las compañías farmacéuticas incrementarían sus ganancias, solo que lo harían un poco más lentamente, si se compartieran las licencias y el conocimiento para que pudiera comenzar la producción en masa a escala mundial, señaló. 

Por ahora, China, Reino Unido, Rusia, Canadá ya arrancaron a vacunar y Estados Unidos aspira hacerlo a mediados de este mes. 

De acuerdo con la OMS, en todos los países del mundo hay tres formas de obtener la vacuna. La primera es por medio del acceso nacional, con acuerdos directos de los gobiernos con los fabricantes. La segunda es el acceso grupal, con acuerdos regionales para suministrarla. Y la tercera, el acuerdo global, representado por COVAX, la plataforma multilateral de la OMS, la Unión Europea y la Fundación Bill y Melinda Gates para garantizar el acceso equitativo a vacunas contra el COVID-19 para todos los países. 

Dentro de COVAX, al que se adhirieron varios países de Latinoamérica y el Caribe, entre ellos México y Brasil, hay otros 30 países o territorios que cuentan con capacidad económica de comprar las vacunas, y otros 10 las recibirán gratis cuando estas estén disponibles: Bolivia, Dominica, El Salvador, Granada, Guyana, Haití, Honduras, Nicaragua, Santa Lucía y San Vicente, y las islas Granadinas. 

¿Y el almacenamiento y distribución? 

Por ahora se están ensayando dos tipos de vacunas. Unas que se apegan más al procedimiento científico ya conocido de incubar el virus y otras que usan es el ARN mensajero, fragmento de código genético del virus que además es un procedimiento totalmente novedoso. 

Estas últimas deben ser almacenadas y distribuidas a menos de 70 grados centígrados, como la Pfizer-BioNTech, lo que supone que será mucha más complicada su distribución, pues además han advertido su delicado trato, lo que supone que tendrán que habilitarse centros de vacunación con megacongeladores, como se está haciendo ya en Alemania, por ejemplo. Algo que, en los países con menos recursos, como India, u otros de Asia, los países africanos y de Latinoamérica, no será tarea fácil.  

Todas estas consideraciones lo que dejan ver es que a muchos países les tocará adquirir diferentes vacunas. 

México, por ejemplo, con unos 130 millones de habitantes el segundo el país más poblado de América Latina, planea vacunar a 10 millones de personas por mes de forma gratuita, según anunció el presidente, Andrés Manuel López Obrador. Su gobierno compró 34 millones de dosis a Pfizer-BioNTech, y esa empresa se ocupará de mantenerlas ultracongeladas. También tiene acuerdos con la china CanSino y con la rusa Gamaleya, de las cuales adquirirá 35 y 32 millones de dosis respectivamente. Asimismo, ese país está dentro de la iniciativa COVAX con un 20%, es decir, 51,5 millones de dosis a través de ese mecanismo.  

Argentina también compró 22 millones de dosis de AstraZeneca y 25 millones de dosis de la rusa Sputnik V, de Gamaleya, que demostró tener también más del 95% de eficacia. El gobierno argentino destinó 170 millones de dólares en adquirir las vacunas, y es uno de los que más dosis se ha asegurado de acuerdo con su población. 

También Brasil, donde vive cerca de un tercio de la población total del subcontinente -el segundo país con el mayor número de fallecimientos por covid- anunció la compra de 50 millones de dosis de Gamaleya, así como 100 millones de vacunas de AstraZeneca. 

Estas son las vacunas: 

Lo que hay que saber de las vacunas.

La más cara: Moderna 

La vacuna de Moderna, de ARN mensajero o ARNm es también eficaz en un 95%, según la compañía. Es la más cara, y costaría unos 21 euros (25 dólares). Esta puede conservarse a temperaturas de 20 grados bajo cero. 

Johnson & Johnson 

La cuarta farmacéutica a nivel mundial desarrolla la vacuna contra COVID-19 a través de su filial belga Janssen. Del ensayo a gran escala en EE. UU. aún no hay datos, pero la dosis podría costar 20 dólares.  

Pfizer-BioNTech: precio “medio” 

El precio de la vacuna de la alianza Pfizer-Biontech, también de ARNm, se estima en Europa actualmente entre 15 y 17 euros (unos 19 dólares al cambio), un “30% más barato que las de otros laboratorios contra la gripe estacional”, de acuerdo con la encargada de prensa de la empresa, Sally Beatty. La dosis de BioNTech tendría también una eficacia del 95%. La mayor dificultad que presenta es que debe ser almacenada a menos de 70 grados centígrados bajo cero. 

Gamaleya 

La rusa Sputnik V, de vector viral, de los laboratorios rusos Gamaleya, cuesta menos de 10 dólares, según sus desarrolladores, y cuenta con una eficacia del 92%. Se producirá no solo en Rusia, sino también en Brasil, India, China, Corea del Sur y Hungría. Se almacena a temperatura normal de refrigerador. 

CanSino 

La vacuna china de CanSino, que llegaría a unos 4 dólares la dosis, sería otra de las más asequibles, después de la de AstraZeneca-Oxford.  

La más barata: AstraZeneca-Oxford 

La dosis de vacuna más barata podría ser la de AstraZeneca, que, en colaboración con el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, piensa venderla al costo de producción: 2,5 euros (2,8 dólares). Dado que es doble dosis, el precio total por ciudadano sería de 5,6 euros, muy por debajo de las de Pfizer o Moderna. España ha comprado 31,5 millones de dosis de esta vacuna que, según datos preliminares, tendría entre un 62% y un 90%de eficacia. Se puede guardar a temperatura normal de refrigerador.  

Sinovac, CoronaVac 

Niguna de estas dos compañías chinas ha dado a conocer el precio exacto de las dosis de sus vacunas. Se dice que en China se ofrecían las vacunas experimentales de Sinovac a 60 dólares la dosis en octubre de 2020. Bio Farma, la empresa estatal de Indonesia, habló de unos 13,60 dólares. 

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