Capturan a reconocida empresaria Stella Durán por corrupción en Invima

Por: JUSTICIA TOMADO DE EL TIEMPO (Ver artículo original aquí)

La Fiscalía General capturó a 14 personas que hacían parte de una red que a cambio de sobornos agilizaba permisos y otros trámites que permitían vender productos médicos, suplementos dietarios y productos de belleza sin revisión científica previa. 

La red de corrupción en el Invima presuntamente agilizaba la expedición y falsificación de registros sanitarios, a cambio de dádivas.

Entre los capturados está la reconocida empresaria del mundo de la estética y productos de belleza Stella Durán. Durán ha sido reconocida por premios como los Salón Pro, galardón entregado por 500 profesionales de la belleza.

Sus centros de belleza, además de Colombia, están en Ecuador y Perú. 

De acuerdo con la Fiscalía, a Durán se le imputarán cargos por cuatro delitos: cohecho por dar un ofrecer, concierto para delinquir, falsedad ideológica en calidad de determinadores y enriquecimiento ilícito de particulares.

La investigación obtuvo evidencias de que se consiguieron de forma ilegal los registros de los siguientes suplementos dietarios y productos de belleza: Abexine, que es un gel utilizado para tratar dolencias ocasionadas por enfermedades como artritis y osteoartrosis. 

También está Fattache, fibra con la que supuestamente se perdía peso, y Canna Pain, crema y parches estéticos.

Entre los detenidos hay funcionarios del Invima, intermediarios y representantes de laboratorios farmacéuticos, señalados de diseñar un esquema criminal para que determinados productos se vendieran sin un certificado que permitiera conocer qué efectos tendrían en la salud de los consumidores. Responderán por los delitos de concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos, cohecho propio, y falsedad ideológica en documento público. 

La Fiscalía determinó que los medicamentos en los que hubo una autorización y registro fraudulento son Icncla (antibiótico), Bactiflox (antibiótico), Duoartril tabletas (antihipertensivo), Helmintaz tabletas (antiparasitario), Nimeflex (antinflamatorio), Renilax tabletas (desloratadina), y  Bactrogyn óvulos.

La investigación se inició gracias a las alertas del director del Invima. El proceso comenzó a mediados del 2017, cuando la Fiscalía interceptó 100 llamadas telefónicas e hizo seguimientos que evidenciaron estas prácticas que afectan a los consumidores.

También falsificaban estudios de estabilidad, lo que implica que en el mercado se pusieron medicamentos que no tienen control del Estado.

También se pagabaron denominados peajes, o coimas, para reducir el valor de multas que impone el Invima por irregularidades con medicamentos y productos para la salud.

La Fiscalía dice que casi que se terminó montando un Invima paralelo que hacía auditorías previas no formales que permitían que algunos productos pasaran las inspecciones.

Esta red ilegal cobraba 750.000 pesos por trámites de renovación de registro sanitario de un producto. También cobraba 2 millones de pesos por vender estudios de estabilidad de productos aprobados por el Invima.

La red criminal cobraba hasta 14 millones de pesos por preauditorías que garantizaran las certificaciones de los laboratorios cuando recibieran las visitas oficiales del Invima.


Capturan a otro implicado en red de corrupción en el Invima

TOMADO DE EL ESPECTADOR (Ver artículo original aquí)

El anuncio de las capturas lo hizo el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, al lado del director del Invima, Javier Humberto Guzmán.Fiscalía

Una nueva captura se realizó por parte de las autoridades en el marco de la investigación que se adelanta por presuntas irregularidades al interior del Invima, entidad que se encarga de la vigilancia de los medicamentos en el país. Se trata de Jorge Iván Sánchez Salazar, quien ahora pasa a engrosar la lista de detenidos por supuestamente pertenecer a una red de corrupción dentro de la institución que, a cambio de dinero, habrían modificado los permisos que tenían varios medicamentos, suplementos dietarios y productos de belleza, para ser comercializados en el país.

Sánchez Salazar será llevado en próximas horas ante un despacho judicial. Allí la Fiscalía General le imputará los delitos de  cohecho por dar u ofrecer, concierto para delinquir, falsedad ideológica en calidad de determinadores y enriquecimiento ilícito de particulares. Por estos mismos hechos, ayer fueron detenidos la reconocida esteticista, Stella Durán y 12 funcionarios del Invima.

(Le puede intersar: Stella Durán y 12 funcionarios del Invima fueron capturados por red de corrupción)

Según la investigación, le red se encargaba de agilizar la expedición de registros sanitarios para que los productos salieran al mercado. Por si fuera poco, los funcionarios de la red habrían falsificado varios de estos documentos, “lo cual ha permitido que los colombianos adquieran estos elementos sin conocer su composición real, lo que representaría un atentado contra la vida de los consumidores”, aclaró la Fiscalía, quien agregó que, para su trabajo, fue clave las denuncias que hizo el director del Invima, Javier Humberto Guzmán, y de las alertas de varios funcionarios de la entidad.

Para lograr las órdenes de captura, el ente investigador interceptó más de 100 líneas telefónicas que le permitieron rastrear a los integrantes de la red que organizaron su trabajo ilegal en varias tareas específicas. Unos se encargaban de falsificar los registros sanitarios, otros de alterar los sistemas de información, lo que ha permitido que en el mercado actual haya productos que no tienen el control estatal. Además, había quienes falsificaban estudios de estabilidad de medicamentos, quienes cobraban sobornos a cambio de modificar multas que imponía el Invima y unos más que realizaban auditorias previas a las oficiales para garantizar el buen desempeño.

(Lea también: Desarticulan organización señalada de vender medicamentos falsos en el país)

Para acceder a los servicios de esta red, las tarifas también eran muy clara. A cambio de la renovación de un registro sanitario, cobraban $750 mil; por la venta de estudios de estabilidad de productos, en donde se certifica la duración del principio activo del medicamento, la red pedía $2 millones. Y, por los servicios de auditoría previa a los oficiales, el servicio costaba $14 millones, pero sin tiquetes ni viáticos.  Además de estas capturas, el CTI, con el apoyo del Gaula Militar, capturó a una supuesta tramitadora y a una empresaria de productos de belleza, Stella Durán, quienes deberán responder por los delitos de cohecho por da u ofrecer, concierto para delinquir, falsedad ideológica y enriquecimiento ilícito de particulares.