Por: Jorge Vergara Carbó

La primera “jugadita”

La jugadita del hoy presidente Iván Duque, consistió en enviarle una carta como Senador de la República, en enero de 2017, al entonces director de la SIC (Superintendencia de Industria y Comercio) Pablo Felipe Robledo, para que interviniera en el contrato de la Ruta del Sol Dos, y procediera a su liquidación dado los escándalos alrededor de dicho contrato.

Pablo Felipe Robledo procedió a abrir la investigación y mediante Resolución 5216 del 16 de febrero de 2017, decretó unas medidas cautelares administrativas con el propósito de suspender o hacer cesar los efectos ilegales de las conductas presuntamente contrarias a la libre competencia económica desplegada por el Instituto Nacional de Concesiones(INCO), hoy Agencia Nacional de Infraestructura “ANI”.

Pablo Felipe Robledo, ordenó a la ANI, la liquidación del contrato de Ruta del Sol dos, dándole tres (3) días, para que procediera. Pero la ANI, no procedió, ni la Superintendencia de Transporte inmediatamente como lo pedía desaforado el director de la SIC. La Decisión de Pablo Felipe Robledo sorprendió a todos los colombianos, dado que se venía estudiando por parte del gobierno declarar la caducidad o nulidad del contrato a la Ruta del Sol dos.

Con su decisión el señor Pablo Felipe Robledo perjudicó al país, dado que no es lo mismo liquidar un contrato que declararlo nulo o declarar su caducidad. Los argumentos que utiliza el SuperIndustria son baladíes, no tienen sustento jurídico y mucho menos ético, es producto de sus actos corruptos al frente de esa entidad, en sus diversas actuaciones por lo que nos vimos muchas veces obligados a denunciarlo ante la Procuraduría y Fiscalía, sin resultado alguno.

Entre las denuncias, por un lado, está el manejo que le dio a las elecciones en la Cámara de Comercio de Barranquilla, en donde tenía relaciones impropias que en varias ocasiones lo llevaron a tomar decisiones contrarias a la ley, exponiendo su cargo para favorecer al grupo que por años ha manejado esa Institución, con actos de posible corrupción que nunca fueron investigados a pesar de las distintas denuncias presentadas y, por otro lado, está el caso del Cartel del Cemento, en el que se demoró para sancionar, pero cuya sanción fue irrisoria comparado con el dinero que lograron las tres cementeras sacarle del bolsillo a los colombianos con el sobre precio que nos cobraron.

Solo en julio 22 de 2019, la Superintendencia de Transporte decide conjuntamente con el Ministerio de Transporte y la ANI, darle cumplimiento a la Resolución de la SIC, para proceder a liquidar el contrato de la Ruta del Sol Dos. De acuerdo al periódico Portafolio, la decisión la toman bajo la excusa de garantizar seguridad jurídica, para lograr una solución y obtener el máximo valor posible de los bienes de la ruta del Sol Dos, a favor de “Terceros de Buena Fe”.

Según este organismo, la orden de disolución de la sociedad se justifica en que la compañía suscribió el 27 de febrero de 2017 con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) , el acuerdo de terminación y liquidación del contrato de concesión número 001 de 2015. En atención a ello, a partir de la celebración de dicho acuerdo, la sociedad quedó imposibilitada de desarrollar su empresa social.

Así mismo, el Ministerio de Transporte y la ANI también anunciaron que se encuentran adelantando un proceso de revisión de un posible acuerdo conciliatorio “que sea favorable para las finanzas del Estado”, en función de la sentencia de la Corte Constitucional que condicionó la aplicación del artículo 20 de la Ley 1882, priorizando el pago a terceros de buena fe, como lo son las entidades financieras Itaú, Bancolombia, Davivienda, Banco de Occidente, Banco de Bogotá, Banco Popular y Banco AV Villas, en el Contrato de Concesión de la Ruta del Sol, sector 2. Cinco de ellos pertenecen al grupo financiero de Sarmiento Ángulo sólo Davivienda y Itaú no le pertenecen.

El escándalo surge a raíz de un posible acuerdo que denunció la periodista María Jimena Duzán entre el Mintransporte y los bancos que reclaman una deuda del contrato Odebrecht-Episol –Solarte, la Ruta del Sol Dos, antes de que se emita un fallo pendiente del Tribunal de Arbitramento de Bogotá, para pagarle a los terceros de buena fe, la suma de $1.2 billones, o sea a los bancos, que la mayoría pertenecen a Sarmiento Angulo.

Es decir, el señor Sarmiento Angulo le prestó unos recursos financieros a la Ruta del Sol Dos, siendo socio de esa empresa otra empresa del grupo AVAL EPISOL, a través de Corficolombiana. Un auto préstamo que pensábamos habían desaparecido del país, a raíz del desfalco del grupo Gran Colombiano que lideraba Michelsen Uribe. El hombre de los caballos. Lo recuerdan.

Sobre este tema , el periodista Gonzalo Guillén en una entrevista que tuvo con el funcionario de la Superfinanciera suspendido (la entidad que controla a los bancos y corporaciones financieras) Roberto Mauricio Rodríguez Saavedra, publicado en el portal “La Nueva Prensa” del 02 de agosto de 2019, hace una serie de denuncias, entre ellas una grave que puede ocurrir este 6 de agosto, fecha fijada para pronunciarse el Tribunal de Arbitramento de la Cámara de Comercio de Bogotá:

“…con seguridad, permitirán que un Tribunal de Arbitramento ordene que todos los colombianos obligatoriamente le paguen a una serie de bancos $1.4 billones, correspondientes al costo de la corrupción practicada entre Odebrecht y el grupo Aval” sigue diciendo “ Sarmiento Angulo incurrió en el delito de auto-préstamos, y antes de ser resarcido por el erario que probablemente deberá pagar el costo del fraude, en realidad debería ir a juicio”.

Los colombianos pensamos ingenuamente que los auto-préstamos habían desaparecidos del país, desde el año 1.982, con el hombre de los caballos.

La ruta de la corrupción

La ruta de la corrupción, está en la “jugadita” del Supertrasnporte-Mintrasnporte y ANI, de no esperar el fallo del Tribunal de Arbitramento sobre este caso. No podían esperar ese fallo, ya que la orden de su máximo jefe era salvar la plata de Sarmiento Angulo, de quién se afirma financió el 60%, de la campaña política de Iván Duque para llegar a la presidencia, más el poder que le otorgaba ser el dueño del periódico El Tiempo y de Portafolio que pertenece a esa casa editorial.

No podemos pasar por alto que Odebrecht, tiene tres reclamaciones sobre el contrato, una en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca donde reclamaba en principio $789.000 millones, y hoy esa reclamación está por encima de los $3 billones. Las otras dos demandas son internacionales, una en España y la otra en Francia, demandas que superan los US$1.500 millones.

En vez de que ellos nos paguen vamos a terminar pagándole a unos empresarios corruptos. Caso similar al de Electricaribe y la Triple A en Barranquilla, donde terminaremos pagándole a los españoles una indemnización que supera los US$1.500 millones.

Segunda “jugadita”

Muy oronda sale la Mintrasporte a los medios de comunicación a decir que en defensa de la seguridad jurídica no se puede desconocer el artículo 20 de la ley 1882 de enero 15 de 2018, que defiende la buena fe de terceros, que es la palabrita que utilizará este gobierno para proteger la inversión de sus amigos. No dice la Ministra que en este caso los terceros de buena fe, son empresas del socio del proyecto de la Ruta del Sol Dos. Lo que indica que los cinco (5) bancos de Sarmiento Angulo sabían y conocían bien el proyecto de Infraestructura y resulta según la Ministra de Transporte que ahora los colombianos tenemos que pagar entre todos la plata que le prestó el grupo AVAL, conjuntamente con Davivienda y el banco Itaú por $1.2 billones.

Lo sorprendente es que la Ministra justifica el acuerdo diciendo que los bancos en compensación al país no cobrarán los intereses de la deuda, lo que nos significa a los colombianos un ahorro de $230.000 millones. ¡Qué consideración del señor Sarmiento Angulo!, no nos cobra los intereses pero si recupera el capital invertido a sabiendas que en el país estos proyectos de Infraestructura tienen problemas de todo tipo.   Comenzando con la “tramoya”, como lo hicieron en este proyecto que lograron con coima sacar al grupo Nule de la licitación y al grupo Español OHL, quedando como únicos proponentes , después propusieron cambio de diseño y terminaron por pedir reajustes cuando se ganaron la licitación con precios bajos. No hay un solo proyecto de infraestructura en el país, que no tenga problemas y sobrecostos.

La trama de corrupción

Toda una trama se montó alrededor del contrato de Odebrecht en la Ruta del Sol Dos, con sus socios Sarmiento Angulo y los hermanos Solarte. Participaron el hoy presidente Duque, el Superintendente de Industria y Comercio Pablo Felipe Robledo, la Ministra de Trasnporte, la Superintendencia de Transporte, la ANI y los Magistrados de la Corte Constitucional que avalaron el artículo 20 de la ley 1882 de 2018, que es contraria a la filosofía del sistema capitalista porque al darle el viso de constitucional a ese artículo que fue demandado por el Contralor General de la República por inconstitucional, elimina de un golpe el riesgo que deben correr quienes invierten en un proyecto o una empresa en un sistema capitalista.

Eso a los señores Magistrados no le interesaba, lo importante era salvar la plata de los banqueros avalando la frase seguridad jurídica a “terceros de buena fe”. Ese es el mecanismo que utilizan los ladrones de “cuello blanco” para robarnos a los colombianos sin ensuciarse sus manos. Lo han hecho en toda nuestra existencia y, lo seguirán haciendo. Tienen el poder en sus manos.

El 16 de agosto de 2017, en un artículo de mi autoría titulado “La Impunidad de Cuello Blanco” publicada en varios periódicos virtuales como Rueda la Prensa, la Revista ABC, Eje 21, El Satélite, Noticosta y otros, denunciaba el contrato de la Ruta del Sol adjudicado a Odebrecht y Sarmiento Angulo, basado en la entrevista que el periodista Gerardo Reyes le hiciera en Panamá a Miguel Nule, entrevista que fue publicada en el periódico Miami Herald.

Igualmente, desde esa fecha denuncié la decisión de Pablo Felipe Robledo de decretar mediante Resolución la liquidación del contrato para descartar decretar como tenían que haberlo hecho la caducidad o nulidad del contrato por haber participado en hechos probados de corrupción, que en su entrevista Miguel Nule las denunció, pero como estaban involucrados los hijos de Álvaro Uribe Vélez y Andrés Felipe Arias “Uribito” los Organismos de investigación, como siempre, no investigaron nada y nada pasó. Gustavo Petro en una de sus intervenciones sobre la Ruta del Sol Dos, preguntó por qué nunca se había investigado el papel de Uribito en ese contrato por parte de los Organismos de control. Hoy no conocemos pronunciamiento alguno.

Creemos que el señor pablo Felipe Robledo, no actúo en forma independiente en la toma de decisión de decretar por Resolución la “liquidación” del contrato. Tuvo que haber recibido orden también de su jefe inmediato, el ex presidente Juan Manuel Santos, quien a su vez logró que el Congreso le aprobara la Ley 1882 y, en especial el artículo 20 de esa ley, que estaba dirigido a proteger la inversión del sector financiero en los proyectos 4G.

Nada fue casual, todo fue calculado previamente entre los dos gobiernos. Incluso en lo planeado estaba el nombramiento de Néstor Humberto Martínez como Fiscal General de la República para salvar los dineros del grupo AVAL, gran financiador de ambas campañas.

¿Por qué con todos los antecedentes existentes no se declaró la caducidad del contrato ruta del Sol Dos y se optó por la liquidación?

Por una sencilla razón. Si se decretaba la caducidad del contrato por los actos de corrupción denunciados y reconocidos con varios funcionarios presos, eso significaba que no habría reconocimiento de indemnización alguna al contratista. Igualmente el contratante puede hacer efectivas las pólizas que se exigen al firmar un contrato con el Estado y aplicar las multas correspondientes establecidas en el contrato. Además el contratista quedará inhabilitado en principio por cinco años para contratar con el Estado.

Como pueden ver, y entender esa no era la decisión que quería el presidente Iván Duque, ni mucho menos Pablo Felipe Robledo que se prestó a la “jugadita” en ese entonces del senador Iván Duque, de decretar la liquidación y no la caducidad. Esa decisión no le permitía al señor Sarmiento Angulo recuperar el auto préstamo que se hizo, como tampoco a Davivienda y el banco Itaú. Perdimos los colombianos $1.2 billones, que se suman al problema de déficit fiscal que el señor Carrasquilla quiere tapar con otras “jugaditas” contables. El país no está para regalarle la plata a los banqueros, aunque financien las campañas políticas.

La corrupción en el país, ha llegado a niveles aberrantes que incluso contradicen el espíritu del sistema capitalista al que tanto defendemos como es el riesgo. Cuál riesgo corren los empresarios que invierten en las famosas APP, si todo lo ancho es para el privado. No corren ningún riesgo y si algo sale mal, demandas al Estado, ante una justicia corrupta.

Las denuncias que hace el funcionario de la Superfinanciera a través del periodista Gonzalo Guillen son graves y ameritan un pronunciamiento por parte del gobierno, y de los Organismos de control como de las personas involucradas. Lo que está en juego, no solo es la credibilidad del Tribunal de Arbitramento, sino también los recursos de los colombianos y por supuesto la credibilidad de nuestros dirigentes e Instituciones.

¿Por qué la Super Financiera o Asociación Bancaria o la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez, no investigaron el auto-préstamos del grupo Aval, que es un delito y que hoy reclaman un dinero a los colombianos porque actuaron de “Terceros de Buena Fe” para el proyecto Ruta del Sol Dos?

¿Por qué no se ha investigado a fondo al señor Pablo Felipe Robledo, por haber decidido decretar la liquidación del contrato de la Ruta del Sol Dos, en vez de decretar su caducidad?

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