Por: Henry Delgado Rivera

Debo confesar de entrada que no es de mi gusto estar escribiendo sobre estos temas de corrupción que agobian a los bugueños, pues producen pereza, rabia y hastío, pero como no hay medios ni periodistas –con alguna excepción- que informen a la ciudadanía, pues no hay más remedio que salir a contarles a los bugueños como se roban el dinero de sus impuestos, de frente, delante de todos los órganos de control y no pasa nada.

Pues bien, me puse (del verbo poner) a la maluca tarea de mirar la página oficial del municipio e ir directamente a la sección de contratos, al apartado de SECOP I, o Sistema Electrónico de Contratación Pública (ya hay una versión II) donde las entidades del gobierno están obligadas a publicar su actividad contractual, es decir los contratos y su forma de adjudicación.

El resultado no pudo ser más desolador, la información no es oportuna, como lo ordena la norma, solo contiene datos de marzo 19 de 2019 y corresponden a contratos ejecutados en el 2018, sin embargo, se encuentran datos interesantes como que en esta sola fecha se registran poco más de 230 contratos, de prestación de todo tipo de servicios, como si la planta de personal de la alcaldía no existiera y se tuviera que contratar todas sus funciones misionales, lo cual, por supuesto, no es así.

Pero al azar me encontré, por ejemplo, con un contrato, el SGM-1300-100-2018 que presta el servicio de “arrendamiento por parte del municipio de Guadalajara de Buga del bien inmueble (ojo, sin dirección) un parqueadero y una bodega de propiedad del señor Alberto Suárez Suárez, destinados al funcionamiento administrativo de…” a un costo de $19.518.060 por 38 días.

Es decir, los bugueños pagamos un parqueadero-bodega por casi un millón de pesos diarios, durante 38 días para algo que no sabemos qué es y además con la inquietud por confirmar si el local es de propiedad de un pariente del senador Suárez Vargas. Estoy cierto que ni en el parque de la 92 en Bogotá se paga un arriendo tan caro. ¿Qué órgano de control se toma el trabajo de investigar esto? Ninguno.

 

La alcaldía de Buga con la bandera alrevés, ¡Qué vergüenza!

Otro caso es el del contrato SDI.1800.004 2018, para “el suministro de tiquetes aéreos necesarios para garantizar el desplazamiento del alcalde y demás servidores del municipio a otras ciudades del país” por $25.000.000. Y uno se pregunta sobre las necesidades reales de desplazamiento del alcalde, sin hora ni fecha en el calendario, ni el desglosamiento de viaje por viaje y dónde.

Con esos pasajes se pueden hacer muchas cosas, hasta viajes de placer. Nadie verifica. Hay muchos más contratos, a una señora le pagan $8.928.000 por unas fotografías y así por el estilo, como otro por $70.000.000 con Edilberto Jaramillo Cañaveral, de la cooperativa de trabajadores del municipio, para prestar un servicio de recreación, en lo cual la cooperativa no sabe nada, falta ver si los dineros si entraron a la cooperativa o fue un simple pago politiquero, un testaferrato, por algo que nunca se hizo, según fuentes de los empleados del municipio.

Recuérdese que son casi 230 contratos, la mayoría de prestación de servicios para una gente que no hace nada, solo van a cobrar y aceitar la maquinaria de Suárez Vargas y su candidata Melissa, así como sus concejales. Todo con el dinero de los impuestos que pagamos los bugueños. Esto es lo que hay que cambiar.

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