De absoluta gravedad, como casi todo lo que pasa en esos claustros, el caso de un aspirante al importante cargo de Vicerrector en la Universidad del Atlántico que carece de las mínimas condiciones para usufructuarlo y que confía en los secretos acuerdos políticos para imponerse, trastocando, falseando una serie de normatividades y procedimientos. Se podrán imaginar que una de las funciones más importantes de las universidades; en todo el mundo, es la investigación, y que en el caso de la Atlántico su máxima orientación se encuentra en cabeza de un ignaro en asuntos científicos, tecnológicos y culturales. Si no tienen esa capacidad inventiva de imaginarse el desastre se lo diremos: al carecer de experticia, ningún proyecto ni proceso en tal sentido en la universidad tendrá viabilidad pues carecerá de guía y, por el contrario, al inepto que aspira, mirará su posición como un botín burocrático con reparto de prebendas que es suma, no nos digamos mentiras piadosas, a la función que va.

Al final, queda lesionada la Universidad pues sus procesos investigativos quedan truncados y seguirá siendo el hazmerreír nacional con sus investigaciones flojas, sin soporte, inconsecuentes y sin finalidad esencial, aunque haya que valorar las precarias excepciones de la regla que se dan en tal sentido.

Ya quisiéramos que esa realidad triste fuera todo lo contrario. Pero no se puede tapar el sol con las manos y es menester sacudirse de la modorra intelectual que merodea señera por el campus de la Universidad del Atlántico con personajes que solo vislumbran a esta institución como una nutricia teta a la que hay que exprimir al máximo, tal como su éticamente cuestionado rector Prasca que, en medio año, desbarató presto para sus auspiciadores políticos –el senador Arturo Char- todo el presupuesto del 2019.

Regresemos a Leonardo David Niebles Núñez, nombre del aspirante a Vicerrector de Investigaciones de la Universidad del Atlántico que aparece en la palestra en una coyuntura curiosa y con un patrocinador ídem. No se asombren que nada de esto es cuento. Cuando suspenden al Rector Inmoral Prasca, el Consejo Superior debía nombrar un reemplazo transitorio del depredador sexual de estudiantes y así ocurrió.

En la sesión del Consejo Superior en la sala de juntas de la gobernación quedaron empatados los posibles reemplazantes. El voto que dirimía el encargo transitorio, que recayó en Mary Luz Stevenson al final, era del Presidente de la Republica. Sí, como lo oyen. De Iván Duque o su representante que decidió, jugando las cartas de la más pura politiquería, negociar su voto por puestos, entre ellos una Vicerrectoría. Así fue, y según las fuentes que conocen estos acuerdos secretos entre los nada pulcros consejeros superiores de la Universidad del Atlántico, al final la piñata burocrática al Presidente o su representante –es lo mismo- cayó en la Vicerrectoría de Investigaciones. El encargado de suministrar al candidato fue el senador Carlos Meisel, del partido Centro Democrático tras directa delegación de Iván Duque, presidente de la república y miembro también de ese colectivo.

Tras la respetiva posesión de la rectora encargada Stevenson, el senador Meisel, tartamudo para unas cosas y elocuente para otras, envía la hoja de vida de su candidato –que repetimos es también, por directa delegación representativa- del Presidente de la Republica al equipo de la rectoría que tras evaluar en debida forma la propuesta, encontró que carecía de los mínimos requisitos para el perfil del cargo aspirado. Por ello fue rechazado. Allí aparece, en toda su magnitud, la elocuencia del senador Meisel tratando de imponer un candidato sin las condiciones requeridas. Nuevamente la rectora encargada se negó y, en definitiva, para evitar colisiones y malentendidos, pidió que le enviaran un candidato con el perfil requerido, asunto que no sucedió.

Demuestran todos estos procesos que partidos políticos como Centro Democrático y Cambio Radical, por citar solo dos, no tienen en apariencia entre sus cuadros personajes para este tipo de cargos. Para prueba en contrario nada más hay que analizar a fondo la desastrosa gestión de Carlos Prasca, de Cambio Radical con el senador Arturo Char y el aspirante Leonardo Niebles, propuesto por Centro Democrático con el senador Carlos Meisel.

Mostremos ahora la impostura académica de Niebles en su afán de aspirar a un cargo que le queda, tal como decían las señoras de los pueblos “cuellón”.  Revisemos el título que aporta de doctorado otorgado por la universidad venezolana Rafael Belloso Chacin, ubicada en Maracaibo, fundada por el señor Oscar Belloso el 5 de octubre de 1989 que desde entonces fue su rector y que el 21 de mayo de 2015 le cede su posición a su hijo Oscar Belloso. Por allí, por ese panorama confuso de su corta duración, de cooptación familiar y de su condición de privada en un país de las características de Venezuela, no le va bien de salida a esa institución en una somera evaluación. En otras palabras, no tiene peso ni tradición histórica, aunque sostienen que se encuentran entre las 300 mejores de américa latina en QS University Ranking 2015, asunto incierto si nos atenemos que en el del 2018 ni aparece la Rafael Belloso de Venezuela, ni la Atlántico de Colombia. Malo y grave asunto. Veamos, para delinear una idea sobre estas posiciones que podrán ser objeto de debate pero que ofrecen criterios para evaluación internacional de estas instituciones: en el primer lugar del ranking de 2018 aparece la Pontificia Católica de Chile. En el ocho, Los Andes de Colombia. En el 11 la Universidad Nacional, 17 Antioquia, 20 Javeriana, 89 Universidad del Norte de Barranquilla, 131 Universidad del Zulia, de Maracaibo y 201 de Cartagena.

Sigamos con la Universidad Privada Rafael Belloso Chacin, conocida en los alrededores del lago de Maracaibo con el acrónimo de Urbe. A raíz de todos los enfrentamientos políticos entre Colombia y Venezuela, muchos de los estudiantes de posgrado, maestrías de universidades venezolanas –baratas comparadas con las colombianas- no pudieron cruzar la frontera para asistir a clases. Algunas de estas universidades, para resolver el impasse con la educación presencial obligatoria, enviaban hasta Barranquilla sus profesores para que les dieran las asignaturas a sus estudiantes en una habitación o en un pequeño espacio para negocios de los hoteles. En fin, una educación precaria que solo busca al final entregar un título sin mayores procesos de rigor académico e investigativo.  El título de doctor que entregó la Universidad Rafael Belloso a Leonardo Niebles fue en Ciencias Gerenciales con una tesis cuyo nombre es “Capacidad asociativa como elemento impulsor de la gerencia exitosa en PYMES agrícolas del departamento del Atlántico”.  Por supuesto que tras semejante nombre no se puede argumentar que se encuentra un trabajo denso de investigación y más parece –como todas las propuestas presentadas por Niebles- de asuntos y tareas rutinarias de asignaturas académicas y no el desglose de una investigación con una propuesta sustentada. Ello, sin entrar en consideraciones sobre la habilidad evaluativa de los venezolanos para discernir sobre si lo “mostrado” es cierto, que es en su esencia ideológica una tautología al indicar que las capacidades asociativas impulsan las gerencias exitosas (¿y entonces?) y por tanto, ese lugar común no constituye ningún descubrimiento y menos en el marco especifico de la pequeña y mediana empresa agrícola del departamento del Atlántico.

Sigamos con la hoja de vida del aspirante a la Vicerrectoría de Investigaciones. Señala que tiene un Magister en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, institución cuya fortaleza no es precisamente la investigación en ninguno de sus niveles. Su tesis de grado es “Responsabilidad social del sector hotelero en el distrito de Barranquilla: una aproximación al enfoque gerencia organizacional”.

Con el debido respeto al doctor y magister Niebles, es otro proyecto con planteamiento difuso y que más parece un trabajo de asignatura normal que tesis o propuesta de grado. Digamos que el concepto de responsabilidad social empresarial lo presenta perfectamente delineado la constitución política y no es facultad o dilema del sector hotelero de Barranquilla u otra ciudad. Por supuesto que esta responsabilidad social puede ser encausada pero no por “aproximación” gerencial sino por política gerencial que es asunto muy diferente.

Cero y van dos, doctor Niebles. El pregrado en la Universidad del Atlántico lo hizo con una tesis de investigación dirigida en torno al “Comportamiento del consumidor de los servicios prestados por los hoteles en el distrito de Barranquilla”, que parece más una encuesta de tendencias que propiamente una investigación universitaria. En fin.

Otros trabajos de investigación tienen las mismas características. Por ejemplo, hay uno sobre “Infraestructura portuaria de Barranquilla frente al TLC”, que no hay que hacer arduas investigaciones, estudios pues son de público conocimiento las falencias históricas de la ciudad en tal sentido, acotando, además, que el famoso Tratado de Libre Comercio que metió en vaca loca a constructores imaginando la masiva llegada de empresas, no ha tenido ninguna repercusión sobre el movimiento portuario. Así que el vaticinio planteado resultó fallido.

Sin libros conocidos ni investigaciones realmente relevantes, Leonardo David Niebles, en una ciudad menos propensa a los artilugios e imposturas, lo hubiesen enviado de catedrático en las áreas de administración que dice conocer.  Pero no, acostumbrada Barranquilla a que le monten carreta, escenografía, bisutería académica barata, decidió persistir en su empeño de conseguir el puerto de Vicerrector de Investigaciones de la Universidad del Atlántico.

Para ello, en estos tres meses, hizo la enmendadura de la plana como todo mal estudiante. Acudió a los auspicios de algunas revistas internacionales que venden prestigios académicos –las llamada en los medios universitarios serios predatory journal– cuya participación tiene un costo de 600 euros, sin pares que avalen la información presentada, sin filtros, sin tener que esperar largos periodos de tiempo, sin acuciosos observadores que cuestionen y así aparece, de la noche a la mañana, un perfecto desconocido en materia de libros, ensayos y revistas de investigación, soportado bajo una publicación internacional con los recursos que le faltaban para acceder al perfil. Construidos como hormiguita arriera en tres meses!

Por cierto, el Ministerio de Educación Nacional y Colciencias conocen perfectamente cuales son las revistas que se someten a este compra y dame académico pirata; así que lo dicho acá no constituyen en absoluto descubrimientos, investigaciones nuevas ni nada por el estilo. Pues bien, el doctor Niebles logró que uno de estos predatory journal le publicará 3 artículos suyos sumados a los otros que tiene con la Universidad Americana, de la que es mejor abstenerse a exámenes profundos pues la perfecta universidad sin peso académico, científico y cultural. Una simple fábrica de títulos.

En fin, si Niebles logra ser nombrado Vicerrector de Investigaciones, señora Ministra de Educación, señor Gobernador Verano, comunidad de la Universidad del Atlántico, sería la confirmación total de la crisis total, de las peores pesadillas, del trastrocamiento de las mínimas normas de funcionamiento de una institución de educación superior aceptando con todas sus consecuencias que la clase política iletrada, inculta de Barranquilla nos pretende sumir en una nueva edad media a través del manejo integral de la educación superior de la que solo quedaría, y no por mucho tiempo, la Universidad del Norte que es la próxima candidata a la toma integral del sistema universitario, inevitable consecuencia de la hegemonía política de la ciudad.

Niebles intuye eso y por eso sabe que puede atreverse. En otra universidad, en otra ciudad, su causa estuviera irremediablemente perdida.

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