Agua que llegó en carrotanque, asfalto que se pavimenta con deuda y un contrato de $252.624 millones que nadie puede explicar
Nos encontramos en el municipio de Villanueva, en la subregión La Línea de Bolívar, a 35 kilómetros de Cartagena. Vamos a auscultar la gestión municipal, donde analizaremos exhaustivamente, a nivel forense, la gestión del alcalde Eurípides Orlando Velasco Mendoza. Haremos un estudio de la administración realizada por este alcalde en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de publicidad y participación ciudadana.
Esas herramientas —el CHIP de hacienda pública, el SECOP de contratación, el FURAG de la Función Pública y el propio Plan de Desarrollo— son públicas, verificables y, como decimos en esta casa, no mienten. Lo que cuentan de Villanueva entre el 1 de enero de 2024 y el 31 de diciembre de 2025 es la historia de un municipio que manejó $83.423 millones en dos años; que duplicó su deuda contratada hasta los $7.000 millones con el Sistema General de Participaciones empeñado al 150%; y que publicó en el SECOP un contrato de $252.624 millones de pesos —cinco veces y media su presupuesto anual— con una empresa de consultoría cuyo patrimonio completo, según los registros comerciales, no alcanza los $60 millones. Puede ser un error de dedo. Pero sería el error de dedo más caro jamás digitado en la sabana bolivarense, y lleva publicado desde el 21 de mayo de 2025 sin que nadie lo corrija.
Es también la historia de un alcalde que llegó prometiendo agua digna y necesitó 19 meses para ver arrancar la obra estructural —impulsada, hay que decirlo todo, por la Gobernación de Bolívar—; que pavimentó calles con regalías y con crédito; que engordó la nómina municipal un 36% en un solo año; y que cerró 2025 decretando ley seca y toque de queda porque la violencia le ganó la calle. Al final de este ejercicio encontrarán una calificación sobre 10, construida con seis componentes ponderados y escalada con la misma vara con la que esta casa midió a Toluviejo (5,59) o a Aguas de Dios. El veredicto anticipado: 6,0 sobre 10. REGULAR. A vigilar.
Metodología: cómo se auscultó a Villanueva
Este análisis es forense porque examina los documentos en su fuente primaria, línea por línea, sin intermediarios. Se cruzaron cinco fuentes independientes entre sí: (1) los dieciséis formularios de la Categoria Única de Información del Presupuesto Ordinario (CUIPO), deuda pública, vigencias futuras y Sistema General de Regalías que el municipio reportó al Consolidador de Hacienda Pública (CHIP) para las vigencias 2024 y 2025; (2) el Índice de Desempeño Institucional derivado del Formulario Único de Reporte de Avance de la Gestión (FURAG) de la vigencia 2025, publicado por el Departamento Administrativo de la Función Pública; (3) la base del SECOP Integrado del portal datos.gov.co, filtrada por el NIT 890481192 de la Alcaldía de Villanueva; (4) el Plan de Desarrollo Municipal «Por una Villanueva Social, Digna y Sostenible» 2024-2027, adoptado mediante el Acuerdo 002 del 31 de enero de 2024; y (5) la información pública de la Gobernación de Bolívar, la Registraduría Nacional, la Agencia de Renovación del Territorio y medios regionales y nacionales (Caracol Radio, La FM, La República, El Espectador).
La calificación final se calcula como promedio ponderado de seis componentes, cada uno evaluado de 0 a 10: FURAG o Índice de Desempeño Institucional (25%), ejecución presupuestal CUIPO (20%), avance del Plan de Desarrollo (20%), transparencia en SECOP (15%), cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (10%) y percepción ciudadana inferida de redes sociales, prensa local y participación (10%). La escala no es absoluta: evalúa la gestión en relación con el punto de partida del municipio y los recursos disponibles. Un 7,0 en Villanueva no equivale a un 7,0 en Medellín, pero los estándares mínimos de transparencia, eficiencia y respeto por la ley son igualmente exigibles. La escala va de PÉSIMO (0,0 a 2,9) a EXCELENTE (8,5 a 10,0). Si la nota final queda igual o por debajo de 6,9, la metodología exige desarrollar el análisis jurídico del prevaricato por omisión; si llega a 7,0 o más, el análisis penal se omite por lógica metodológica. No inventamos un solo número: cada cifra de este trabajo tiene fuente citada y es verificable por cualquier lector con conexión a internet.
Villanueva en su contexto: el municipio y el alcalde
Villanueva es un municipio de origen colonial —fundado sobre asentamientos indígenas del siglo XVIII— con una población proyectada de 26.130 habitantes para 2025, 134 kilómetros cuadrados de extensión, una cabecera compacta y dos corregimientos, y una vocación agropecuaria golpeada por la sequía y el rezago vial. Pertenece a la Zona de Desarrollo Económico y Social (ZODES) Norte, en la subregión La Línea, el corredor que conecta a Cartagena con El Carmen de Bolívar. Un dato clave para esta radiografía: Villanueva NO hace parte de los 170 municipios PDET priorizados en el documento Conpes 3931 —la lista oficial de la Agencia de Renovación del Territorio no lo incluye—, de modo que su suerte fiscal no depende de los giros del programa de paz, sino del Sistema General de Participaciones, de las regalías y de su capacidad de gestión ante el nivel departamental y nacional.
Eurípides Orlando Velasco Mendoza, del Partido Cambio Radical, ganó las elecciones territoriales de octubre de 2023 con 4.858 sufragios, según la Registraduría Nacional, la primera mayoría en una votación fragmentada. Asumió el 1 de enero de 2024 y en su primer mes de gobierno ya tenía adoptado el Plan de Desarrollo «Por una Villanueva Social, Digna y Sostenible» (Acuerdo 002 del 31 de enero de 2024), un documento de 64 páginas estructurado en tres líneas estratégicas —desarrollo social para la construcción de paz y derechos humanos, crecimiento económico para el desarrollo de la comunidad, y una línea institucional— articulado con el plan nacional «Colombia Potencia de la Vida» y el departamental «Bolívar Me Enamora», y con enfoques explícitos de derechos humanos y de Objetivos de Desarrollo Sostenible. En el papel, un arranque impecable. El resto de este artículo se encarga de confrontar ese papel con los números.
Ingresos: la torta de la dependencia
Empecemos por la caja. En 2024 entraron $40.012,9 millones; en 2025, $43.410,3 millones: un incremento del 8,5% que se explica casi todo por el aumento de las transferencias de la Nación. El Sistema General de Participaciones aportó $22.608,3 millones en 2024 y $24.552,8 millones en 2025 (56% de los ingresos), y los recursos del sistema de seguridad social en salud administrados por ADRES sumaron $14.143,0 y $15.760,5 millones respectivamente (35%). Sumadas, SGP y ADRES representaron el 92% de los ingresos de 2024 y el 93% de los de 2025. Dicho en criollo: de cada 100 pesos que entraron a Villanueva en los dos primeros años de este gobierno, 92 o 93 vinieron de Bogotá. La hacienda de Velasco Mendoza es, en la práctica, la administración de una mesada.

Gráfica 1. Composición de los ingresos 2024. Elaboración propia con datos CHIP-CUIPO.

Gráfica 2. Composición de los ingresos 2025. Elaboración propia con datos CHIP-CUIPO.
¿Y el esfuerzo propio? Los ingresos tributarios —predial, industria y comercio, sobretasa a la gasolina, alumbrado, estampillas— sumaron $1.424,1 millones en 2024 (3,6% del total) y $1.733,2 millones en 2025 (4,0%). Hay una buena noticia escondida: el impuesto predial unificado casi se duplicó, de $75,9 millones a $133,5 millones (+75,9%), señal de actualización catastral o de mejor recaudo. Pero la perspectiva obliga a la humildad: el predial de todo un año municipal ($133,5 millones) equivale a lo que el municipio gasta en funcionar durante apenas dos semanas. Per cápita, cada villanuevero aporta en impuestos unos $66.000 al año —unos $5.500 mensuales—, mientras el presupuesto total per cápita supera los $1,6 millones anuales gracias a las transferencias.
Los renglones menores completan un cuadro de fragilidad. La participación en el monopolio de juegos de suerte y azar se desplomó 81,3% (de $1.577,1 millones en 2024 a $294,7 millones en 2025); los recursos de capital pasaron de $49,4 millones (0,12% del presupuesto) a $957,2 millones, pero el salto no obedece a disciplina fiscal sino a un reintegro de $950 millones de la vigencia anterior; y los rendimientos financieros —el termómetro de la caja— fueron de $9,7 millones en 2024 y $7,2 millones en 2025: en esta alcaldía la plata no se sienta quiet ni un fin de semana. Para que Villanueva dejara de depender del gobierno central en materia de ingresos propios, tendría que multiplicar por 2,5 su recaudo tributario solo para llegar al 10% del presupuesto. Ese es el tamaño del esfuerzo pendiente, y los carro-tanques no lo pagan.
Tabla 2. Ejecución de ingresos 2024-2025. *El salto de los recursos de capital es un reintegro de $950 millones, no ahorro corriente. Fuente: CHIP, B_Ejecución de Ingresos.
| Concepto (millones de $) | 2024 | 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Ingresos totales | 40.012,9 | 43.410,3 | +8,5% |
| Sistema General de Participaciones | 22.608,3 | 24.552,8 | +8,6% |
| Recursos ADRES (salud) | 14.143,0 | 15.760,5 | +11,4% |
| Ingresos tributarios propios | 1.424,1 | 1.733,2 | +21,7% |
| — Impuesto predial unificado | 75,9 | 133,5 | +75,9% |
| Juegos de suerte y azar (monopolio) | 1.577,1 | 294,7 | −81,3% |
| Recursos de capital | 49,4 | 957,2 | ×19,4* |
| Autonomía financiera (tributarios/total) | 3,6% | 4,0% | +0,4 pp |
| Regalías (fuera del CUIPO) | 9.785,7 | 468,3 | −95,2% |
Gastos: ¿a dónde fue la plata?
La versión oficial dice que Villanueva «invierte» más del 90% de su presupuesto, y el número no es falso: los pagos de inversión de la administración central sumaron $35.192,7millones en 2024 y $37.436,8 millones en 2025. Pero el análisis forense obliga a abrir esa cifra como se abre una matriosca. Adentro hay $28.405,8 millones (2024) y $30.459,2 millones (2025) de «transferencias corrientes» que son, en su gran mayoría, los recursos del régimen subsidiado de salud girados por la Nación y que el municipio simplemente administra y pasa a las EPS. Esa plata pasa de largo: entra por la puerta del SGP y sale por la ventanilla del giro a las aseguradoras. La inversión real —obras, bienes, servicios, personal de inversión— fue de $6.786,9 millones en 2024 y $6.977,6 millones en 2025: apenas el 17,9% y el 17,1% del gasto total pagado.

Gráfica 3. Estructura del gasto 2024 (pagos, administración central). Elaboración propia con datos CHIP-CUIPO.

Gráfica 4. Estructura del gasto 2025 (pagos, administración central). Elaboración propia con datos CHIP-CUIPO.
El hallazgo incómodo está en el funcionamiento. Entre 2024 y 2025 el gasto de funcionamiento creció 29,5%, de $2.034,0 a $2.634,3 millones, y dentro de él los gastos de personal saltaron 36,4%, de $1.616,0 a $2.203,9 millones. Mientras la inversión real apenas se movió (+2,8%), la nómina engordó en un año lo que no engordó en toda la legislatura anterior. En un municipio de 26 mil habitantes, cada punto de nómina que crece es un peso que no va al acueducto, a la vía o al colegio. La señal es clásica de los gobiernos que asfixian su capacidad de inversión para pagar su base política, y obligará a los concejales a vigilar los estudios de escenarios fiscales.

Gráfica 5. Ingresos totales frente a gastos pagados, 2024-2025. Elaboración propia con datos CHIP-CUIPO.
Las cifras de cierre de vigencia añaden dos colas que el discurso oficial no menciona. Las reservas presupuestales comprometidas cayeron de $2.611,4 millones en 2024 a $362,2 millones en 2025 (−86%), y las cuentas por pagar —deudas con proveedores arrastradas de años anteriores— se mantuvieron en $1.180,7 y $1.067,5 millones comprometidos, de los cuales se pagaron $354,9 y $765,9 millones. El service de la deuda pública consumió $687,6 millones en 2024 y $688,1 millones en 2025: un monto todavía manejable, pero que se disparará con el nuevo empréstito, como veremos. La ejecución total —pagos sobre compromisos— fue del 95,5% en 2024 y 95,4% en 2025: una tinta de buena gestión que se desdibuja cuando se lee la composición.
Tabla 3. Ejecución de gastos de la administración central, 2024-2025. Fuente: CHIP, D_Ejecución de Gastos (Vigencia Actual, Reservas y Cuentas por Pagar).
| Concepto (millones de $, pagados) | 2024 | 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Gastos totales (vigencia actual) | 37.914,3 | 40.759,2 | +7,5% |
| Funcionamiento | 2.034,0 | 2.634,3 | +29,5% |
| — Gastos de personal | 1.616,0 | 2.203,9 | +36,4% |
| Servicio de la deuda pública | 687,6 | 688,1 | +0,1% |
| Inversión total | 35.192,7 | 37.436,8 | +6,4% |
| — Transferencias (giro a EPS) | 28.405,8 | 30.459,2 | +7,2% |
| — Inversión real ejecutada | 6.786,9 | 6.977,6 | +2,8% |
| Reservas (compromisos) | 2.611,4 | 362,2 | −86,1% |
| Cuentas por pagar (compromisos) | 1.180,7 | 1.067,5 | −9,6% |
Regalías: el año dorado y el desplome del 95%
Si la torta del presupuesto ordinario es la mesada, las regalías son el premio de lotería que el municipio cobra cuando tiene proyectos bien estructurados ante el Sistema General de Regalías. Y aquí la curva de Velasco Mendoza parece un electrocardiogramo plano. En 2024 Villanueva recibió $9.785,7 millones por regalías —$765,4 millones de asignaciones directas (gestión del riesgo, con destino al acueducto del BPIN 2019138730155) y $9.020,4 millones de asignación para la inversión, repartidos en una docena de proyectos viales, ambientales y de vivienda—. En 2025 recibió $468,3 millones. Una caída del 95,2%. Del año dorado al desierto en doce meses.

Gráfica 6. El desplome de los ingresos por regalías entre 2024 y 2025. Fuente: CHIP-SGR.
La inversión de esos recursos tampoco desluce en 2024: $10.312,2 millones comprometidos y $9.792,1 millones efectivamente pagados (una ejecución de pago cercana al 100%), destinados en su mayoría a vías urbanas pavimentadas ($5.870,6 millones comprometidos, 57% del total), otras obras de ingeniería y espacio público ($1.818,9 millones), acueductos ($924,2 millones), vivienda de interés social ($376,2 millones) y construcciones deportivas ($363,3 millones). En 2025, en cambio, las regalías apenas alcanzaron para el acueducto ($215,9 millones), un parque recreativo ($181,7 millones) y el funcionamiento del propio sistema ($77,7 millones).
¿Qué pasó? Que la cosecha de 2024 correspondía a proyectos BPIN aprobados en vigencias anteriores —varios con recursos de regalías corriente girados por ejecución acumulada—, y que en dos años de gobierno esta administración no logró estructurar ante los órganos colegiados de administración y decisión (OCAD) los proyectos que reemplazaran esa cosecha. Estructurar proyectos ante el SGR exige banca de proyectos, estudios, interventorías y gestión: es la prueba de fuego de la capacidad técnica de una alcaldía. Villanueva la reprobó en 2025. Y nótese el contraste con el discurso: mientras el alcalde pavimentaba con las regalías heredadas, su equipo no sembraba las del futuro.
Deuda pública: $7.000 millones y el SGP empeñado
Villanueva terminó 2025 con la chequera hipotecada. El 27 de octubre de 2025, mediante el Acuerdo 006 de 2025 del Concejo, la administración firmó con Bancolombia un empréstito por $4.000 millones —«Construcción de canchas múltiples en la plaza» (24%, $1.058 millones) y «Plan vial Municipal, pavimentación de vías urbanas» (76%, $2.942 millones)—, a 96 meses (8 años), con 12 meses de período de gracia, a la tasa IBR de un mes más 2,90 puntos. Se suma al crédito de $3.000 millones contratado en 2019 con la misma entidad, reestructurado en marzo de 2020 a 72 meses y DTF+2,85, con destino mayoritario al transporte (83,3%) y al deporte (16,7%). Total autorizado: $7.000 millones, con $5.085,4 millones desembolsados al cierre de 2025 —el 72,6%— y un saldo por desembolsar cercano a los $1.914,6 millones.

Gráfica 7. Los dos créditos de Villanueva con Bancolombia. Elaboración propia con datos CHIP-FUT Deuda Pública.
La garantía de ambos crédidos es la misma: la pignoración del SGP de propósito general libre inversión. La palabra suena técnica, pero su significado es sencillo y brutal: el municipio entregó como prenda las transferencias futuras de la Nación. Para el crédito de 2019 la pignoración equivale al 130% del SGP anual del rubro; para el de 2025, al 150%. En palabras de hacienda pública, el municipio no solo comprometió toda su capacidad futura de endeudamiento: la sobregiró. Cada peso de SGP libre inversión que entre entre 2026 y 2033 ya tiene dueño, y se llama Bancolombia. Las amortizaciones del nuevo crédito —siete cuotas anuales de $571,4 millones— se sumarán a los $688 millones de servicio anual que ya pagaba la administración. Dicho en el idioma de la gente: el asfalto de 2025 lo van a pagar los villanueveros hasta 2033.
Un crédito a ocho años firmado en octubre de 2025, con pignoración del SGP al 150%, y dos años reportando cero vigencias futuras al CHIP: o la deuda no se registró como debía, o la información pública de este municipio tiene un agujero negro del tamaño de $7.000 millones.
Y aquí aparece la primera anomalía jurídico-contable de peso. En Colombia, las operaciones de crédito público cuyo saldo y servicio se extienden más allá de la vigencia en curso exigen —por la Ley 358 de 1995 y el estatuto de deuda del Decreto 1068 de 2015— concepto favorable de la comisión departamental de fiscalización (CONFIS territorial) y autorización del Concejo de autorizar vigencias futuras, cuyo registro posterior en el CHIP es obligatorio. Pues bien: los formularios de autorizaciones de vigencias futuras de Villanueva reportan, literalmente, «NO REPORTE DE INFORMACIÓN» con todas las cifras en cero, tanto en la vigencia 2024 como en la 2025. Cero. Un municipio que contrata deuda a ocho años y no reporta vigencias futuras está incumpliendo el deber de información presupuestal, le está impidiendo al ciudadano conocer cuánto de su futuro está empeñado, y le está quitando al Concejo la posibilidad de debatir la excepción. La deuda es manejable como monto (el servicio anual ronda el 1,7% del presupuesto); lo que preocupa es la oscuridad del registro.
SECOP: el imperio de la contratación directa y el contrato de $252.624 millones
Pasemos a la vitrina de la contratación. En 2024 la Alcaldía de Villanueva firmó 83 contratos por $2.805,0 millones; 82 de ellos —el 98,8%— fueron adjudicados por contratación directa, y 81 fueron de prestación de servicios. En 2025 registró 25 contratos, el 100% de ellos por contratación directa (24 de prestación de servicios y el empréstito de $4.000 millones). En los dos años del gobierno de Velasco Mendoza, el SECOP II no registra ni un solo proceso de licitación pública, concurso de méritos o subasta abierta iniciado por el municipio. Cero pluralidad, cero competencia, cero sorpresa: la plata pública de Villanueva se reparte a puerta cerrada.

Gráfica 8. Modalidades de contratación 2024-2025. Fuente: SECOP Integrado, datos.gov.co (NIT 890481192).
El padrón de contratistas dibuja un mapa de confianza. Fundaciones y corporaciones sin ánimo de lucro —las ESAL— acaparan los contratos de «apoyo logístico» y «asesoría»: la Corporación Árbol Frondoso firmó 7 contratos por $253,8 millones; la Corporación Artística Cultural y Ecológica de Bolívar, 3 por $197,0 millones; la Fundación para el Fomento y el Desarrollo por un Bolívar, 5 por $180,0 millones; la Fundación Integral para la Promoción de la Salud, 3 por $102,0 millones; la Fundación Estructural, 3 por $83,7 millones; la Asociación Resiliencia Caribe, 2 por $82,3 millones; la Fundación B&C del Caribe, 2 por $73,0 millones. Y el 15 de enero de 2025, en una sola tarde, la alcaldía firmó siete contratos idénticos de $11,7 millones cada uno para «prestar servicios personales de apoyo a la gestión». El planillazo de enero es una tradición colombiana; que la tradición sobreviva a la ley de garantías y a los controles es otra cosa.
Tabla 4. Contratistas más frecuentes de la Alcaldía de Villanueva, 2024-2025. Fuente: SECOP Integrado.
| Contratista (ESAL o persona) | Contratos | Valor total (millones) |
|---|---|---|
| Corporación Árbol Frondoso | 7 | 253,8 |
| Fundación p. el Fomento y el Desarrollo por un Bolívar | 5 | 180,0 |
| Corporación Artística Cultural y Ecológica de Bolívar | 3 | 197,0 |
| Fundación Integral para la Promoción de la Salud | 3 | 102,0 |
| Fundación Estructural | 3 | 83,7 |
| Asociación Resiliencia Caribe | 2 | 82,3 |
| Fundación B&C del Caribe | 2 | 73,0 |
| ESE Hospital Local de Arjona (PIPS salud) | 2 | 696,1 |
Y entonces llegamos al contrato que le da título a este artículo. El 21 de mayo de 2025, mediante el proceso CPSP-030-2025, la alcaldía firmó el contrato 25-12-14431788 con PRO-SERVICIOS INTEGRALES, APROSEIN (NIT 900611958), objeto: «prestación de servicios profesionales especializados para el asesoramiento y acompañamiento integral a la Secretaría de Salud Municipal». Plazo: seis meses. Valor registrado en el SECOP: $252.624.233.020. Léalo con calma: doscientos cincuenta y dos mil seiscientos veinticuatro millones doscientos treinta y tres mil veinte pesos. Cinco veces y media el presupuesto anual del municipio. Una asesoría de seis meses que costaría, en promedio, $42.104 millones al mes —más que todo el gasto de inversión real de un año—, otorgada por contratación directa a una sociedad comercial de consultoría cuyo patrimonio neto, según los registros de Informa Colombia, es de $59,2 millones. El contratista tendría que ejecutar 4.263 veces su propio patrimonio. En derecho contractual eso no se llama contrato: se llama caricatura.
| La anomalía, explicada en detalle1. Magnitud imposible: $252.624 millones registrados equivalen a 5,8 veces el presupuesto total 2025 ($43.410 millones) y a 9.660 veces el gasto mensual promedio del contrato.2. Capacidad imposible: el patrimonio de APROSEIN ($59,2 millones) no soporta un contrato de esa cuantía; ninguna póliza, ninguna fianza bancaria lo respalda.3. Hipótesis: error de digitación (¿$252,6 millones?), error de sistema, o algo que la autoridad contractual debe explicar. La primera es la más caritativa; ninguna de las tres exime la responsabilidad de publicar información veraz.4. Consecuencia práctica: la agregación oficial de contratación 2025 de Villanueva ($257.445 millones) queda inservible para cualquier análisis; sin este contrato, la contratación real 2025 fue de unos $4.821 millones.5. Estado del dato: el contrato figura «Celebrado», publicado desde el 21 de mayo de 2025. A la fecha de este artículo, nadie lo ha corregido en el SECOP. |
La defensa de la administración —si la hubiere— dirá que fue un error de dedo, y probablemente tenga razón. Pero la transparencia no es un acto de fe: es una obligación legal (Ley 1712 de 2014, artículo 8) cuyo incumplimiento no se mide por intenciones sino por la calidad de la información publicada. Un SECOP que reporta contratos de $252.624 millones con empresas de $59 millones de patrimonio no es transparente ni por accidente: es un sistema de información que el ciudadano no puede creer. Y no es el único caso de este tipo que registra la región; la diferencia es que en Villanueva el «error» lleva cinco meses publicado y contamina toda la estadística contractual del municipio. La Contraloría Departamental de Bolívar tiene en ese registro, por sí solo, motivo suficiente para una visita de control posterior.
La contratación directa del 99% de los contratos y un contrato publicado con valor imposible no son dos hechos separados: son la misma actitud ante la ley de transparencia. Lo que no se compite, se reparte; lo que no se explica, se oculta.
FURAG: el 76,01 que sostiene la casa
Llega el momento del examen que la alcaldía sí aprobó con nota. El Índice de Desempeño Institucional (IDI) que calcula el Departamento Administrativo de la Función Pública a partir del Formulario Único de Reporte de Avance de la Gestión (FURAG) otorgó a la Alcaldía de Villanueva 76,01 puntos sobre 100 en la vigencia 2025. La cifra la ubica en el puesto 407 entre las 1.093 alcaldías del país que reportaron (percentil 37 desde arriba), por encima de la mediana nacional (71,27) y del promedio (70,11), y en el puesto 11 entre los 45 municipios de Bolívar —muy lejos de los desastres de El Peñón (26,09), Pinillos (30,86) o Cicuco (31,79), y a respetable distancia de Cantagallo (96,95), el primero del departamento—. En un departamento castigado por la debilidad institucional, estar en el tercio superior nacional no es poca cosa.
Tabla 5. Posición de Villanueva en el Índice de Desempeño Institucional 2025. Fuente: Función Pública, FURAG vigencia 2025 (reporte del 17 de junio de 2026).
| Indicador FURAG-IDI (vigencia 2025) | Valor |
|---|---|
| Índice de Desempeño Institucional | 76,01 / 100 |
| Ranking nacional (alcaldías que reportan) | 407 de 1.093 (top 37,2%) |
| Ranking en Bolívar | 11 de 45 municipios |
| Mediana nacional de alcaldías | 71,27 |
| Promedio nacional de alcaldías | 70,11 |
| Grupo de la entidad | Alcaldía Grupo 4 |
| Mejor y peor municipio de Bolívar | Cantagallo 96,95 · El Peñón 26,09 |
¿Qué mide el IDI? El consolidado del FURAG evalúa la gestión de las entidades en dimensiones como dirección y planeación, gestión de recursos (presupuesto, contratación, talento humano), control y evaluación, gestión de servicios, participación y transparencia, entre otras; el formulario lo diligencia la propia entidad y la Función Pública lo valida y publica. Dicho con todas las letras: 76,01 significa que la alcaldía llena formularios, reporta al CHIP, documenta procesos y formaliza su gestión mejor que dos tercios de los municipios de Colombia. Es el mejor resultado de esta radiografía, y el componente de mayor peso en la calificación final. Pero conviene no exagerar la medalla: llenar bien el FURAG es a la gestión pública lo que sacar buena nota en conducta es a la escuela. El caso del contrato de $252.624 millones publicado en el SECOP por la misma administración que llena impecablemente el FURAG demuestra que la formalidad y la transparencia real pueden vivir en casas separadas.
Plan de Desarrollo: el papel y la obra
El Plan de Desarrollo «Por una Villanueva Social, Digna y Sostenible» tiene, para ser un plan de municipio pequeño, una arquitectura encomiable: se adoptó en el primer mes de gobierno (Acuerdo 002 del 31 de enero de 2024, velocidad poco común), articula cada programa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, incorpora capítulo de paz y de inversiones con cargo al SGR, y declara una matriz plurianual. Sus metas son concretas y medibles: reducir el embarazo adolescente a 40 por mil, la tasa de suicidios a 6 por 100 mil habitantes, la cobertura en salud al 99-100%, pavimentar 3 kilómetros de vías urbanas y 3 de rurales, construir 1.000 metros lineales de andenes, formular el plan de movilidad, mantener el 100% de cobertura eléctrica, subir la penetración de banda ancha a 4 líneas por cada 100 habitantes.
La confrontación papel-obra arroja un tablero de ajedrez a medias. Del lado de las casillas llenas: las vías urbanas absorbieron $5.870,6 millones de regalías en 2024 (muy por encima de la meta de 3 kilómetros, que el plan medía con timidez), las construcciones deportivas y el espacio público sumaron más de $2.200 millones, el acueducto arrancó en agosto de 2025 y las canchas múltiples tienen crédito propio de $1.058 millones. Del lado de las casillas vacías: no se evidencia en el sitio oficial de la alcaldía un informe público de seguimiento al plan —ni el informe de cumplimiento 2024 ni el de 2025—, las metas sociales que exigen trabajo fino (embarazo adolescente, salud mental, dengue, cobertura en salud) no tienen reporte de avance verificable, y la meta de vías rurales —3 kilómetros— sigue siendo una promesa sobre papel: la inversión vial documentada es abrumadoramente urbana, donde están los votos.
Hay, además, un problema de ADN: la inversión real del municipio (excluyendo el paso de largo de la salud) se estancó en torno a los $6.800-7.000 millones anuales, mientras el gasto de personal crecía 36%. Un plan social, digno y sostenible no se construye engordando la nómina; se construye moviendo la aguja del gasto social. La nota de esta sección se calcula sobre la evidencia disponible: 6,0 sobre 10. Se aprueba en velocidad y ladrillo; se reprueba en seguimiento público y en el capítulo social.
Los cinco problemas de la gente: metas contra avances
Un análisis forense que no aterrice en la vida de la gente es una lotería de números. Por eso esta sección confronta los cinco problemas que más preocupan a las comunidades de Villanueva —según el diagnóstico participativo que alimentó el plan, la prensa local y el grito de las redes— con lo que la administración hizo en sus dos primeros años. El resultado se mide en un radar: cada compromiso en la meta de 10; la aguja real, donde la evidencia la ponga.

Gráfica 9. Radar de gestión: los cinco compromisos frente a su avance real 2024-2025 (0-10).
1 Agua potable: 19 meses de carrotanques (6,0/10)
La crisis del agua es el estigma de La Línea: en marzo de 2024, cuando este alcalde llevaba dos meses en el poder, ya retratábamos en estas páginas a un Villanueva que compraba agua por carrotanque mientras las fuentes se agotaban. Durante 2024 la administración entregó operativos de 60 mil litros —17 mil de agua potable para la cabecera, miles más para los corregimientos— y destinó $924,2 millones de regalías al acueducto (proyecto de gestión del riesgo del BPIN 2019138730155, heredado). La solución estructural —el nuevo acueducto regional para Santa Rosa de Lima y Villanueva, 54 mil beneficiarios— se inició el 3 de agosto de 2025 con actos simultáneos encabezados por el gobernador Yamil Arana, que lo bautizó como «justicia líquida». La obra es mayoritariamente departamental y nacional: al municipio le correspondieron gestión, acompañamiento y $216 millones más de regalías en 2025. Indicador de gestión: tiempo transcurrido hasta la solución estructural (19 meses) y aporte municipal. Veredicto: el agua va en camino, pero el carrotanque fue la política del año y medio, y el tren que trajo la obra es gobernable, no municipal.
2 Vías y movilidad: el asfalto que se ve (7,0/10)
Si el agua es la deuda, el asfalto es el orgullo. Las regalías de 2024 comprometieron $5.870,6 millones en vías urbanas pavimentadas a través de al menos cinco proyectos BPIN; el crédito de octubre de 2025 destinó el 76% del empréstito ($2.942 millones) al plan vial urbano; la socialización de proyectos empezó en abril de 2024, apenas tres meses después de posesionado el alcalde; y la gobernación pavimentó también sus tramos. La inversión vial urbana documentada en los dos años supera con creces la meta del plan (3 kilómetros). El pendiente es doble: las vías rurales —cuya meta de 3 kilómetros sigue sin evidencia de ejecución— y los 1.000 metros lineales de andenes para peatones. Y la pregunta incómoda: pavimentar la cabecera con crédito a ocho años es administración o es campaña anticipada del 2027. Aun así, en volumen, ejecución y visibilidad, es el frente más sólido de la gestión.
3 Salud: entre el contrato y la emergencia (5,0/10)
El 93% de la plata del municipio es salud que pasa de largo: $30.459 millones girados a las EPS en 2025. Lo que la secretaría de salud hace «propio» son los planes de intervenciones colectivas (PIPS), que ejecutó mediante contratos con la ESE Hospital Local de Arjona por $317,2 millones en 2024 y $378,9 millones en 2025 —una ejecución correcta y concatenada—, más las campañas del plan. Pero el frente salud tiene una mancha que no se borra con campañas: el contrato de «asesoramiento integral a la Secretaría de Salud» con APROSEIN, registrado en el SECOP con un valor de $252.624 millones que es cinco veces y media el presupuesto del municipio. Ese registro —imposible, irresponsable o peor— contamina toda la confianza en el sector que más plata administra. Indicador de gestión: ejecución PIPS y transparencia contractual del sector. Nota: 5,0. La salud funciona; su contratación da miedo.
4 Seguridad y convivencia: la noche del toque de queda (4,0/10)
El 5 de noviembre de 2025 la alcaldía expidió el Decreto 067: ley seca desde las 6 de la tarde del miércoles hasta el lunes 10 y toque de queda para menores de edad. Motivo: una ola de ataques armados que dejó una mujer muerta y varios heridos en el municipio. La medida fue correcta y urgente, y los medios nacionales la reseñaron con preocupación. Pero un decreto de ley seca es la foto de la emergencia, no la política de seguridad: la sobretasa al fondo de seguridad recaudó $6,1 millones en todo 2024 —lo que cuesta un operativo de carro-tanque y medio—, y el municipio no documenta en sus informes una estrategia estructural de convivencia, policía comunitaria o frente de seguridad con la fuerza pública. El plan de desarrollo prometía bajar la tasa de lesiones por accidentes y formular el plan de seguridad vial; la ola de violencia de noviembre encontró a Villanueva sin escudo. Nota: 4,0. Gobernar a toque de queda es admitir que la calle se perdió.
5 Deporte y espacio público: canchas para la esperanza (7,0/10)
El deporte fue, con las vías, el gran cliente de la inversión visible: construcciones deportivas por $363,3 millones de regalías en 2024, parques recreativos por $181,7 millones en 2025, espacio público por $1.818,9 millones, y un crédito dedicado de $1.058 millones para canchas múltiples en la plaza —el 24% del empréstito—. Sumadas las fuentes, la apuesta recreativa ronda los $3.400 millones en dos años: unos $130.000 por habitante, una cifra respetable para un municipio pobre. El pendiente es la operación: cancha sin interventoría deportiva, sin escuelas de formación y sin mantenimiento es un patio caro. Nota: 7,0. Si no puede darle agua a todos, al menos dé una cancha: parece ser la filosofía, y en materia de priorización no es la peor.
Tabla 6. Los cinco problemas de la comunidad, sus indicadores de gestión y su calificación (promedio simple: 5,8/10). Elaboración propia.
| Problema / compromiso | Indicador de gestión 2024-2025 | Evidencia principal | Nota |
|---|---|---|---|
| Agua potable | Meses hasta solución estructural y aporte municipal | 19 meses de carrotanques; acueducto regional iniciado ago-2025 (gobernación); $1.140 M de regalías al acueducto | 6,0 |
| Vías y movilidad | Inversión vial y km intervenidos | $5.870,6 M regalías 2024 + $2.942 M crédito 2025; vías rurales sin avance documentado | 7,0 |
| Salud | Ejecución PIPS y transparencia del sector | PIPS ESE Arjona $696,1 M; contrato APROSEIN registrado en $252.624 M | 5,0 |
| Seguridad y convivencia | Prevención vs respuesta a la crisis | Decreto 067/2025 (ley seca y toque de queda) tras ola con una muerta; sobretasa de seguridad $6,1 M | 4,0 |
| Deporte y espacio público | Obras de recreación por habitante | ≈$3.400 M en dos años: parques, espacio público y canchas con crédito de $1.058 M | 7,0 |
Objetivos de Desarrollo Sostenible: hasta dónde llegó la agenda
El plan de desarrollo etiqueta cada programa con su ODS, y el examen de la ejecución permite calibrar qué tanto de esa agenda pasó del discurso al terreno. En infraestructura básica, la agenda avanzó: las obras con cargo al SGR y al crédito contribuyen al ODS 9 (infraestructura) y al 11 (ciudades y comunidades sostenibles: vías, espacio público, vivienda VIS por $376,2 millones de regalías); el acueducto es ODS 6 (agua limpia y saneamiento), aunque su arranque llegó tarde y montado en la locomotora departamental; la inversión en salud administrada y los PIPS tocan el ODS 3; y las obras ambientales con la asignación ambiental ($290 millones en 2024, estabilización de taludes y lineamientos) rozan el ODS 13 y el 15.
Los flancos débiles son los ODS de resultado social y el 16. En pobreza (ODS 1), educación (ODS 4) y reducción de desigualdades (ODS 10), el municipio no reporta indicadores de avance públicos en los dos años: sin datos no hay agenda, y sin agenda el lema «no dejar a nadie atrás» es una lápida bonita. Y el ODS 16 —paz, justicia e instituciones sólidas— sufre el peso específico de la contratación: 99% de contratación directa, fundaciones recurrentes, el contrato imposible de APROSEIN y las vigencias futuras en cero no son exactamente las «instituciones eficaces, transparentes y responsables» que pide la meta 16.6. Nota de la sección: 6,5 sobre 10. La agenda ODS de Villanueva funciona donde hay ladrillo de por medio; tiembla donde hay que medir, publicar y competir.
Percepción ciudadana: el sentir de la gente
Las redes sociales de la alcaldía son un desfile de avances: «¡Villanueva sigue avanzando en sus obras!», anuncian los videos del alcalde con casco; las socializaciones de proyectos viales llenan fotos; el informe de peticiones, quejas, reclamos y sugerencias se publica por trimestre —un gesto de apertura que muchos municipios no dan—. La comunidad agradece el asfalto y celebra el arranque del acueducto: cuando la Gobernación anunció la obra, la reacción fue de fiesta. Pero debajo de esa capa superficial, el sentir tiene espinas: los carrotanques como imagen cotidiana del gobierno, los reclamos por el agua de los corregimientos, la zozobra de la ola de violencia de noviembre de 2025, y —en 2026— una denuncia ciudadana que encendió alertas sobre el proceso de contratación más importante de la alcaldía, reseñada en redes con la estela de desconfianza que estos casos dejan.
Para el ejercicio de calificación, la percepción inferida pondera hechos verificables: entrega de agua no convencional durante 19 meses (negativo), obras viales visibles (positivo), informe de PQRSD trimestral (positivo), crisis de seguridad en el cierre de 2025 (negativo), opacidad contractual (negativo) y la alegría regional por el acueducto (positivo). El promedio de ese termómetro da 5,0 sobre 10: una ciudadanía que reconoce obra, no perdona el agua ni la oscuridad, y que —como dice la metodología de esta casa— «siente que algo está mal» aunque no siempre pueda nombrarlo.
La calificación: 6,0 sobre 10 — REGULAR, a vigilar
Llegamos al momento de la verdad. La calificación final de los dos primeros años de gobierno de Eurípides Orlando Velasco Mendoza se calcula como promedio ponderado de los seis componentes de la metodología, cada uno evaluado de 0 a 10:
Tabla 7. Calificación ponderada de la gestión municipal 2024-2025. Escala: 0-2,9 PÉSIMO · 3,0-4,9 MEDIOCRE · 5,0-6,9 REGULAR · 7,0-8,4 BUENO · 8,5-10 EXCELENTE.
| Componente | Peso | Nota (0-10) | Aporte ponderado | Sustento |
|---|---|---|---|---|
| FURAG (Índice de Desempeño Institucional) | 25% | 7,60 | 1,90 | IDI 76,01; puesto 407/1.093; 11/45 en Bolívar |
| Ejecución presupuestal CUIPO | 20% | 6,50 | 1,30 | Ejecución de pago 95%, pero inversión real estancada y nómina +36% |
| Avance del Plan de Desarrollo | 20% | 6,00 | 1,20 | Adopción veloz y obras visibles; sin informes de seguimiento ni metas sociales |
| Transparencia SECOP | 15% | 3,00 | 0,45 | 99-100% contratación directa; ESAL recurrentes; contrato imposible de $252.624 M |
| Cumplimiento ODS | 10% | 6,50 | 0,65 | Avanza en ODS 6, 9 y 11; débil en medición social y ODS 16 |
| Percepción ciudadana | 10% | 5,00 | 0,50 | Obra reconocida; agua y seguridad sin resolver; desconfianza contractual |
| CALIFICACIÓN FINAL | 100% | — | 6,00 | REGULAR (🟡 VIGILAR) |




