GESTIÓN DE GALÁN EN BOGOTÁ: DOS AÑOS BAJO EL MICROSCOPIO
La ejecución presupuestal es impecable y el FURAG lo pone en el podio nacional de la gestión pública. Pero debajo de esa vitrina reluciente, la deuda de la capital creció 55% en dos años y la ciudad empieza a gobernarse con crédito y con vigencias futuras excepcionales que el Concejo autoriza a montones.
Nos encontramos en el municipio de Bogotá D.C., Distrito Capital de Colombia. Vamos a auscultar la gestión municipal de Bogotá D.C., donde analizaremos exhaustivamente, a nivel forense, la gestión del alcalde Carlos Fernando Galán. Haremos un estudio de la administración realizada por este alcalde en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de publicidad y participación ciudadana: el CUIPO —Categoría Única de Información del Presupuesto Ordinario— del sistema CHIP del Ministerio de Hacienda, el reporte de Deuda Pública y Vigencias Futuras, la ejecución del Sistema General de Regalías, el SECOP, el Plan de Desarrollo Distrital y el Índice de Desempeño Institucional FURAG del Departamento Administrativo de la Función Pública.
Porque la corrupción no solo se denuncia, se disecciona. Y a veces la disección anatómica de una administración encuentra algo menos escandaloso y más inquietante que un desfalco: un gobierno que funciona muy bien… mientras construye, en silencio, una montaña de compromisos que alguien más tendrá que pagar.
Metodología: qué miramos y de dónde salen las cifras
Este trabajo se construyó con las cifras oficiales que el propio Distrito reportó al Ministerio de Hacienda (sistema CHIP): formularios B_EJECUCION_DE_INGRESOS y D_EJECUCION_DE_GASTOS del CUIPO DIC-A-DIC 2024 y 2025 —incluidas sus secciones de RESERVAS y CUENTAS POR PAGAR—, FUT_DEUDA_PUBLICA (CREDITOS, CREDITOS_POR_SECTOR y RENTA_PIGNORADA), FUT_VIGENCIAS_FUTURAS (AUTORIZACIONES) y SISTEMA GENERAL DE REGALIAS (EJECUCIÓN DE INGRESOS y GASTOS), todas verificables en chip.gov.co. Se cruzaron con el FURAG 2025 de Función Pública, el Plan de Desarrollo Distrital (Acuerdo 927 de 2024), reportes de prensa nacional (Radio Nacional, Infobae, El País, Semana) y el portal corrupcionaldia.com. Cada tabla de este artículo se puede replicar línea por línea con los mismos formularios. La Renta Pignorada de Bogotá, se aclara de entrada, es cero: el Distrito no ha empeñado ni un peso de sus rentas para garantizar deuda.
Radiografía financiera: un recaudo que crece y un gasto que sabe a qué dedicarse
Comencemos por la foto financiera gruesa. En 2024 el Distrito recaudó 30,3billones en2024 y en 2025 $33,1 billones: 9,3% más en un solo año. El músculo tributario de Bogotá no tiene par en Colombia: $14,9 billones de impuestos propios en 2025 (predial, ICA, sobretasa a gasolina), que representan el 45% de todos sus ingresos.
Tabla 1. Recaudo CUIPO Bogotá (dic a dic, billones de pesos)
| Concepto | 2024 | 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Ingresos tributarios | 14,03 | 14,88 | +6,1% |
| Ingresos no tributarios | 8,02 | 8,93 | +11,3% |
| Recursos de capital (incl. crédito, balance, FONPET) | 8,24 | 9,30 | +12,9% |
| Total recaudado | 30,30 | 33,12 | +9,3% |
Del lado del gasto, en la vigencia de cada año el Distrito obligó $26,9 billones (2024) y $30,2 billones (2025), con una ejecución –pagos sobre obligaciones– de $92,5 billones, ($2,1 billones en 2024 y $1,8 en 2025) y cuentas por pagar (1,05 billón, cifra idéntica en ambos cierres) están publicadas y pagadas al 100%.

Tabla 2. Gastos en la vigencia (obligaciones, billones de pesos)
| Concepto | 2024 | % | 2025 | % |
|---|---|---|---|---|
| Funcionamiento | 3,89 | 14,5% | 4,13 | 13,7% |
| Servicio de la deuda | 1,80 | 6,7% | 1,81 | 6,0% |
| Inversión | 21,20 | 78,8% | 24,27 | 80,3% |
| Total | 26,89 | 100% | 30,21 | 100% |

Cuatro de cada cinco pesos del presupuesto distrital se invierten. El funcionamiento se mantiene contenido alrededor del 14%. Es la columna vertebral de un presupuesto serio. ¿La pega? Mira la línea del medio: el servicio de la deuda ya cuesta $1,8 billones al año, casi tanto como la nómina entera de la Salud distrital. Y esa es solo la factura corriente de un edificio que está creciendo a toda máquina, como veremos ahora.
La deuda: la parte del iceberg que no aparece en los actos oficiales
Aquí empieza la parte del examen que el alcalde no pondría en su spot de campaña. El formulario FUT_DEUDA_PUBLICA del Distrito revela que:
Tabla 3. Deuda pública de Bogotá (CHIP, billones de pesos)
| Indicador | 2024 | 2025 |
|---|---|---|
| Saldo de deuda al cierre | 10,72 | 14,36 |
| Desembolsos del año | 2,31 | 4,20 |
| Intereses pagados en el año | 1,00 | 0,97 |
| Amortizaciones pagadas en el año | 0,87 | 0,67 |
En dos años de gestión Galán, el saldo de la deuda de Bogotá pasó de 9,2 billones (saldo inicial reportado) a $14,36 billones: un incremento de 54,9%. Los desembolsos se duplicaron entre 2024 y 2025. Y fíjense en el detalle fino, porque ahí está el mecanismo invisible: las amortizaciones —el capital que sí se paga— cayeron de $873 mil millones a $673 mil millones, mientras los desembolsos se disparaban. Traducido al castellano de la calle: la administración está pidiendo plata a un ritmo récord y pagando muy poco capital. El calendario futuro de la deuda muestra los años pico entre 2028 y 2030, con vencimientos superiores a $1 billón anual. La factura máster, como es tradición en la política colombiana, vence después del período del que hoy gobierna.
¿Quiénes pusieron la plata? Entre noviembre y diciembre de 2024 el Distrito firmó créditos por unos $140 mil millones, con Bancolombia (105.382 millones), Banco de Bogotá (20.000 millones), y Davivienda(14.618 millones), todos para la infraestructura del SITP y la Primera Línea del Metro.
En septiembre de 2025 firmó otros 134 milmillones en paquetes indicado (Davivienda, Banco de Bogotá, BBVA, Occidente e Itaú) para proyectos del Plan Distrital, y en noviembre de 2025 sumó un crédito externo $230.652 millones y una emisión bursátil de $51.036 millones. Total firmado en los dos años de Galán: más de $550 mil millones —medio billón de pesos— de deuda nueva, a tasas flotantes atadas al IBR.
Seamos justos: endeudarse para transporte masivo y obras productivas no es corrupción, es gestión. El servicio de la deuda representa solo el 6% del gasto y, frente a los ingresos corrientes de libre destinación —del orden de $21 billones—, el saldo/ICLD ronda el 68%, dentro del rango Sostenible de la Ley 358 de 2000. Pero el ritmo es lo que importa: en un año electoralmente neutro (2025) el Distrito pidió más deuda que en el año de arranque. Cuando la plata de los bancos se convierte en la principal gasolina del plan de desarrollo, el próximo alcalde no hereda solo una ciudad: hereda una cuadrilla de acreedores con calendario.

Vigencias futuras: 262 autorizaciones en un año
El formulario FUT_VIGENCIAS_FUTURAS guarda el otro dato que explica cómo se administra Bogotá por debajo de la superficie. En 2024 el Concejo autorizó 42 vigencias futuras por $27,4 billones en cronograma. En 2025 fueron 262 autorizaciones —seis veces más— por $29,7 billones. Y el detalle que sí da escalofrío: las vigencias futuras de carácter excepcional —las que se usan para comprometer recursos en proyectos a varios años sin justificación ordinaria— pasaron de $281 mil millones a 2,024 billones (68% del total) en 2025.
Tabla 4. Autorizaciones de vigencias futuras (CHIP)
| Indicador | 2024 | 2025 |
|---|---|---|
| Autorizaciones | 42 | 262 |
| Monto en cronograma | $27,4 B | $29,7 B |
| De carácter excepcional | $0,28 B (10%) | $2,02 B (68%) |
Las vigencias futuras son legítimas: sirven para comprometer contratos plurianuales de obras grandes. Pero su uso masivo y excepcional en el segundo año de gobierno —justo cuando la máquina de contratación se acelera— es el mecanismo administrativo favorito para atar a las siguientes administraciones con contratos firmados a mitad de camino. No es ilegal. Es el método con el que un gobierno pinta su territorio con compromisos ajenos.
Regalías: un programa pequeño que el Distrito ejecuta como los grandes desearían
Bogotá no es un municipio Abelardo-dependiente, ni mucho menos: las regalías del Sistema General representan el 0,28% de sus ingresos totales. Pero la forma como las ejecuta dice mucho de la calidad administrativa. En 2024 el Distrito recaudó 84.713 millones del SGR y pagó el100%, $84.713 millones). En 2025 recaudó $134.373 millones —un salto de 58,6% por las asignaciones para la inversión regional— y volvió a pagar el 100%. Nada de cuentas sin situación de fondos ni proyectos fantasma: $106.828 millones de esos recursos de 2025 fueron a alimentación escolar (el programa de permanencia con PAE), es decir, el 80% de la plata de regalías se convirtió en platos de comida en colegios públicos. En un país donde media administración municipal deja las regalías dormidas en cuentas, Bogotá las convierte en raciones el mismo año. Eso, señores, se llama capacidad institucional.
Tabla 5. Sistema General de Regalías (dic-dic)
| Concepto | 2024 | 2025 |
|---|---|---|
| Recaudo SGR | $84.713 mm | $134.373 mm (+58,6%) |
| Pagos | $84.713 mm (100%) | $134.373 mm (100%) |
| Principal destino 2025 | Infraestructura y TIC | Alimentación escolar: $106.828 mm (80%) |

¿Depende Bogotá del gobierno central? Prácticamente no. Del total de inversión ejecutada en 2025 ($21,6 billones), las transferencias del SGP aportaron alrededor del 26% —sobre todo educación y salud—, mientras el 74% sale de recursos propios, rendimientos financieros, estampillas y sobretasas. Esa independencia fiscal es la verdadera fortaleza de la capital: si mañana el tesoro nacional se paralizara, Bogotá seguiría caminando. Ningún otro territorio grande del país puede decir lo mismo.
FURAG: el 98,63 que nadie puede discutir
El Índice de Desempeño Institucional del FURAG 2025, medido por Función Pública sobre los 1.102 municipios y distritos del país, le dio a la Alcaldía Mayor de Bogotá un IDI de 98,63 sobre 100: el tercer mejor puntaje nacional, solo por debajo de Funza (98,90) y Sabaneta (98,74), y con holgura el primero entre las grandes capitales (comparado con los 73,9 de Villavicencio, los 72,7 de Armenia o los 75,9 de Tuluá en el mismo Grupo 1 de alcaldías).
¿Qué mide ese índice? La calidad de la planeación (meta formulada, articulación presupuesto-plan), de la gestión (ejecución, seguimiento a productos MGA), de la información (calidad de datos en los sistemas oficiales) y de la rendición de cuentas. Que Bogotá marque 98,63 significa que el Distrito reporta, formula y ejecuta con una disciplina documental superior al 98% de los estándares exigidos. Se puede discutir el rumbo de una administración, pero no la solidez de su maquinaria burocrática: los números del FURAG, que miden proceso y no propaganda, la colocan en el podio nacional por segundo cuatrienio consecutivo.
Los cinco problemas que le importan a la gente: indicadores y notas
Las encuestas de la época (Invamer, Ecoanalítica, Bogotá Cómo Vamos) señalaban cinco males que los bogotanos le exigieron a Galán en su juramentación: inseguridad, movilidad caótica, basuras, estrés hídrico y empleo con inversión social. Estos son los indicadores de gestión, cruzados con los cinco pilares del Plan de Desarrollo Bogotá Camina Segura (Acuerdo 927 de 2024): Bogotá avanza en seguridad, Bogotá confía en su bien-estar, Bogotá confía en su potencial, Bogotá ordena el territorio y Bogotá confía en su gobierno.
Tabla 6. Cinco indicadores contra cinco problemas
| # | Problema | Indicador | Resultado 2024-2025 | Nota |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Inseguridad | Homicidios y delitos de alto impacto | El Distrito reporta 9 de 11 delitos de alto impacto a la baja y una reducción del homicidio de -3,4% en 2025 (septiembre fue el mes menos violento en 22 años); el Concejo, sin embargo, registra 716→730 homicidios con arma de fuego y lesiones +10,2%. El magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay (7 de junio de 2025, en pleno acto de campaña en Fontibón) desnudó la penetración criminal en el corazón de la capital. | 5,5 |
| 2 | Movilidad | Inversión y obras de transporte | Desembolsos de deuda por $4,2 billones en 2025 y $550 mil millones en créditos nuevos para SITP, PLMB Fase 2, TransMiCable de Antonio Nariño (en operación a finales de 2025), Avenida Primera de Mayo y Metro Línea 1. Ejecución alta, pero sobre deuda nueva. | 7,0 |
| 3 | Basuras y limpieza | Puntos críticos de residuos | Crisis abierta en agosto-septiembre de 2025: cerca de 700 puntos críticos de acumulación, la UAESP quedó 20 días sin dirección, Galán pidió la renuncia a su directora y presentó plan de choque el 15 de septiembre. El servicio, que era la asignatura pendiente heredada, se deterioró en el segundo año. | 4,5 |
| 4 | Agua y servicios públicos | Racionamiento y obras de acueducto | El racionamiento decretado en abril de 2024 por el estrés hídrico de Chingaza se superó en 2025 con lluvias y con el arranque del programa de obras del acueducto (AGU). La amenaza estructural —una ciudad de 8 millones bebiendo de pocos embalses— sigue intacta. | 6,5 |
| 5 | Educación e inversión social | Alimentación escolar y retorno a clases | Retorno a clases de 2024 reconocido nacionalmente (la recuperación de la cobertura privada fue de las mejores del país); PAE ampliado con $106.828 millones de regalías en 2025; educación recibe el 18,1% de la inversión distrital vía SGP. | 8,0 |
ODS: las metas que Bogotá sí puede cobrar
La administración de Galán heredó y mantuvo la alineación del plan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Con los datos de esta investigación: el hambre escolar atendido con regalías apunta al ODS 2 (Hambre cero); las obras de acueducto y la gestión hídrica al ODS 6 (Agua limpia); el gasto social concentrado en primera infancia y educación al ODS 4 (Educación de calidad); el transporte eléctrico y masivo al ODS 11 (Ciudades sostenibles); y la disciplina institucional del FURAG es exactamente lo que mide el ODS 16 (Instituciones sólidas). Donde el plan se queda corto es en el ODS 16.1 —reducir la violencia—: la ciudad bajó tasas administrativas mientras presenciaba el magnicidio más sonoro en tres décadas. La agenda ODS de Bogotá está bien escrita y bien contada; la seguridad es la meta que la ciudadanía no le va a perdonar fallar.
La calificación final: 7,80 — BUENO
Aplicando la escala metodológica de corrupcionaldia.com —ponderada y comparada con el punto de partida del municipio y sus recursos—
| Componente | Peso | Nota | Justificación |
|---|---|---|---|
| FURAG (IDI) | 25% | 9,5 | 98,63: tercer mejor IDI de 1.102 alcaldías |
| Ejecución presupuestal CUIPO | 20% | 8,0 | Ejecución >90%, inversión +14,5%, recaudo +9,3%; penalizado por dependencia creciente de crédito |
| Avance Plan de Desarrollo | 20% | 7,0 | Obras en marcha (TransMiCable, PLMB, acueducto) pero sin entregas mayores culminadas en dos años |
| Transparencia SECOP | 15% | 7,5 | Sin procesos penales contra funcionarios del primer círculo; sin hallazgos fiscales graves documentados en el período |
| Cumplimiento ODS | 10% | 7,5 | Agenda alineada y PAE con regalías; rezago en seguridad (ODS 16) |
| Percepción ciudadana | 10% | 5,5 | Aprobación desplomada al 26% (Bogotá Cómo Vamos 2025) tras crisis de basuras y seguridad, pese a 53,3% de imagen positiva en octubre (Invamer) |
Puntaje final: 7,80 / 10 — 🟢 BUENO (rango 7,0–8,4)
Un 7,80 no es un aplauso: es una constatación incómoda para los que querían un villano y para los que querían un santo. La máquina administrativa de Bogotá funciona, cobra, invierte y reporta mejor que el 98% del país. Y al mismo tiempo, el modelo financiero de este cuatrienio se apoya en tres patas que nadie discute en público: deuda nueva a ritmo récord, vigencias futuras excepcionales multiplicadas por seis y una percepción ciudadana que se cayó del segundo piso. La legitimidad de una gestión no se mide solo en formularios CHIP impecables; se mide también en si la gente confía.

Sobre el prevaricato por omisión: no aplica — y por qué eso importa
Según la regla metodológica de este portal, si la calificación es igual o superior a 7,0, el análisis jurídico del delito de Prevaricato por Omisión (artículo 414 del Código Penal) se omite como cuestión de lógica metodológica. Y aquí se cumple: con 7,80, no hay omisión dolosa de deberes funcionales que sustentar con las evidencias examinadas. Las cuentas están publicadas, las reservas pagadas, las regalías ejecutadas al 100% y las obligaciones cumplidas. Acusar de «gestión criminal» a una administración con IDI de 98,63 sería exactamente lo que este portal abomina: la denuncia sin prueba.
Lo que sí queda sembrado —y no es delito, es riesgo— es el pasivo: $14,36 billones de deuda, $2 billones en compromisos excepcionales a futuro y un calendario de vencimientos de 2028-2030 que cobrará intereses al IBR. Si la siguiente administración no encuentra las obras terminadas sino solo contratadas, la pregunta del prevaricato le tocará contestarla a otro. Mientras tanto, el deber ciudadano no es el de acusar, es el de vigilar: los 262 actos de vigencias futuras de 2025 están en SECOP y en CHIP, con sus números de acto administrativo, esperando que alguien los lea línea por línea.
Cierre
Bogotá es, objetivamente, el territorio mejor administrado de Colombia según los indicadores que el país construyó para medir administración pública. Que esa excelencia técnica conviva con una ciudadanía que desaprueba al alcalde en un 26%, con un magnicidio en pleno día y con basuras en las avenidas, no es una contradicción: es el recordatorio de que gobernar no es solo cerrar formularios. La corrupción no siempre huele a dinero desaparecido; a veces huele a deuda que firmamos a nombre de nuestros hijos mientras la vitrina brilla.
La pregunta no es si Galán administra bien. Es si vamos a seguir premiando la ejecución presupuestal mientras el futuro fiscal de la ciudad se compromete en 262 actos administrativos que casi nadie leyó.
Cada peso pedido prestado es una decisión tomada sin nosotros. Cada vigencia futura, un futuro ya hipotecado.
Fuentes primarias: CHIP-MinHacienda (formularios CUIPO B/D 2024 y 2025 con secciones RESERVAS y CUENTAS POR PAGAR; FUT_DEUDA_PUBLICA CREDITOS, CREDITOS_POR_SECTOR y RENTA_PIGNORADA; FUT_VIGENCIAS_FUTURAS AUTORIZACIONES; SGR EJECUCIONES 2024 y 2025); Función Pública, FURAG vigencia 2025 (reporte del 17 de junio de 2026); Acuerdo 927 de 2024 (Plan de Desarrollo Distrital). Fuentes secundarias: Radio Nacional — aprobación 26%, RTVC — inseguridad y aprobación, bogota.gov.co — pilares del Plan, Infobae — ranking de alcaldes, reportes del Concejo de Bogotá y prensa nacional (El Tiempo, El Espectador, El Colombiano, Semana). Cifras de seguridad contrastadas entre reportes oficiales del Distrito y balances del Concejo.






