Introducción:

En una reciente audiencia ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Zulema Jattin Cabrales, exsenadora de la República por el Partido de la U, develó una verdad que le debía no solo a otros, sino a sí misma. Reconociendo su papel que involucraba omisión de denuncias, contactos y relaciones con miembros de las AUC, figuras empresariales y políticos que respaldaron el paramilitarismo, aceptó este hecho como nunca antes.

Aunque confirmando los eventos que condujeron a su condena en 2009 por la Corte Suprema de Justicia, Jattin aprovechó esta oportunidad ante la JEP para revelar nuevos nombres de políticos que se aliaron con paramilitares en Córdoba. Por primera vez, admitió haber forjado alianzas con paramilitares para obtener ganancias electorales, particularmente en el «Pacto de Sindicato» de 2003.

Zulema Jattin, graduada en comunicación por la Universidad Complutense de Madrid y que ingresó a la política de la mano de su padre, Francisco José Jattin, prominente líder liberal en Lorica, Córdoba, alguna vez parecía destinada a una larga carrera política. Sin embargo, desde 2009, había estado bajo arresto domiciliario por orden de la Corte Suprema debido a su involucramiento en el proceso de parapolítica.

En 2021, la JEP la admitió en el proceso de verdad y justicia, otorgándole libertad condicional en octubre del año anterior basándose en sus contribuciones a la verdad.

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En su testimonio reciente, Jattin no solo reafirmó su participación en vínculos paramilitares, sino que también desveló una nueva dimensión de enredos políticos con figuras destacadas, incluido el expresidente Álvaro Uribe. Las revelaciones en curso proporcionan ideas sobre la compleja interacción entre la política y el paramilitarismo en Colombia, arrojando luz sobre aspectos anteriormente ocultos de la historia reciente del país.

Contenido Principal:

El testimonio de Zulema Jattin ante la JEP devela sus estrechos lazos con los paramilitares y las intersecciones entre la política y las organizaciones criminales durante un período crítico de la historia de Colombia. Su relato sincero revela nombres y eventos que no se habían mencionado antes, arrojando luz sobre el contexto más amplio del nexo entre paramilitares y política.

Jattin revela sus interacciones con figuras políticas de alto rango, incluido su encuentro con el entonces candidato Álvaro Uribe en 2002. Durante este encuentro, Jattin alega que Uribe la desalentó de hacer denuncias sin pruebas sustanciales, aparentemente priorizando su campaña electoral sobre abordar las preocupaciones paramilitares. Este relato proporciona una perspectiva única sobre la respuesta de Uribe a las actividades paramilitares en Córdoba durante su candidatura.

Además, el testimonio de Jattin resalta los mecanismos mediante los cuales los paramilitares influenciaron nombramientos y decisiones políticas. Ella relata casos en los que los nombramientos de funcionarios de salud y finanzas fueron orquestados por comandantes paramilitares, subrayando el alcance de su participación en la gobernabilidad.

Sus revelaciones exponen la intrincada red de poder y control que ejercieron los paramilitares, extendiendo su influencia a instituciones y funciones clave.

Las admisiones de Jattin sobre su papel en la formulación de legislación, en particular su participación en la redacción de los artículos de la Ley de Justicia y Paz relacionados con la reducción de penas y la sedición, subrayan aún más la compleja relación entre la política y las organizaciones criminales. Su disposición a reconocer abiertamente sus intentos de dar forma al panorama legal revela hasta qué punto los paramilitares intentaron manipular el sistema de justicia a su favor.

Además, la súplica de Jattin a la justicia para investigar la supuesta participación del actual senador Fabio Amín Saleme en actividades relacionadas con paramilitares demuestra su compromiso con descubrir la verdad. Sus acusaciones y demandas de responsabilidad ejemplifican su papel como informante clave para develar la red más amplia de influencia paramilitar.

Conclusión:

El testimonio de Zulema Jattin ante la JEP ofrece una visión integral de las conexiones intrincadas entre la política y el paramilitarismo durante un período crítico en la historia de Colombia. Su disposición a revelar su propia participación y la de otras figuras prominentes destaca el alcance pervasivo de las organizaciones criminales en el panorama político del país.

A medida que Colombia continúa en su búsqueda de verdad y justicia, las revelaciones de Jattin proporcionan información valiosa sobre la compleja interacción entre el poder, la influencia y la rendición de cuentas.

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