
Cecilia Orozco Tascón
Columnista de El Espectador
Isabel Cristina Zuleta: De líder opositora a senadora
La fundamentalista Isabel Cristina Zuleta, oriunda de Ituango, Antioquia, en donde se hizo conocer como lideresa de una organización civil que se opuso a la construcción de la central eléctrica Hidroituango, es senadora hasta julio de 2026 por el favor que le hizo Gustavo Petro cuando incluyó su nombre en la lista cerrada de sus candidatos al Congreso en 2022.
Un ascenso impulsado por el bolígrafo de Petro
Dicho de otra manera, Zuleta es parlamentaria gracias al bolígrafo del líder del Pacto Histórico, hoy jefe de Estado, quien la incluyó en la casilla número diez de esa lista, lugar de privilegio puesto que Petro y sus aliados calculaban que iban a elegir a por lo menos veinte de sus aspirantes a Senado y Cámara, como en efecto ocurrió (ver).
El sistema de elección parlamentaria
En el sistema “cerrado” de elección parlamentaria, los votos se les van sumando a los candidatos según el orden en que se hayan presentado, no de manera individual. Por eso, es justo decir que Zuleta llegó al Capitolio en coche y que no existe prueba numérica del entusiasmo popular que la respaldaría.

Zuleta y la reelección presidencial inmediata
Bien sea por el afán de mantener su curul en 2026, bien por ganarse el aprecio del mandatario, bien por su fanatismo ciego y pese a la notificación de que la Casa de Nariño no comparte ese propósito, Zuleta anda impulsando la reelección presidencial inmediata, que requiere modificar la Constitución tras un recorrido ‘culebrero’ y expuesto a sobrepasar los límites jurídicos permitidos, como lo demuestra la historia reciente de Colombia.
Una insistencia que pone en duda la palabra del mandatario
No obstante que le han hecho saber que su proyecto le hace daño al presidente, ella insiste en ese dislate aunque su aprobación sea imposible a la luz de la realidad política actual; en vez de rendirle homenaje a su jefe, la congresista consigue poner en duda la palabra del mandatario y, sobre todo, su talante democrático.
Zuleta y los paralelismos con Álvaro Uribe
Paradójicamente, Zuleta intenta justificar su interés en la reelección de Petro con argumentos idénticos a los que dieron, hace 20 años, los lambones de Álvaro Uribe, en las antípodas ideológicas del actual mandatario y de su Pacto Histórico.
El antecedente de Noemí Sanín en 2004
En enero de 2004, Noemí Sanín, embajadora en España en el primer cuatrienio de Uribe Vélez, le asestó una grave herida a Colombia cuando, después de una cita con el presidente, abrió la puerta macabra en las escalinatas de la sede principal del Ejecutivo. “(Uribe) lo está haciendo muy bien (y) por eso quiero hacerles una pregunta: si el Gobierno va bien… ¿Por qué no planteamos la posibilidad de hacer una reforma que permita la ampliación del periodo (presidencial)?”.
El apoyo de Fabio Echeverri Correa
Rápidamente supimos que la cosa iba en serio. Fabio Echeverri Correa, el hombre más influyente de la época después del “eterno”, minimizó las implicaciones ominosas que todavía padecemos debido a la honda modificación del sistema democrático: “No es sino cambiar un articulito”, dijo (ver).
La transformación de la Carta Política
Con esa fuerte largada, se inició una vorágine de sucesos y de reuniones secretas o públicas con las cabezas políticas del país, sus bancadas, los presidentes de los gremios privados y directores de los grandes medios (los mismos que ahora se ofenden con la propuesta de Zuleta). Con su concurso y en solo diez meses, se transformó la Carta Política.



