Por Ahmed Aguirre Acuña – Colaborador

El 17 de agosto del 2018, en zonacero.com, y bajo el titular Recuperación del Colegio de Barranquilla en la 51, con la 41, una realidad, el alcalde de la ciudad Alex Char Chaljub anunciaba a los cuatro vientos que el icónico edificio del Codeba sería recuperado por su administración.

Discurso del mandatario tras la socialización cumplida ante la comunidad codebista: estudiantes, padres de familias, profesores y la Asociación de ex alumnos del Codeba y en acto que se cumplió en las instalaciones del Colegio donde se adelantarían las obras y en presencia de Liliana Uparela, ingeniera civil y supervisora del Fondo de Financiamiento de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación; Leonardo Terán, arquitecto de la Firma Contratista del Consorcio de Desarrollo Escolar a la que se adjudicó la obra; Marta Villanueva, arquitecta de la Secretaría de Infraestructura Educativa del Distrito y del arquitecto Evert Iglesias de la misma entidad distrital.

En representación de la Comunidad Codebista estuvieron los directivos de Asocodeba Ahmed Aguirre Acuña, Adolfo Held Ensuncho y Edgardo González Torrenegra; María Fernanda Roncallo, Luz Marina Barrios, María Ester Serrano y Roberto Anillo, profesores y representantes Consejo Directivo del plantel; Jonathan Márquez, personero del colegio y el rector del colegio Severo Ramírez. Con imágenes en diapositivas proyectadas y los detalles técnicos y arquitectónicos se mostraron y se dieron a conocer los diseños de restauración y construcciones del colegio.

El proyecto se iniciaría en tres meses. En la fase uno, están proyectadas la construcción de las 24 aulas, con capacidad de 40 estudiantes cada una, para albergar un total de 960 alumnos de todo el bachillerato. Las inversiones estarían acorde con las normas del Decreto 4595 del Ministerio de Educación. Bajo la dirección del propio Alcalde Alex Char se daría curso a los trámites legales de curaduría para agilizar lo pertinente y dar inicio a las obras.

Las nuevas construcciones internas en el ala derecha que limita hacia la calle 50 contempla laboratorios de física, química y otras especialidades, así como cocina y comedor para atender en turnos hasta 320 estudiantes. El proyecto incluye cafeterías y áreas verdes internas que brindarán ambientación y recreación. El sector interno correspondiente a la carrera 41 y que abarca desde la calle 50 a la 51 será refaccionado habilitando y distribuyendo toda el área administrativa: rectoría, sala de profesores, biblioteca distrital y enfermería, así como oficinas jurídica, social y sicológica para atender todas las necesidades de la institución.

Estos trabajos, de reconstrucciones corresponden ya a la llamada fase 2 y se adelantarán promediando las obras de la fase Uno, es decir, cuando promedie o esté finalizando la fase inicial. La fase 2 incluye en la etapa final todo lo que tiene que ver con la Fachada en toda su dimensión y estas obras serán las últimas ya que por ser Patrimonio Arquitectónico e histórico no podrán someterse a modificación alguna. El tiempo estimado para la recuperación total de la edificación es de 8 a 12 meses, es decir finalizando el año (2019). La inversión económica se estimó en un poco más de es poco más de 20 mil millones de pesos, correspondiéndole a la nación el 70 por ciento y al Distrito el 30 por ciento. El fin único en la recuperación del edificio es para que la población académica del Codeba regrese al sitio de donde nunca debió salir.

Hoy, cuatro años después, nada se ha cumplido. El actual alcalde Jaime Pumarejo Heins, en otra publicación aparecida el 17 de mayo de este año, anunció obras en colegios de la ciudad que incluyen 11 ampliaciones y 160 adecuaciones en otras instituciones educativas. Obras de gran magnitud en 3 instituciones educativas: Colegio de La Unión, la IED Isaac Newton y la Humboldt. La inversión es superior a 14.000 millones de pesos, con recursos de la Administración distrital y al Gobierno nacional, a través del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio.

Al mismo tiempo, la Administración distrital –a través de la Secretaría de Educación– avanza en obras de adecuación en los colegios, dentro del Plan de Mejoramiento de Infraestructura educativa del Distrito de Barranquilla, que desde el 2021 se viene realizando con intervenciones en 160 sedes educativas con recursos del Fondo de Mitigación para la Emergencia (FOME). Ya se encuentran en funcionamiento más de 140 sedes.

Pareciera estar ejecutándose un exitoso programa de recuperación de instituciones educativas de la ciudad; sin embargo, por ninguna parte aparece anuncio alguno relativo a la restauración y construcción del edificio del Codeba de la calle 51. Muestra inocultable de la falta de voluntad política, de desidia y del interés único de no recuperar la edificación, haciendo creer la intención de dejar que se acabe, para declararlo en ruinas total, derribarlo y construir allí, lo mismo que hicieron con el Hospital Infantil Francisco de Paula, centro de salud para niños y donde funcionaba además el único pabellón de quemados de la región caribe.

El alcalde Jaime Pumarejo y la secretaría de educación Bibiana Rincón, se pasean por calles y pasillos de colegios recuperados apareciendo en fotos de prensa y medios de comunicación exaltando las cuantiosas inversiones en la educación. Y, extrañamente-como sucedió recientemente- desechan un aporte de 12 mil millones de pesos asignado por el Ministerio de Educación a través del FFIE (Fondo de Inversión de Instituciones Educativas) para acometer las obras del viejo edificio del Codeba. De cerca de 17 mil millones de pesos para las obras, el Distrito debía aportar 5 mil millones para iniciar los trabajos. La administración rechazó el aporte del FFIE señalando que el Distrito costearía toda la inversión cuando tuviera presupuesto.

Mientras tanto, ladrones, drogadictos y toda clase de delincuentes siguen desvalijando el edificio de la 51 ante la postura de impasividad y la mirada indolente de la administración y de la secretaría de educación.

Hoy, por enésima vez, la comunidad codebista, verdaderos dolientes de la educación del Codeba y de la sede natural de la población académica, vuelve a preguntar al señor alcalde ¿Cuándo se dignará atender la necesidad de la ciudadanía que clama por la recuperación del edificio, monumento arquitectónico y patrimonio cultural de la ciudad? Señor alcalde, por sus acciones, lo conocerán y la historia lo juzgará.

Aquellas palabras del Alcalde Alex Char, en sus dos mandatos, la de la alcaldesa Elsa Noguera y la actual de Jaime Pumarejo Heins, fueron y siguen siendo lo que popularmente se conoce como “Promesas de cumbiamberas”, las que se acaban cuando se apagan las velas”.

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