Adlai Stevenson Samper

El 15 de mayo de 2021 la ciudad de Barranquilla fue sacudida con la aparición de un panfleto amenazador en donde aparecían varios nombres de periodistas, escritores, organizaciones no gubernamentales, webs, analistas políticos y económicos, historiadores y hasta gente que nunca ha expresado la más mínima opinión en contra de nada y menos del status quo político administrativo del Distrito de Barranquilla, que parecía en teoría el «afectado» por la difusión de noticias, análisis, columnas, reportajes e investigaciones de algunos de los denominados «destructores de la ciudad» mencionados en un curioso panfleto que llamaba a un ataque —en todos los sentidos— de los implicados con la sentenciosa frase de «vandalicemos sus casas».

El concepto de «destructores» se sintetiza en que se trata de atacar a un pensamiento y opinión divergente que no sigue ni acata las pautas de la narrativa oficial de progreso y desarrollo urbanístico del grupo político en el poder.

Señalo, para efectos de entrar en materia, que la lista de amenazados —que por cierto la encabezaba mí persona— estaban unos evidentes colados o distracciones con el propósito del despiste de incautos.

Se trata de un truco repetido ahora por la empresa perfiladora Estrategia & Comunicaciones del pereirano Luis David Duque cuando metió en sus contratos de listening social (escuchas y monitoreos en redes) con la Alcaldía de Barranquilla como medios “opositores”, ¡hágame el favor!, al periódico El Heraldo, uno de cuyos accionistas es precisamente Jaime Pumarejo, alcalde de la entidad contratante del estudio y el portal Zona Cero, del sector político que controla la administración distrital desde hace 16 años.

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La amenaza

El título del panfleto amenazante estaba muy mal redactado y quizás era también pretexto para un conveniente despiste: «Esto son los que están vandalizando a Barranquilla».  ¿Confusión del singular con el plural? A los amenazados los colocan en círculos con sus fotografías con los respectivos nombres que ostentan en la red social twitter que fue evidentemente la monitoreada (excepto en la del político Máximo Noriega en que no figura dirección de red), vinculado al partido Colombia Humana. 

Se trata de otro despiste para insinuar que los amenazados pertenecían a ese partido y que a través de la figura de la oposición política eran los instigadores y promotores intelectuales del paro nacional de ese momento histórico denominado «estallido social» que sacudió a Colombia iniciándose el 28 de abril de 2021 por varias organizaciones en contra de las políticas generales del gobierno de Iván Duque.

Siguen los trucos para involucrar en un mismo petate a los amenazados como si fuesen un grupo homogéneo de conspiradores (¿qué tal de conmilitón del llamado “Turco” Hassam o de algunos otros personajes allí inscritos?), con una inclusión absolutamente desquiciada dentro de los “revoltosos” de Jaime Abello Banfi, Director de la Fundación Gabo.

Otros eran libre pensadores sobre el desarrollo y la política urbana, miembros de organizaciones no gubernamentales que realizan análisis socio políticos y económicos tales como Foro Costa Atlántica, Datos Baq, Colombia en Alerta Roja y remata el bodrio con un singular —con todo y logotipo— «Involucrados profesores de la Universidad del Norte», otra línea falsa de investigación pues solo una parte de los implicados tiene relaciones con ese centro de educación superior. Otra curiosidad digna de exponerse respecto a lo anterior: por vez primera se acusaba a esta universidad privada de promover “destrucción”, o revueltas cuando siempre tal suerte corría por cuenta de la institución pública Universidad del Atlántico

La amenaza estaba diseñada sobre actuación en redes sociales de opositores a la Alcaldía de Barranquilla —de allí el sugestivo título— de «estos (ahora sí en su correcto plural) son los que destruyen a Barranquilla». La vindicta o invitación era a un linchamiento público por parte de grupos afectos a la administración distrital para que correspondieran con la misma intención destructora vandalizando sus casas; es decir sus bienes y familiares.

Mayores informaciones noticiosas en el portal Infobae, aunque es preciso recordar que tal amenaza fue noticia nacional.

https://www.infobae.com/america/colombia/2021/05/15/con-un-panfleto-amenazan-a-organizaciones-y-ciudadanos-que-apoyan-el-paro-en-barranquilla/

Investigando a los opositores

El 16 de mayo de 2021 el portal web Corrupción al Día titula una noticia: ¿Quiénes son los autores del panfleto amenazante en Barranquilla? Las instituciones afectadas tales como Foro Costa Atlántica y la Universidad del Norte produjeron comunicaciones de rechazo a este nuevo tipo de vandalaje contra personas cuyo único objetivo era precisamente la defensa de los intereses de la ciudad y que, en puntuales casos, desaprobaban la gestión que realizaba el alcalde de Barranquilla Jaime Pumarejo Heinz y el grupo político económico que lo respalda.

Se iniciaron investigaciones por parte de la Fiscalía, Policía y hubo “protección” de las Unidades de Riesgo para trata de ubicar quienes eran los directos responsables de las amenazas. Ninguna de esas pesquisas dio resultado, aunque algunos de los amenazados  —tal es mi caso— indagamos y descubrimos de donde provenían los libelos que invitaban a vandalizarnos por destructores de la «nueva y magnífica Barranquilla» que se estaba construyendo para honra y prez de la gran prensa nacional y local convenientemente aceitada con un presupuesto anual de $99.000 millones de pesos, el más alto en Colombia para que replicaran una matriz mediática de eficiencia, perfección y realización sistemática de obras de beneficio social que en el fondo eran promesas, renders, construcciones paralizadas o a paso de tortuga sin que ninguna causa aparente los justifique.

En fin, lo contrario de lo que aparentemente pintan los publirreportajes pagos en medios nacionales y en los locales.

El 31 de julio de 2023 el portal Cuestión Publica empieza a develar el misterio. El reportaje se denomina El perfilador digital por encargo en Colombia y el ‘lead’ o subtitulo empieza a esclarecer los enigmas: Alcaldías pagaron para que se perfilara a ciudadanos y medios en redes sociales como parte de una estrategia de asesoría de comunicaciones. Todo a través de millonarios contratos con la consultora del estratega Luis David Duque.

Hasta allí todo es normal en este mundo de especuladores que son las firmas asesoras, de investigación de mercados y encuestadoras, muchas veces —por fortuna no todas— también generosamente pagadas para producir determinados resultados que cambien percepción, generen matrices o sensibilidad hacia determinados temas.

La empresa del pereirano Luis David Luque se llama pomposamente Estrategia & Comunicaciones. La sede se encuentra en la calle 69 No. 4-48 Of. 402. Es una sociedad por acciones simplificadas (SAS) con un patrimonio neto de $930.630.253, ventas en 2022 entre $1.000.000.000 y $2.000.000.000.

Según el portal Cuestión Pública sus actuaciones parecen tener deslizamientos en el terreno judicial: «Pupilo del controvertido estratega político J. J. Rendón. Consultor de Juan Manuel Santos en la campaña presidencial de 2014, opacadas por los dineros ilegales que inyectó Odebrecht en esas elecciones. Asesor que catapultó a la presidencia en dos ocasiones (2014-2022) al hondureño Juan Orlando Hernández, en juicio por narcotráfico».

Al respecto es preciso señalar que Juan Manuel Santos ternó de Fiscal General a Néstor Humberto Martínez Neira, abogado y asesor del grupo Aval y Corficolombiana, instituciones financieras y constructoras que realizaron un reciente acuerdo por comportamientos ilegales en la Ruta del Sol, tramo Ocaña-Gamarra por $80 millones de dólares con las autoridades norteamericanas del Office Public Affairs de U.S. Department of Justice.

¿En dónde se relaciona la labor de la empresa de Duque con Barranquilla? Cuestión Pública lo responde: «Como si de una campaña electoral se tratara, la gestión de la consultora consistió en exhibir y “rentabilizar la gestión” del entonces contralor Carlos Felipe Córdoba (2022) y de los alcaldes Jaime Pumarejo (Barranquilla), Andrés Hurtado (Ibagué) y José Escobar (Itagüí) principalmente».

En otras palabras, el alcalde de Barranquilla Jaime Pumarejo contrató a Duque para unas específicas, inquisidoras e ilegales funciones de investigación para conocer de primera mano quienes eran los amigos, los neutros y los opositores de su mandato. Aunque se le inquirió a la Alcaldía de Barraquilla que enviase los resultados del citado informe hasta el momento de redactar este reportaje no había respondido.

Vuelvo a Cuestión Pública que indica que el objeto, informe de actividades y evidencias del citado contrato eran con la Alcaldía de Barranquilla y «dejan ver que la estrategia consistió en “posicionar al alcalde”, generar un recuerdo de su administración y recomendarles una mayor cercanía a los ciudadanos».

En apariencia tal objeto parece propio de un ejercicio de la egolatría de un personaje como Pumarejo propenso, igual a Alex Char, a esas miradas narcisas en la vanidad del espejo.

Pero no es así. Lo indica el elevado monto que pagó la alcaldía de Barranquilla por la ejecución del contrato: $1,920 millones de pesos, el de mayor cuantía en Colombia si nos atenemos que el de la alcaldía de Itagüí fue por $880 millones, alcaldía de Medellín por $500 y así sucesivamente con otras entidades. Ello indica la importancia que revestía el tema y que se trataba de un asunto de evidente importancia estratégica para Pumarejo.

Pero en donde se encuentra el “veneno” del contrato de Luis Duque, Estrategia & Comunicaciones con la alcaldía de Barranquilla y Jaime Pumarejo? La respuesta aparece en la mencionada web Cuestión Pública: «La empresa de Duque le apostó al social listening (escucha social) para perfilar y monitorear a ciudadanos, medios de comunicación y “líderes de opinión”. Esta es una herramienta que usa inteligencia artificial y métricas de Twitter, Instagram y Facebook para medir el tono de la conversación en redes sociales».

Es decir, usando tecnología de redes y softwares una empresa ausculta para la Alcaldía de Barranquilla las opiniones políticas, estrategias de comunicación y luego de un análisis detallado las clasifica en tres categorías: a favor, neutros y opositores. Según Cuestión Pública «por ejemplo, en Barranquilla, fueron calificadas como “positiva (si era una felicitación), negativa (si era una crítica o reproche) o neutra”, según los informes de ejecución».

En la misma citada web Cuestión Pública presentan las cuentas de la operación: «Solo en Barranquilla, más de 100 usuarios fueron monitoreados entre 2020 y 2021, principalmente en Twitter».

Las direcciones y nombres que aparecen en la lista del panfleto amenazador de 2021 tienen nomenclatura de Twitter lo que constituye sospechosa coincidencias de tiempo (2021) y perfilamientos en esa red social. 

La red de ataques y bodegas tras los perfilamientos de los opositores

La negativa de editorial Planeta para publicar el libro escrito e investigado por Laura Ardila sobre la familia Char produjo un sistemático ataque a la periodista y de quienes asumieron su defensa en Barranquilla. Insultos en todos los lenguajes y calibres.

Toda una estrategia de perfilamientos, obscenidades, amenazas ante la aparición de un texto que todavía no se conoce —a menos que editorial Planeta violando un código de comportamiento entre autor y editorial— lo haya mostrado en forma privada, hecho que no puede descartarse dada la conmoción nacional que supuso la cancelación de la publicación.

Pues bien, tres publicaciones especializadas de Bogotá en investigar redes, mensajes, cruces de información digital —lo que hace Luis Duque y su empresa pero con fines diferentes— iniciaron una serie de pesquisas sobre los contenidos de las amenazas, las cuentas de donde provenían, cuanto les pagan por el servicio a los bodegueros barranquilleros y a que bando o patrón se encuentran afiliados. La investigación; para quitarse el sombrero, las hicieron conjuntamente Colombiacheck, Red Cheq y Liga contra el Silencio.

Fue publicada el 10 de agosto de 2023 en Colombiacheck con el título Barranquilla y tuiteros cercanos a los Char, tras los ataques a Laura Ardila. Dice Colombiacheck: «Hicimos un análisis de las cuentas y sus mensajes, y encontramos que los protagonistas eran personas relacionadas con las familias Char y Daes, contratistas de entidades públicas de Barranquilla, integrantes del movimiento llamado Libertario, influenciadores y tuiteros uribistas y otros que suelen defender a los Char y alabar el “milagro de Barranquilla”, atribuido a ellos. Y como si se tratara de una acción en bloque difundieron señalamientos, estigmatizaciones y desinformaciones contra la periodista, incluso usando las mismas palabras o los mismos mensajes». 

Los documentos relacionados con este ataque de bodegueros se encuentran descritos —con sus estadísticas— en Colombiacheck. En el caso de Laura Ardila encontraron una serie de narrativas comunes que se pueden sintetizar así:

  • Publica el libro para dañarle la imagen a Alex Char quien quiere repetir Alcaldía.
  • Que tiene nexos con Diógenes Rosero (precisamente uno de los amenazados en abril del 2021) director de una ONG. Mas cómico aún, con Nicolás Petro que no era amigo de nadie, ni siquiera de él mismo.
  • Indican que se trata de una operación de desinformación y la comparan con Daniel Mendoza, autor de la serie Matarife, basada en la vida de Álvaro Uribe.
  • Sostienen, a pesar de que no se ha publicado ni entrado en circulación que se trata de chismes sin ningún elemento probatorio convincente.

Algunas bodegas identificadas en investigaciones propias poseen una serie de características comunes tales como aparecen con imágenes identificadoras de rostros y nombres ficticios con alías, camisetas de Junior o de equipos de futbol, los trinos son de utraderecha recalcitrante, obscenos y agresivos en su lenguaje, replican lo que dice el alcalde de Barranquilla o algún miembro de su colectividad política, actúan sincronizadamente contra decisiones del gobierno Petro y usan similares técnicas estigmatizantes ad hominen para referirse a los atacados.

Colombiacheck analiza 144 cuentas y tras análisis, los clasificaron en 5 grupos: 

Hay cuentas que se crearon para contrarrestar posibles efectos de proyectos en ciernes y que después, jugando a doble banda, pasaron a opinar de otros asuntos. Tal situación, según Colombiacheck le sucedió a Centro Histórico de Barranquilla (@CHBquilla), una cuenta que aunque lo parezca no tiene ninguna vinculación con actividades de tipo histórico ni tampoco, tal como podría inferirse de su institucional nombre nadie sabe quién se encuentra tras ella. Indica el mencionado portal: «Publicó 9 tuits, que luego fueron borrados, pero que recuperamos porque quedaron grabados en la biblioteca digital Archive.org. Al revisar las respuestas de esta cuenta, encontramos que luego siguió atacando a Ardila con mensajes y fotos sacadas de contexto más recientes».

La fecha de inició formal de esta cuenta de twitter llamada Centro Histórico es el 7 de abril de 2019, pero según los reportes de Colombiacheck «Esa cuenta anónima inició su actividad en Twitter en 2020 con unas publicaciones acerca del centro histórico de Barranquilla y de temas positivos de la ciudad. A partir del 29 de junio de 2023 publicó, retuiteó y comentó publicaciones a favor de la Alcaldía de Barranquilla y de los Char. También retuiteó mensajes de los ya mencionados Deimer Espinoza y Estefanel Gutiérrez». (Otros de los señalados tuiteros a favor de los intereses políticos de la alcaldía y Alex Char). 

Podrá parecer otra de las singulares coincidencias, pero en el 2020 gané una convocatoria abierta del Ministerio de Cultura en la categoría —he ahí el afán de crear una cuenta que descalificara posibles hallazgos- de Crítica Histórica Patrimonial denominado Concéntrico: cuando Barranquilla dejó de girar alrededor del Centro. Fue el momento en que se inventaron el concurso de los callejones sobre el específico tema del Centro, bien de interés cultural de la nación. Por ello fui invitado a participar —no propiamente con gusto sino por obligación del proyecto— como exponente en un ‘teaser’ al respecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Lo encuentran en You Tube:  

Bien podría ser una coincidencia el inicio de operaciones de la cuenta sobre el Centro Histórico con la implementación del proyecto multimedia que encontró al final una serie de hallazgos, entre otros que era la misma institucionalidad administrativa de Barranquilla la responsable del descalabro y deterioro del Centro; por una parte, y de una serie de proyectos deshilvanados patrocinados por el Ministerio de Cultura y la Alcaldía. Después se plasmarían los aspectos históricos en mi libro Rondando el Centro presentado en el 2023. Pueden ser casualidades del destino de las investigaciones sobre ejes temáticos similares; puede ser, pero la cuenta del Centro Histórico pasó de su heroico nombre y tema a opinar de todo. Lo dice la web Colombiachek: «A partir del 29 de junio de 2023 publicó, retuiteó y comentó publicaciones a favor de la Alcaldía de Barranquilla y de los Char». 

Otros tuiteros mencionados en el informe sobre los ataques a Laura Ardila referenciados por Colombiacheck es la caleña Juliana Palacios: «La persona que utilizó la frase “Laura Ardida” por primera vez fue Juliana Palacio (@julipalacioc), quien también respondió al hilo de Manjarrés Daza. Palacio publicó cuatro tuits, incluido este: ¿Cómo le decimos a Laura Ardida, perdón Ardila? ¿La Matarife 2?».

Jiménez, que vive en Malambo, ha sido denunciado y suspendido varias veces en sus cuentas en twitter en las cuales cambia la numeración o le coloca mayúsculas, minúsculas o cualquier otro símbolo para efectos de proseguir en la red social evadiendo sus controles. Es conocido, al igual que Alfonso Bernal, un delirante estrato 3 que se cree magnate sin oficio ni profesión conocida, por el uso del lenguaje obsceno y atacar o contradecir, no con argumentación seria sino ad hominen y cuya más notable particularidad es su evidente carencia de educación, cultura y argumentación para el debate. Estos y otros más son patrocinados por políticos como punta de lanza para “ablandar” críticos y analistas sobre la situación política administrativa de la ciudad y el departamento.

Este cuadro de bodegueros fue hecho por la web de investigaciones de Bogotá Colcheck:

Un especial caso de respuesta feroz a una opinión le sucedió a Reynaldo Torres, aspirante al Concejo de Barranquilla por el partido Alianza Verde quien en un documentado artículo en la web La Oreja Roja llamado Barranquilla y la crisis financiera bajo la era Char publicado el 13 de enero del 2021 (¡el año del panfleto amenazante en donde; otra coincidencia!, aparecen amenazados tanto el portal La Oreja Roja como el mismo Rey Torres) dio como resultado una virulenta respuesta del economista Roque Yidi Daccarett. El artículo completo de Torres: https://www.laorejaroja.com/barranquilla-y-la-crisis-financiera-bajo-la-era-char/

Yidi Daccarett se creyó en el derecho de vocería por parte de la alcaldía para responder con sus argumentos a los planteamientos de Torres descalificándolo de “estudiante de economía de la Universidad del Atlántico”. El libelo propagandista fue publicado en febrero 9 de 2021 —¡Otra vez el año 2021 de las amenazas!— en la web Las Dos Orillas con el tierno y democrático nombre Alex Char y la política fiscal para la igualdad. https://www.las2orillas.co/alex-char-y-la-politica-fiscal-para-la-igualdad/

Dice Yidi Daccaret en el introito de su pieza de propaganda ultra requete paga  —ya veremos de que manera los recibe— e indica que «Aun así, el tema de moda hoy en la capital del Atlántico es el supuesto deterioro de las finanzas públicas del distrito, del que algunos señalan a Alex Char. Ahora bien, el deporte de criticar tiene dos categorías: uno, con fines claramente políticos; y, otro, con una marcada intención de desinformar».

El concepto de desinformación es aplicable a los que reciben estipendios, honorarios o tienen contratos con las instituciones o personajes de las que señalan estar informados. Dice la web Colombiacheck al respecto: «Roque Yidi Dacarett (@junioryidi), aparte de registrar contratos, fue columnista del periódico El Heraldo y actualmente escribe en el medio digital Zona Cero y en El Nuevo Siglo.  En el portal Las Dos Orillas ha publicado artículos de opinión acerca de los «logros de Alex Char». Es un tuitero que resalta a Alex Char constantemente».

En el reportaje de Colombiacheck —así que si piensa demandar o denunciar ya sabe dónde dirigirse— exponen una galería de fotos en que aparece Roque Yidi con la bicoca de 12 contratos, los costos de sus honorarios y una completa matriz de interacciones en donde aparecen sus vinculaciones. Así que información honesta, objetiva y transparente; no es. Es el deporte del mercenario.

La matriz interactiva puede consultarse en:

https://colombiacheck.com/investigaciones/libertarios-contratistas-de-barranquilla-y-tuiteros-cercanos-los-char-tras-los

En la matriz se encuentran patrocinadores de los tuiteros, bodegueros, financiadores y procedencia. En el caso del citado Roque Yidi aparece de color verde en el sector superior al lado de Henry Forero.

Tras las amenazas en el libelo de 2021 a los que formulaban críticas y expresaban opiniones que contrariaban la narrativa de la administración y grupos de poder se iniciaron averiguaciones por parte de organismos policivos y de la fiscalía que no llegaron —por lo menos hasta ahora— a ninguna parte. Por esa circunstancia me di a la tarea de investigar por mi cuenta quienes estaban en contra de los amenazados a partir de sus trinos, actuaciones en redes sociales y comentarios de los implicados como “destructores”.

A mediados del año 2022 lancé una bola de humo, una especie de ardid para comprobar quien respondía y la forma en que lo hacía, quienes retuiteaban y apoyaban al comentarista contradictor. Anuncié en Twitter la inminencia de una publicación mía en donde auscultaba la situación crítica financiera de Barranquilla que sería publicada próximamente. Enseguida; ipso facto, Roque Yidi Daccarett cayó en la trampa iniciando una campaña de descalificaciones, de agravios y de supuestas respuestas al infundio de una autoridad como él, en economía, que había sido director de la DIAN en 1998 en el período Pastrana. 

Incluso amenazó con una denuncia penal cuando mencioné una extraña y enigmática noticia de funcionarios desvinculados de la DIAN publicada en el diario El Tiempo el 30 de octubre de 2002 con el título DIAN: No más supernumerarios. Segmentos de la noticia indicaban que «En este proceso se desvincularon también de la entidad a los directores en Barranquilla y en Santa Marta, funcionarios de libre nombramiento y remoción y se trasladó y relevaron de funciones a cerca de 80 jefes de división y grupo en las ciudades de Barranquilla, de Riohacha y Maicao, por distintas razones entre ellas sospechas de corrupción. Y se le aceptó la renuncia al director de la regional Roque Emilio Yidi Daccarett». Sin comentarios.

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1354510

En el caso de las bodegas y personas que actúan bajo directrices de perfilamiento, en mí particular caso bloqueé a todos los que había identificado y a los cuales les había colocado diversas formas de corroboración con cruce de informaciones en una matriz diseñada para el efecto.

Tal hecho lo vino a confirmar la reciente investigación de Colombiacheck, Red Check y Liga Contra el Silencio. Mis indicios y presunciones sobre estos personajes eran totalmente ciertos y que lo peor; quizás, probablemente, de raro nada tiene, que por otra curiosa coincidencia habían actuado bajo perfilamientos sugeridos por un contrato al respecto de la Alcaldía de Barranquilla con Luis Duque de Estrategias & Comunicaciones para identificar opositores y neutralizarlos. 

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