Este es un tema que los Barranquilleros no deben dejar en el tintero e ir hasta el fondo de cómo se robaron el dinero para la reconstrucción de nuevo aeropuerto de la capital del Atlántico, a la postre la ciudad más importante del Caribe colombiano.

Desde esta tribuna anticorrupción lo hemos gritado a los cuatro vientos: los barranquilleros fueron incompetentes, incapaces e ineptos al dejar que le cambiaran su viejo aeropuerto por un remedo de terminal aéreo sin ninguna funcionalidad ni estética.

Se lo permitieron al gobierno de turno (al de Iván Duque y su ministra de transporte la barranquillera Ángela María Orozco Gómez) y a los cuestionados contratistas que aún hoy siguen apoderados del aeropuerto Ernesto Cortissoz, Julio Gerlein y Edgardo Navarro Vives.

El tema de la afrenta con este aeropuerto vuelve a la palestra pública, pues ya es una realidad el anuncio de que Barranquilla será la próxima sede de los Juegos Panamericanos en 2027, dentro de 4 años. ¿Qué van hacer los barranquilleros para arreglar este problema?

Este exabrupto lo debe recomponer el alcalde electo para los próximos 4 años Alejandro Char Chaljub, quien por tercer vez administrará y dirigirá los destinos de Barranquilla. Los cuestionados contratistas del aeropuerto Ernesto Cortissoz, Julio Gerlein y Edgardo Navarro Vives, son sus amigos con quienes puede dialogar «de tú a tú» o liderar ante el gobierno nacional y las autoridades correspondientes una solución definitiva para que esta capital cuente con un Terminal aéreo tan digno como el que describe el periodista barranquillero Jorge Cura Amar:

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Los contratistas

La adjudicación de la modernización del aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla, cuna de la aviación comercial en Colombia, fue responsabilidad de la Agencia Nacional de Infraestructura ANI, y lo hizo el 30 de diciembre de 2014, cuando a nadie le importaba qué hacía y qué no hacía el gobierno de turno, pues la atención se enfocaba, como siempre, en las fiestas de fin de año.

Era una contrato que superaba los $343.000 millones y los ganadores fueron unos viejos conocidos contratistas de Barranquilla: Julio Gerlein y Edgardo Navarro Vives, quienes compitieron con la unión temporal Grupo Aeroportuario del Caribe S.A.S. Esta unión temporal está conformada por las empresas Valorcón (de Gerlein), Equipos Universal (de Navarro) e Inversiones Millenium Azcipo que entró como socio minoritario con el 17%, pero se encargó de la administración más no de la construcción, a cargo de las dos primeras.

¿Hubo corrupción en el proceso de adjudicación de este contrato? Seguramente, si partimos del principio de idoneidad, pues ninguno de estas empresas que conforman la unión temporal eran expertas en construcción y administración de aeropuertos. Ese proceso de selección y adjudicación habría que revisarlo con lupa extrema.

Y con más razón si hacia parte de los compromisos que tenía el entonces presidente Juan Manuel Santos, por su reciente reelección presidencial. También habría que revisar el papel de su ministra de Transporte Natalia Abello y las maniobras del director de la ANI Luis Fernando Andrade.

La corrupción que rodea a Luis Fernando Andrade

Las principales controversias y problemas asociados a Luis Fernando Andrade durante su tiempo como presidente de la ANI incluyen:
1. Caso de Odebrecht: Andrade estuvo en el centro de un escándalo relacionado con la empresa de construcción brasileña Odebrecht. Se alegó que Odebrecht había sobornado a funcionarios públicos en varios países para obtener contratos de construcción, y se informó que esta empresa también había buscado influenciar a la ANI en Colombia. Andrade enfrentó acusaciones de no haber actuado con suficiente diligencia para prevenir la corrupción en la adjudicación de contratos de infraestructura.
2. Proyecto Ruta del Sol: Uno de los proyectos más notorios que involucra a Luis Fernando Andrade es el proyecto de la Ruta del Sol, una autopista importante en Colombia. El proyecto estaba vinculado a Odebrecht y fue objeto de escrutinio debido a las acusaciones de sobornos y corrupción en su construcción.
3. Acusaciones de corrupción: Andrade fue objeto de investigaciones y acusaciones relacionadas con presunta corrupción en su papel como presidente de la ANI y su presunta relación con empresas constructoras implicadas en proyectos de infraestructura.
4. Impacto político: El escándalo en torno a Luis Fernando Andrade y su presidencia en la ANI tuvo un impacto significativo en la política colombiana y generó un debate sobre la corrupción en el país.

Tanto el presidente Santos como la ministra Natalia Abello y Luis Fernando Andrade viajaron a Barranquilla para celebrar por lo alto el inicio de las obras, alardeando que los barranquilleros tendrían uno de los mejores aeropuertos del país.

Ni lo uno, ni lo otro. Barranquilla terminó con el peor aeropuerto de Colombia y el costro sobrepasó los $600 mil millones.

Si los $70.000 millones “esfumados” del Mintic en el cuestionado contrato con la Unión de Centros Poblados, fue todo un escandalo nacional, les puede dar un infarto sobre la cantidad de dinero que dio el gobierno nacional para este aeropuertico de Barranquilla: la módica y nada despreciable suma de COP$610.153 MM Pesos del 31 de diciembre de 2013, o sea que según la tasa de devaluación es mucho, pero mucho más a precios del 2021.

El Concesionario contratado, Grupo Aeroportuario del Caribe SAS, empresa sin experiencia en construcción y administración de aeropuertos –algo que por demás se volvió típico en la contratación en donde hay funcionarios y contratistas barranquilleros- cuyos accionistas, todos de esa ciudad, son la empresa Valorcon SA, de Julio Gerlein con un 41.50%; Equipos Universal SA, de Edgardo Navarro Vives con un 41.50% e Inversiones Milenium Azcipo SAS, ubicada en la carrera 51 B #76-71 con el 17% restante propiedad de Samuel Azout que continuamente se lava las manos en redes sociales con este engendro, aduciendo que por su posición de desventaja accionaria no tiene mayor capacidad de decisión pero donde vislumbró la posibilidad de un enorme negocio invirtiendo lo mínimo para ganar lo máximo. 

Los interventores –o cualquiera cosa que tenga designado ese “maravilloso” nombre- y donde han brillado por su ausencia notoria en todas las etapas del proceso es el Consorcio Interaeropuertos S.A.S conformado por tres “empresas” colombianas: Inzett S.A.S con el 51% de participación accionaria; GNC Ingeniería S.A.S con el 25% y J. Felipe Ardila V. & Cía. S.A.S. con el 24%.Un video Video interesante sobre las condiciones externas del aeropuerto de Barranquilla.

Tres interventores de pacotilla, a los cuales se les “olvidó” las normas que regulan este tipo de funciones en las obras públicas y cuyas consecuencias en el desastre general de su intervención las padece y comenta toda la ciudadanía barranquillera y los sufridos usuarios del engendro aeroportuario. Interventores también de mentiras. 

Hay que señalar además que dos de las firmas constitutivas del Grupo Aeroportuario del Caribe –las de mayor capacidad accionaria: Valorcon S.A. de la familia Gerlein con el 41,50% y Equipo Universal S.A. de Edgardo Navarro Vives con el 41,50%, tienen problemas de reorganización empresarial.

En diciembre de 2008 Equipo Universal hizo acuerdo de reestructuración con la Supersociedades por problemas de diversa índole. Siete años más tarde se le otorga un contrato grandes ligas apto para empresas de ingeniería con solido musculo financiero. 

El 31 de julio de 2019 la empresa Valorcon S.A. fue admitida a un proceso de reorganización empresarial por parte de la Supersociedades por parte de la Superintendencia delegada de procedimientos de insolvencia. En cuentas claras, se encuentra con obligaciones vencidas por más de 90 días, por la suma de $39.027 acreencias que alcanzan el 10.71% de su pasivo total que llega a la suma de $364.497 millones.

En esa época se le cayó a esta empresa su participación en Navelena, en donde tenía participación accionaria minoritaria con la cuestionada empresa brasilera Odebrecht. 

Habría que preguntarse en todos estos negociados por ese común denominador de corrupción que frena aspectos importantes de la viabilidad portuaria barranquillera, de las condiciones de eficiencia del aeropuerto donde solo le inventaron obras meramente cosméticas duramente cuestionadas por sus coterráneos barranquilleros: “Una auténtica vergüenza”, por donde entrarán todas las delegaciones de deportistas que participarán en los Juegos Panamericanos en 2027.

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