Cuando el sueldo público se convierte en moneda de cambio electoral: así opera el esquema de coacción a contratistas en Repelón, Atlántico, a días de las elecciones


Imagínese que usted trabaja como contratista del municipio de Repelón, en el departamento del Atlántico. Cumplió con todos los requisitos. Entregó la documentación que le pidieron. Firmó los papeles. Pero la renovación de su contrato no aparece. Semanas de incertidumbre. Y un buen día, alguien en la alcaldía le hace saber, de manera informal pero inequívoca, que todo depende: de las elecciones, del candidato que usted apoye, de cuántas firmas logre recoger para la campaña de Abelardo de la Espriella. Le entregan una planilla. Se llama «FIRME – POR LA PATRIA». Tiene columnas para nombre completo, cédula, teléfono, dirección, barrio, mesa electoral y líder de campaña. El mensaje es claro: firme, consiga más firmantes, o el contrato desaparece.

Eso no es gestión pública. Eso es constreñimiento al sufragante. Eso es un delito tipificado en el Artículo 391 del Código Penal colombiano con penas de hasta ocho años de prisión.

Y está documentado.

corrupcionaldia.com tiene acceso a las imágenes de las planillas «FIRME – POR LA PATRIA», con sus columnas intactas y su encabezado tan patriótico como cínico. Tiene el testimonio directo de una fuente que participó en los hechos. Y tiene el audio de una reunión donde se organizó el operativo.

Audio de una reunión de funcionarios de la alcaldía de Repelón y contratistas de la entidad, el cual evidencia el mecanismo para constreñir al votante.

La transcripción completa del audio de 16 minutos y 48 segundos disipa cualquier neblina interpretativa. Lo que quedó grabado en esa reunión no requiere peritos ni análisis lingüístico: una voz que coordina el operativo lo dice con una claridad que ningún abogado defensor va a poder desmantelar con facilidad. «Vamos a pasar la información, no diciendo que estamos presionando.» Hay que detenerse ahí. No en lo que se hizo, sino en cómo se instruyó hacerlo: con plena conciencia de que lo que estaban haciendo era, exactamente, presionar. La coacción con guantes blancos. El eufemismo como protocolo de un delito. Y luego, por si alguien en esa sala todavía albergaba dudas sobre qué estaba en juego para su contrato, la misma voz lo dijo sin metáforas que requirieran interpretación: «En otras palabras, el que quiera seguir en el bus que se embarque.»

El audio también revela por qué la presión en esta segunda vuelta es de máxima intensidad: Repelón no entregó los votos prometidos en la primera. «Nosotros no logramos la meta», dice una voz en la grabación. «Nosotros estamos en la administración, nosotros no ganamos.» Lo que falló en la primera vuelta se convirtió en deuda política que los contratistas deben saldar ahora, con planillas, con pedagogía de urna y con votantes llevados de la mano hasta la mesa. En la misma reunión se discute cómo enseñarle a la gente a ubicar al candidato en el tarjetón, cómo coordinar a los jurados para que estén pendientes de quién llega a votar, y quién recoge las planillas para llevarlas a «Adrián». Y en medio de esa logística electoral montada sobre contratos públicos, alguien menciona al candidato con su nombre de campaña, el que aparece en el tarjetón: «El Tigre». Él lo cumplió, dice la voz que abre la reunión, refiriéndose al alcalde. Vamos a cumplirlo. La amenaza no estaba implícita. Estaba grabada.


El mecanismo: la presión que no deja huella

El esquema tiene una elegancia criminal que solo puede nacer de la impunidad crónica. No hay amenazas explícitas grabadas. No hay funcionario que firme órdenes. Todo opera en el espacio nebuloso entre la presión y la insinuación, ese territorio donde la corrupción colombiana de nivel municipal se mueve como pez en el agua hace décadas.

Los contratos en la Alcaldía de Repelón debían salir desde enero de 2026. No salieron. Los contratistas trabajaron ese mes sin pago. «Decían que saldrían con fecha de antes del 10 y salieron con fecha de 30 de enero hasta 30 de mayo», relata una fuente directa consultada por esta redacción, quien reserva su identidad por razones de seguridad. Enero, gratis. Para el Estado, una irregularidad. Para los contratistas, la primera vuelta de una trampa.

Después les pidieron documentación para «supuestamente» —palabra exacta de la fuente— garantizarles la continuidad del contrato por un mes más. Los documentos se entregaron. La continuidad no llegó. La alcaldía se quedó con los papeles y con la palanca: la incertidumbre de los contratistas como arma de presión permanente.

La ecuación que les plantearon era matemáticamente simple y moralmente nauseabunda: las elecciones se acercan. El candidato que nos interesa es Abelardo de la Espriella. Quien no entregue la planilla, quien no consiga personas para la campaña, quien no se alinee, verá afectada su continuidad contractual. El Estado como cobrador de favores electorales. Los recursos públicos como anzuelo. Los ciudadanos que dependen de esos contratos, como carnada.

La planilla «FIRME – POR LA PATRIA» captura exactamente lo que una operación electoral necesita: nombre completo, identificación, número de celular, dirección, barrio y, lo más revelador, la mesa electoral. Eso no es una lista de simpatizantes voluntarios. Eso es un padrón de votantes comprometidos bajo coacción, con su mesa de votación identificada para que el día de las elecciones alguien pueda verificar que cumplieron.


Los actores: el que ordena, el que ejecuta y el que nunca aparece

El alcalde de Repelón no aparece en la reunión donde todo esto se organiza. El secretario tampoco. En la corrupción colombiana de nivel municipal, los principales saben guardar distancias. Por eso mandaron a un vocero, a alguien que dijera lo que había que decir sin que el jefe pudiera ser señalado directamente. El sistema funciona con capas de negación plausible, construidas con precisión quirúrgica.

Piénselo un momento. Una reunión organizada desde la alcaldía, a la que los contratistas asisten porque de ella depende si comen o no el mes siguiente. ¿Qué clase de «socialización de contratos» necesita operar sin testigos digitales? ¿Qué se dice en una reunión oficial que no puede quedar grabado?

La respuesta la tiene grabada una fuente en ese audio de 16 minutos con 48 segundos. En ese registro se menciona a alguien conocido como «El Tigre». El audio existe. Está en poder de quienes levantaron esta denuncia.

Abelardo de la Espriella es el candidato cuya campaña se alimenta, según las fuentes y la evidencia documental consultada, de este operativo contractual. Su nombre no aparece en amenazas directas —porque en este juego nadie amenaza directamente— pero es el beneficiario final del esquema: planillas llenas de nombres, cédulas y mesas electorales extraídas mediante la presión sobre trabajadores que dependían del Estado para sobrevivir.

La Alcaldía de Repelón es el instrumento. Los contratos son la moneda. Los contratistas, el recurso humano involuntario de una operación electoral que en el Código Penal colombiano tiene nombre, apellido y condena.

Jorge Reales Martínez, alcalde de Repelón.

El impacto real: el terror silencioso del que come del Estado

Hay algo que los manuales de derecho penal no capturan bien: el terror silencioso de quien sabe que depende del capricho político de otro para llegar al final del mes. Un contratista que trabaja sin pago en enero porque «los papeles se demoran». Que firma un «otro sí» —un adendo contractual— creyendo que así garantiza su continuidad. Que después descubre que ese adendo fue apenas la cuerda con la que lo ataron.

«Hicieron a varias personas firmar otro sí dándole continuidad por un mes, se quedaron callados y tuvieron a la gente este mes trabajando de a gratis para salir ahora ya, 19 antes de las elecciones», relata la fuente directa. «Cuando se acabara la ley de garantías era que iban a decidir quién tenía continuidad y quién no.» Trabajadores del Estado, en un municipio donde las oportunidades laborales no sobran, sometidos a una ingeniería de la presión que los obliga a elegir entre su conciencia y su sustento.

Repelón tiene aproximadamente 29.000 habitantes. Es un municipio con fuerte dependencia de los empleos y contratos públicos. Para muchos de los contratistas involucrados, ese vínculo con la alcaldía no es opcional. Es la diferencia entre una familia que come y una que no.

El daño no es solo individual. El voto libre y secreto es la columna vertebral de cualquier democracia que merezca ese nombre. Cuando ese voto se negocia bajo presión contractual, cuando la urna se convierte en extensión del poder del empleador, el municipio entero pierde su capacidad de elegir a sus propios gobernantes. Y con esa pérdida, pierde el único mecanismo que tiene para corregir a quienes lo gobiernan mal.

Los contratistas de Repelón no perdieron solo su tranquilidad. Perdieron la posibilidad de votar en libertad. Eso, en términos democráticos, no tiene precio. En términos penales, tiene entre cuatro y ocho años de prisión para quien lo perpetra.


El sistema que lo permite: la impunidad como infraestructura

El Artículo 391 del Código Penal colombiano tipifica el constreñimiento al sufragante con penas de entre cuatro y ocho años de prisión, más inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas. El Artículo 390 castiga la perturbación del sufragante. El Artículo 432 tipifica el abuso de autoridad. Y la Ley 136 de 1994 prohíbe expresamente a los alcaldes usar los recursos y cargos del municipio en beneficio de campañas electorales.

Suficientemente claro. Suficientemente severo. Y, en la práctica colombiana, suficientemente ignorado.

Porque esto no es nuevo. No es la primera vez que una alcaldía usa los contratos públicos como palanca electoral. No es la primera vez que se imprimen planillas con columnas para la mesa de votación. La novedad en Repelón no es el esquema. La novedad es que quedó documentado.

El esquema opera porque tiene precedente histórico de impunidad. Las denuncias se archivan. La Fiscalía tiene otros frentes. Los testigos tienen miedo —un miedo completamente racional, dado lo que está en juego para ellos. En la cadena entre quien ordena, quien ejecuta y quien firma las planillas, siempre hay suficiente distancia para la duda razonable, suficiente neblina para la negación.

Pero esa cadena ya tiene un punto de quiebre: las planillas físicas «FIRME – POR LA PATRIA» con sus columnas de nombres y mesas electorales. El audio de 16 minutos y 48 segundos de la reunión. Los testimonios de quienes trabajaron un mes sin pago. La mecánica documentada de una presión que no opera en el imaginario sino en el papel, en la imagen, en el audio.

La Procuraduría General de la Nación tiene competencia disciplinaria sobre los funcionarios involucrados. La Fiscalía, competencia penal. El Consejo Nacional Electoral, competencia sobre las irregularidades en la operación de campañas. Todas estas entidades necesitan una sola cosa para actuar: la denuncia formal respaldada en pruebas.

Esas pruebas existen.


La pregunta que queda flotando sobre Repelón no es si esto ocurrió. La evidencia de que ocurrió está en imágenes, en audio, en testimonios de primera mano documentados por corrupcionaldia.com. La pregunta es si va a quedar impune. Si las planillas «FIRME – POR LA PATRIA» van a terminar archivadas en algún cajón de la Fiscalía seccional. Si el vocero que dirigió la reunión va a seguir en sus funciones. Si los contratistas que trabajaron gratis en enero van a seguir callados porque el precio de hablar sigue siendo demasiado alto.

Esa pregunta la responden, en parte, quienes tienen las pruebas y decidan presentarlas ante las autoridades competentes. La responden, en parte, los contratistas que se atrevan a dar su versión con nombre propio. Y la responden, definitivamente, quienes en Repelón y en el resto de Colombia decidan que el voto no está en venta, ni siquiera cuando el precio de negarse es el trabajo.

La corrupción electoral tiene precio. La impunidad cuesta más.

Esta es la transcripción del audio:

(0:00 – 0:04) Buenos días.

(0:04 – 0:08) Bueno, eh la claridad que les va a dar porque vende que la vez pasada no no contan.

(0:08 – 0:13) No, no pasado nada, el personal que también está de testigo, es decir, ustedes tienen que consultar.

(0:13 – 0:23) Bueno.

(0:23 – 0:34) incluso hubieron, hubieron contratistas que nisiquiera las pasaron (las planillas), cada quien sabe cómo es su calificación.

(0:34 – 0:40) E incluso hubieron contratistas que ni siquiera se acercaron (a pedir las planillas).

(0:40 – 0:46) Pues pasemos la información como la podamos pasar, como ustedes vean, o sea, como…

(0:46 – 0:50) O sea, vamos a pasar la información, no diciendo que estamos presionando.

(0:50 – 0:56) Cada quien sabe cómo estamos aquí y esto no es nada más aquí, el compromiso.

(0:56 – 1:04) El compromiso, no, que no hay contrato, no, que no sé qué, no, y lo de antes? vamos a recordar.

(1:04 – 1:12) Vamos, tenemos un compromiso y hay que cumplirlo, él (refiriéndose al alcalde) lo cumplió, vamos a cumplirlo.

(1:12 – 1:17) En otras palabras, el que quiera seguir en el bus que se embarque. Eso es.

Ustedes saben que la política se mueva es así.

(1:17 – 1:24) Y estos asientos vienen de allá, vienen jalando desde allá, al que está aquí, el que está acá y todo eso, son una cadena.

(1:24 – 1:30) Entonces, más compromiso, no alcanzamos la meta (refiriendose a los resultados de Repelón en la primera vuelta), saben que es así.

(1:30 – 1:36) Lo que pasa es que yo siento mucho mucho desorden en ese caso.

(1:36 – 1:40) ¿Qué pasó?

(1:40 – 1:44) Mucho desorden porque hubo gente que no llevó la lista.

(1:44 – 1:50) Acuérdate que hubo gente que no llevó lista.

(1:50 – 1:53) Gente que última ahora entregó la lista.

(1:53 – 1:56) Y se lo.

(1:56 – 1:58) No contamos que nos iban a.

(1:58 – 2:03) Pero también que hubo el cambio del puesto de las mesas.

(2:03 – 2:05) Sí.

(2:05 – 2:13) Así, una sugerencia, así como lo hicieron antes, llámame, no, aquí ustedes son conmigo.

(2:13 – 2:16) Nosotros fuimos y ayudamos a Gabriela, que esto, que lo otro y llamamos a las personas.

(2:16 – 2:20) Que eran con la mesa de Gabriela.

(2:20 – 2:25) Háganlo con tiempo para uno saber diligenciar el personal.

(2:25 – 2:27) Yo fui jurado.

(2:27 – 2:32) A mí me llama no un tío.

(2:32 – 2:34) ¿Por qué?

(2:34 – 2:39) Porque veíamos que la lista estaba vacía, entonces llega, no llega, no llega.

(2:39 – 2:42) Mira todos los que tenemos, tenemos las que estábamos los que estábamos ahí.

(2:42 – 2:48) Estábamos pendientes de nosotros, no podíamos a veces ni parar, pero teníamos que estar pendientes de los que estaban ahí.

(2:48 – 2:54) Entonces, mira, tenemos la lista en blanco, no han venido y son las 12.

(2:54 – 2:56) ¿Qué pasa?

(2:56 – 2:58) Miren esta situación.

(2:58 – 3:00) Nosotros no podíamos llamar a la gente.

(3:00 – 3:03) ¿Qué pasa?

(3:03 – 3:05) Aquí porque escucho al muchacho de la moto.

(3:05 – 3:06) Él estaba pendiente.

(3:06 – 3:10) Llegaron a otra mesa que no era, porque yo les dije, en el mismo lugar de la vez pasada.

(3:10 – 3:15) Como, por ejemplo, tú eres jurado, pues hay que hay que asegurarse con alguien que te ayude, tu papá, tu hermano, que sí, sí.

(3:15 – 3:20) Decirle, no, sí, ustedes vamos a.

(3:20 – 3:24) Y si, si va a ser un celular que puede hacer un WhatsApp.

(3:24 – 3:30) Ustedes mismos, el papel y lo de las mesas.

(3:30 – 3:35) Insistirle a la gente que salga y que salga bien y se radique.

(3:35 – 3:42) O sea, no es que no, que si votó, pero ya se fue para la casa, no, entonces no tenía ganas ni tenía la intención de ayudarte.

(3:42 – 3:50) Entonces, porque si tú lo vas a hacer de corazón, hazlo completo.

(3:50 – 3:54) No ya yo voté, me fui con mi casa, esa vaina estaba llena.

(3:54 – 4:02) Entonces, vamos a ayudar con los con los familiares que nos colaboran también.

(4:02 – 4:10) No, así es, pero de pronto una sugerencia, en las elecciones pasadas eh se hicieron reuniones y en esas reuniones se establecieron como controles.

(4:10 – 4:13) Hubo una para una, una para otra.

(4:13 – 4:15) ¿Qué pasa?

(4:15 – 4:19) Yo no me entero por las reuniones ni por nadie, sino por una amiga mía.

(4:19 – 4:24) Son situaciones que esa información tiene que ser concreta y concisa, porque esto no es algo que, por ejemplo.

(4:24 – 4:31) En mi caso, yo le pedí el favor al doctor Iván, que no me citaran para este tipo de reuniones, por la situación que tengo.

(4:31 – 4:35) O sea, por la situación en la que estoy yo vinculada.

(4:35 – 4:40) Porque yo no me puedo ver vista cerca de de la mesa ni mucho menos.

(4:40 – 4:46) Entonces, son cosas que uno tiene que evitar la sombra de que la gente ya de que esta administración la tiene muy fiscalizada.

(4:46 – 4:48) Sí.

(4:48 – 4:55) Por ejemplo, yo me entero de la mesa también porque me dice, no que la cambiaron, no que está, no que está.

(4:55 – 4:59) Por ejemplo, yo tengo familiares adultos.

(4:59 – 5:02) Entonces, ¿cuál es el cambio?

(5:02 – 5:03) Que ustedes ya se, no, yo no voy a volver.

(5:03 – 5:09) Yo sé que también la gente se aburre y cree que falta de respeto.

(5:09 – 5:14) Yo soy jurado y ahora no van a prohibir el teléfono.

(5:14 – 5:16) ¿Dónde?

(5:16 – 5:20) Claro, porque va a haber prohibición dentro de las elecciones.

(5:20 – 5:24) Entonces, hay una.

(5:24 – 5:27) ¿Quién dijo eso?

(5:27 – 5:28) Es la de la registraduría.

(5:28 – 5:29) ¿Cuándo?

(5:29 – 5:31) La que salió ahora.

(5:31 – 5:38) La que salió es la del teléfono tomarle el la foto al voto.

(5:38 – 5:41) Del resto tú puedes llevar.

(5:41 – 5:44) Ustedes tienen que escuchar al registrador.

(5:44 – 5:50) Solamente la la la prohibición es tomarle la foto al voto dentro de la casilla.

(5:50 – 5:57) O sea, si tú estás ahí, tú no puedes sacar el celular, del resto tú tienes que usar un celular normal.

(5:57 – 6:02) Menos sacarlo dentro de tu casilla al momento de votar.

(6:02 – 6:07) Y no da para la sanción, sino que te llamen la atención y se y te pongan la queja y sea una anotación.

(6:07 – 6:11) Y ahí verifican si te lo anulan o no.

(6:11 – 6:16) Pero hay situaciones, por ejemplo.

(6:16 – 6:22) Para la gente de aquí de repelón, que yo trabajo en la administración.

(6:22 – 6:26) Y la mesa mía no tiene un cubículo separado.

(6:26 – 6:31) Yo estoy cerca de los jurados al lado al lado, yo no puedo estar.

(6:31 – 6:34) ¡Ah! ¡Aló! ¡Llegaste!

(6:34 – 6:35) Es imposible.

(6:35 – 6:42) Por eso, entonces los abogados en esas situaciones, los que son jurados, que por favor.

(6:42 – 6:49) A algún familiar, un amigo, si me toca pagarle 20,000 pesos por alito que me ayude con la moto, con su alito.

(6:49 – 6:55) Toca, un sobrino que me hiciera la.

(6:55 – 6:58) Toca.

(6:58 – 7:05) Que que ande en este, que yo salga, yo le dejo a los números.

(7:05 – 7:09) Y la mesa la mesa va a estar ubicada ¿dónde?

(7:09 – 7:16) Todavía no hemos definido por la situación que pasó la vez pasada, la vez pasada nos quitaron de donde estábamos, nos tocó meternos.

(7:16 – 7:21) Ahí fue un infierno, calor, la gente amontonada.

(7:21 – 7:26) Claro, tampoco podemos darle un trato al votante así.

(7:26 – 7:27) Como estábamos.

(7:27 – 7:28) Lo que pasa es que.

(7:28 – 7:35) En esos casos hay que cuidar mucho, porque yo estoy hablando de policías y la policía la patrullera dice, ustedes no pueden estar en vía pública.

(7:35 – 7:39) Pueden estar en una.

(7:39 – 7:42) Dentro de la casa.

(7:42 – 7:46) Dentro de la misma casa, cuando uno.

(7:46 – 7:48) Ella nos dijo así.

(7:48 – 7:51) Uno está dentro de la puerta.

(7:51 – 7:54) Para que se fuera una, uno puede estar ahí, pero no dentro de la propia casa.

(7:54 – 8:01) Creo que se metió ya fue por por un poco de inconveniente porque yo la escuché.

(8:01 – 8:06) Yo estaba aquí en el sitio y yo le estaba diciendo, ya dije, ella dijo.

(8:06 – 8:10) Después volví, hablé con ella aparte y le dije, pero no, vamos a ubicar en la terraza, me dijo, la terraza no.

(8:10 – 8:15) Entonces se cambió la versión, ella al principio lo dijo así.

(8:15 – 8:20) Yo me levanté y me fui a hablar con ella sola.

(8:20 – 8:24) Y yo, pero tú estás diciendo que dentro, pero la terraza es mi propiedad.

(8:24 – 8:28) Yo puedo meterme en la, en la terraza no puedes estar.

(8:28 – 8:36) Porque es del no sé qué, tan tan tan y es dentro de la casa y yo fui y hablé con ella y discutí con ella.

(8:36 – 8:37) Sí, sí, porque también las mesas de.

(8:37 – 8:40) Yo le dije, pero.

(8:40 – 8:43) Pero agente, la terraza es mía, es mi casa.

(8:43 – 8:45) Yo me puedo sentar en mi casa.

(8:45 – 8:48) No, pero no puedes tener.

(8:48 – 8:49) Porque ella al primero dijo así.

(8:49 – 8:54) Y yo ya, yo pensé que no íbamos a quedar, después me dijo que no.

(8:54 – 8:56) Ella me dijo que no tenía que meterme.

(8:56 – 9:00) Es dentro, no en la terraza.

(9:00 – 9:02) Bueno, eso.

(9:02 – 9:07) No, y que por mucho que sea, mire que esto, esto, hay unos temas que son favores.

(9:07 – 9:11) Como otros que son manejados de bolsillo de uno.

(9:11 – 9:16) Hay personas que son favores, obviamente van a esperar de una buena atención.

(9:16 – 9:19) Eh.

(9:19 – 9:25) Si voy a llevar una persona mía que se mete en un, disculpen la palabra, en un cuchirín con caloto sucio.

(9:25 – 9:26) No le va a agradar.

(9:26 – 9:30) No, después yo voy, yo voy, yo te mando hasta la foto.

(9:30 – 9:36) Pero lo que pasó fue algo imprevisto, acuérdense que bueno y no contamos que nos iban a quitar el espacio.

(9:36 – 9:40) Pero esa es la idea, que estamos buscando.

(9:40 – 9:46) Un lugar que sea acorde, o sea, que sea más.

(9:46 – 9:48) Más adecuado.

(9:48 – 9:54) Más adecuado, sí, que tampoco, ah, pero siempre, ustedes saben que siempre va a haber eso.

(9:54 – 9:56) El calor.

(9:56 – 9:58) El calor es como puede.

(9:58 – 10:04) De acuerdo a como ustedes me creen esto, yo voy a llevar al personaje y voy a decir, porque toca en la mesa de al lado.

(10:04 – 10:06) Sí, pero nos toca pasar.

(10:06 – 10:13) Por eso, yo voy a estar contigo, así como lo hicimos, y yo le dije, estás ahí de guía de ustedes del grupo.

(10:13 – 10:19) Aquí tú me entregas la planilla de de de Angie y yo estoy pendiente.

(10:19 – 10:24) Angie, son las 12, la niña va al baño, que está la gente.

(10:24 – 10:28) Llamaste a alguien ahí.

(10:28 – 10:32) te va el orden es primordial.

(10:32 – 10:37) Y por lo menos a pesar de que yo siento que de último a la mesa donde estaba, se logró un buen orden o supimos acoplarlo que estaba ahí.

(10:37 – 10:43) Supimos como okay, sobrellevar al personaje que llegaba, mira, así este, este no, vamos a llamar, mira esto y lo otro.

(10:43 – 10:48) Sí, que no se quedara ninguno por fuera y estábamos, esa es la idea, vamos a vamos a colaborar, nos entre todos.

(10:48 – 10:50) ¿Quién recoge la planilla esta vez?

(10:50 – 10:51) Yo.

(10:51 – 10:52) Ángela.

(10:52 – 10:54) Se la llevamos a Adrián.

(10:54 – 10:55) Si te manda.

(10:55 – 10:57) No.

(10:57 – 10:58) Presencial.

(10:58 – 11:00) ¿Cómo vamos a imprimir?

(11:00 – 11:03) Aquí.

(11:03 – 11:06) Se lo diré.

(11:06 – 11:09) Valentina.

(11:09 – 11:15) Si la llega, si la trae el sábado con gusto.

(11:15 – 11:18) Ajá, desde el sábado y si no, máximo, máximo sábado.

(11:18 – 11:21) más de 2 días.

(11:21 – 11:24) Tú vas hasta la mesa, de pronto.

(11:24 – 11:27) Mira, yo.

(11:27 – 11:28) Sí, hagamos el trabajo.

(11:28 – 11:34) Yo no sé si tú, pero las amigas mías, yo me fui desde las 9:00.

(11:34 – 11:41) Ustedes, antes de 12:00, y yo estaba ahí con, decía, mira, estos son míos, estos son míos.

(11:41 – 11:44) Que nosotros no logramos la meta, acuérdense que nosotros no ganamos.

(11:44 – 11:46) Es decir.

(11:46 – 11:51) O sea, nosotros estamos en la administración, nosotros no ganamos, aquellos que no están en la habitación, que no tienen ese bombo de empleo la la la administración, ellos pasaron.

(11:51 – 11:53) Son 500 votos, o sea, lo que sea.

(11:53 – 11:57) La idea es ponerlo, vamos a ponerlo como más.

(11:57 – 11:59) Vamos a ver, vamos a ver.

(11:59 – 12:03) Nos va a enamorar la gente, tenemos dos días todavía, no se sabe.

(12:03 – 12:06) O sea que, este, este, este es un, no es un compromiso, pero es un, tú sabes que este es muy.

(12:06 – 12:12) De la gente de opinión, es de opinión, es de, el poder de convencimiento hay que sacar los flotes.

(12:12 – 12:14) Una pregunta.

(12:14 – 12:16) Porque es eso, yo sé que es eso, pero.

(12:16 – 12:17) Una pregunta.

(12:17 – 12:22) Pero hay gente que no sabe cómo dicen, son 20,000 votantes de repelón, salieron nada más 10,000.

(12:22 – 12:26) Los 10,000 aquellos están indecisos, no saben, no vivieron.

(12:26 – 12:27) Vamos a ayudar.

(12:27 – 12:30) El que no tiene los pasajes vamos a buscar, se lo que que venga, que.

(12:30 – 12:34) No, yo no, no tengo pasaje.

(12:34 – 12:36) Sí, sí, sí, pero que sea ese el esfuerzo.

(12:36 – 12:38) Yo.

(12:38 – 12:43) Pero cuando tú vienes esta planilla.

(12:43 – 12:47) Por lo general siempre pasa, de que todos los que tuvimos la planilla, no todos.

(12:47 – 12:51) Pudieron venir a votar, uno se enfermó, otro.

(12:51 – 12:52) Otro, cualquier cosa.

(12:52 – 12:54) Incluso.

(12:54 – 12:57) Como como nos sucedía, tú puedes tener 20, pero 10 no han pasado.

(12:57 – 13:00) Pero tú agregaste cinco más, porque es otros que tú.

(13:00 – 13:04) Tú en ese momento, pues, buscaste, o se.

(13:04 – 13:07) O tú saliste a caminar y te encontraste con fulanito que viene de barranquilla.

(13:07 – 13:10) No, yo vine a votar porque, por, venga, vamos para acá.

(13:10 – 13:12) Sí.

(13:12 – 13:16) Y pero, tiene que ahí, ya con ese voy.

(13:16 – 13:17) Suma.

(13:17 – 13:19) Ganó aquel.

(13:19 – 13:20) ¿Verdad?

(13:20 – 13:23) Entonces, hacemos eso, vamos a hacer ahí.

(13:23 – 13:26) Por ejemplo, yo tengo casitos especiales, en mi caso mi abuela.

(13:26 – 13:28) Mi abuela está parada de corazón de abierto.

(13:28 – 13:30) Y por lo general, ¿qué hago yo?

(13:30 – 13:33) A veces paso por la mesa, pero yo no la puedo jugar porque ya me fue a terminar mucho.

(13:33 – 13:35) Entonces.

(13:35 – 13:40) Pues, yo a ella le busco su mesa, la la la, la acompañaba, votaba y ya.

(13:40 – 13:42) Pero en esto ahora que estoy como jurado.

(13:42 – 13:45) Me limito a muchas cosas.

(13:45 – 13:49) Pero por ejemplo, personas muy motrices como mi papá, mi mamá, mis tíos, sí, ellos sí pueden llegar.

(13:49 – 13:52) Porque obviamente, mis los votos son los que yo puesto en mi familia.

(13:52 – 13:54) Esos son los votos que yo voy a poner y son los fijos.

(13:54 – 13:57) Pero las dos tenían como tal.

(13:57 – 13:59) No, no.

(13:59 – 14:02) Pero sí tengo mis votos firmes, que es con lo que uno cuenta, que realmente uno sí.

(14:02 – 14:06) Que sí pueden, pero tengo otros que, por la su salud y por la edad no pueden.

(14:06 – 14:08) Y como dice que de pronto el control, pero es más.

(14:08 – 14:14) Tenemos dos días para enamorar la gente y que no importa que no la tengas en tu lista.

(14:14 – 14:19) Pero que, que tú enamores dos personas más, que se vayan sumando a la campaña, eso suma.

(14:19 – 14:24) No importa que tú no la lleves en la lista, pero que se note que, que nosotros sí trabajamos, porque hay.

(14:24 – 14:29) Ahí se estaban viendo que, que ganó fue el otro, nosotros perdimos.

(14:29 – 14:32) Entonces, no, hombre, pusiste cinco, a mí no me importa.

(14:32 – 14:38) Tú convenciste dos que no vinieron a visita, pero eso es sumar.

(14:38 – 14:40) A mí para mí fue muy raro porque yo sentí que pasó.

(14:40 – 14:42) No es tanto eso.

(14:42 – 14:44) Lo que pasa es que.

(14:44 – 14:46) Eran varios candidatos.

(14:46 – 14:49) A veces.

(14:49 – 14:52) Pero hay gente que no sabe.

(14:52 – 14:55) Y sin poco.

(14:55 – 14:56) Pero no.

(14:56 – 14:58) No importa.

(14:58 – 15:02) Porque mira, qué hacía conmigo y nosotros, verdad.

(15:02 – 15:06) Decíamos, el de en la segunda línea tal tal.

(15:06 – 15:08) Y nosotros hacíamos.

(15:08 – 15:10) Pero la gente va y.

(15:10 – 15:13) Y de pronto miraba y no sabíamos, siempre.

(15:13 – 15:17) Siempre, siempre, eh, me ha tocado dirigir las mesas cuando hay elecciones.

(15:17 – 15:19) Es.

(15:19 – 15:22) Los quedamos con la pedagogía.

(15:22 – 15:24) No la damos.

(15:24 – 15:26) Entonces.

(15:26 – 15:30) Esa es mentira, alguno de ahí, el que tiene joven, él sí de.

(15:30 – 15:32) Rápido, dice la en el momento.

(15:32 – 15:34) Pero hay gente que no.

(15:34 – 15:37) Porque tú estás haciendo esto delante de 50 personas que están ahí, hay gente que no.

(15:37 – 15:39) Y quiere irse porque hace calor.

(15:39 – 15:42) Tú sí puedes creer que esa persona, algunos les queda, otros no.

(15:42 – 15:47) Pero si nosotros desde el sábado vamos, es bueno, o no, desde.

(15:47 – 15:53) Porque en mi casa, en mi casa, yo tenía la pedagogía desde que, uf, y cada rato picaba, tienes la mesa.

(15:53 – 15:56) En la otra mesa.

(15:56 – 15:59) Andaba en el multimueble, por todos lados andaba la pedagogía.

(15:59 – 16:02) Y ellos la veían, ellos la veían y ellos la veían.

(16:02 – 16:05) Pero si nosotros al mismo, es que al mismo día, gente que diga que no sabe en dónde están ubicados los candidatos.

(16:05 – 16:08) Y esos son votos que se pierden.

(16:08 – 16:11) Porque y ahora estamos más.

(16:11 – 16:14) Todavía, el contrario está primero, nosotros estamos en segundo.

(16:14 – 16:16) Y la pasada la estaba arriba, nosotros estábamos abajo.

(16:16 – 16:18) Entonces vamos a ayudarnos con la pedagogía, vamos a ayudar.

(16:18 – 16:21) A la pedagogía.

(16:21 – 16:23) Vamos a mostrar.

(16:23 – 16:27) O sea, corremos más rápido porque solamente.

(16:27 – 16:30) Porque en la pasada tenía uno que explicándole, mira este que está aquí en el segundo.

(16:30 – 16:32) No mire para el lado, sino.

(16:32 – 16:37) Yo le decía, no mire la primera línea, mira la segunda y al primero, verdad.

(16:37 – 16:40) Vamos a pedagogía, eso sirve, eso sirve muchísimo.

(16:40 – 16:44) Porque yo yo lo implementé y sirve.

(16:44 – 16:47) Pero hay gente que va y ni conoce.

(16:47 – 16:51) Hay gente que llega, no te hacen, no te conoce ni el tarjeta.

(16:51 – 16:54) Y yo, señora, ve que usted no conoce el tarjeta.

(16:54 – 16:56) No.

(16:56 – 16:58) Venga.

(16:58 – 17:00) No, pero es que, uy, ya.

(17:00 – 17:03) Yo yo la veo allá, yo no veía porque hace calor, hace calor.

(17:03 – 17:07) Entonces la gente se desespera, se quiere ir.

(17:07 – 17:10) Ese es un trabajo que le tocaba a uno allá afuera.

(17:10 – 17:13) En la casa, en la casa del muchacho donde tú quieras, donde vas a visitar.

(17:13 – 17:16) Llévale el papel, muéstrale la cara.

(17:16 – 17:18) El que tiene esto, el que tiene.

(17:18 – 17:21) Recálcale que es ese, recálcale que es ese, mil veces y bueno.

(17:21 – 17:23) ¿Y qué hago yo?

(17:23 – 17:24) Los pongo a marcar.

(17:24 – 17:25) Claro.

(17:25 – 17:27) Yo soy la que yo pongo a marcar.

(17:27 – 17:29) Y ven acá, ese voto está malo.

(17:29 – 17:31) Y se lo rompo.

(17:31 – 17:33) Y si usted le sale malo, vaya y pida otro.

(17:33 – 17:36) Me hace favor, usted pide, usted le sale malo, mire, está dañado.

(17:36 – 17:38) Usted no le dé pena, vaya y entregue y pida otro.

(17:38 – 17:41) Todo eso hay que decirle a la gente.

(17:41 – 17:43) Y ellos ven, ay, bueno, el entusiasmo y esto, esto.

(17:43 – 17:45) Se me dañó, pero hay gente que se daña y da pena.

(17:45 – 17:47) Yo me voy a buscar un muerto.

(17:47 – 17:49) No, yo no me voy así.

(17:49 – 17:51) No, no, no es así.

(17:51 – 17:54) Usted no tenga pena, si se dañó, vaya y pida otro.

(17:54 – 17:56) Y venga, póngalo, póngalo a ella misma.

(17:56 – 17:57) Es así.

(17:57 – 17:59) Se salió, ese está malo.

(17:59 – 18:02) Tiene que ser así, chiquitico, enseñe a votar a la gente.

(18:02 – 18:04) De pedagogía, la pedagogía funciona.

(18:04 – 18:06) Sí funciona.

(18:06 – 18:09) Y te digo porque ahora.

(18:09 – 18:13) Te estoy diciendo, el el contrario está de primero.

(18:13 – 18:14) Sí.

(18:14 – 18:16) Y tú puedes.

(18:16 – 18:20) Hay gente que a veces no no la escala.

(18:20 – 18:21) ¿A cuál será?

(18:21 – 18:24) En el tigre, pero yo no un tigre aquí.

(18:24 – 18:27) Y tan busque tigre y busque tigre, busque tigre.

(18:27 – 18:29) Hacia abajo.

(18:29 – 18:31) No lo consigue.

(18:31 – 18:34) Ay, otro, soy de antes de que sea.

(18:34 – 18:37) Hace eso, vamos a hacer trabajo, vamos a dedicarnos.

(18:37 – 18:38) Sabes qué?

(18:38 – 18:40) Yo el trabajo se hace.

(18:40 – 18:43) Así es.

(18:43 – 18:47) Yo lo que sí le digo de confianza media, de qué hora a qué hora eh van a estar en la mesa.

(18:47 – 18:50) Desde las 7:00 y pico.

(18:50 – 18:53) Ajá, para que ya yo decirle al personal antes de que vaya llegando porque.

(18:53 – 18:56) ¿Y dónde va a estar?

(18:56 – 19:00) Todavía no hemos decidido por la pues la cuestión esa que tenemos que.

(19:00 – 19:03) Sabemos que todavía.

(19:03 – 19:05) Ya sabes que esta vez está.

(19:05 – 19:07) ¿De qué?

(19:07 – 19:09) De la estaba antes.

(19:09 – 19:12) O sea, la la principal.

(19:12 – 19:14) Ah, y siempre.

(19:14 – 19:15) Ajá.

(19:15 – 19:17) Y que.

(19:17 – 19:19) Sí, sí, sí.

(19:19 – 19:22) Así es la.

(19:22 – 19:24) Yo no.

(19:24 – 19:26) Es decir, la estructura.

(19:26 – 19:28) Entonces.

(19:28 – 19:35) Sin embargo, contamos con su valiosa colaboración.

(19:35 – 19:37) Disponibilidad de tiempo.

(19:37 – 19:40) Hasta el sábado.

(19:40 – 19:42) Los que no son jurado.

(19:42 – 19:44) Los que son jurados.

(19:44 – 19:46) Los que no son jurados.

(19:46 – 19:49) También, saquemos el tiempo el domingo.

(19:49 – 19:54) Yo, yo para mí, para mí siempre el domingo elecciones es un día de trabajo para mí.

(19:54 – 19:58) Yo siempre lo he categorizado como un día de trabajo, yo soy la que saco de casa.

(19:58 – 20:00) Y hasta que se acabe.

(20:00 – 20:02) Yo no tengo, yo salgo.

(20:02 – 20:04) Porque eso para mí ese día la verdad.

(20:04 – 20:06) Y que yo sé que es miércoles, pero.

(20:06 – 20:10) Bueno, vamos, pongámosle corazón a esto.

Publicidad ver mapa

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.