Así lo anunció la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, que además subraya otros delitos cometidos por el senador Ramírez del Centro Democrático, como tráfico de influencias, cohecho y contrato sin requisitos legales.

La Corte Suprema investiga presunta intervención indebida en contratos de Tolima y Quindío, en hechos relacionados con Mario Castaño, uno de los peces más gordos de la corrupción, recientemente condenado .

La investigación contra el senador del Partido Centro Democrático, Ciro Alejandro Ramírez Cortés, se centra en su presunta intervención indebida y direccionamiento de 13 contratos que tenían como objeto la construcción de obras en los departamentos de Quindío y Tolima.

De acuerdo con la Corte Suprema, estos hechos de corrupción se dieron dentro de la red de corrupción liderada por el condenado exsenador del Partido Liberal Mario Castaño.

La red de “marionetas” de Castaño, como fue bautizado el caso, direccionó contratos en varios departamentos del país a cambio de quedarse con parte del dinero. Según la Corte Suprema, los tentáculos de esta organización llegaron hasta municipios de Caldas, Chocó, Risaralda y Cauca y permearon entidades como el Ministerio del Deporte y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).

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Hasta el momento, la Fiscalía ha revisado 114 contratos cuyo valor asciende a $112.000 millones de pesos.

Según revela el portal digital CasaMacondo, Ramírez era dueño y señor del Sena en Manizales. Allí tenía un enlace: Santiago Noreña Castro, uno de los socios del condenado senador Mario Castaño y coordinador de la campaña en Armenia y Manizales de Ciro Ramírez. 

Las interceptaciones telefónicas que adelantaron los organismos de investigación, revelaron que Alejandro Noreña trabajaba para la campaña del senador Ciro Ramírez desde un movimiento político denominado Somos. Ramírez utilizó cargos laborales del Sena condicionados a un apoyo en las elecciones al Congreso del 2022, en las que Ramírez sacó más de 51.000 votos. 

Además, se supo que los contratistas debían aportar cada uno 100 millones de pesos para la campaña de un senador, lo cual tenía una retribución del 150 %. Por estos hechos ya han sido capturadas 37 personas, de las cuales la mayoría ya aceptaron cargos o se encuentran a la espera de que un juez avale el preacuerdo que firmaron con el ente investigador. 

El líder de esta organización, el exsenador del Partido Liberal Mario Castaño fue condenado hace pocos días a 15 años de prisión por la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia. La condena es por 19 delitos que le formuló la Sala Especial de Instrucción del alto tribunal, que incluyen concierto para delinquir, peculado por apropiación, interés indebido en la celebración de contratos, tentativa de peculado por apropiación, estafa agravada y concusión. 

Mal de familia

Es importante señalar que Ciro Alejandro Ramírez Cortés es hijo del ex congresista conservador Ciro Ramírez Pinzón, capturado por sus nexos con paramilitares del Bloque Central Bolívar e investigado por parapolítica en febrero de 2008. En abril de ese año Ramírez Pinzón renunció a su curul en el Senado para poder ser investigado por la Fiscalía y no por la Corte Suprema de Justicia.

En 2011 la Corte Suprema de Justicia condenó al excongresista conservador a 90 meses de prisión. Este político conservador ha sido uno de los más grandes caciques del departamento de Boyacá durante las últimas dos décadas.

Por otro lado, la esposa del senador Ciro Alejandro Ramírez Cortés, Lorencita Builes está vinculada con los Panamá Papers y es hija de otro parapolítico, el ex congresista antioqueño Humberto de Jesús Builes condenado a 90 meses de prisión y al pago de 6500 salarios mínimos por sus nexos con grupos paramilitares de Urabá.

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