Ya parece que es tradición en la Universidad del Atlántico de Barranquilla nombrar u escoger ilegalmente a sus rectores. Danilo Hernández, el actual rector elegido en plena pandemia, al parecer tiene los días contados por cuenta de una solicitud de la Procuraduría 15 Judicial II al Tribunal Superior del Atlántico.

Se trata de una típica situación producto de la corrupción que ejercen los grupos de poder al querer instalar en las direcciones de mando de entidades públicas a cualquier sátrapa huero.

Las pregunta clave es: ¿Cómo llegó Danilo Hernández a la rectoría de la Universidad del Atlántico? La respuesta la puede dar cualquier estudiante, trabajador o profesor de esta alma mater: “con la ayuda del grupo de poder que domina en la universidad”.

Es evidente que si miramos hacia la Universidad del Norte, nos damos cuenta que Hernández no tiene las charreteras intelectuales para dirigir una institución de educación superior tan importante como la Universidad del Atlántico.

Pero si analizamos su ascenso vertiginoso en esta institución, las sospechas son muchas y las dudas se centran en que si algún grupo de poder está detrás de su veloz escalada en la universidad del Atlántico. Danilo Hernández es un alfil importante de la organización electoral del senador Arturo Char.

Publicidad

Si seguimos usando energías no renovables

Este es el tiempo que nos queda.

Y la casa Char lleva más de dos cuatrienios dominando y dirigiendo los destinos de la Universidad del Atlántico. Y si de algo no sabe la casa Char es de educación y por eso siempre han fracasado en su intento de consolidar una institución de educación superior.

En esa área son tan mediocres que los rectores que han colocado en la Universidad del Atlántico han resultado un fiasco, hasta defendieron a ultranza a un abusador sexual.

El turno ahora es de Danilo Hernández, quien según el procurador 15 Judicial II, se habría demostrado el carácter de empleado público que tenía Hernández al pertenecer al Consejo Superior hasta el mes de mayo de 2021 y su designación como rector en octubre del mismo año, sin que se respetara el periodo de inhabilidad de un año para ocupar el cargo.

Esto, debido al estatuto de inhabilidades e incompatibilidades de los miembros de juntas directivas, que establece que estos no podrán desempeñar funciones durante el año siguiente a su retiro, para la entidad a la que le prestaron servicios.

De esta manera, la actuación de Hernández incurre en la causal de nulidad electoral tras no cumplir con los requisitos de elegibilidad establecidos por el Consejo Superior de la Universidad.

Por ello, el Ministerio Público solicitó proceder con la declaración de nulidad del Acuerdo Superior del 11 de octubre de 2021, por el que se designó al actual rector del centro de estudios.

«En el presente asunto, este Ministerio Público estima respetuosamente que, atendiendo los planteamientos expuestos, se debe acceder a las suplicas de la demandada y en consecuencia proceder a declarar la nulidad del Acuerdo Superior número 000014 del 11 de octubre de 2021 y el consecuente restablecimiento del derecho deprecado», señala el documento presentado al Tribunal Superior del Atlántico.

Tal parece que se le acabaron los viajes a Hernández, quien nunca se imagino en su vida conocer tantos países en tan poco tiempo de rectoría en la Uniatlántico. El actual rector de la Universidad del Atlántico estaría inhabilitado para ejercer su cargo.

¿Te gustó el articulo? Tomate un momento para apoyar la lucha contra la corrupción en Patreon.
Publicidad ver mapa

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.