Recientemente el columnista de la revista digital Cambio, Yair Ackerman, denunció la intervención en política que hizo un funcionario de la Unidad Nacional de Protección, en favor de un candidato al Senado de la República. 

Según el periodista, ambos son unas joyas de personajes por sus actuaciones corruptas. 

Se trata del Wilson Javier Devia Pérez, funcionario de planta de la UNP y presidente sindical regional, quien es oficial de protección grado 11, con sede Bogotá, lleva más de 10 años en la UNP más otros 11 años en el DAS, para un total de más de 21 años en las dos entidades. Un funcionario curtido. 

Y del senador José Alfredo Gnecco Zuleta, del Partido de la U, quien es parte del clan Gnecco Cerchar, una familia política y parapolítica con base en Cesar y electorado en La Guajira y Magdalena. 

Relata Ackerman que el pasado 6 de marzo, una semana antes de las elecciones legislativas, Devia envió un mensaje por WhatsApp al chat de diferentes presidentes regionales del sindicato de la entidad, denominado UTUNP. 

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El chat pedía una reunión: «Señores presidentes el día de hoy a las 8:30 se realizará la reunión desde Valledupar con el Senador Dr José Alfredo Gnecco con el fin de refrendar el compromiso frente al acompañamiento a la organización sindical en los procesos con la UNP para la vinculación a la planta de personal, por lo anterior los invito a que concurramos muy juiciosamente a dicha reunión en compañía de los directivos y comisiones de quejas y reclamos de las Juntas Directivas de cada subdirectiva». 

A los dos minutos envió un segundo mensaje solicitando confirmación de asistencia.  

Cuando los diferentes asistentes se conectaron a la videoconferencia, se llevaron la sorpresa de que la reunión se volvió un evento de campaña. Allí, de frente y sin sonrojarse, el senador Gnecco pidió el voto y el apoyo de cada uno de los presidentes para convencer a sus equipos y funcionarios de que tenían que votar por él. 

En una grabación de la llamada se puede ver cómo otro funcionario de la UNP le pregunta: Senador, ¿cómo podemos votar por usted, explíquenos cómo debemos de votar por usted? 

A lo cual el senador Gnecco juiciosamente responde: «No traje un tarjetón, pero le puedo explicar (…) Este tarjetón ustedes indican en la parte izquierda, yo les voy a enviar un video instructivo para que Wilson se los haga llegar y de tal manera no solamente ustedes se familiaricen con él sino esas personas, sus familias y todos los allegados que ustedes puedan llevarles el mensaje. En la parte inferior del lado izquierdo, van a ver el loguito del Partido de la U y lo marcan con una X». 

Recuerda el columnista que a Devia se le olvidó que los funcionarios de la UNP tienen restringidas, según su reglamento, varias cosas en participación de política como:

  • tomar parte en las actividades de las agrupaciones políticas, utilizar su empleo para apoyar una campaña política,
  • intervenir en política o campañas utilizando su poder para favorecer o perjudicar electoralmente a un candidato,
  • y utilizar bienes o servicios del Estado para favorecer campañas electorales. 

Sin embargo, su comportamiento no sorprende, pues Devia no es que se haya caracterizado por seguir la ley. De hecho, revela el escrito, que ha tenido varios encontrones con la justicia que le acreditan algunos procesos penales pendientes y vigentes. Acceso carnal violento en la unidad de delitos sexuales en la Fiscalía 49, violencia intrafamiliar agravada por tratarse de menor, mujer, anciano o discapacitado, violencia de género y hurto son algunos de sus procesos. 

En el 2019, una veeduría, hizo un derecho de petición a la UNP, que alertaba sobre algunos comportamientos de Pérez Devia porque considera que, desde el punto de vista ético, el sindicalista estaba inhabilitado para ejercer su labor y, además, representar a Colombia en importantes eventos sindicales por el mundo, como lo hizo en ese momento. 

Pérez Devia había representado, entre el 10 y el 21 de junio de ese año a Colombia en Ginebra (Suiza), en la Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en donde se habla de temas como acoso laboral, incumplimientos contractuales, tercerización laboral, explotación sexual, entre otros. 

Entre otras cosas la veeduría advertía que Pérez Devia portaba un arma de dotación sin necesitarla por estar únicamente vinculado a tareas administrativas en esa entidad, y que, además estaba denunciado por varios delitos, de los cuales algunos siguen activos, como se puede verificar en el Sistema Penal Oral Acusatorio (Spoa) de la Fiscalía: 

  • Violencia intrafamiliar x 4 veces (2 procesos activos). 
  • Hurto (Activo). 
  • Lesiones personales x 2 veces (Inactivos).
  • Delitos sexuales (Inactivo).

Evidentemente, a pesar de las investigaciones y las denuncias en su contra, el funcionario de la UNP, sigue en su cargo

Incluso, a finales del 2020, el exministro uribista Fernando Londoño, invitó a su programa radial, La Hora de la Verdad a Pérez Devia, para que no solo hablara en contra del proceso de paz, sino que cuestionara la contratación que en ese momento se haría de unos 800 escoltas para preservar la vida de los excombatientes de las Farc, tras el asesinato que se viene presentando de varios de ellos, luego de la firma del acuerdo. 

La inconformidad expresada por el señor Wilson Javier Pérez, en ese momento, al parecer nacía del hecho de que la UNP tenía pensado vincular un número aproximado de 800 escoltas, y que aspiraba a que los nombrados recomendados suyos. 

El exministro uribista Fernando Londoño, invitó a su programa radial, La Hora de la Verdad a Pérez Devia.

Fernando Londoño Hoyos presentó en su programa radial a Pérez Devia como el presidente nacional del sindicato de trabajadores de la Unidad Nacional de Protección, cuando lo cierto es que la UNP cuenta con múltiples sindicatos de trabajadores, de los cuales el que encabeza el mencionado es apenas uno.  

Ahora bien. Vale la pena preguntar, ¿cómo una persona, abiertamente en contra de un proceso que permitió desmovilizar a miles de combatientes, puede prestar sus servicios como escolta a esos mismos a quienes ataca? 

Se supone que su calidad de funcionario público que cumple la misión de cuidar la vida de una persona, cualquier de que se trate, no da cabida, ni a que participe en política, y mucho menos a que cuestione o menosprecie a quien le corresponde cuidar. 

Es claro que reforzar la seguridad de los dirigentes y la militancia del partido nacido de los Acuerdos de Paz es un compromiso político, moral y legal del Estado colombiano, el mismo que le paga su salario a Pérez Devia para que cumpla sus funciones, no para otra cosa. 

El senador para el que buscó votos 

Pasando al otro personaje José Alfredo Gnecco Zuleta, a quien Pérez Devia le buscaba votos, Ackerman afirma que «lo encierra el narcotráfico y la corrupción, todo en la sombrilla de la parapolítica. Empezando por su padre, Lucas Gnecco Cerchar, condenado por la Corte Suprema de Justicia por malos manejos de dineros públicos cuando fue gobernador del Cesar, hasta su tío, Jorge Gnecco Cerchar, fundador del paramilitarismo en el mismo departamento». 

Y agrega: el Clan Gnecco nunca ha perdido la oportunidad de meterse en un escándalo. Por ejemplo, el expediente en la Corte Suprema contra Lucas Gnecco, padre del senador, habría sido parte de los manipulados por Luis Gustavo Moreno Rivera con el cartel de la toga. 

«Pero no para ahí. Hugo Gnecco Arregocés, primo del senador, fue alcalde de Santa Marta dos veces y también fue condenado por corrupción. Su hermana, Flor Gnecco, fue senadora en 2002 e investigada por presuntas irregularidades en la entrega de notarías durante el gobierno del expresidente Uribe Vélez». 

Y recordó que el más reciente escándalo de la familia fue la relación con los protagonistas de la ñeñepolítica y la banda de sicarios de Marquitos Figueroa

Y en cuanto al propio José Alfredo ha tenido una experiencia y hoja de éxitos, como congresista hace nueve años que brilla por sus ausencias, pero ha sido muy juicioso a la hora de votar a favor de mantener sus privilegios, como plantear su posición en contra de eliminar los gastos de representación del salario de congresistas. 

En resumen, los corruptos políticos en Colombia, se mantienen en sus cargos o puestos, gracias a los votos de los también corruptos electores o beneficiarios de ayudas, cualesquiera que sean, pasando por contratistas, funcionarios, líderes de juntas de barrios, o acciones comunales, etc.   

Y sin organismos de control, vigilancia y castigo, que actúen, el avance de la corrupción, sigue imparable. 

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