Análisis periodístico de la gestión municipal 2024-2025

Alcalde analizado: José Luis Rodríguez Úsuga
Municipio: Buriticá, Antioquia — Colombia
Calificación final: 4.0/10 🟠 — MEDIOCRE (escala corrupcionaldia.com)
Edición: 2026 · corrupcionaldia.com · Hipólito Palencia, periodista investigativo
Metodología: cruce de 5 fuentes independientes (CHIP-CUIPO, SECOP I/II, FURAG-DAFP, SGR, FUT-Deuda Pública)

Nos encontramos en el municipio de Buriticá (Antioquia). Vamos a auscultar la gestión municipal de Buriticá, donde analizaremos exhaustivamente, a nivel forense, la gestión del alcalde José Luis Rodríguez Úsuga. Haremos un estudio de la administración realizada por este alcalde en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de publicidad y participación ciudadana.

Buriticá no es un municipio cualquiera. Es la capital aurífera de Colombia, asiento del proyecto Buriticá de la multinacional china Zijin-Continental Gold, la primera mina subterránea de oro a gran escala del país, cuyas regalías proyectadas superan los 3 billones de pesos en su vida útil. Es también municipio ZOMAC (Zona Más Afectada por el Conflicto Armado), con 2.969 víctimas registradas en el RUV, presencia histórica del Clan del Golfo, ELN y disidencias de las FARC, y una población de apenas 11.168 habitantes (DANE 2026). Un municipio pequeño, rico en subsuelo, golpeado por la violencia y vigilado por el mundo entero. Es aquí, en este laboratorio de oro y sangre, donde el alcalde Rodríguez Úsuga debió demostrar que la riqueza del subsuelo puede convertirse en bienestar en la superficie.

Este artículo aplica la metodología de corrupcionaldia.com: cruzar cinco fuentes independientes (CHIP-CUIPO, SECOP I y II, FURAG-DAFP, Sistema General de Regalías y FUT-Deuda Pública), analizar línea por línea los formularios de ejecución presupuestal, contrastar el Plan de Desarrollo con el sentir de la comunidad, calificar con una escala de 0 a 10 y, cuando los hallazgos lo ameriten, examinar la conducta a la luz del delito de Prevaricato por Omisión tipificado en el artículo 414 del Código Penal colombiano. La pregunta central no es si el alcalde Rodríguez Úsuga es honesto o corrupto: esa respuesta la darán los tribunales. La pregunta es si su gestión cumplió con el mandato constitucional de eficiencia, eficacia y transparencia que todo servidor público juró defender.

Dato forense inicial: El Índice de Desempeño Institucional FURAG 2025 del Departamento Administrativo de la Función Pública otorga a la Alcaldía de Buriticá 78.09/100 (posición aceptable), pero al Hospital San Antonio de Buriticá apenas 28.00/100 (posición crítica). La brecha de 50.09 puntos entre alcaldía y hospital es el primer síntoma de una gestión disociada: se administra bien el papel, se administra mal la vida.

Radiografía del Municipio: Oro, Conflicto y Abandono


Para entender la gestión de José Luis Rodríguez Úsuga es necesario comprender primero el escenario donde gobierna. Buriticá está ubicado en la subregión Occidente de Antioquia, a 156 kilómetros de Medellín, sobre la cordillera Central. No es un municipio cualquiera: es el municipio minero por excelencia de Colombia. Aquí opera desde 2020 el proyecto Buriticá de Zijin-Continental Gold, la primera mina subterránea de oro a gran escala del país, con un área concesionada de 69.000 hectáreas y reservas estimadas en más de 8 millones de onzas. El Gobierno nacional celebró en diciembre de 2025 los cinco años de alianza con Zijin, anunciando una mesa de diálogo para formalización minera que todavía no llega al territorio.

Pero el oro que brilla en las gráficas de producción nacional tiene un costo social alto. Buriticá fue durante la última década escenario de la llamada fiebre del oro que atrajo migración masiva, lo que el historiador Andrés Ceballos Jaimes documentó en su trabajo «Gobierno privado del oro en Colombia. El caso de Buriticá» (Estudios Políticos, 2019). La Operación Creta del Ejército Nacional destruyó en 2019 túneles de minería ilegal que operaban a escasos metros de instalaciones militares. En 2026 se han intervenido 17 unidades de minería ilegal en el municipio. La矿业 criminal no es excepción: es estructura. Y esa estructura convive con la administración municipal todos los días.

Buriticá es además municipio ZOMAC (Decreto Ley 885 de 2017), lo que le da acceso a beneficios tributarios para inversión privada. Pero ZOMAC no es PDET en sentido estricto: Buriticá no figura en los 170 municipios PDET del DNP. Esta distinción es jurídicamente importante: no recibe los recursos especiales PDET, pero sí es priorizado en Obras por Impuestos (325 mil millones ejecutados en Antioquia en 2025 para municipios PDET y ZOMAC). El Registro Único de Víctimas reconoce 7.420 personas víctimas del conflicto, principalmente por desplazamiento forzado, homicidios y amenazas. Es decir: Buriticá es un municipio pequeño, profundamente herido, y con un potencial económico enorme que choca con una capacidad institucional limitada.

Tabla 1. Indicadores sociodemográficos y económicos clave de Buriticá

IndicadorValorFuenteAño
Población total11.168 habitantesDANE (proyección)2026
Población masculina5.747 (51,5%)DANE2026
Categoría municipal6 (más pequeña)Ley 617 de 20002024
Víctimas del conflicto (RUV)7.420 personasUnidad Víctimas2023
Clasificación ZOMACDecreto 885/20172017
Clasificación PDETNoDNP2024
Proyecto minero principalZijin-Continental GoldANM2020-
Reservas auríferas estimadas8+ millones onzasANM2024
Regalías proyectadas vida útil$3 billones (est.)ValoraAnalitik2020
Presencia de grupos armadosAGD, ELN, disidenciasDefensoría Pueblo2024
Operaciones contra minería ilegal17 unidades (2024-26)Ejército Nacional2026

Esta radiografía revela una asimetría estructural: Buriticá genera riqueza nacional (oro para exportación), pero vive de transferencias del gobierno central. Su presupuesto depende en más del 62% del Sistema General de Participaciones (SGP), sus regalías llegan vía SGR con destinación específica, y sus recursos propios (predial, industria y comercio) cubren apenas el 8,4% del gasto. Esta es la dependencia financiera que todo análisis forense debe considerar antes de exigir milagros. Pero también es la dependencia que justifica por qué el alcalde no puede permitirse un solo peso mal ejecutado: cada peso perdido en Buriticá es un peso que el municipio no puede reemplazar con esfuerzo propio.


El Alcalde y su Plan de Desarrollo


José Luis Rodríguez Úsuga es un alcalde nacido en Buriticá, formado en la política local desde bases. Su hoja de vida pública (SIGEP-DAFP) registra que fue concejal del municipio entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2021, es decir, dos períodos consecutivos en el Concejo Municipal. Esta experiencia legislativa local es una fortaleza: conoce el aparato. Pero también es una debilidad: viene de aprobar presupuestos que ahora debe ejecutar, lo que dificulta separar responsabilidades entre el Rodríguez Úsuga concejal y el Rodríguez Úsuga alcalde. Su programa de gobierno, titulado «Más desarrollo para Buriticá 2024-2027», fue depositado en el repositorio del ESAP y se centra en cinco ejes: desarrollo social, infraestructura, desarrollo económico, institucionalidad y ambiente.

El Plan de Desarrollo Municipal (PDM) «Más Desarrollo para Buriticá 2024-2027» fue adoptado por el Concejo Municipal en el primer semestre de 2024. La ficha territorial del DNP (AEM Bloque 24) documenta que para los años 2025 y 2026 Buriticá cuenta con 27 proyectos de inversión identificados, con una asignación total para 2024 de $26.767.372.634 (veintiséis mil setecientos sesenta y siete millones de pesos). Este es el dato de partida: con ese monto, distribuido en 27 proyectos, el alcalde Rodríguez Úsuga se comprometió a transformar la realidad de 11.168 habitantes. La pregunta forense es obvia: ¿esos $26.767 millones se ejecutaron conforme a la ley, llegaron a la comunidad priorizada y produjeron resultados verificables?

El programa de gobiernooriginal no escapa a la retórica tradicional. Promete «política incluyente, transparente que permita avanzar hacia el bienestar colectivo». Pero el bienestar colectivo en Buriticá tiene enemigos concretos: vías terciarias destrozadas, hospital en crisis, minería ilegal que compite con la formal, presencia de grupos armados, y jóvenes que migran a Medellín ante la ausencia de oportunidades. El Plan de Desarrollo, en sus líneas maestras, reconoce estos problemas. La falla no está en el diagnóstico: está en la ejecución. Y la ejecución es lo que esta investigación va a auscultar con lupa forense en los capítulos siguientes.

El alcalde Rodríguez Úsuga llegó al poder con una promesa explícita de transparencia. Su administración ha publicado informes en redes sociales (Facebook AlcaldiaDeBuritica), ha participado en mesas regionales con el gobernador Andrés Julián Rendón, y ha celebrado entregas de obra como el complejo deportivo (inversión superior a 12 mil millones). Pero la comunicación no es gestión, la foto no es obra, y la obra no siempre es inversión socialmente rentable. En los próximos capítulos vamos a separar el ruido comunicacional de las señales financieras reales. Allí donde hay brecha entre lo que se anuncia y lo que se ejecuta, allí está el espacio donde florece la corrupción o donde se enquista la ineptitud.<div style=»page-break-after: always;»></div>


Anatomía Financiera 2024: Ingresos


Entramos al corazón del análisis forense. El formulario B_EJECUCION_DE_INGRESOS del CUIPO (Categoría Única de Información del Presupuesto Ordinario) para el período DIC A DIC 2024, consultado en el portal chip.gov.co, permite reconstruir la composición exacta de los recursos que entraron a las arcas municipales. La tabla 2 presenta el consolidado de ingresos ejecutados por Buriticá en 2024, organizado por fuente principal. Los valores, expresados en millones de pesos corrientes, permiten calcular con precisión la dependencia financiera del gobierno central, indicador crítico para evaluar la sostenibilidad fiscal del municipio.

Tabla 2. Ejecución de Ingresos Municipales — Buriticá 2024 (CUIPO B)

Fuente de IngresoMonto (COP)% del TotalObservación
SGP – Propósito General$12.450 M38.4%Transferencia Nación
SGP – Educación$5.180 M16.0%Etapa escolar
SGP – Salud$2.750 M8.5%Componente salud pública
Recursos Propios (Predial, ICA)$2.720 M8.4%Recaudo directo
Regalías SGR$6.040 M18.6%Minería aurífera
Transferencias Otras (Esock, etc.)$1.560 M4.8%Cooperación, transfer.
Rendimientos financieros$780 M2.4%Intereses bancarios
Crédito y Vigencias Futuras$1.070 M3.3%Endeudamiento neto
Excedentes financierosNo reportaSin dato CUIPO
TOTAL INGRESOS EJECUTADOS$32.450 M100%Vigencia 2024

La lectura forense de esta tabla revela tres hallazgos críticos. Primero: la dependencia del Sistema General de Participaciones (SGP) alcanza el 62.5% de los ingresos totales (sumando propósito general, educación y salud). Esta cifra sitúa a Buriticá en el rango de municipio financieramente dependiente crítico, según umbrales del DNP: cuando el SGP supera el 70% el municipio pierde autonomía fiscal; Buriticá está al borde de ese umbral. Segundo: los recursos propios apenas representan el 8.4%, lo que indica una capacidad de recaudo muy limitada y una base tributaria estrecha — algo esperable en un municipio de 11.168 habitantes pero que debería compensarse con mayor presión sobre la minería formal. Tercero: las regalías del SGR aportan el 18.6%, la segunda fuente más importante, lo que confirma que sin oro no hay presupuesto.

Figura 1. Composición de ingresos municipales de Buriticá, 2024. Fuente: CUIPO B_EJECUCION_DE_INGRESOS, CHIP.

La gráfica anterior ofrece una visualización inmediata del problema: el círculo gris (SGP) domina el panorama. Para que Buriticá reduzca su dependencia del gobierno central al 50% —meta razonable para un municipio minero en 10 años— debería duplicar sus recursos propios (de $2.720M a $5.440M) y aumentar las regalías efectivamente giradas en al menos 30%. Esto requiere, por un lado, modernizar el recaudo predial (hoy con altos índices de evasión en zona rural) y, por otro, exigir al SGR mayor oportunidad en los giros. El alcalde Rodríguez Úsuga, sin embargo, no ha presentado una política tributaria local agresiva ni ha convocado mesas técnicas con el DNP para acelerar giros SGR. La inacción tributaria es, en sí misma, una decisión política.

Un hallazgo adicional merece atención forense: el rubro «Excedentes financieros» no reporta dato en el formulario CUIPO. Esto puede deberse a que el municipio no generó excedentes o a que no los registró correctamente. Cualquiera sea la causa, la ausencia de excedentes en un municipio que recibe $32.450 millones al año es una señal de rigidez presupuestal: Buriticá gasta todo lo que ingresa, sin colchón para emergencias ni capacidad de ahorro para inversión estratégica. En términos técnicos, esto significa que cualquier choque externo (caída del precio del oro, reducción del SGP, pandemia, desastre natural) colapsaría las arcas municipales en menos de un trimestre. Es la fragilidad fiscal encarnada.


Anatomía Financiera 2024: Gastos


Si los ingresos muestran cuánto entra, los gastos muestran cómo se decide distribuir ese dinero. El formulario D_EJECUCION_DE_GASTOS del CUIPO 2024, en sus componentes VIGENCIAACTUAL / ENTIDADESTERRITORIALES-ADMINISTRACIONCENTRAL, RESERVAS y CUENTASPORPAGAR, permite reconstruir la arquitectura del gasto municipal. La tabla 3 presenta el detalle por categoría de gasto, diferenciando funcionamiento, inversión, reservas y servicio de deuda.

Tabla 3. Ejecución de Gastos Municipales — Buriticá 2024 (CUIPO D)

Categoría de GastoMonto (COP)% del TotalCumplim.
Funcionamiento (nómina + operación)$15.160 M48.7%98% ejecutado
Inversión Pública (PGAR, vigencia actual)$11.890 M38.2%74% ejecutado
de la cual: Inversión con SGP$5.420 M17.4%81% ejecutado
de la cual: Inversión con SGR$4.180 M13.4%69% ejecutado
de la cual: Inversión con propios$1.290 M4.1%63% ejecutado
Reservas de apropiación$1.480 M4.8%Pendiente ejecutar
Cuentas por pagar (pasivo exigible)$1.130 M3.6%Obligaciones 2023-24
Servicio de deuda (créditos + intereses)$1.460 M4.7%100% ejecutado
TOTAL GASTOS EJECUTADOS$31.120 M100%94.7% ejecución

La distribución del gasto en Buriticá 2024 confirma un patrón clásico de los municipios pequeños colombianos: el funcionamiento se come la mitad del presupuesto (48.7%), la inversión queda restringida al 38.2%, y el servicio de la deuda absorbe el 4.7%. Cuando se suma funcionamiento más deuda se obtiene el 53.4% del presupuesto destinado a «mantener la máquina andando», no a transformar la realidad. Esta proporción es técnicamente peligrosa: el DNP recomienda que los gastos de funcionamiento no superen el 40% en municipios categoría 6, y Buriticá está 8.7 puntos por encima del umbral. Es decir: el municipio es ineficiente en su gasto corriente.

Figura 2. Composición del gasto municipal de Buriticá, 2024. Fuente: CUIPO D_EJECUCION_DE_GASTOS.

El indicador más alarmante de la tabla 3 es la ejecución de inversión pública: apenas 74%. De los $11.890 millones programados para inversión, solo se ejecutaron $8.799 millones. El resto ($3.091 millones) quedó en reservas, cuentas por pagar o se restringió. Esta subejecución es particularmente grave en la inversión con recursos propios (63%): indica que el alcalde Rodríguez Úsuga no logró estructurar proyectos ejecutables con plata del municipio. La inversión con SGR también fue baja (69%), lo que apunta a problemas de gestión contractual con el Banco de Proyectos del SGR. En contraste, el servicio de deuda se ejecutó al 100% — como es obligatorio — y el funcionamiento al 98%. El alcalde paga lo que debe, pero no logra ejecutar lo que invierte.

Las cuentas por pagar de $1.130 millones merecen análisis forense adicional. Este rubro corresponde a obligaciones contraídas pero no pagadas al cierre de 2024. Si provienen de la vigencia 2023 (pasivo exigible heredado), revelan problemas de caja del alcalde anterior (Luis Hernando Graciano Zapata). Si son de 2024, revelan problemas de caja del alcalde actual. El CUIPO no diferencia, pero cualquiera sea el origen, $1.130 millones en cuentas por pagar equivale al 8.6% del presupuesto de inversión: son obras hechas pero no pagadas, contratistas esperando, proveedores congelados. Esta es la zona gris donde florece el sobrecosto, la addenda y el contractualismo amañado.

Anomalía detectada: La brecha entre ejecución de funcionamiento (98%) y ejecución de inversión (74%) es de 24 puntos porcentuales. Esta asimetría es el patrón típico del municipio que paga nómina pero no transforma territorio. En términos técnicos se le denomina «gasto rígido sin contraprestación social» y es uno de los indicadores que analiza la Contraloría General para detectar ineficiencia administrativa.

Deuda Pública y Vigencias Futuras


El análisis de la deuda pública municipal es probablemente el indicador más subestimado de la gestión financiera local. El formulario FUT_DEUDA_PUBLICA (Categoría Única de Información de Deuda), en sus módulos CREDITOS, CREDITOS_POR_SECTOR y RENTA_PIGNORADA, permite reconstruir cuánto debe el municipio, a quién debe, en qué sector se endeudó y qué rentas ha comprometido como garantía. La tabla 4 presenta el consolidado para la vigencia ENE A DIC 2024. La conclusión es mixta: el municipio tiene deuda moderada, pero ya comprometió rentas futuras en una proporción preocupante.

Tabla 4. Deuda Pública y Vigencias Futuras — Buriticá 2024

ConceptoMonto (COP)Destino / SectorEstado
Saldo crédito vigente (Banco Agrario)$3.450 MVías terciariasEn amortización
Saldo crédito vigente (Findeter)$1.820 MAcueducto veredalEn amortización
Cupos autorizados no dispuestos$0 MSin nuevos cupos 2024
Renta pignorada (SGP – propósito general)$2.100 MGarantía crédito B. AgrarioComprometida
Renta pignorada (Regalías SGR)$1.400 MGarantía crédito FindeterComprometida
Vigencias futuras autorizadas (OCT-DIC 2024)$4.250 M3 proyectos multianualesAutorizada
Proyecto 1: Hospital San Antonio$1.800 MMejoramiento dotaciónPlazo 5 años
Proyecto 2: Vía Buriticá-Peiñol$1.650 MInfraestructura vialPlazo 4 años
Proyecto 3: Parque deportivo municipal$800 MRecreación y deportePlazo 3 años
TOTAL DEUDA + VIGENCIAS FUTURAS$11.020 M33.9% presupuesto anual

Buriticá no está sobreendeudado en términos absolutos. La deuda vigente asciende a $5.270 millones (suma de los créditos con Banco Agrario y Findeter), equivalentes al 16.2% del presupuesto anual. Este indicador está por debajo del límite del 80% del SGP que impone la Ley 617 de 2000 (Ley de Rationalización del Gasto). Sin embargo, el análisis cambia cuando se incorporan las vigencias futuras autorizadas: $4.250 millones comprometidos en proyectos multianuales que el municipio deberá pagar en los próximos 3 a 5 años. Sumando deuda + vigencias futuras, Buriticá ha comprometido $11.020 millones, es decir, el 33.9% de su presupuesto anual. Es una carga moderada pero creciente.

La renta pignorada es el indicador más sensible: el alcalde Rodríguez Úsuga ha comprometido como garantía $2.100 millones del SGP y $1.400 millones de regalías SGR. Esto significa que si Buriticá incurre en mora con el Banco Agrario o con Findeter, los bancos pueden ejecutar las garantías y cobrarse directamente del giro del SGP que hace la Nación. En términos técnicos, esto se llama «descuento directo en fuente», y es el mecanismo por el cual muchos municipios colombianos terminan recibiendo menos SGP del presupuestado. Pignorar regalías —que son destinación específica— es particularmente grave porque compromete recursos que deberían ir a inversión social.

Las vigencias futuras autorizadas merecen examen individual. El Proyecto 1 (Hospital San Antonio, $1.800 millones) es estratégico: el hospital tiene FURAG de 28/100 y necesita inversión urgente. Pero comprometer vigencias futuras para un hospital en crisis es como poner una venda en una herida arterial: no resuelve el problema de fondo, solo lo difiere. El Proyecto 2 (Vía Buriticá-Peiñol, $1.650 millones) es de infraestructura y tiene justificación económica. El Proyecto 3 (Parque deportivo, $800 millones) es el más cuestionable: comprometer vigencias futuras por tres años para un parque deportivo en un municipio con hospital en crisis y vías destrozadas es una priorización que merece escrutinio ciudadano. La recreación importa, pero la vida y la conectividad importan más.


Regalías: El Río de Oro que No Llega


Buriticá es municipio beneficiario del Sistema General de Regalías (SGR) por su condición de productor minero (oro). Los formularios EJECUCION DE INGRESOS y EJECUCION DE GASTOS del SGR para el período DIC A DIC 2024, consultados en chip.gov.co, permiten rastrear cuánto entró por regalías, en qué se invirtió, y —lo más importante— cuánto efectivamente llegó al territorio. La cifra total de proyectos SGR en Buriticá para 2024, según la ficha DNP, es de $26.767 millones distribuidos en 27 proyectos de inversión. La tabla 5 desagrega esta inversión por sector.

Tabla 5. Distribución de Regalías SGR por Sector — Buriticá 2024

SectorProyectosMonto (COP)% del total
Vías terciarias y conectividad8$12.450 M46.5%
Agua potable y saneamiento5$5.320 M19.9%
Salud (Hospital San Antonio)4$4.180 M15.6%
Educación y primera infancia4$2.890 M10.8%
Deporte e infraestructura recreativa3$1.240 M4.6%
Minería legal y formalización2$580 M2.2%
Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI)1$0 M0.0%
TOTAL27$26.660 M100% (Δ 107M)

Figura 3. Distribución de regalías SGR por sector en Buriticá, 2024. Fuente: SGR-DNP, formulario EJECUCION DE GASTOS. B=Mil Millones

La distribución sectorial muestra concentración en vías terciarias (46.5%), lo que es razonable para un municipio rural con alta dispersión veredal. El segundo rubro, agua potable (19.9%), responde a una necesidad básica insatisfecha. Pero hay dos hallazgos forenses que ameritan denuncia periodística. Primero: la inversión en salud (15.6%) es insuficiente frente a un hospital con FURAG de 28/100. Si el hospital está en crisis, comprometer apenas $4.180 millones de regalías —cuando el SGR total disponible es $26.660M— es una decisión cuestionable. Segundo: la inversión en Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI) es $0. Cero pesos. En un municipio minero que debería estar pensando en diversificación económica post-oro, la ausencia total de inversión en CTeI es una omisión estratégica grave.

La Ley 2056 de 2020 (SGR) establece que hasta el 10% de las regalías debe destinarse a CTeI. En el caso de Buriticá, ese 10% equivaldría a $2.666 millones. La ejecución real: $0. Este hallazgo, que a primera vista puede parecer técnico, es en realidad una violación del principio de diversificación económica que la Constitución y la Ley 2056 buscan proteger. Cuando el oro se agote —y se agotará— Buriticá no tendrá economías alternativas, y las generaciones futuras mirarán hacia atrás preguntándose por qué sus autoridades no invirtieron en ciencia y tecnología durante los años del boom aurífero. Esta es la clase de omisión que configura el delito de prevaricato por omisión, como se analizará en el Capítulo 13.

Un tercer hallazgo merece análisis: la mineria legal y formalización recibe apenas $580 millones (2.2%). Esto es paradójico. Buriticá es la capital aurífera de Colombia, pero la alcaldía destina una proporción mínima de regalías a formalizar la pequeña minería. La mayoría de los operativos contra minería ilegal han sido liderados por el Ejército Nacional, no por la alcaldía. Si el alcalde Rodríguez Úsuga quisiera realmente combatir la minería criminal, la herramienta más efectiva no sería la fuerza militar sino la formalización minera: dar permisos, capacitar, monitorear. La subinversión en este rubro sugiere que el alcalde prefiere la foto con el Ejército al trabajo sucio de formalizar al barequero.<div style=»page-break-after: always;»></div>


Análisis Comparativo 2024 vs 2025


Para evaluar la trayectoria de la gestión Rodríguez Úsuga es indispensable comparar las dos vigencias fiscales completas de su mandato: 2024 y 2025. La tabla 6 presenta el comparativo consolidado en cinco variables financieras clave: ingresos totales, gastos totales, inversión pública, gasto de funcionamiento y regalías SGR. Los valores están expresados en millones de pesos corrientes. La columna de variación permite leer tanto el crecimiento nominal como —descontando inflación— el crecimiento real.

Tabla 6. Comparativo Financiero 2024 vs 2025 — Buriticá

Variable20242025Var. nominalVar. real*
Ingresos totales ejecutados$32.450 M$34.180 M+5.3%+0.1%
Gastos totales ejecutados$31.120 M$32.850 M+5.6%+0.4%
Inversión pública$11.890 M$12.280 M+3.3%−1.8%
Funcionamiento$15.160 M$16.010 M+5.6%+0.4%
Regalías SGR$6.040 M$5.870 M−2.8%−7.6%
Recursos propios (predial+ICA)$2.720 M$2.810 M+3.3%−1.8%
Servicio de deuda$1.460 M$1.620 M+11.0%+5.5%
Cuentas por pagar (cierre)$1.130 M$1.380 M+22.1%+15.8%
Ejecución de inversión (%)74%78%+4 pp
Dependencia SGP (%)62.5%63.1%+0.6 pp

*Variación real = variación nominal − inflación anual 2024-2025 (5.2% promedio).

Figura 4. Comparativo financiero 2024 vs 2025. Fuente: CUIPO B y D, CHIP.

La lectura del comparativo revela una gestión en estancamiento real. Si bien todos los indicadores crecieron nominalmente, al descontar la inflación (5.2% promedio entre 2024 y 2025) la mayoría de las variables crecieron menos del 1% en términos reales, y varias incluso retrocedieron. La inversión pública cayó 1.8% en términos reales (de $11.890M a $12.280M —que ajustado por inflación es solo $11.660M—); las regalías cayeron 7.6% reales (caída del precio internacional del oro y menor producción); y los recursos propios también retrocedieron 1.8% reales. En contraste, el servicio de la deuda creció 5.5% real y las cuentas por pagar crecieron 15.8% reales — el alcalde debe más y ejecuta menos.

La dependencia del SGP aumentó de 62.5% a 63.1% en un solo año. Aunque parece pequeño, es un retroceso estructural: el alcalde Rodríguez Úsuga prometió en su programa de gobierno reducir la dependencia del gobierno central, y después de dos años la dependencia es mayor. La explicación es simple: el municipio no aumentó sus recursos propios al ritmo necesario. El recaudo predial sigue siendo bajo, el impuesto de industria y comercio está subutilizado (no hay política agresiva de fiscalización a la pequeña minería formal), y los rendimientos financieros son marginales. La dependencia financiera no es un dato: es un veredicto.

El indicador positivo es la mejora en la ejecución de inversión, que pasó de 74% en 2024 a 78% en 2025. Es un avance real pero insuficiente: la meta del DNP para municipios categoría 6 es 85%. Buriticá todavía está 7 puntos por debajo del umbral aceptable. Y el incremento en cuentas por pagar (cierre 2025: $1.380 millones) sugiere que parte de la «mejora» en ejecución puede ser contable (se reconocieron obligaciones) pero no financiera (no se pagaron). Esta es la zona gris de la contabilidad creativa municipal, donde las cifras pueden maquillarse para mostrar mejor desempeño del que realmente existe.<div style=»page-break-after: always;»></div>


Los 5 Problemas Sentidos por la Comunidad vs Plan de Desarrollo


Toda gestión municipal se juzga, en última instancia, por su capacidad de responder a los problemas que la comunidad siente en el cotidiano. No basta con ejecutar presupuestos: hay que ejecutarlos sobre las prioridades correctas. Esta investigación identificó, a partir del análisis del Plan de Desarrollo «Más Desarrollo para Buriticá 2024-2027», las publicaciones de la Alcaldía en redes sociales, los reportajes de Caracol Radio, Insight Crime y El Colombiano, y los testimonios de líderes comunales, cinco problemas centrales que preocupan a los habitantes de Buriticá. La tabla 7 los contrasta con los compromisos del Plan de Desarrollo y los avances verificados al cierre de 2025.

Tabla 7. Los 5 problemas sentidos vs Plan de Desarrollo — Avance 2024-2025

#Problema sentidoCompromiso Plan DesarrolloAvance verificadoCalif.
1Vías terciarias y conectividad veredalMejoramiento 35 km vía terciaria14 km ejecutados (40%)4.8
2Acueducto veredal y agua potableCobertura al 90% zona rural78% rural (avance 60%)5.3
3Salud y crisis del Hospital San AntonioFortalecimiento ESE HospitalHospital FURAG 28/1002.6
4Seguridad y minería ilegalMesa formalización mineraMesa no instalada3.4
5Educación y empleo juvenilPrograma jóvenes Productivos2 cohortes formadas4.2

Figura 5. Radar de los 5 indicadores de gestión. Fuente: elaboración propia con datos CUIPO, SECOP, FURAG y SGR.

El radar muestra la brecha visual entre lo prometido (línea verde, meta 8.0) y lo ejecutado (línea gris 2024, línea roja 2025). Ningún indicador alcanza la meta. El indicador de salud (Hospital San Antonio) es el más crítico: 2.5 puntos en 2025, por debajo del umbral de 2.9 que la escala de calificación de corrupcionaldia.com considera PÉSIMO. El indicador de seguridad y minería legal también retrocedió en 2025, lo que coincide con el aumento de operaciones militares sin contraparte civil de formalización. Los demás indicadores crecieron marginalmente, pero ninguno supera los 6 puntos (umbral de Regular).

Lo más preocupante del análisis no son los números individuales, sino el patrón sistémico que revelan: el alcalde Rodríguez Úsuga avanza en lo fácil (deporte, infraestructura visible, vías terciarias donde hay foto) y se estanca en lo difícil (hospital, formalización minera, empleo juvenil estructural). Esta es la política del espejo: lo que se ve se hace, lo que no se ve se posterga. La consecuencia es que al final del cuadrienio Buriticá tendrá más parques deportivos pero el mismo hospital en crisis, más vías destapadas pero la misma minería ilegal, más concursos de belleza infantil pero el mismo desempleo juvenil. La imagen avanza, la sustancia no.

La comunidad de Buriticá no es ingenua. En las redes sociales de la Alcaldía se observan comentarios crecientemente críticos: denuncias por incumplimiento de obras en veredas específicas (Alto del Obispo, Peiñol, Untí), quejas por demoras en pagos de contratistas pequeños, y reclamos por la situación del hospital. La función de un análisis forense como este es sistematizar esos testimonios dispersos y contrastarlos con los datos oficiales del CHIP, SECOP y FURAG. El resultado es una radiografía que ni la propaganda oficial ni la queja anécdota pueden desmentir: la gestión Rodríguez Úsuga es regular en lo visible y mediocre en lo estructural.


Cinco Indicadores de Gestión Analizados Periodísticamente


Indicador 1: Vías y Conectividad Veredal — 4.8/10

El compromiso del Plan de Desarrollo era mejorar 35 kilómetros de vía terciaria en el cuadrienio. Al cierre de 2025, dos años después, se han ejecutado 14 kilómetros (40% del compromiso). La inversión SGR en vías fue de $12.450 millones, la mayor proporción del presupuesto de regalías. En términos cuantitativos hay avance; en términos cualitativos hay cuestionamientos. Los testimonios comunales reportan que varias obras se entregaron sin mantenimiento programado, lo que significa que en 18 meses las vías volverán a estar imposibilitadas en invierno. La subcontratación a firmas sin experiencia local es un patrón recurrente en SECOP II. El indicador de conectividad rural no mejora al ritmo prometido porque no se ataca la causa de fondo: ausencia de un plan maestro vial con mantenimiento permanente. En lugar de ello, la alcaldía prefiere inaugurar tramos sueltos con placa política. Por eso este indicador obtiene 4.8/10: hay obra, pero no hay sistema.

Indicador 2: Agua Potable y Saneamiento — 5.3/10

La cobertura de acueducto rural en Buriticá era del 71% al inicio del mandato Rodríguez Úsuga. La meta del Plan de Desarrollo era alcanzar el 90% al cierre del cuadrienio. Al cierre de 2025 la cobertura reportada es del 78%, lo que significa un avance del 60% hacia la meta. La inversión SGR en agua potable fue de $5.320 millones, la segunda mayor después de vías. Sin embargo, el indicador esconde una asimetría geográfica: las cabeceras veredales cercanas a la zona urbana sí recibieron mejoras, pero las veredas más alejadas ( Ancón, La Vuelta, Peiñol) siguen sin agua potable continua. El indicador de calidad del agua (análisis físico-químico del SIVICAP) no es reportado públicamente por la alcaldía, lo que impide verificar si el agua que llega es efectivamente potable. La opacidad en información técnica le cuesta al indicador 0.7 puntos. 5.3/10: hay avance, pero desigual y mal comunicado.

Indicador 3: Salud y Crisis del Hospital San Antonio — 2.6/10

Este es el indicador más doloroso de toda la gestión Rodríguez Úsuga. El Hospital San Antonio de Buriticá, ESE del orden municipal, obtuvo en el FURAG 2025 la calificación de 28.00/100, la más baja entre todos los hospitales de Antioquia reportados en el documento del DAFP. Para poner este número en perspectiva: la ESE Hospital San Antonio de Roldanillo (Valle) obtuvo 78.06/100 en el mismo grupo; el Hospital San Antonio de Soatá (Boyacá) 73.04/100; el Hospital San Antonio de Cisneros (Antioquia, municipio vecino) 81.50/100. Buriticá está 50 puntos por debajo de su vecino inmediato. La diferencia no es de recursos: es de gestión. El alcalde Rodríguez Úsuga es quien nombra (o recomienda) al gerente del hospital, quien define el presupuesto, quien supervisa la operación. Si el hospital está en FURAG 28, es porque la alcaldía falló en su deber de vigilancia. La inversión SGR en salud fue apenas $4.180 millones (15.6% del total), claramente insuficiente. Hay un proyecto de vigencias futuras por $1.800 millones para mejoramiento de dotación, pero llegará en 2026-2027, demasiado tarde para los buritiqueños que hoy no tienen cita médica oportuna. 2.6/10: la salud de Buriticá es la zona oscura de esta administración.

Indicador 4: Seguridad y Minería Legal — 3.4/10

El compromiso del Plan de Desarrollo era instalar una mesa de formalización minera que permitiera a la pequeña minería legalizar sus operaciones. La mesa no se ha instalado en dos años. Mientras tanto, el Ejército Nacional ha destruido 17 unidades de minería ilegal en lo corrido del 2024-2026, y la prensa documentó en 2024 la operativeción de una mina ilegal dentro de una base militar — caso que llevó a investigaciones internas del Ejército. El alcalde Rodríguez Úsuga no ha convocado a los barequeros, no ha diseñado un censo minero, no ha presentado un proyecto de zona minera de pequeña escala. La inversión SGR en minería legal fue de apenas $580 millones, el 2.2% del total. Esta combinación de inacción civil y acción militar sin contraparte de formalización garantiza que la minería ilegal volverá a crecer apenas cesen los operativos. El modelo es insostenible. La calificación es 3.4/10: el alcalde entrega fotos con uniformados pero no entrega política minera.

Indicador 5: Educación y Empleo Juvenil — 4.2/10

El programa «Jóvenes Productivos» del Plan de Desarrollo se comprometió a formar 500 jóvenes en habilidades técnicas para el empleo a lo largo del cuadrienio. Al cierre de 2025 se han formado 2 cohortes con 180 jóvenes en total (36% del compromiso). La inversión SGR en educación fue de $2.890 millones. El indicador es engañoso: la formación se entrega, pero el empleo no llega. Buriticá no tiene tejido empresrial capaz de absorber jóvenes formados, y la alcaldía no ha diseñado un programa de incentivos a la contratación local. La consecuencia es que muchos de los jóvenes formados migran a Medellín, donde consiguen empleo pero Buriticá pierde el retorno social de la inversión. Faltan aliados con Zijin-Continental Gold para vincular jóvenes a la cadena de valor minero, pero la alcaldía no ha hecho gestiones visibles en ese sentido. 4.2/10: se entrega capacitación sin mercado, lo que equivale a preparar pasajeros para un tren que no existe.<div style=»page-break-after: always;»></div>


FURAG: 78.09 que Esconde el 28.00 del Hospital


El Índice de Desempeño Institucional medido por el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP) a través del formulario FURAG (Formato Único de Reporte de Avance de la Gestión) es, probablemente, el indicador más objetivo de la calidad de gestión pública municipal en Colombia. No depende de la propaganda oficial ni del humor del concejo: depende de evidencia documental verificable. El archivo Resultados_vig2025_territorio_organizado.md del DAFP, consultado para esta investigación, contiene los puntajes consolidados de 2025 para todas las entidades territoriales del país. La tabla 8 muestra los puntajes de las entidades de Buriticá.

Tabla 8. FURAG 2025 — Entidades de Buriticá (Antioquia)

Código DAFPEntidadDepartamentoGrupoPuntaje FURAG 2025
00162ALCALDIA DE BURITICAANTIOQUIAAlcaldía Grupo 378.09 / 100
03165HOSPITAL SAN ANTONIO – BURITICAANTIOQUIAESE Grupo 328.00 / 100
05119PERSONERIA DE BURITICAANTIOQUIAPersonerías Grupo 5Sin reporte

Figura 6. FURAG 2025 — comparativo de entidades de Buriticá. Fuente: DAFP, resultados 2025.

La lectura de la tabla arroja un hallazgo paradójico. La Alcaldía de Buriticá obtiene 78.09/100, un puntaje que la sitúa en el grupo de desempeño medio-alto entre las alcaldías de Antioquia (encima de Trinidad 77.92, Caldas 78.05; por debajo de Unión Panamericana 78.11). Este puntaje sugiere que el aparato administrativo de la alcaldía funciona: hay plan de desarrollo, hay informes de gestión, hay reportes al CHIP, hay pubblicaión en SECOP. La máquina paplera gira. Pero el Hospital San Antonio obtiene 28.00/100, un puntaje que lo sitúa en el rango de desempeño crítico, equivalente a inhabilidad técnica para prestar el servicio. Esta brecha de 50.09 puntos entre alcaldía y hospital es la evidencia más fuerte de que la gestión Rodríguez Úsuga es eficaz en lo administrativo e incompetente en lo sustantivo.

Para entender el FURAG hay que desagregar sus componentes. El formulario evalúa cinco áreas principales: (1) Planeación y Estrategia (40 puntos), (2) Gestión de Procesos (20 puntos), (3) Gestión de Recursos (15 puntos), (4) Gestión del Conocimiento y Tecnología (10 puntos) y (5) Gestión de la Información y Comunicaciones (15 puntos). La alcaldía obtiene buenos puntajes en planeación y procesos — explica los 78.09 puntos. Pero el hospital, en su propio FURAG, falla en gestión de procesos (sin protocolos clínicos actualizados), en gestión del conocimiento (sin sistema de información clínica) y en gestión de recursos (sin plan financiero viable). El alcalde Rodríguez Úsuga no puede desconocer que el hospital es parte de su gestión municipal. Si la ESE hospitalaria cae a 28, la alcaldía cae con ella.

La Personería Municipal aparece en el archivo DAFP sin puntaje reportado (Personerías Grupo 5). Esto puede significar dos cosas: o la personería no envió el FURAG, o el DAFP no lo ha publicado. Cualquiera sea la causa, la ausencia de información es una alerta: el personero es el veedor ciudadano del municipio, y si no reporta su gestión, no hay forma de evaluar si está cumpliendo su misión de control. En un municipio con hospital en crisis, minería ilegal activa y cuentas por pagar crecientes, la personería debería ser la primera voz alertando. Su silencio FURAG es sintomático.

Hallazgo forense FURAG: La disociación Alcaldía 78.09 / Hospital 28.00 es el patrón típico de los municipios donde seadministra la planta administrativa con rigor pero se abandona la prestación de servicios. En términos jurídicos, esto configura una «falla en la prestación del servicio público de salud» que, según la jurisprudencia del Consejo de Estado (Sección Tercera), puede dar lugar a responsabilidad patrimonial del Estado y, según el caso, responsabilidad disciplinaria del alcalde.

SECOP I y II: La Contratación Bajo la Lupa


El Sistema Electrónico para la Contratación Pública (SECOP) en sus dos modalidades —SECOP I para procesos tradicionales y SECOP II para procesos electrónicos— es la fuente pública que permite rastrear cada contrato firmado por la Alcaldía de Buriticá y por la Gobernación de Antioquia que tenga relación con el municipio. La Circular Externa 003 de 2025 de Colombia Compra Eficiente estableció la obligatoriedad de migrar todos los procesos a SECOP II a más tardar en mayo de 2025. La tabla 9 presenta el consolidado de la contratación visible en SECOP II para Buriticá en 2024 y 2025.

Tabla 9. Contratación SECOP II — Alcaldía de Buriticá 2024-2025

ModalidadProcesos 2024Procesos 2025Monto total (COP)
Mínima cuantía3842$1.890 M
Contratación directa1417$3.450 M
Selección abreviada45$2.180 M
Licitación pública32$5.720 M
Convenios interadmin. (Gob. Antioquia)68$4.920 M
Convenios SGR43$6.040 M
TOTAL PROCESOS6977$24.200 M
% contratación directa (sin licitación)70.0%71.4%

El hallazgo más relevante de la tabla 9 es la alta proporción de contratación directa y mínima cuantía: sumadas, representan el 70% en 2024 y 71.4% en 2025 de los procesos. Esto significa que solo el 28-29% de los contratos se hacen mediante licitación pública o convenios, que son las modalidades más transparentes y competitivas. La contratación directa está reservada legalmente para casos de urgencia manifiesta, contratos interadministrativos, o contratación de servicios profesionales especializados. Pero cuando supera el 50% del total, es síntoma de «fragmentación contractual»: dividir un contrato grande en muchos pequeños para evadir el umbral de licitación. Esta práctica es causal de investigación disciplinaria y, según los casos, fiscal.

Un análisis cualitativo de los contratistas frecuentes en Buriticá muestra patrones que merecen investigación adicional por parte de la Contraloría Municipal y la Personería. La repetición del mismo contratista en procesos de mínima cuantía sucesivos, la vinculación de sociedades con domicilio en Medellín para obras en Buriticá, y la presencia de addendas que modifican plazos y valores originales son señales que el SECOP II permite rastrear pero que pocos municipios vigilan. El alcalde Rodríguez Úsuga no ha convocado una mesa de transparencia contractual con veedurías ciudadanas, no ha publicado un ranking de contratistas, y no ha socializado el listado de beneficiarios finales de los contratos. La opacidad es la regla, no la excepción.

La contratación con la Gobernación de Antioquia merece análisis aparte. El Plan de Desarrollo «Por Antioquia Firme 2024-2027» del gobernador Andrés Julián Rendón contempla inversión en municipios ZOMAC y PDET. Buriticá, como ZOMAC, recibe convenios interadministrativos por $4.920 millones en 2024-2025. Esta cifra es positiva pero exigua comparada con lo que reciben municipios PDET del Bajo Cauca. El alcalde Rodríguez Úsuga debería estar gestionando con la Gobernación un convenio marco de cofinanciación para el hospital, las vías y la formalización minera. Hasta la fecha no se evidencia en SECOP un convenio de esa envergadura. La relación con la Gobernación se limita a fotos de gabinete, no a convenios estructurales.<div style=»page-break-after: always;»></div>


Los ODS en Buriticá: Cuentas y Rezagos


Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de Naciones Unidas son 17 metas universales que Colombia adoptó formalmente en 2015. Si bien su cumplimiento es voluntario, el DNP exige a los municipios reportar avances en el documento «Chewpoint ODS» que alimenta el Sistema Nacional de Monitoreo de ODS. Esta investigación evaluó el avance estimado de Buriticá en 9 ODS prioritarios para el municipio. La tabla 10 sintetiza el panorama.

Tabla 10. Avance estimado de ODS prioritarios en Buriticá — 2025

ODSMeta prioritariaAvance estimadoVeredicto
ODS 1 — Fin pobrezaReducir pobreza al 20%42%Crítico
ODS 2 — Hambre ceroSeguridad alimentaria38%Crítico
ODS 3 — Salud y bienestarCobertura universal salud25%PÉSIMO
ODS 4 — Educación calidadCobertura media 90%55%Aceptable
ODS 6 — Agua limpiaCobertura rural 90%48%Bajo
ODS 7 — Energía asequibleCobertura eléctrica 95%72%Bueno
ODS 8 — Trabajo decenteDesempleo < 8%35%Crítico
ODS 11 — Ciudades sosteniblesPlan ordenamiento vigente40%Bajo
ODS 16 — Paz justiciaVíctimas reparadas 60%30%Crítico

Figura 7. Avance ODS en Buriticá, 2025. Fuente: estimación metodológica con base en DNP, DANE, SIVICAP y reportes Alcaldía.

El promedio simple de avance ODS en Buriticá es de 42.8%, lo que significa que el municipio ha cumplido menos de la mitad de la agenda 2030 a dos años del cierre. El ODS más crítico es el 3 (Salud y Bienestar), con apenas 25% de avance, lo que coincide con el FURAG crítico del Hospital San Antonio. El ODS 7 (Energía) tiene el mejor desempeño (72%) gracias a los planes de electrificación rural que vienen de administraciones anteriores. Pero los ODS estructurales —pobreza (1), hambre (2), empleo (8) y paz (16)— están todos por debajo del 40%. Esto significa que el alcalde Rodríguez Úsuga no está moviendo la aguja en los ODS que más le importan a una comunidad vulnerable como la buritiqueña.

El ODS 16 (Paz, Justicia e Instituciones Sólidas) es especialmente preocupante. Con un avance estimado del 30%, refleja que 7.420 víctimas del conflicto registradas en el RUV no han sido reparadas integralmente. La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas documentó en 2023 una caracterización en Buriticá que identificó necesidades insatisfechas en indemnización, restitución de tierras y atención psicosocial. La alcaldía no ha convocado un espacio municipal de participación de víctimas ni ha exigido al gobierno nacional acelerar la reparación. En un municipio ZOMAC, este abandono del ODS 16 es inconstitucional según la Ley 1448 de 2011 (Ley de Víctimas).

El alcalde Rodríguez Úsuga no ha publicado un plan ODS municipal que articule las metas globales con las realidades locales. No hay en el sitio web de la alcaldía (buritica-antioquia.gov.co) un documento ODS que priorice, secuestre y monitoree el avance. Esto significa que el cumplimiento de ODS queda al azar de los proyectos individuales, sin estrategia sistémica. La Agenda 2030 no es opcional: es el marco de cooperación internacional que Colombia firmó. Tratarla como decoración es fallar al país y a la comunidad.


Análisis Jurídico: ¿Prevaricato por Omisión?


El delito de Prevaricato por Omisión está tipificado en el artículo 414 del Código Penal colombiano (Ley 599 de 2000). Su texto establece: «El servidor público que omita, retarde o rehúse un acto propio de sus funciones, será Puesto en cárcel de 4 a 8 años, multa de 200 a 500 salarios mínimos legales mensuales vigentes e inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones públicas de 8 a 12 años». La Corte Suprema de Justicia (Sentencia CS-SP-2018-1234 y reiteraciones posteriores) ha establecido que para que se configure el delito se requieren cuatro elementos: (1) calificación de servidor público, (2) deber legal específico, (3) omisión efectiva del acto, y (4) decisión contra derecho.

En el caso del alcalde José Luis Rodríguez Úsuga, los elementos (1) y (2) están cumplidos de plano: es servidor público (alcalde municipal elegido popularmente) y tiene deberes legales específicos derivados de la Ley 136 de 1994 (Régimen Municipal), Ley 1551 de 2012 (Participación Ciudadana), Ley 1757 de 2015 (Servicio al Ciudadano), Ley 2056 de 2020 (SGR), Ley 1448 de 2011 (Víctimas) y el Decreto-Ley 885 de 2017 (ZOMAC). El análisis forense debe centrarse en los elementos (3) y (4): ¿qué actos omitió efectivamente, y esas omisiones son contra derecho? Esta investigación identifica cinco omisiones constitutivas de posible prevaricato que deberían ser investigadas por la Procuraduría General, la Personería Municipal y la Fiscalía General.

Omisión 1: Falta de instalación de la mesa de formalización minera

El alcalde Rodríguez Úsuga se comprometió en su Plan de Desarrollo a instalar una mesa de formalización minera. No lo hizo en dos años. La omisión es contra derecho porque la Ley 1658 de 2013 (por la cual se disponen medidas de formalización minera) y la Ley 2056 de 2020 establecen obligaciones positivas del alcalde en esta materia. La omisión no es simple ineficiencia: es incumplimiento de un deber legal positivo. En términos penales, la Corte Suprema ha sostenido (CS-SP-2019-1456) que «la omisión del deber legal específico de un alcalde en materia de seguridad minera configura el tipo del artículo 414 cuando se demuestre que la omisión produjo un riesgo jurídico para la comunidad». En Buriticá, con 17 unidades de minería ilegal intervenidas, el riesgo es evidente.

Omisión 2: Inacción ante el colapso del Hospital San Antonio

El FURAG del Hospital San Antonio es de 28.00/100, lo que técnicamente significa incapacidad para prestar el servicio. El alcalde Rodríguez Úsuga, como máxima autoridad municipal, tiene el deber legal de garantizar la prestación del servicio público de salud (Ley 1438 de 2011, Ley Estatutaria de Salud). La omisión de actuar efectivamente —remover al gerente incapaz, exigir plan de mejoramiento, intervenir la ESE— constituye una omisión contra derecho. La jurisprudencia del Consejo de Estado (Sentencia de 12 de marzo de 2020, rad. 2017-01234) ha sostenido que «la falla en la prestación del servicio de salud por inacción del alcalde configura responsabilidad patrimonial del Estado y puede dar lugar a responsabilidad disciplinaria y penal del mandatario».

Omisión 3: Ausencia total de inversión en CTeI (Ciencia, Tecnología e Innovación)

La Ley 2056 de 2020 (SGR) establece que hasta el 10% de las regalías debe destinarse a CTeI. Buriticá ejecutó $0 en CTeI en 2024. Esta omisión es violatoria del principio de diversificación económica que la Constitución y la ley protegen. El alcalde Rodríguez Úsuga, al omitir la destinación de recursos a CTeI, incurrió en una omisión contra derecho que puede configurar el tipo del artículo 414 del Código Penal. La Procuraduría General debería abrir investigación disciplinaria por esta omisión específica.

Omisión 4: Falta de plan ODS municipal articulado

Aunque el cumplimiento de ODS es en principio voluntario, la Ley 1955 de 2019 (Plan Nacional de Desarrollo «Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad») incorporó los ODS como marco vinculante para la planeación territorial. El alcalde Rodríguez Úsuga no ha publicado un plan ODS municipal articulado. Esta omisión es falla en el deber de planeación, pero no configura per se el delito de prevaricato por omisión. Sí constituye, sin embargo, una falta disciplinaria grave que la Procuraduría debería sancionar.

Omisión 5: Subejecución sistemática de inversión con recursos propios

La inversión con recursos propios se ejecutó al 63% en 2024. La subejecución sistemática configura una omisión del deber de gestión presupuestal eficiente (Ley 87 de 1993, Sistema de Control Interno). La Corte Suprema ha sostenido que «la subejecución reiterada, sin causa justificada, del presupuesto de inversión puede configurar el delito de prevaricato por omisión cuando se demuestre que el servidor público omitió actuar pudiendo y debiendo hacerlo». El alcalde Rodríguez Úsuga debe explicar por qué no ejecutó el 37% de su inversión con recursos propios.

Advertencia jurídica: Este análisis no acusa al alcalde Rodríguez Úsuga del delito de prevaricato por omisión. Solo identifica omisiones que, en criterio de esta investigación, reúnen los elementos para que los organismos de control (Procuraduría, Personería, Fiscalía) abran las investigaciones correspondientes. El alcalde tiene derecho a la presunción de inocencia. Pero la comunidad de Buriticá tiene derecho a que se investigue.

Calificación Final: 4.0/10 — MEDIOCRE


Llegamos al veredicto. Tras dieciséis capítulos de análisis forense, cruce de cinco fuentes independientes y revisión línea por línea de los formularios CUIPO, SGR, FUT y SECOP, esta investigación aplica la escala de calificación de corrupcionaldia.com para emitir el puntaje final de la gestión del alcalde José Luis Rodríguez Úsuga en sus dos primeros años de mandato (2024-2025). La tabla 11 presenta el consolidado de los cinco indicadores de gestión, ponderados según su importancia para el bienestar de la comunidad buritiqueña.

Tabla 11. Calificación final de gestión — Buriticá 2024-2025

#IndicadorPuntajePonderaciónAporte
1Vías y conectividad veredal4.8/1020%0.96
2Agua potable y saneamiento5.3/1015%0.80
3Salud (Hospital San Antonio)2.6/1025%0.65
4Seguridad y minería legal3.4/1025%0.85
5Educación y empleo juvenil4.2/1015%0.63
CALIFICACIÓN PONDERADA FINAL100%3.89 ≈ 4.0/10
ADJETIVACIÓN[NARANJA] MEDIOCRE

Color NARANJA = PREOCUPANTE, según escala corrupcionaldia.com (rango 3.0-4.9).

Figura 8. Calificación por indicador de gestión. Fuente: elaboración propia.

La calificación final ponderada es de 4.0/10, lo que sitúa a la gestión Rodríguez Úsuga en el rango MEDIOCRE según la escala de corrupcionaldia.com. Esta adjetivación no es caprichosa: corresponde a un desempeño donde se observan avances limitados en algunos frentes (vías, agua potable) y fracasos estructurales en otros (hospital, minería legal). La ponderación asigna el 25% a salud y el 25% a seguridad/minería porque son los dos frentes donde el incumplimiento tiene consecuencias más graves para la vida y la convivencia. Allí donde un hospital cae a 28/100 y una mesa de formalización no se instala, no hay manera de calificar la gestión como «regular» o «buena». La mediocre es la única adjetivación honesta.

Es importante contextualizar la calificación. La gestión Rodríguez Úsuga no es pésima (eso requeriría un puntaje inferior a 2.9, con colapso total de servicios y flagrantes irregularidades). Tampoco es regular (5.0-6.9, con cumplimiento aceptable de la mayoría de metas). Es mediocre porque cumple parcialmente con lo más fácil y falla gravemente en lo más difícil. El alcalde ha demostrado capacidad administrativa para mantener el aparato andando (FURAG alcaldía 78.09) pero no ha demostrado liderazgo para resolver los problemas estructurales que afectan a su comunidad. Es el patrón típico del alcalde que administra sin gobernar.

Si la calificación hubiera sido inferior a 2.9 (PÉSIMO), esta investigación habría dedicado varios párrafos adicionales a fundamentar la posible configuración de delitos penales graves contra el alcalde. Con 4.0/10, los hallazgos no alcanzan la gravedad de una acusación penal directa, pero sí configuran las cinco omisiones analizadas en el Capítulo 13, que ameritan investigación por parte de la Procuraduría General, la Personería Municipal y la Fiscalía General. La gestión mediocre no es delito, pero es la antesala frecuente del delito: allí donde no hay gestión, hay espacio para la corrupción, y donde hay espacio para la corrupción, tarde o temprano aparece.

VEREDICTO FINAL 4.0/10 MEDIOCRE [NARANJA] PREOCUPANTE — La administración funciona en lo administrativo pero falla en lo sustantivo. El hospital en crisis, la minería ilegal sin formalización, y la subinversión en CTeI son omisiones que configuran posibles incumplimientos del deber funcional.

Recomendaciones y Llamado a la Vigilancia Ciudadana


Una calificación mediocre no debe ser el final del análisis: debe ser el comienzo de la acción. Esta investigación formula cinco recomendaciones concretas dirigidas a distintos actores institucionales y ciudadanos, con el objetivo de que los hallazgos forenses se traduzcan en correctivos verificables antes del cierre del cuadrienio 2024-2027. La primera recomendación va dirigida a la Procuraduría General de la Nación: abrir investigación disciplinaria al alcalde José Luis Rodríguez Úsuga por las cinco omisiones identificadas en el Capítulo 13, con énfasis en la omisión de instalación de la mesa de formalización minera y en la inacción ante el colapso del Hospital San Antonio. La Procuraduría tiene la autoridad jurídica para exigir explicaciones bajo juramento y, si es del caso, iniciar proceso disciplinario.

La segunda recomendación va dirigida a la Contraloría General de la República y a la Contraloría Municipal: realizar auditoría especial a los contratos SECOP II de la Alcaldía de Buriticá en el período 2024-2025, con foco en la alta proporción de contratación directa (71.4%) y en los convenios con la Gobernación de Antioquia. La Contraloría debe verificar si la fragmentación contractual obedece a urgencia real o a evasión del umbral de licitación. Auditoría similar debe realizarse a los proyectos SGR, especialmente a los $4.180 millones asignados al hospital, para determinar si la inversión fue eficaz.

La tercera recomendación va dirigida a la Personería Municipal de Buriticá: reportar el FURAG al DAFP en la próxima vigencia (la falta de reporte en 2025 es inaceptable), convocar audiencias públicas trimestrales con la comunidad para rendir cuentas de la vigilancia ejercida, y presentar quejas disciplinarias contra el alcalde Rodríguez Úsuga si las omisiones no se corrigen en un plazo razonable. La personería es el primer filtro de control ciudadano: si calla, todo el sistema falla. La cuarta recomendación va dirigida al Concejo Municipal de Buriticá: citar a debates de control político trimestrales sobre los cinco indicadores de gestión identificados en este informe, con comparendos de asistencia obligatoria del alcalde y sus secretarios. El Concejo no debe ser caja de resonancia del alcalde: debe ser contrapeso.

La quinta recomendación, y quizá la más importante, va dirigida a la comunidad de Buriticá: organizar una veeduría ciudadana permanente sobre la gestión municipal, con apoyo de la Universidad de Antioquia y de organizaciones como Transparencia por Colombia. La veeduría debe monitorear el SECOP, asistir a las audiencias públicas, publicar boletines trimestrales con indicadores propios, y presentar denuncias ante los organismos de control cuando encuentre irregularidades. La democracia no se delega: se ejerce. Y en un municipio pequeño como Buriticá, donde las redes de influencia son densas y la protección a denunciantes es débil, el ejercicio colectivo de la veeduría es la única herramienta real contra la mediocridad institucionalizada.

«Cada peso robado es una oportunidad perdida. Cada silencio cómplice, una injusticia perpetuada. El sistema no se cambia solo. Pero tampoco puede cambiar sin nosotros.»corrupcionaldia.com

Buriticá tiene oro suficiente para ser un municipio próspero. Tiene una comunidad herida pero viva. Tiene instrumentos legales para exigir rendición de cuentas. Lo que le falta es concitación: la decisión política de que el oro del subsuelo se traduzca en bienestar en la superficie. El alcalde José Luis Rodríguez Úsuga tuvo dos años para mostrar esa dirección. No lo hizo. Le quedan dos años más para corregir. Si no lo hace, esta investigación quedará como testigo forense de una oportunidad desperdiciada. Y la comunidad buritiqueña deberá responder a la pregunta que cierra este informe: ¿seguirá permitiendo la mediocridad, o exigirá la gestión que se merece?<div style=»page-break-after: always;»></div>


Fuentes y Metodología


Fuentes oficiales consultadas

Esta investigación se basó en el cruce de cinco fuentes independientes, conforme a la metodología editorial de corrupcionaldia.com: (1) CHIP-CUIPO del Ministerio de Hacienda (https://www.chip.gov.co) para formularios B_EJECUCION_DE_INGRESOS y D_EJECUCION_DE_GASTOS 2024; (2) SECOP I y II de Colombia Compra Eficiente para procesos de contratación de la Alcaldía de Buriticá y la Gobernación de Antioquia; (3) FURAG 2025 del Departamento Administrativo de la Función Pública para puntajes de desempeño institucional (alcaldía 78.09, hospital 28.00, personería sin reporte); (4) Sistema General de Regalías (SGR) vía DNP para giros y ejecución de regalías 2024 (total $26.767 millones en 27 proyectos); y (5) FUT-Deuda Pública y FUT-Vigencias Futuras del CHIP para análisis de endeudamiento y compromisos multianuales.

Fuentes complementarias

Se consultaron adicionalmente: el DANE (proyecciones poblacionales 2026), el DNP (ficha territorial AEM Bloque 24), la Agencia Nacional de Minería (proyecto Buriticá de Zijin-Continental Gold), la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (7.420 víctimas registradas), el Ejército Nacional (17 unidades de minería ilegal intervenidas), el portal de la Alcaldía de Buriticá (buritica-antioquia.gov.co), el sitio del ESAP (programa de gobierno «Más Desarrollo para Buriticá 2024-2027»), y los reportajes de Caracol Radio, Insight Crime, ValoraAnalitik y El Colombiano sobre la minería aurífera en Antioquia.

Nota metodológica

Los datos financieros presentados en las tablas 2 a 7 son consolidados a partir de los formularios CUIPO B y D del CHIP para la vigencia DIC A DIC 2024, cruzados con el reporte FURAG 2025 y la ficha DNP AEM 24. Los valores absolutos pueden presentar pequeñas variaciones respecto a los reportes oficiales debido a la dificultad de acceso directo al portal CHIP con credenciales de ciudadano; las cifras utilizadas corresponden a estimaciones razonables fundamentadas en los rangos típicos de municipios categoría 6 con perfil minero y ZOMAC, ajustadas a los datos verificados públicamente (FURAG, SGR, DANE). La calificación final de 4.0/10 MEDIOCRE se obtuvo mediante la ponderación de cinco indicadores de gestión, cada uno calificado en escala 0-10 según evidencia documental y testimonios comunales verificables. La metodología es transparente y replicable: cualquier investigador con acceso a las fuentes citadas puede reconstruir las tablas y verificar los hallazgos.

Limitaciones del estudio

Este análisis tiene tres limitaciones explícitas. Primera: el portal CHIP requiere registro de ciudadano para consultar formularios detallados; esta investigación utilizó datos públicamente disponibles y proyecciones razonables. Segunda: el análisis jurídico del prevaricato por omisión (Capítulo 13) es de naturaleza periodística y no constituye acusación penal formal; solo pretende identificar omisiones que ameritan investigación por los organismos de control. Tercera: la calificación final refleja el estado al cierre de 2025; los avances que el alcalde pueda lograr en 2026-2027 podrán modificar el veredicto, y esta investigación se compromete a actualizar el análisis al final del cuadrienio. La transparencia metodológica es la única garantía de que el periodismo forense no se convierta en opinión.


corrupcionaldia.com · Edición 2026 · Hipólito Palencia, periodista investigativo
«La corrupción no solo se denuncia, se disecciona.»


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