Mucho porcentaje de cumplimiento en el papel, pero metas sociales críticas siguen en cero y las finanzas revelan dependencia estructural y opacidad selectiva.


Seguimos en el departamento de La Guajira. Vamos a auscultar la gestión municipal de Barrancas, donde analizaremos exhaustivamente, a nivel forense, la gestión del alcalde Vicente Francisco Berardinelli Carrillo durante 2024 y 2025. No para repetir boletines, sino para cruzar presupuesto, regalías, deuda, contratación, metas del Plan de Desarrollo y el “sentir de la gente”, y así responder la única pregunta que importa en un municipio vulnerable: ¿la plata pública se convirtió en bienestar verificable o en una administración que luce bien en los informes, pero deja huecos serios en agua, empleo, salud, educación y seguridad? Fuente

Tesis periodística

La evidencia disponible permite una conclusión incómoda: la gestión 2024-2025 de Barrancas no puede calificarse como buena. En el mejor de los casos, es regular, con una administración que exhibe porcentajes altos de cumplimiento agregado, pero que no logra disipar tres sombras estructurales: alta dependencia de transferencias, baja potencia tributaria propia y rezagos intolerables en metas sociales esenciales. La fotografía oficial del 94,6% de cumplimiento en 2024 se desmorona cuando se mira línea por línea: transporte escolar 0%, PAE 0%, créditos educativos 0%, hospital de primer nivel 0%, mantenimiento de cámaras 0%. Es decir, el tablero general sonríe, pero las funciones que duelen en la vida cotidiana siguen sin resolverse. 


Lo que la comunidad dijo vs. lo que el plan prometió

El propio Plan de Desarrollo Territorial 2024-2027 admite que las cinco problemáticas más sentidas por la ciudadanía eran: oportunidades laborales (70,6% “muy mal”), servicios públicos (70% “muy mal”), inseguridad (63,1% “muy mal”), salud (38,1% “muy malo”) y educación (15,6% “muy mala”). Esa es la línea de base política real del alcalde: no llegó a administrar una bonanza, llegó a gobernar una lista de urgencias. Fuente

Frente a ese diagnóstico, el plan ofreció metas concretas: ampliación o mejora en agua potable y saneamiento; coberturas de vacunación y fortalecimiento de salud; construcción de aulas, alimentación y transporte escolar; cámaras y fortalecimiento de seguridad; y generación/formalización del empleo mediante emprendimientos y apoyo productivo. En el papel, el diseño es coherente con los problemas. El problema empieza cuando el contraste entre promesa y resultado verificable no aguanta una lectura forense. Fuente


Radiografía financiera línea por línea: 2024 vs 2025

Cuadro forense básico

Variable20242025Lectura
Ingresos totales$93.997 millones$128.538 millonesCrecen 36,7%
Ingresos tributarios$22.562 millones$30.121 millonesMejora recaudo, pero no cambia estructura
Transferencias corrientes$50.360 millones$56.167 millonesSiguen siendo columna vertebral
% transferencias / ingresos53,58%43,70%Baja dependencia relativa, pero sigue alta
Recursos de capital$20.343 millones$40.431 millonesFuerte salto por balance/capital
Predial$642 millones$642 millonesEstancamiento casi total
ICA$5.216 millones$7.536 millonesMejor desempeño comercial
Pagos totales$55.835 millones$49.688 millonesMenos pagos pese a mayores ingresos
Inversión pagada$50.572 millones$43.609 millonesBaja inversión pagada en valor absoluto
% inversión / pagos90,58%87,77%Perfil altamente inversionista en papel
Funcionamiento / pagos9,42%12,23%Funcionamiento gana peso
Regalías recaudadas$147.257 millones$82.971 millonesCaída fuerte
Regalías pagadas$162.277 millones$53.859 millones2024 sobrepasa recaudo; 2025 baja ejecución

Fuente base: archivos presupuestales aportados por el solicitante y procesados en cruce forense: Ingresos 2024Ingresos 2025Gastos 2024Gastos 2025Regalías Ingresos 2024Regalías Gastos 2024Regalías Gastos 2025

Lo que estos números dicen de verdad

El municipio mejora ingresos entre 2024 y 2025, pero no por una revolución fiscal local. El predial prácticamente no se mueve: pasa de unos $641,7 millones a $642,3 millones, una cifra demasiado modesta para un municipio con las necesidades de Barrancas. El ICA sí mejora, pero la estructura sigue mostrando que la administración depende en gran medida de transferencias y recursos de capital. Dicho menos diplomáticamente: Barrancas recauda más, pero todavía no demuestra una hacienda local robusta

También hay un mensaje menos cómodo: aunque los ingresos suben con fuerza en 2025, los pagos totales y la inversión pagada bajan frente a 2024. Eso no prueba ilegalidad, pero sí cuestiona la capacidad de convertir caja presupuestal en obra, servicio o resultado social tangible al mismo ritmo del recaudo. 

En 2024, las regalías pagadas superan el recaudo anual (110,2%). Eso puede explicarse por recursos del balance, reservas o ejecuciones de vigencias previas; no es, por sí solo, prueba de desvío. Pero sí obliga a que la administración explique con claridad el origen exacto de esa holgura de pago y la trazabilidad proyecto por proyecto. En 2025 ocurre lo contrario: el recaudo de regalías cae y la ejecución pagada se modera a 64,9%, lo que sugiere una gestión más prudente o, visto desde otro ángulo, menor velocidad de materialización


Deuda, renta pignorada y vigencias futuras: el cuarto oscuro contable

La base de deuda pública 2023 reporta $28.000 millones en créditos registrados, asociados a dos operaciones: una para Vivienda, Ciudad y Territorio con BBVA por $19.200 millones y otra para Cultura con Banco de Bogotá por $8.800 millones. Ese pasivo no es menor para una hacienda municipal con recaudo propio limitado. 

Más delicado aún: el archivo de renta pignorada reporta porcentajes de pignoración de 120% y 130%, valores que, leídos literalmente, son anómalos. Un porcentaje de garantía superior al 100% exige explicación técnica inmediata: o hubo error de cargue, o el formato fue mal diligenciado, o existe un problema de calidad del reporte. En cualquier caso, un dato así no es decorativo: es una alerta de confiabilidad documental.

En vigencias futuras 2023 aparece “NO REPORTE DE INFORMACIÓN”. Eso no equivale automáticamente a inexistencia material de compromisos futuros, pero sí significa que, con la evidencia entregada, no puede validarse un mapa completo de obligaciones plurianuales. Y además, en los archivos de gasto 2024-2025 no aparece una línea utilizable para medir con precisión el peso del servicio de la deuda. Traducido al castellano llano: la foto fiscal existe, pero no está completa


El truco del 94,6%: cuando el promedio maquilla la omisión

El informe oficial de seguimiento del PDT 2024 asegura un cumplimiento general de 94,6%: 140 metas cumplidas de 148. A primera vista, suena a administración ejemplar. Pero la contabilidad política tiene una vieja maña: el promedio agrega, la ciudadanía padece por sectores. 

Cuando se desciende al detalle, aparecen metas críticas en 0%:

  • beneficiarios de transporte escolar,
  • estudiantes beneficiados por alimentación escolar (PAE),
  • beneficiarios de créditos para acceso a programas nacionales,
  • hospitales de primer nivel construidos y dotados,
  • cámaras de seguridad mantenidas,
  • hogares acompañados en alojamiento temporal,
  • subsidios de asistencia funeraria. 

La línea estratégica más floja fue “territorio ordenado alrededor del agua y justicia ambiental”, con 66,7%, y la dependencia más rezagada fue Educación, Cultura, Deporte y Recreación, con 86,4%. Es decir, justo donde se concentran varios de los dolores sociales más sensibles, el informe deja ver fisuras que el porcentaje global intenta licuar. Fuente


Visualización: desafíos vs. logros

2024 — lo que la gente sentía vs. lo que sí se movió

Problema“Sentir de la gente”Resultado oficial 2024Lectura
Empleo70,6% “muy mal”Cumplimiento institucional alto, pero asistencia técnica rural 30% y capacitación 80%Mucha narrativa, avance parcial
Servicios públicos / agua70% “muy mal”Línea agua/ambiente 66,7%Rezago estructural
Seguridad63,1% “muy mal”95,8% general; 65 cámaras instaladas, pero mantenimiento de cámaras 0%Logro visible con hueco operativo
Salud38,1% “muy malo”98,1% general; hospital de primer nivel 0%Buen cumplimiento blando, déficit duro
Educación15,6% “muy mala”86,4%; PAE 0%, transporte escolar 0%, créditos 0%El peor contraste

Fuentes: PDT 2024-2027Seguimiento PDT 2024

2025 — lo observable con evidencia disponible

CopyIngresos totales     ██████████ 128,5 mil millones
Pagos totales                ████░░░░░░  49,7 mil millones
Inversión pagada          ████░░░░░░  43,6 mil millones
Regalías recaudadas      ██████░░░░  83,0 mil millones
Regalías pagadas          ████░░░░░░  53,9 mil millones

La administración sí muestra músculo presupuestal en 2025, pero no encontré un informe integral oficial de seguimiento al PDT 2025 equivalente al de 2024. Lo publicado en abril de 2025 corresponde al Plan de Acción Archivística, no al balance sustantivo del desarrollo municipal. Esa ausencia impide medir con el mismo rigor si la plata de 2025 se transformó en metas sociales cumplidas. Y cuando una administración informa mucho sobre procedimiento pero poco sobre resultados, el problema ya no es solo de ejecución: también es de transparencia material. Fuente


SECOP I/II: contratación visible, pero todavía no suficientemente explicada

El municipio publicó una relación de contratos 2024 en su web oficial, lo que es un mínimo de transparencia documental.

Del cruce técnico realizado sobre información contractual abierta, se procesaron 191 contratos del municipio en 2024 por $42.406 millones y 90 contratos en 2025 por $8.950 millones; adicionalmente, aparecen contratos relacionados a la Gobernación con incidencia en el municipio. Esto sugiere una caída fuerte de intensidad contractual municipal en 2025, al menos en el corte analizado, aunque debe leerse con cautela por posibles diferencias de corte y carga en SECOP. Fuente metodológica secundaria: procesamiento propio sobre datos abiertos contractuales y páginas de proceso identificadas en SECOP. Como prueba de actividad contractual 2025, aparecen procesos como 044-2025 y 049-2025

Lo serio aquí no es si hubo muchos o pocos contratos, sino si la contratación está alineada con los dolores más urgentes del municipio. Porque una alcaldía puede contratar bastante y gobernar poco. En Barrancas, el punto forense es justamente ese: el volumen contractual y presupuestal no impide que sigan existiendo metas esenciales en cero.


Cinco indicadores de gestión y calificación 0-10

Matriz de evaluación

IndicadorProblema principalEvidenciaPuntaje
1. Agua potable y saneamiento70% percibe servicios públicos “muy mal”; línea agua/ambiente con 66,7%Hay acciones, pero el rezago estructural persiste5,0
2. Empleo y formalización70,6% percibe oportunidades laborales “muy mal”; informalidad muy alta; avances parciales en productores y capacitaciónBajo impacto transformador visible4,0
3. Seguridad ciudadana63,1% percibe inseguridad “muy mal”; 95,8% de cumplimiento sectorial; 65 cámaras instaladas, pero mantenimiento 0%Mejor desempeño relativo, con hueco operativo6,0
4. Salud y acceso efectivo38,1% percibe salud “muy mala”; cumplimiento 98,1%, pero hospital de primer nivel 0%Gestión preventiva sí; infraestructura dura no5,0
5. Educación y permanencia escolar86,4% de cumplimiento, pero PAE 0%, transporte 0%, créditos 0%Contradicción grave entre reporte y realidad social3,0

Promedio simple: 4,6 / 10
Valoración global: REGULAR (tirando a mediocre)

Fuentes: PDT 2024-2027Seguimiento PDT 2024Plan Indicativo

Fallo final

Si se juzga la gestión por boletines, Barrancas parece avanzar. Si se juzga por promedios oficiales, parece sobresaliente. Pero si se juzga por lo que importa —agua, empleo, salud, educación, seguridad y consistencia fiscal— la gestión de 2024-2025 es regular. No desastrosa en todas las áreas, pero sí insuficiente para el tamaño del problema y demasiado dependiente de un relato de cumplimiento agregado.


Cumplimiento con los ODS: parcial y desigual

La arquitectura del plan sí está alineada formalmente con los ODS, sobre todo con ODS 3 (salud), ODS 4 (educación), ODS 6 (agua), ODS 8 (trabajo decente) y ODS 16 (instituciones y paz). El problema es que la alineación nominal no equivale a cumplimiento efectivo.

Semáforo ODS de Barrancas 2024-2025

  • ODS 6 – Agua limpia y saneamiento: amarillo/rojo
  • ODS 3 – Salud y bienestar: amarillo
  • ODS 4 – Educación de calidad: rojo
  • ODS 8 – Trabajo decente y crecimiento económico: rojo
  • ODS 16 – Paz, justicia e instituciones sólidas: amarillo
  • ODS 10 – Reducción de desigualdades: amarillo/rojo por persistencia de carencias básicas

La conclusión es simple: Barrancas cumple mejor los ODS como narrativa de planificación que como resultado social consolidado.


Análisis jurídico riguroso: hasta dónde se puede hablar de prevaricato por omisión

Aquí debemos ser preciso: con la evidencia disponible no se puede afirmar jurídicamente que la gestión sea “criminal” ni que el alcalde haya cometido prevaricato por omisión. Eso exigiría prueba judicial, individualización de conductas, deber funcional claro, omisión injustificada y, eventualmente, dolo. Lo responsable es otra cosa: identificar si los datos revelan riesgos jurídicos serios que ameritan examen por órganos de control y, en su caso, por la justicia penal.

El artículo 414 del Código Penal colombiano establece que incurre en prevaricato por omisión el servidor público que “omita, retarde, rehúse o deniegue un acto propio de sus funciones”. La jurisprudencia constitucional ha validado ese tipo penal y exige que el deber omitido sea propio del cargo y jurídicamente exigible. Por eso, metas en 0% no bastan por sí solas para tipificar delito; pero sí pueden ser indicios administrativos o disciplinarios de una falla grave si corresponden a obligaciones concretas, financiadas y exigibles.

Aplicado a Barrancas, hay tres focos sensibles:

  1. educación básica: si existían deberes claros, apropiación presupuestal y competencia material para garantizar PAE o transporte, su persistencia en 0% merece revisión;
  2. salud: el 0% en hospital de primer nivel no equivale automáticamente a delito, pero sí exige verificar competencia, cofinanciación y actos administrativos omitidos;
  3. seguridad: tener cámaras instaladas con mantenimiento en 0% puede configurar, al menos, una omisión funcional relevante si existía obligación operativa clara. 

En otras palabras: sí hay material para una hipótesis de control, no para una condena periodística cerrada. Lo riguroso no es gritar “criminal” sin sentencia, sino demostrar que hay suficientes contradicciones entre deber, presupuesto, meta y resultado como para exigir auditoría, investigación disciplinaria y revisión fiscal de fondo. 


Contexto reputacional y alertas externas

Como contexto periodístico, existe un antecedente crítico publicado por corrupcionaldia.com sobre un convenio entre Corpoguajira y el municipio de Barrancas por $3.421 millones, con cuestionamientos por delegación de funciones ambientales y dudas sobre pertinencia y transparencia. Esto no prueba irregularidad de la gestión 2024-2025, pero sí inserta a Barrancas en un entorno reputacional donde la vigilancia pública no puede bajar la guardia.


Conclusión editorial

La corrupción no siempre entra por la puerta del escándalo cinematográfico; a veces entra por la rendija del promedio complaciente. En Barrancas, la administración de Vicente Berardinelli muestra capacidad de recaudo, actividad contractual y un discurso de avance. Pero la disección forense deja otra verdad: la estructura del municipio sigue siendo frágil, la autonomía fiscal sigue siendo débil, y varias obligaciones sociales esenciales no muestran una ejecución compatible con el tamaño del mandato ciudadano

Nuestra calificación final es 4,6 sobre 10: REGULAR. No porque no exista gestión, sino porque la gestión no alcanza todavía la estatura ética, fiscal y social que Barrancas necesita. Y cuando una alcaldía presume 94,6% de cumplimiento mientras deja en cero transporte escolar, PAE y hospital, la pregunta no es si hubo propaganda. La pregunta es si la administración entendió realmente para qué se gobierna.


Metodología transparente

Este análisis cruzó seis capas de información:

  1. PDT 2024-2027 del municipio. 
  2. Informe oficial de seguimiento 2024 del PDT. 
  3. Plan indicativo 2024-2027 y página oficial municipal.
  4. Archivos Excel de ingresos, gastos, regalías, deuda, renta pignorada y vigencias futuras aportados para el análisis.
  5. Relación de contratos 2024 y trazas de procesos en SECOP/contratos.gov.co.
  6. Fuentes periodísticas de contexto, incluyendo corrupcionaldia.com

Datos faltantes y justificación de ausencia

  • No se encontró un informe integral oficial de seguimiento 2025 del PDT comparable al de 2024; lo hallado en 2025 fue seguimiento al Plan de Acción Archivística, no al balance sustantivo de desarrollo.
  • Servicio de la deuda no pudo calcularse con precisión desde los archivos de gasto suministrados por falta de línea operativa utilizable. 
  • Vigencias futuras 2023 aparece como “no reporte de información”, por lo que no puede cerrarse una lectura plena de compromisos plurianuales. 
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