Un empréstito de $2.225 millones, cinco votos, una comisión del dos por ciento escrita a mano y dos funcionarios en la cárcel de Berlín. La Fiscalía sostiene que en Villanueva, Santander, la democracia local tenía precio.

Cinco personas. Eso es el Concejo de Villanueva, Santander: cinco concejales que deciden si un municipio de 9.216 habitantes se endeuda o no. Según la Fiscalía General de la Nación, el alcalde José Luis Gómez Mancilla, politólogo de 29 años e hijo de exalcalde, concluyó que los votos que le faltaban se conseguían con una cifra escrita a mano en un papel: 2%. Dos por ciento de un empréstito de $2.225 millones. Unos $44,5 millones para repartir entre quienes levantaran la mano. El lunes 26 de octubre, cerca de las diez de la noche, el Juzgado Promiscuo Municipal de Coromoro le respondió con una medida de aseguramiento en centro carcelario. Él y el concejal Fredy Albeiro Pineda Vesga, alias Pana, el más votado de 2023, fueron trasladados al día siguiente a la cárcel de Berlín.

Más allá del titular judicial, este caso enseña algo que ningún portal de transparencia registra: cómo opera la corrupción cuando el SECOP está limpio. No se roba en el contrato. Se compra la decisión que hace posible el contrato. Y esa decisión, en un municipio pequeño, cabe en cinco sillas de plástico y en una conversación de WhatsApp.

El crédito que el Concejo ya había negado

La historia arranca en noviembre de 2025. La administración de Gómez Mancilla presentó al Concejo un proyecto de acuerdo para contratar un crédito superior a $2.225 millones destinado a pavimentar vías urbanas. La iniciativa obtuvo tres votos. Necesitaba cinco. Fue archivada. Hasta ahí, democracia local funcionando: un alcalde propone, un Concejo dice no, el municipio no se endeuda.

Lo que vino después es lo que investigó durante meses la Dirección Especializada contra la Corrupción de la Fiscalía. La administración volvió a radicar el empréstito en 2026 y el ponente del proyecto fue el concejal Pineda Vesga. Porque claro, cuando el Concejo dice no, la respuesta democrática es volver a preguntar con mejores argumentos. La respuesta que describe la Fiscalía es volver a preguntar con un porcentaje.

La cronología del soborno, fecha por fecha

El expediente, tal como lo expuso la Fiscalía en audiencia y lo reprodujeron los medios de comunicación, tiene la precisión de una agenda. El 5 y el 16 de julio de 2026, el concejal Pineda Vesga se habría acercado a un colega en las inmediaciones de la plaza de mercado de Villanueva y le habría ofrecido entre $25 y $30 millones a cambio de respaldar el crédito. El 21 de julio contactó dos veces a otro concejal para invitarlo a una reunión, revisar el proyecto y buscar un acuerdo.

El 26 de julio y el 5 de agosto entró en escena el alcalde. Según los elementos de la investigación, Gómez Mancilla contactó por WhatsApp a dos concejales, les explicó las condiciones del empréstito y escribió en un papel la cifra del 2%: el porcentaje del valor total del crédito que recibirían a cambio de votar favorablemente. Los pagos, siempre según la tesis fiscal, se harían una vez aprobado el empréstito y asegurado el respaldo de los concejales. Primero el voto, después la plata. Un alcalde que, según la Fiscalía, negociaba con la misma cautela de un prestamista de plaza.

El 20 de octubre, la Dijín capturó al alcalde en Bucaramanga y al concejal en Villanueva, por orden de un juez a solicitud de una Fiscalía Anticorrupción de Bogotá. El 26 de octubre, tras largas audiencias, un fiscal les imputó cohecho propio y asociación para la comisión de un delito contra la administración pública. Ninguno aceptó los cargos. El juez de control de garantías de Coromoro ordenó cárcel para los dos mientras avanza el proceso. La defensa apeló.

¿Cuánto vale un voto en Villanueva?

Conviene traducir los números a la escala del pueblo, porque en abstracto $44,5 millones suenan a poco y en Villanueva son mucho. Ese dos por ciento equivale al 7,5% de todo lo que el municipio recaudó por industria y comercio en 2025 ($592,5 millones), el único impuesto que creció con esfuerzo propio. Equivale también a casi un año de los intereses que Villanueva pagó en 2025 por su único crédito vigente, el de Bancolombia para alcantarillado ($51,9 millones). Dicho de otro modo: la comisión que la Fiscalía dice que se ofreció a los concejales costaba lo mismo que un año de intereses de la deuda que el pueblo ya tiene.

Y el empréstito mismo, los $2.225 millones, representaba una deuda de $241.000 por cada habitante de Villanueva, niños incluidos. Esa deuda la pagaría el municipio con sus transferencias durante años. La comisión, en cambio, la cobrarían quienes votaran. Esa es la asimetría exacta del cohecho: el costo se socializa, el beneficio se privatiza, y todo se firma con la palabra pavimentación.

Los $25 a $30 millones que, según el expediente, se le ofrecieron a un solo concejal en la plaza de mercado tienen otra lectura: con esa cifra se compran filtros caseros de potabilización para centenares de familias de las 17 veredas de Villanueva y Barichara que hoy beben agua sin tratar de la represa El Común. El mismo problema que un Tribunal Administrativo tuvo que atender por acción popular en enero de 2026 porque la administración, en dos años, no ejecutó un peso de la planta de tratamiento que cuesta $16.000 millones. La Fiscalía no dice de dónde saldría el dinero de los sobornos. Sí dice para qué: para que el pueblo quedara endeudado por vías, mientras seguía sin agua potable.

El formulario perfecto y la decisión en venta

Aquí está el corazón pedagógico del caso. El análisis forense de corrupcionaldia.com sobre la gestión 2024-2025 de Villanueva encontró un municipio que marca 85,80 puntos sobre 100 en el Índice de Desempeño Institucional de la Función Pública, mejor que el 83% de las alcaldías del país. Paga el 94,9% de lo que compromete dentro de la vigencia. Redujo su deuda a la mitad y bajó los intereses un 44%. En el SECOP no aparece un solo escándalo contractual del bienio. Si la corrupción se midiera con formularios, Villanueva sería un ejemplo nacional.

La trampa es que un empréstito no es un contrato. Es una decisión de financiación, y por eso no transita por el portal de contratación: transita por cinco votos de cinco personas en un salón del Concejo. Según la Fiscalía, esa fue la brecha explotada. Un SECOP impecable con un Concejo comprado es un sistema de control con las cerraduras cambiadas: todas las alarmas funcionan y el ladrón tiene la llave. La lección vale para mil municipios colombianos: la transparencia de una alcaldía no se mide solo por lo que publica, sino por lo que no puede publicar.

El FURAG mide si la maquinaria planea, reporta y evalúa bien. No mide si el piloto está vendiendo las llaves del carro. En Villanueva, la Fiscalía sostiene que las estaba vendiendo, y la calificación forense de esta casa para la gestión de Gómez Mancilla quedó en 6,30 sobre 10: Regular, Vigilar. La palabra Vigilar adquirió en este pueblo un sentido exacto. La vigilancia la terminó haciendo la Dijín.

La doble hipoteca del futuro

El soborno investigado no ocurrió en el vacío. Ocurrió en la misma ventana en que la administración comprometía tres veces el mismo dinero del futuro. En el último trimestre de 2025, mientras pedía al Concejo el crédito de pavimentación, el municipio autorizó $4.775,9 millones en vigencias futuras para 2026, diez veces más que el año anterior. De ese monto, $4.076,4 millones, el 85%, eran gastos de funcionamiento. No hay vía que se pavimente con gasto de funcionamiento. El instrumento sirvió para descomprimir el presupuesto de 2025 amarrando el de 2026.

Al mismo tiempo, los $1.567,8 millones de regalías de 2025 quedaron comprometidos y obligados al 100% y pagados en $0. Contratados en el papel, dormidos en la obra. La pregunta forense que ningún formulario respondía era con qué plata de 2026 se pensaba pagar todo eso. La respuesta, según la Fiscalía, era un crédito nuevo. Y el crédito nuevo, según la misma Fiscalía, se iba a aprobar comprando votos. El círculo se cierra con una elegancia que ningún politólogo debería querer firmar.

Un pueblo con antecedentes

Villanueva no estrena este tipo de noticia. En agosto de 2025, catorce meses antes de la captura, un juez condenó al exalcalde Luis José Jaimes Trillos (2008-2011) a seis años y tres meses de prisión por contrato sin cumplimiento de requisitos legales y prevaricato por omisión: un contrato de alcantarillado de $299,9 millones adjudicado a un único proponente que no cumplía los pliegos, sin interventoría y con la obra dañada. Con él cayó su secretario de Planeación.

Gómez Mancilla, por su parte, no llegó de la nada. Es hijo del exdiputado José Luis Gómez Patiño, quien también gobernó Villanueva. Heredó el apellido, la maquinaria y, como se ve, el escrutinio. En quince años el municipio ha visto los dos polos del mismo delito de traición al deber: un alcalde condenado por omitir (no vigilar un contrato) y un alcalde procesado por actuar (ofrecer dinero por votos, según la Fiscalía). La institución no puede alegar que no sabía. Hay una sentencia y hay un expediente que lo demuestran.

Lo que la medida de aseguramiento significa y lo que no

Precisión jurídica obligatoria: José Luis Gómez Mancilla y Fredy Albeiro Pineda Vesga gozan de presunción de inocencia y no han sido condenados. Lo que un juez de garantías decidió el 26 de octubre fue otra cosa, y no es menor: para dictar medida de aseguramiento en cárcel, el artículo 308 del Código de Procedimiento Penal exige que de los elementos materiales probatorios se pueda inferir razonablemente que los imputados son autores del delito, y que exista riesgo para la comunidad, para el proceso o de fuga. Un juez de la República escuchó durante horas a la Fiscalía y a la defensa y concluyó que la inferencia razonable existe. Eso no es una condena. Tampoco es un rumor.

El cohecho propio, artículo 405 del Código Penal, castiga al servidor público que reciba o acepte promesa remuneratoria para ejecutar u omitir un acto propio de su cargo. Su pena incluye prisión, multa e inhabilitación para ejercer funciones públicas. En la práctica, si la tesis fiscal prevalece, es el fin de la carrera política del alcalde más joven de Santander, a los 29 años.

Villanueva sin alcalde y con la misma sed

El escenario inmediato es el que la ley prevé: eventual suspensión por decisión de la Procuraduría, un encargado en el despacho y un Concejo de cinco con dos de sus integrantes mencionados en un expediente penal, uno como presunto sobornador y otro como presunto sobornado que denunció. El empréstito de pavimentación, la bandera del cuatrienio, hoy es políticamente inaprobable. La ironía es completa: la decisión que presuntamente se quiso comprar es ahora imposible de vender.

Mientras tanto, los relojes que importan siguen corriendo. Las 17 veredas siguen sin planta de tratamiento. Las regalías de 2025 siguen obligadas y sin pagar. Las vigencias futuras de funcionamiento ya se comieron casi la mitad del presupuesto ordinario de 2026. Nada de eso lo resuelve una captura. Lo resuelve una ciudadanía que exija las actas de las votaciones del empréstito, hoy piezas judiciales; los estudios previos de las obras del alcantarillado; el cronograma real de la planta de El Común; y la ejecución, peso por peso, de las regalías congeladas.

Ochenta y cinco coma ochenta puntos de FURAG no compran agua potable, no pavimentan una vía y no garantizan que el politólogo del discurso bonito no vaya a escribir un porcentaje en un papel. Solo la vigilancia lo garantiza. En Villanueva, como en toda Colombia, la pregunta no es si hubo corrupción. Es si vamos a seguir permitiéndola. La corrupción no solo se denuncia, se disecciona. Y cada voto con precio es una factura que un pueblo de la Guanentina pagará durante años.


Fuentes

  • El Tiempo, Melissa Múnera Zambrano, 27 de octubre de 2026: Envían a la cárcel al alcalde de Villanueva, Santander. Ver fuente
  • Vanguardia, Arley Sánchez, 27 de octubre de 2026: Las irregularidades en la aprobación de un empréstito que llevaron al alcalde y a un concejal de Villanueva a la cárcel. Ver fuente
  • Corrillos, octubre de 2026: Alcalde de Villanueva y un concejal cobijados con medida de aseguramiento (comunicado Fiscalía). Ver fuente
  • Metropolitano, octubre de 2026: Cárcel para el alcalde de Villanueva y un concejal por presunto soborno. Ver fuente
  • El Frente y Q’hubo Bucaramanga, 21 de octubre de 2026: capturas por la Dijín en Bucaramanga y Villanueva.
  • corrupcionaldia.com: Villanueva (Santander), análisis forense de la gestión 2024-2025, corte 27 de octubre de 2026 (CHIP-CUIPO, FUT, SGR, FURAG-DAFP, Tribunal Administrativo de Santander).
  • DANE, proyecciones de población 2026: Villanueva, Santander, 9.216 habitantes.

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