Dos años de gestión donde el agua sigue sin llegar y las promesas se evaporan bajo el sol del Atlántico
Llegamos al municipio de Suan en este recorrido por los municipios del Atlántico. Analizaremos la gestión de la alcaldesa Karolay Calvo Rivera, quien asumió el cargo el 1 de enero de 2024. Como hemos venido haciendo, realizaremos un análisis de la gestión realizada por esta mandataria en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de Transparencia y Participación Ciudadana.
Porque, querido lector, aquí está el detalle: Suan tiene un Plan de Desarrollo ejemplar, de esos que dejan con la boca abierta a cualquier evaluador técnico. Cinco ejes temáticos, diagnósticos profundos, metas claras, indicadores medibles. Un documento que respira participación ciudadana y visión de futuro. El problema, como veremos, es que entre el papel y la realidad hay un abismo tan grande como la sed que padecen los suaneros esperando agua potable 24 horas al día.
La paradoja de Suan: Planificar como Dinamarca, ejecutar como… Bueno, como siempre
El Plan de Desarrollo Municipal «Suan Bicentenario 2024-2027» es, sin exageraciones, una pieza técnicamente sólida. Identifica con precisión quirúrgica los cinco problemas que le quitan el sueño a los 13.706 habitantes del municipio: agua potable deficiente, brechas educativas, servicios de salud limitados, déficit de vivienda e infraestructura, y una economía productiva que apenas respira.
La alcaldesa Calvo Rivera prometió en el prólogo de su plan lo que cualquier suanero necesita con urgencia: «Suministro de agua potable 24/7, llevar agua cruda al sector rural, construcción de un nuevo escenario para el Festival de Artes, pavimentación de vías urbanas y recuperación de vías terciarias«. Hermosas palabras. Compromisos claros. Hasta aquí, todo perfecto.
El problema es que dos años después, los suaneros siguen recibiendo agua apenas 11 horas al día —las mismas que recibían en 2023—. El sector rural sigue tan seco como siempre. Y mientras la alcaldesa firmaba un plan que prometía 18 horas de agua para 2025, la realidad es que ni un minuto adicional ha llegado a las tuberías.
Porque claro, «gestionar» suena mucho mejor que «no hacer absolutamente nada para resolver el problema más crítico del municipio«.
El Agua que nunca llegó: Una crisis anunciada, ignorada y perpetuada
Hablemos del elefante en la habitación, o mejor dicho, del río que debería estar en las tuberías pero brilla por su ausencia. La crisis del agua en Suan no es un secreto de Estado. Está documentada hasta el cansancio:
- Producción actual: 35 litros por segundo
- Demanda real: 100 litros por segundo
- Déficit: 65 litros por segundo (es decir, ¡dos tercios del agua que necesita el municipio!)
- Planta de tratamiento: construida en 1997, obsoleta, con capacidad limitada
- Barcaza: en pésimo estado con alto riesgo de accidentalidad
- Sistema de medición: inexistente (porque, ¿para qué medir lo que no tienes?)
- Empresa prestadora AAMUS E.S.P.: recauda apenas el 50% de lo facturado y arrastra una deuda de más de $1.200 millones en energía
La alcaldesa Calvo Rivera identificó este problema como prioridad número uno. Lo escribió en letras grandes en su Plan de Desarrollo. Lo mencionó en su prólogo. Probablemente lo repitió en múltiples discursos. Pero después de dos años de gestión, ¿qué ha cambiado?
Absolutamente nada.
No hay evidencia en SECOP II de contratos para mejorar el acueducto. No hay proyectos en ejecución. No hay avances. El agua sigue llegando 11 horas diarias, fraccionadas, insuficientes, de calidad cuestionable. El sector rural sigue esperando ese «agua cruda» que nunca llegará. Y mientras tanto, la alcaldesa puede decir con total honestidad que «identificó el problema» y «lo priorizó en su plan«.
Nuestra calificación en este rubro: 3.5/10 (CRÍTICO)
El cumplimiento de la meta es del 0%. Cero absoluto. Ni un litro adicional, ni una hora más de servicio. Porque aparentemente, identificar un problema y escribir sobre él en un documento ya cuenta como gestión.
Educación: Estabilidad sin progreso, o cómo mantenerse estancado con elegancia
El sector educativo en Suan muestra un cuadro de estabilidad preocupante. Las coberturas se mantienen: transición al 80.1%, primaria al 96%. Las tasas de deserción son bajas: transición 0.5%, primaria 1.26%, básica 0.63%, media 0%. Números que cualquier alcalde utilizaría en su informe de gestión para demostrar que «todo va bien«.
Pero «mantener» no es lo mismo que «mejorar«. Y los números que la alcaldesa preferiría no mencionar cuentan otra historia:
- 52% de los estudiantes obtienen puntajes por debajo de 250 en las Pruebas Saber 11 (2023)
- La infraestructura educativa sigue siendo deficiente
- La dotación tecnológica prometida no llegó
- El acceso de estudiantes rurales no mejoró
Hay un avance rescatable: la implementación de la modalidad Agro-ecoturística, reconocida mediante Resolución 0113 de 2023. Una iniciativa que diferencia a Suan y que podría generar oportunidades para los jóvenes. Pero una golondrina no hace verano, y una modalidad educativa innovadora no compensa la falta de inversión en infraestructura, tecnología y calidad académica.
Nuestra calificación: 6.5/10 (ACEPTABLE)
Porque mantener lo que ya existía, agregar una modalidad nueva y olvidarse de mejorar la calidad académica es el estándar mínimo de gestión. Ni bueno ni malo. Simplemente… estable.
Salud: Cuando la Gobernación hace tu trabajo (Y Tú te llevas el crédito)
El sector salud presenta el desempeño más sólido de la gestión Calvo Rivera, con una calificación de 7.0/10 (BUENO). Pero aquí hay un detalle que no podemos pasar por alto: el logro más significativo —la modernización y ampliación del Hospital ESE Suan con inversión de $6.600 millones— fue ejecutado y financiado por la Gobernación del Atlántico, completándose a finales de 2023.
La alcaldesa heredó un hospital renovado con ecógrafo, rayos X, sistema de gases y oxígeno, laboratorio clínico y esterilización. Instalaciones cómodas y dignas que mejoraron significativamente la capacidad de respuesta del municipio. ¿El problema? Que la infraestructura no se ha traducido en mejora operativa:
- Tiempos de espera para consulta especializada: siguen siendo prolongados
- Disponibilidad de medicamentos: sigue siendo deficiente
- Cobertura de vacunación BCG: apenas 67.80% (cuando la meta para 2025 era 85%)
Es como si te regalaran un Ferrari último modelo pero siguieras conduciendo a 40 km/h porque no sabes (o no quieres) acelerar. La inversión departamental mejoró la capacidad instalada, pero la gestión municipal no logra traducir esa capacidad en servicios efectivos.
Nuestra calificación: 7.0/10 (BUENO)
Porque tener un hospital modernizado es mejor que no tenerlo, aunque no sepas aprovecharlo al máximo.
Infraestructura: Proyectos bonitos en PowerPoint, realidades mediocres en el territorio
Aquí es donde la gestión Calvo Rivera muestra su mayor fortaleza: la capacidad de articulación con la Gobernación del Atlántico. Y también su mayor debilidad: la incapacidad de ejecutar proyectos con recursos propios.
Los proyectos estrella están en marcha (o al menos en diseño):
- Malecón del Bicentenario: 1.3 kilómetros de extensión, zonas cultural, peatonal, deportiva y gastronómica. Sistema constructivo palafítico para resistir el comportamiento del río. Inversión: Gobernación del Atlántico. Estado: Fase de diseño definitivo (fase 3, octubre 2025).
- Centro Integral Regional para la Cultura: Más de $10.000 millones de inversión, 1.200 m², aulas artísticas, auditorio para 120 personas, galería de arte. Inversión: Gobernación del Atlántico. Estado: Fase de diseño (octubre 2025).
- Iluminación en carretera oriental: En ejecución (2025).
- Mejoramiento de movilidad en zona rural: Reportado en La Escondida (marzo 2025).
Proyectos ambiciosos que, si se ejecutan, transformarán el espacio público de Suan y su vocación turística. Pero hay un patrón evidente: todos los proyectos de gran envergadura son financiados por la Gobernación. ¿Y los compromisos directos de la alcaldía?
- Pavimentación de vías urbanas: sin evidencia clara de ejecución de proyectos significativos
- Recuperación de vías terciarias: limitada a reportes aislados, no sistemática
- Reducción del déficit de vivienda: sin datos actualizados desde 2018
Nuestra calificación: 7.5/10 (BUENO)
Porque saber gestionar alianzas con la Gobernación es una habilidad valiosa. Pero depender exclusivamente de esas alianzas mientras los compromisos propios se quedan en el papel es gestión incompleta.
Economía Productiva: Festival de Artes asegurado, agricultores sedientos
El sector de economía productiva y empleo muestra el clásico patrón de la gestión Calvo Rivera: inversión departamental en proyectos culturales emblemáticos, desatención municipal a sectores productivos básicos.
Lo positivo:
- Festival Nacional e Internacional de Artes: realizado en junio 2025 (198 años de Suan) con ~30 delegaciones nacionales e internacionales
- Carnaval de Suan 2026: Gran Toma del Pueblo realizada con participación comunitaria
- Centro Integral para la Cultura: en fase de diseño, promete ser el nuevo escenario que tanto necesitaba el Festival
Lo negativo (y preocupante):
- Producción agrícola: sin evidencia de aumento (estimado 420-450 hectáreas vs meta de 550)
- Acceso a riego: sin proyectos ejecutados (estimado 700-800 UPA vs meta de 1.000)
- Rutas turísticas: sin operación de circuitos integrados (0 rutas vs meta de 2)
- Capacitación en turismo: sin evidencia de programas ejecutados (0 personas vs meta de 50)
Aquí está la contradicción más dolorosa: Suan tiene vocación agropecuaria, 420 hectáreas en producción agrícola, 700 Unidades de Producción Agrícola que necesitan riego. Pero ¿cómo puede crecer la agricultura sin agua? ¿Cómo puede mejorar la ganadería con sequías recurrentes?
La alcaldesa priorizó el agua potable en el papel, pero al no ejecutar proyectos para resolver ese problema, condenó también al sector productivo al estancamiento. Porque sin agua, no hay agricultura. Sin agricultura, no hay empleo. Sin empleo, no hay desarrollo económico.
Nuestra calificación: 6.0/10 (ACEPTABLE)
Porque mantener tradiciones culturales es importante, pero no alimenta estómagos ni genera empleos sostenibles.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible: Cuando Colombia firma y los municipios olvidan
Colombia adoptó en 2018 el CONPES 3918 como «Estrategia para la Implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)«. Diecisiete objetivos globales que trazan metas para atender problemáticas que inciden en el bienestar de la población más vulnerable y propenden por un crecimiento económico y consumo sostenible.
¿Cómo le ha ido a Suan con los ODS en estos dos años? Hagamos el ejercicio:
ODS 6 – Agua Limpia y Saneamiento: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible.
Avance en Suan: 0%. La continuidad del servicio se mantiene en 11 horas diarias. El sector rural sigue sin acceso a agua cruda. INCUMPLIMIENTO TOTAL.
ODS 4 – Educación de Calidad: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad.
Avance en Suan: Parcial. Se mantienen coberturas pero persiste baja calidad académica (52% de estudiantes con puntajes bajos en Saber 11). CUMPLIMIENTO PARCIAL.
ODS 3 – Salud y Bienestar: Garantizar una vida sana y promover el bienestar.
Avance en Suan: Moderado. Infraestructura mejorada (gracias a la Gobernación) pero cobertura de vacunación deficiente (67.80% vs meta 85%). CUMPLIMIENTO MODERADO.
ODS 8 – Trabajo Decente y Crecimiento Económico: Promover el crecimiento económico inclusivo y sostenible.
Avance en Suan: Bajo. Producción agrícola estancada, sin proyectos de riego, economía local dependiente de eventos culturales. CUMPLIMIENTO BAJO.
ODS 11 – Ciudades y Comunidades Sostenibles: Lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras y sostenibles.
Avance en Suan: Moderado. Proyectos de espacio público en diseño (Malecón, Casa de Cultura) pero vías urbanas y rurales sin mejoras significativas. CUMPLIMIENTO MODERADO.
La conclusión es clara: Suan cumple parcialmente con los ODS priorizados en su Plan de Desarrollo, pero incumple totalmente en el más crítico: el acceso a agua potable. Y sin resolver ese problema fundamental, todos los demás objetivos quedan comprometidos.
La aritmética de la Corrupción: ¿Cuánto se roban mientras no hay agua?
Según estudios especializados, mientras no exista un programa anticorrupción efectivo ni controles rigurosos, los presupuestos de los entes territoriales son esquilmados por los corruptos en más del 19%.
Con un presupuesto municipal para 2024 de $26.840.152.256, esto significa que aproximadamente $5.099.628.928 podrían estar siendo apropiados anualmente por prácticas corruptas.
Hagamos el ejercicio doloroso: con esos $5.099 millones que se evaporan cada año, se podría:
- Adquirir una nueva planta de tratamiento de agua potable
- Modernizar el sistema de distribución completo
- Instalar medidores en todas las viviendas
- Implementar un sistema de riego para las 700 UPA que lo necesitan
Pero mientras los suaneros reciben agua 11 horas al día, mientras el sector rural sigue seco, mientras la empresa AAMUS E.S.P. arrastra una deuda de $1.200 millones, esos recursos desaparecen en la opacidad de una contratación pública que no se transparenta adecuadamente.
¿Qué ha hecho la alcaldesa Calvo Rivera para combatir esta situación? La pregunta queda abierta, esperando respuestas que no llegan.


El Veredicto Final: Planificación de 9, Ejecución de 4
Después de analizar los cinco problemas prioritarios identificados por la propia alcaldesa, nuestra calificación global de la gestión 2024-2025 es:
CALIFICACIÓN GLOBAL: 6.2/10 (ACEPTABLE)
Desglose por problema prioritario:
| Problema | Calificación | Adjetivo |
|---|---|---|
| Agua Potable y Saneamiento | 3.5/10 | CRÍTICO |
| Educación – Calidad y Cobertura | 6.5/10 | ACEPTABLE |
| Salud y Acceso a Servicios | 7.0/10 | BUENO |
| Infraestructura y Vivienda | 7.5/10 | BUENO |
| Economía Productiva y Empleo | 6.0/10 | ACEPTABLE |
Promedio: (3.5 + 6.5 + 7.0 + 7.5 + 6.0) / 5 = 6.1/10
Ajustado: 6.2/10
Adjetivación de la gestión: ACEPTABLE CON TENDENCIA MEDIOCRE
Porque una gestión que planifica de manera ejemplar pero ejecuta de forma deficiente, que articula bien con la Gobernación pero abandona sus compromisos propios, que mantiene festivales culturales pero deja a su gente sin agua, que diseña proyectos bonitos pero no resuelve problemas básicos… esa gestión es, en el mejor de los casos, aceptable. Y en el peor, mediocre.
Fortalezas Que No Compensan las Debilidades
Seamos justos. La alcaldesa Calvo Rivera ha demostrado:
- Capacidad de formulación: El Plan de Desarrollo es técnicamente sólido
- Articulación institucional: La relación con la Gobernación del Atlántico es efectiva
- Participación ciudadana: El proceso de construcción del Plan fue riguroso
- Reconocimiento institucional: Fue elegida suplente en la junta directiva de Cormagdalena (noviembre 2025)
- Continuidad cultural: Mantiene tradiciones importantes como el Festival de Artes
Pero ninguna de estas fortalezas compensa el fracaso absoluto en resolver el problema más crítico del municipio. Porque puedes tener el mejor plan del mundo, las mejores alianzas, el mayor reconocimiento institucional… pero si tus ciudadanos siguen sin agua potable 24/7, tu gestión fracasa en lo fundamental.
Las Preguntas que quedan en el aire
Mientras escribimos estas líneas, las preguntas resuenan en mi mente como el eco del agua que nunca llega a las tuberías de Suan:
- ¿Por qué no se ha ejecutado ni un solo proyecto para mejorar el suministro de agua en dos años?
- ¿Dónde está la inversión municipal en infraestructura educativa y tecnología?
- ¿Por qué AAMUS E.S.P. sigue en crisis financiera sin intervención efectiva?
- ¿Cuándo pasarán los proyectos del Malecón y la Casa de Cultura de «diseño» a «ejecución»?
- ¿Qué pasó con los proyectos de apoyo a agricultores y sistema de riego?
Y la pregunta más importante de todas: ¿Seguirán los suaneros esperando dos años más para que el agua llegue a sus hogares?
Recomendaciones para el Bienio 2026-2027: O cambia o se hunde
Si la alcaldesa Calvo Rivera quiere salvar su gestión y dejar un legado positivo, debe actuar con urgencia en el período restante:
Prioridad Absoluta: Agua Potable
Gestionar ante el Gobierno Nacional, la Gobernación y organismos internacionales los recursos para ejecutar —no diseñar, no planificar, EJECUTAR— proyectos que mejoren la continuidad del servicio. Meta mínima: llegar a 18 horas diarias en 2026 y 24 horas en 2027.
Acelerar Contratación de Proyectos en Diseño
El Malecón y la Casa de Cultura deben iniciar construcción en 2026. No más fases de diseño, no más «estudios previos». Contratos firmados y obras en marcha.
Resolver Crisis de AAMUS E.S.P.
Implementar un plan de choque para mejorar el recaudo, renegociar la deuda energética y fortalecer la capacidad operativa de la empresa.
Proyectos Agrícolas con Urgencia
Ejecutar al menos dos proyectos de sistemas de riego comunitario. Capacitar a agricultores en técnicas de conservación de agua. Generar alianzas con el sector privado para mejorar cadenas productivas.
Inversión Real en Educación
Destinar recursos municipales —no solo departamentales— para mejorar infraestructura educativa, dotar de tecnología y capacitar docentes.
Conclusión: La diferencia entre gobernar y administrar
Karolay Calvo Rivera llegó a la alcaldía de Suan con el mandato de mejorar la calidad de vida de 13.706 habitantes que esperaban soluciones a problemas reales y urgentes. Dos años después, el balance es agridulce:
Tiene un Plan de Desarrollo ejemplar pero una ejecución deficiente.
Tiene alianzas efectivas con la Gobernación pero abandono de compromisos propios.
Tiene proyectos emblemáticos en diseño pero problemas básicos sin resolver.
Tiene festivales culturales asegurados pero agricultores sin agua.
La pregunta que debe responder en los próximos dos años no es si puede planificar bien —ya demostró que sí—. La pregunta es: ¿Puede gobernar? ¿Puede transformar planes en realidades? ¿Puede priorizar lo urgente sobre lo importante? ¿Puede hacer que el agua llegue finalmente a las casas de Suan?
Porque administrar es mantener lo que existe. Pero gobernar es transformar la realidad. Y hasta ahora, Suan tiene una administradora competente… pero sigue esperando una gobernante efectiva.
El reloj avanza. El agua no llega. Y los suaneros siguen esperando.
Calificación Final: 6.2/10 – ACEPTABLE CON TENDENCIA MEDIOCRE
Mensaje a la alcaldesa: Usted puede diseñar los proyectos más hermosos, articular las alianzas más estratégicas, formular los planes más técnicos. Pero si al final de su mandato los suaneros siguen recibiendo agua 11 horas al día, su gestión será recordada no por lo que planeó, sino por lo que no hizo.
El tiempo de los discursos terminó. Llegó el tiempo de las obras. O las hace, o la historia la juzgará con dureza.



