Por: Jorge Vergara Carbó
Ante la situación real de Electricaribe(quiebra total), el gobierno ha estimado que en los próximos 5 años deben invertirse $8.7 billones. Cifra que no tiene base sólida que la sustente.
Fue sacada del “sombrero”, por eso las empresas con conocimiento del sector, decidieron no participar porque, según ellos, el monto de la inversión solo se puede conocer cuando se realice el estudio de la remodelación de redes, en todo el mercado de Electricaribe , cuya inversión es posible que supere los $12 billones o más, en los próximos cinco años.
Esta fue en parte la decisión de Celsia para no participar en la subasta, porque sus proyecciones financieras no le daban. También fue la razón para qué empresas multinacionales no participarán en esa subasta.
Basados en esos hechos, en varios escritos nos atrevimos a vaticinar que en el mercado internacional ninguna firma invertiría en el mercado de Electricaribe, y a fe que se dio, no hubo propuesta por mantener la integración del mercado y su manejo con una empresa multinacional, a pesar del paseo por el mundo de la directora de la SSPPDD.
Tampoco esperaba que hubiere propuesta para Caribe Sol y Caribe Mar, pero nos equivocamos, debemos reconocerlo, aunque aún no tenemos claro qué fue lo que ofrecieron EPM, y el consorcio Energía del Caribe, por cada uno de los mercados y cuáles fueron las garantías que ofrecieron para garantizar la inversión que se requiere para mejorar el servicio en cada una de las zonas. Información fundamental para tener mayor claridad en la transparencia de la subasta.
Hemos manifestado varias veces que explotar el mercado que atendía Electricaribe no es rentable y dividido en dos (2) es menos rentable, por eso me sorprende que se hayan presentado las dos empresas antes mencionadas y por ello nos preguntamos:
¿Por qué los números le cuadraron a EPM y Servigenerales y a Celsia no?
Es que no entendemos cómo después de una gira mundial de la Superservicios, el negocio no haya sido atractivo para una empresa extranjera y menos para una empresa que había demostrado interés y que cuenta con músculo financiero (Celsia), y sí es rentable para Alberto Ríos Velilla y para EPM, que nos parece, carecen de musculo financiero.
Ese interrogante trataremos de responder, analizando la situación financiera y técnica de cada uno de oferentes, en una tercera parte.
Detrás de Latin American Corp y Enerpereira está Alberto Ríos Velilla quien incursionó en el mercado de distribución de energía con la compra de Enertolima y Enerpereira, en asocio con los Nule. Mediante maniobras financieras que dieron origen a varios escándalos en el país.
La inversión que tenía en Enertolima la vendió recientemente a CELSIA, en $1.6 billones, constituyendo así la empresa Latin American Corp, empresa con la cual se presentó a la subasta, que no cuenta con el musculo financiero adecuado para cumplir con las exigencias contempladas en el pliego de condiciones, ni con experiencia alguna en el mercado de distribución de energía eléctrica.
Lo que nos extraña, es la participación de EPM en la subasta. Ellos conocen bien el mercado de distribución del país, son una empresa que antes de la subasta atendía el 23%, del mercado nacional y que además presta otros tipos de servicios no solo en Colombia, sino también en otros países Latinoamericanos. Tienen porque saber, que Caribe Mar no es un buen mercado y además que viene arrojando pérdidas financieras cuantiosas y que su infraestructura está en malas condiciones para garantizar un servicio eficiente.
Nos llama la atención su participación, pues EPM tiene problemas de liquidez a raíz de los sucesos en Hidroituango, lo que ha obligado a su Junta Directiva a ordenar vender activos rentables en empresas como ISA, y las inversiones que tiene en Chile.
Dios quiera que “no sea peor el remedio que la enfermedad” al adjudicar esta subasta. No sea que en tres años, o antes vayamos a estar en peores condiciones que la que hoy tenemos porque los números no cuadran.
Por ello hay que estar vigilante y exigirle a la SSPPDD, que dé a conocer a la opinión pública el monto de dinero que ofrecieron ambas empresas para quedarse con los activos y pasivos de Electricaribe. Es conveniente que señalen cuáles son los pasivos que asumen los nuevos inversionistas, porque no hay claridad, en ese tema porque hay deudas de Electricaribe antes de la toma que suman más de $2 billones, no sabemos quién las paga y la deudas post toma suman $4 billones, incluyendo el pasivo pensional de $1.2 billones.
Igualmente, es necesario conocer cuáles son las garantías que ofrecieron para garantizar la compra de energía y ejecutar el plan de inversiones contemplados en los pliegos. Los antecedentes en la prestación del servicio de Enertolima y Enerpereira no son los adecuados, tanto que en entrevista en Portafolio del gerente de Celsia, manifiesta que incrementaron la inversión en Enertolima para mejorar poco a poco la calidad del servicio.
Como pueden ver, son muchos los interrogantes que rodean a la adjudicación de esta subasta. Es mucho pedirle a la SSPPDD y al Vicecontralor que den a conocer esa información a todos los colombianos.
¿Qué pasó con la privatización de la generación de CORELCA?
Recuerden que con la privatización de la generación térmica de CORELCA, con los proyectos TEBSA, Termoflores y Termosan, la Corporación se quebró porque estaba obligada a comprar toda la energía y potencia de esos proyectos.
Energía y potencia que no podía vender por estar su precio por fuera del mercado. Pero obligatoriamente tenía que pagarla, pero al no contar con recursos, por ser garante la Nación de dicha APP, el Ministerio de Hacienda la pagaba a través del Presupuesto de la Nación.
Deuda que se la cobraban a Corelca, como consecuencia de ello, terminó la empresa en manos del Ministerio de Hacienda. Así empezó la debacle de una empresa integrada verticalmente y que unía al Caribe Colombiano sin que su clase dirigente dijera algo al respecto, con excepción de cinco senadores que desde un principio no estuvieron de acuerdo con las condiciones en que se adjudicó la APP.
No hay duda que los tres proyectos eran buenos para el país, para evitar futuros apagones pero era malo para CORELCA, porque estaba obligada durante 19 años, a pagar a un precio fijo, sin modificación alguna durante la ejecución del proyecto. Por esas condiciones y dado el precio que se le otorgó como cargo por confiabilidad, le originaría al país un sobre costo cercano a los US$1200 millones, y por supuesto la quiebra de Corelca. Tal como lo titula el periódico El Tiempo “TEBSA, UN NEGOCIO REDONDO” del 23 de abril de 1.995.
Para adjudicar el proyecto de TEBSA, acomodaron las proyecciones financieras de Corelca disminuyendo el déficit que afrontaría la empresa e incluso fue traumática la sesión del Consejo Directivo cuando se adjudicó el contrato, porque hubo la necesidad de suspender por varias horas ese Consejo Directivo para poder ajustar las cifras para que ganara ABB-DISTRAL, en vez de General Electric, que impetró una demanda por US$200 millones, ante el Consejo de Estado, al considerar que se violaron las condiciones para adjudicar.
Sobre ese contrato de TEBSA, se abrieron varias investigaciones una de ellas de la PGN, a Guido Nule Amín (Ministro de Minas en ese entonces) y Eduardo Verano de La Rosa (director de Corelca), ambas denuncias quedaron en el limbo, nunca se supo nada de ellas.
Fueron pocos los funcionarios de Corelca, que se opusieron a esa APP. A quienes se atrevieron a oponerse porque con esa APP se estaba sellando la quiebra de la Institución, lamentablemente, el tiempo les dio la razón.
Hay dos puntos que nos inquieta, en esta subasta: el primero, el acercamiento existente entre la Agente Especial, Ángela Patricia Rojas y el Vicecontralor Ricardo Rodríguez Yee, ambos fueron funcionarios de Minminas en el periodo de Amylkar Acosta, y además el Vice fue gerente de Enertolima (empresa de Alberto Ríos Velilla) durante tres años, del 2003 al 2006, y parece que ha sido socio de empresas vinculadas con el sector eléctrico.
El segundo punto, que hayan contratado como firma de auditoría externa a E&J, y a esa misma firma le hagan otro contrato para que audite el proceso, por parte de Ángela Patricia Rojas, sin concepto previo de la Junta Directiva nombrada en Electricaribe en Liquidación, existiendo otras firmas en el mercado nacional. Es decir “YO CON YO”.
¿SERÁ PEOR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD?
Nota: Espere la tercera parte, donde daremos a conocer las exigencias financieras y técnicas de los pliegos y por supuesto los estados financieros de Enerpereira y EPM, para evaluar si ambas cumplen con lo exigido.
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