Dos años de gestión de Alcira Sandoval: entre treguas criminales, obras a medias y una revocatoria fracasada
El turno es para el municipio de Soledad. En este recorrido por los municipios del Atlántico, analizaremos la gestión de la alcaldesa Alcira Paola Sandoval Ibáñez. Como hemos venido haciendo, realizaremos un análisis de la gestión realizada por esta mandataria en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de publicidad y participación ciudadana.
El peso de un apellido y la sombra de un padrino
No debemos olvidar el contexto: la médico Alcira Sandoval decidió colgar su bata blanca para ponerse al servicio del condenado exsenador Eduardo Pulgar y regir los destinos de uno de los municipios más peligrosos y corruptos de Colombia. Soledad, el segundo municipio más importante del Atlántico con más de 676,000 habitantes, quedó en manos de una administradora que llegó con un plan de desarrollo ambicioso titulado «Soledad, Ciudad de Paz y Oportunidades», prometiendo $1.5 billones en inversiones. Dos años después, la pregunta no es cuánto se invirtió, sino hacia dónde fue ese dinero y qué quedó a cambio.
Porque mientras la alcaldesa se fotografía inaugurando parques y anuncia con bombos y platillos la rehabilitación de vías, las cifras oficiales cuentan una historia diferente: 241 homicidios en 2024 —un aumento del 20% respecto a 2023—, un intento de revocatoria que aunque fracasó en la recolección de firmas válidas (solo 10,123 de las 25,544 necesarias), logró reunir 85,455 registros que expresan el descontento ciudadano, y un municipio donde el 55% de sus ingresos dependen de transferencias nacionales y departamentales.
Las cinco heridas abiertas de Soledad
Según el análisis del Plan de Desarrollo Municipal y los «diálogos de ciudad» que supuestamente recogieron el sentir de la gente, cinco problemas estructurales marcan la agenda de preocupaciones de los soledeños:
1. Inseguridad ciudadana y violencia: El elefante en la sala
La historia oficial que vende la alcaldía es digna de un cuento de hadas: reducción del 67% en homicidios en 2024, mejoras en seguridad, disminución del hurto a personas en un 40%. Claro, convenientemente omiten aclarar que esa supuesta reducción del 67% se refiere solo a un período específico del año, no al consolidado anual.
La realidad es brutalmente distinta: Soledad cerró 2024 con 241 homicidios, según datos oficiales de múltiples fuentes periodísticas. Esto representa un aumento del 20% respecto a 2023, cuando se registraron 208 casos. El municipio se consolidó como el segundo más violento del departamento, solo superado por Barranquilla con sus 515 homicidios.
¿Y 2025? Las cifras muestran 209 homicidios, una reducción que las autoridades se apresuran a atribuir a sus «estrategias de seguridad». La verdad incómoda es que esa disminución tiene más que ver con una tregua bilateral entre «Los Costeños» y «Los Pepes» —dos estructuras criminales que controlan el territorio— que con cualquier política pública implementada por la alcaldesa Sandoval.
Porque cuando los criminales deciden hacer las paces temporalmente para reorganizar sus negocios de microtráfico y extorsión, los homicidios bajan. No por mérito de la administración municipal, sino por conveniencia del crimen organizado.
Calificación: 6.5/10 — Mejoras estadísticas que responden más a dinámicas criminales que a políticas públicas efectivas.
2. Desempleo y falta de oportunidades: El golpe más duro
Si hay un área donde la gestión de Sandoval muestra su verdadero rostro, es en el empleo. 2024 fue catastrófico: la tasa de desempleo en el área metropolitana Barranquilla-Soledad saltó de 10.8% a 12.2%, lo que significó 18,000 nuevos desocupados. Dieciocho mil familias que pasaron de tener un ingreso a tener ninguno.
Claro, para 2025 (tercer trimestre) la tasa bajó a 9.6%, una recuperación que la alcaldesa vende como logro propio. Pero aquí viene lo interesante: esa recuperación se da en un contexto nacional de reactivación económica, no por políticas locales innovadoras. Las promesas de «articular la educación con el sector productivo» y «generar oportunidades laborales» quedaron en el papel.
El subempleo sigue siendo alarmante, el desempleo juvenil alcanzó el 16.8% en 2024, y las estrategias de formación para el trabajo apenas cubren al 12% de la población (meta: 20% para 2027). A este ritmo, llegarán al final del periodo con la mitad del camino recorrido.
Calificación: 5.5/10 — Recuperación mediocre que depende más de factores externos que de gestión local.
3. Educación de baja calidad: Entre el abandono y la corrupción
Los promotores de la revocatoria no se equivocaban al mencionar «los graves problemas de deserción escolar» y «los catastróficos resultados en las pruebas Saber 11». La cobertura de educación inicial pasó de 42% a aproximadamente 52% en dos años, un avance a paso de tortuga que no alcanzará la meta del 60% para 2027.
Pero lo más revelador es lo que NO se dice: la retención estudiantil en secundaria apenas mejoró 4 puntos porcentuales (de 78% a 82%), cuando la meta es llegar al 90%. ¿La razón? Falta de orientadores psicológicos, infraestructura insuficiente, y una desconexión total entre lo que se enseña y lo que el mercado laboral necesita.
Y luego está el escándalo de las becas, mencionado por los promotores de la revocatoria como «el robo con las becas». Aunque la alcaldía nunca ha aclarado públicamente este señalamiento, la opacidad en la información sobre programas de apoyo educativo genera más sospechas que certezas.
Calificación: 6.0/10 — Progreso lento y estructuralmente insuficiente.
4. Servicios públicos deficientes: El área del fracaso
Si hay un tema donde la gestión Sandoval simplemente no da la talla, es en servicios básicos. La cobertura de agua potable apenas subió del 88% al 90%, mientras que el saneamiento básico (tratamiento de aguas residuales) pasó del 35% al 42%. A este ritmo glacial, no llegarán ni de cerca a la meta del 70% en 2027.
La energía eléctrica rural es aún más patética: de 0.29% a aproximadamente 5% de cobertura. Sí, leyó bien: menos del 5% del área rural tiene electricidad después de dos años de gestión. Pero eso sí, anuncian con fanfarria un proyecto de «hidrógeno verde» que suena más a cortina de humo que a solución real.
La gestión de residuos sólidos es otro desastre. La propia alcaldesa tuvo que exigir públicamente a Aseo Especial Soledad que tomara «acciones inmediatas para erradicar basureros». Traducción: después de dos años, los basureros ilegales siguen ahí, y la cobertura de recolección apenas llegó al 72% (meta: 90%).
Calificación: 5.0/10 — El área de peor desempeño. Progreso insuficiente e inaceptable.
5. Infraestructura y vivienda precarias: Obras a medias y contratos cuestionables
Aquí es donde la gestión Sandoval se vuelve especialmente interesante, porque involucra contratación directa cuestionable. Veamos el caso emblemático: el Contrato No.SG-CD-2024-001 con la Empresa para el Desarrollo Urbano de Occidente S.A.S., una empresa de Cartago (Valle del Cauca), por $5,141,936,997 para rehabilitar la Calle 30.
¿Por qué una alcaldía del Atlántico contrata con una empresa del Valle? ¿Por qué no hubo licitación pública? La respuesta oficial: «convenio interadministrativo». La realidad: direccionamiento de la contratación evitando procesos competitivos que expondrían las necesidades reales del municipio a escrutinio público.
En dos años se rehabilitaron aproximadamente 35 kilómetros de vías (meta: 150 km para 2027). Se formalizaron apenas 95 viviendas (meta: 500). Y las 5,180 viviendas en riesgo de inundación siguen ahí, con solo 350 protegidas hasta 2025.
La alcaldesa se toma fotos inaugurando el polideportivo Los Cedros, parques infantiles y canchas de fútbol. Obras de bajo impacto social mientras las vías están destruidas, las viviendas se inundan cada temporada de lluvias, y el ordenamiento territorial cubre apenas el 28% del territorio (meta: 60%).
Calificación: 6.0/10 — Progreso en obras menores mientras los problemas estructurales siguen sin atención.


El intento de revocatoria: cuando 85,000 voces no son suficientes
Enero de 2025 marcó un momento crítico: se constituyó el comité «Van Pa’ Fuera» liderado por el concejal Bryan Orozco Llerena, el dirigente social Federman Vizcaíno y otros ciudadanos que denunciaron:
- Deterioro financiero: el acuerdo de reestructuración de pasivos saltó de $64,000 millones a $214,000 millones (aumento de $150,000 millones).
- Pésimo estado de las vías después de dos años de «intervenciones».
- Graves problemas de deserción escolar y resultados catastróficos en Pruebas Saber 11.
- Inseguridad desbordada y un municipio que «ha retrocedido» bajo Sandoval.
El comité logró reunir 85,455 firmas, una movilización ciudadana impresionante que demuestra el descontento real. Sin embargo, solo 10,123 firmas fueron validadas por la Registraduría, muy por debajo de las 25,544 necesarias (30% de los votos obtenidos por Sandoval en 2023).
¿Fraude en la recolección? ¿Deficiencias técnicas? ¿Intimidación? El comité denunció «amenazas, persecuciones y obstáculos» durante la recolección. Lo cierto es que más de 75,000 firmas fueron invalidadas, un porcentaje de rechazo (88%) tan alto que genera más preguntas que respuestas.
La revocatoria fracasó técnicamente, pero políticamente dejó un mensaje claro: existe un descontento masivo con la gestión Sandoval que no puede ignorarse con discursos triunfalistas.
Los ODS: compromisos internacionales vs. realidad local
Soledad, como todo municipio colombiano, tiene compromisos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Revisemos qué tan lejos está de cumplirlos:
- ODS 1 (Fin de la pobreza): Con desempleo en 9.6% y subempleo desbordado, el municipio no avanza.
- ODS 3 (Salud y bienestar): 241 homicidios en 2024 hablan por sí solos.
- ODS 4 (Educación de calidad): Resultados catastróficos en Pruebas Saber 11, deserción escolar sin control.
- ODS 6 (Agua limpia y saneamiento): Solo 42% de cobertura en tratamiento de aguas residuales después de dos años.
- ODS 7 (Energía asequible): 5% de cobertura eléctrica rural es vergonzoso.
- ODS 11 (Ciudades sostenibles): 5,000+ viviendas en riesgo de inundación, vías destruidas, basureros ilegales.
- ODS 16 (Paz y justicia): Tregua criminal temporal, no paz real.
Evaluación de cumplimiento de ODS: Deficiente — El municipio está lejos de las metas internacionales.
La radiografía de la corrupción estructural
Según estudios especializados, en ausencia de programas anticorrupción efectivos, los presupuestos municipales pierden aproximadamente el 19% por corrupción. Con un presupuesto de $1,087,157,526,609 para 2024, esto significa que aproximadamente $206,559,930,055 se evaporan anualmente en Soledad.
¿Ha implementado la alcaldesa Sandoval algún programa anticorrupción robusto? No hay evidencia de ello. ¿Hay transparencia en la contratación? El caso del contrato con la empresa del Valle demuestra lo contrario. ¿Hay rendición de cuentas efectiva? Una revocatoria con 85,000 firmas iniciales que solo validó 10,000 sugiere que algo no funciona en la relación ciudadanía-administración.
Conclusión: Entre la mediocridad y la inercia institucional
Después de analizar detalladamente dos años de gestión, las cifras oficiales, la contratación pública y el contexto político, la calificación consolidada de la gestión de Alcira Sandoval en Soledad es:
CALIFICACIÓN GENERAL: 5.8/10
ADJETIVACIÓN: GESTIÓN REGULAR CON TENDENCIA A MEDIOCRE
Desglose por área:
- Seguridad ciudadana: 6.5/10 (mejoras coyunturales, no estructurales)
- Empleo y oportunidades: 5.5/10 (recuperación insuficiente)
- Educación: 6.0/10 (progreso lento)
- Servicios públicos: 5.0/10 (fracaso evidente)
- Infraestructura: 6.0/10 (obras menores, problemas mayores sin resolver)
Soledad no es una «Ciudad de Paz y Oportunidades». Es un municipio donde la violencia baja cuando los criminales hacen tregua, donde el desempleo mejora cuando la economía nacional se reactiva, donde las obras se hacen con contratación directa cuestionable, y donde 85,000 ciudadanos quisieron revocar a su alcaldesa pero no lograron pasar los filtros técnicos.
La pregunta final no es si Alcira Sandoval está cumpliendo con su plan de desarrollo. La pregunta es: ¿para quién gobierna realmente? Porque lo que es evidente es que no gobierna para los más de 5,000 hogares en riesgo de inundación, ni para el 95% del área rural sin electricidad, ni para los 18,000 desempleados de 2024, ni para las víctimas de 241 homicidios.
Gobierna para la foto, para el titular, para el discurso. Y mientras tanto, Soledad sigue siendo lo que siempre ha sido: el segundo municipio del Atlántico en población, y el primero en promesas incumplidas.
Fuentes consultadas:
- Plan de Desarrollo Municipal «Soledad, Ciudad de Paz y Oportunidades» 2024-2027
- Análisis de seguridad departamental (múltiples fuentes periodísticas 2024-2025)
- Datos de empleo DANE (Área Metropolitana Barranquilla-Soledad)
- Proceso de revocatoria (Registraduría Nacional y medios locales)
- Contratos públicos SECOP II
- Rendición de Cuentas 2024 Alcaldía de Soledad
Este análisis se basa en información pública y verificable. Las cifras citadas provienen de fuentes oficiales y medios de comunicación reconocidos.



