Dentro de las propuestas del gobierno colombiano para estructurar proyectos están los denominados 5G (quinta generación), que consisten en concesiones para integrar la conectividad del país a través del multimodalismo en construcciones de infraestructura, carreteras, aeroportuarios, navegables y férreos.

La Agencia Nacional de Infraestructura fue la que diseñó las necesidades puntuales y los colocó en licitación en una primera ola, en donde se destacan los Accesos Norte de Bogotá, Accesos Cali-Palmira, Buga-Loboguerrero, Malla Vial del Valle, vía Puerto Salgar-Barrancabermeja, Barrancabermeja-San Roque (Cesar) en la llamada Autopista del río Magdalena, Aeropuerto de Cartagena, Nuevo Aeropuerto de Cartagena, Aeropuerto de San Andrés, Río Magdalena en el tramo entre Barrancabermeja y Barranquilla, Canal del Dique y tramo de ferrocarril entre Chiriguaná (Cesar) y La Dorada (Caldas) que en la práctica pasando por Bosconia, Fundación y Ciénaga la conecta con el tramo construido hacia el puerto de Santa Marta.

Manuel Gutiérrez, presidente de la ANI – Foto: karen salamanca-semana

La inversión total estimada en esta primera ola de concesiones 5G es de $22 billones de pesos. La segunda ola de 5G se encuentra en proceso de estructuración y en ella se encuentran la terminación de la célebre –por sus escándalos políticos, financieros y la presencia de la constructora brasileña Odebrecht– Ruta del Sol I que es de carácter privado y según la ANI, se encuentra sin recursos.

También está el Sistema aeroportuario de Bogotá, igualmente privado y sin recursos, y el dragado del puerto de Buenaventura privado y sin recursos. Pero también se encuentran las inversiones públicas con recursos que las convierten en atractivas para empresas de ingeniería nacionales e internacionales: vía Popayán-Paso, Zipaquirá-Barbosa, Barbosa-Bucaramanga, Ocaña-Cúcuta, Duitama-Pamplona, San Roque-Cuestecitas y Sogamoso-Aguazul.

La inversión en esta segunda ola se encuentra en la apetecible cifra de $50 billones de pesos.

Anuncios

Nada raro y curioso entonces que aparezcan nuevos jugadores dentro de los concesionarios y firmas de ingeniería con bancas de inversión extranjeras poderosas que ven a largo plazo un excelente negocio en la construcción y administración de estas obras de infraestructura denominadas 5G.

Ese es el caso de la empresa Rodovías de Colombia SAS, ubicada en la carrera 11 No. 98-07 oficina 201B que tiene, y eso es evidentemente curioso desde un enfoque jurídico, la conformación de la sociedad por acciones simplificadas (S.A.S.). Los socios son Patria Infraestructure Fund, de Brasil y el holding colombiano Mercantil Colpatria S.A. con un portafolio de inversiones entre los que se cuenta el banco del mismo nombre.

Los socios de Rodovías

La empresa Rodovías es una subordinada de Patria, ente privado de inversiones cotizante en la bolsa de New York con inversiones de más de 15.5 billones de dólares con 14 años de experiencia en el sector. Pero Patria Investments, fondo “brasileño” en apariencias tiene entre sus principales accionistas a Blackstone, una banca norteamericana de inversión con manejo de activos por la astronómica cifra de más de 600 billones de dólares.

El fondo Patria se encuentra especializado en ejecutar planes de infraestructura en América Latina. En marzo del 2021, alcanzó a levantar en una ronda de inversores (parece un gigantesco carrusel capitalista) según informaciones de la revista especializada Lexlatin, $2.000 millones dólares para realizar inversiones en infraestructura.

Según el informe, la mitad de estos recursos serán destinados a planes de inversión del sector energético. Todo este entramado implica el pago de intereses, cuotas del crédito y utilidades, reflejándose necesariamente en tarifas para el consumidor tanto de energía como en el pago de peajes, de allí las protestas públicas con eco en medios de comunicación sobre escandalosos pagos por transitar en diversas carreteras del país.

Patria Investments ingresó para operaciones en Colombia en el 2014 con un plan que contemplaba la inversión de $500 millones de dólares.

El otro socio de Rodovías Colombia en calidad de subordinada es el holding Mercantil Colpatria S.A. que en la actualidad tiene participación indirecta en diversos proyectos viales a cargo de la Agencia Nacional de Infraestructura como las vías Bucaramanga-Barrancabermeja-Yondó, GICA, Vía Cartagena-Barranquilla y la Circunvalar de la Prosperidad, entre Barranquilla y Malambo, obra realizada y en servicio por Meco Construcciones.

El holding Mercantil Colpatria S.A. está dedicado a inversión en el sector financiero (Banco ScotiabankColpatria), la construcción (Constructora Colpatria), seguros a través de varias empresas subordinadas como es el caso de Rodovías. Un grupo fundado en 1955 por el tolimense Carlos Pacheco Devía como una sociedad de capitalización captando ahorros para inversión.

Carlos Pacheco Devia (q.e.p.d.) y su hijo Eduardo Pacheco, presidente del grupo Colpatria

Tres años después serán dos empresas de seguros. Una dedicada a la cobertura de riesgos a personas con el nombre de Seguros de Vida Patria y otra, Seguros Patria S.A. para seguros generales.  En 1961 conforma la Entidad Financiera Colombiana de Inversiones S.A. conocida en la actualidad como Inversiones Colpatria.

Su salto a la banca ocurrió en 1969 cuando las normas bancarias vigentes en Colombia imponían restricciones de todo tipo para constituir nuevos bancos, así compra el quebrado Banco de la Costa –su aparataje legal, en realidad, pues sus activos eran mínimos– creando el Banco Colpatria.

El financiamiento de una parte de las obras de las concesiones 4G se realizó con un préstamo del BID Invest según informes de noviembre de 2018. Sobre las especificidades del BID Invest, sabemos que es una institución privada del grupo BID (Banco Interamericano de Desarrollo) institución multilateral con presencia en América latina y el Caribe financiando empresas y proyectos con un portafolio de inversiones de US$11.200 millones en activos bajo administración y 330 clientes en 23 países.

Por supuesto que estos créditos del BID hay que pagar su capital más los intereses que recaen, en la danza de millones de dólares alrededor de estas concesiones, finalmente en el consumidor. Una de sus inversiones por $260.900 millones de pesos (aproximadamente $86 millones de dólares) es una empresa denominada Ruta del Cacao S.A.S entre cuyos socios se encuentran Mercantil Colpatria, Cintra Infraestructuras Colombia y Ashmore Group.

Esta vía mejorará la conexión Bucaramanga y Barrancabermeja –dos de las principales ciudades del departamento de Santander– con el municipio de Yondó, en Antioquia. Este proyecto hace parte de la segunda ola de 4G en una concesión que tiene un plazo entre 25 y 29 años con unas características de proyecto de una longitud de 190,3 kilómetros e incluye la construcción de 16 puentes (uno de ellos terminado sobre el río Magdalena), dos viaductos, cinco estaciones de peaje y dos túneles.

Las concesiones recientes de Rodovías de Colombia S.A.S.

En marzo 30 de 2021 hubo un cambio de concesionario en una importante vía del centro sur del país. El consorcio Aliadas para el Progreso anunció la “cesión” total de la de la vía 4G que conecta a Santana-Mocoa-Neiva en una zona en donde se encuentran grandes latifundios de agricultura de inversionistas nacionales e internacionales.

Tras la cesión (que implica una venta en realidad) se iniciaron las obras para colocar la vía en óptimas condiciones garantizando la transitabilidad en el corredor concesionado con una inversión de $87.000 millones de pesos. La vía tiene una longitud de 456 kilómetros de longitud integrando los departamentos de Huila, Cauca y Putumayo.

Es un proyecto de la segunda ola de las Autopistas de 4G cuyo origen destino es Neiva – Puerto Asís con una inversión prevista –a precios de diciembre de 2019–, de $1,6 billones. Interviene en su paso con diversas obras los municipios de Neiva – Campoalegre; Campoalegre – Gigante; Gigante – Garzón; Garzón – Pitalito – San Agustín; Pitalito – San Juan de Villalobos; San Juan de Villalobos – Mocoa y Mocoa – Santana

En mayo de 2020, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) había aprobado la Fase I “Período Inicial” del Plan Remedial del proyecto Santana – Mocoa – Neiva, con el fin de dar viabilidad exclusivamente a las intervenciones en sitios críticos y mejoramiento de la vía lo que indica que el consorcio Aliados para el Progreso no estaba cumpliendo con las condiciones de mantener la vía en condiciones de transitabilidad. De allí la utilización del concepto “plan remedial”.

Según la Ministra de Transportes Ángela María Orozco “El proceso avanzó a satisfacción, nuestro objetivo era reactivar este proyecto. La inversión que haremos en esta primera parte del proceso será para recuperar la transitabilidad de la vía. La reactivación de la ruta 45 es fundamental para la competitividad pero, sobre todo, para recuperar la confianza de los habitantes del Huila, Cauca y Putumayo, demostrando que las obras se concluyen trabajando todos de manera articulada”.

Para Manuel Felipe Gutiérrez, director de la Agencia Nacional de Infraestructura “El anuncio para realizar la cesión total del proyecto Santana-Mocoa-Neiva nos permite avanzar en la reactivación de este proyecto y en la ejecución de estas obras clave para este corredor, que une el centro con el sur de Colombia. Realizamos todos los esfuerzos necesarios para reactivar un proyecto fundamental para el desarrollo económico de nuestro país. Seguimos avanzando en la premisa de concluir, concluir, concluir los proyectos que son y les pertenecen a los ciudadanos”.

Tiene un evidente tinte retorico las intervenciones de los funcionarios citados después del aparente abandono del proyecto y la presentación del denominado “plan remedial” en el corredor Santana-Mocoa-Neiva asumido por Rodovías de Colombia S.A.S.

La malla vial del Valle del Cauca

En mayo del 2021 el gobierno colombiano, a través de la Agencia Nacional de Infraestructura adjudicó la primera concesión 5G del Bicentenario a la firma estructura plural PRC-MC, que acreditó capacidad financiera y experiencia en materia de inversión en infraestructura a través del fondo de capital privado Patria Infrastructure Fund IV. Esta concesión será la encargada de construir, rehabilitar y mantener en condiciones óptimas 310 kilómetros de vías de la Malla Vial del Valle del Cauca.

En febrero de 2021 se recibieron ocho propuestas para el desarrollo de este proyecto, un corredor prioritario para el sur occidente del país facilitando el transporte de carga desde Buenaventura hasta el interior del país, generando en su construcción 40.000 empleos.

Eso dicen las cifras oficiales respecto a la importancia e impacto de la Malla Vial del Valle del Cauca, accesos Cali-Palmira. La suscripción del contrato se hizo a los 15 días siguientes de la adjudicación con una fecha estimada de inicio para julio de 2021 en un periodo al que han denominado de pre-construcción de un año de duración y que mueve a suspicacias pues no parece claro el concepto y apunta más bien a un regodeo con las actuales vías cobrando peaje sin mayor inversión –método que se ha aplicado en otras vías similares– y que en algunas de ellas, por ejemplo en Palmar de Varela-Cruz del Hierro-El Viso terminó en una “mejora” de la vía antigua con mantenimientos puntuales.

Total es que esta Malla Vial del Valle del Cauca se iniciará en realidad, según señalan los contratos en julio del 2022 de una manera inexplicable. Un año de gracia para los adjudicatarios con todo lo que ello representa en materia de eficacia de la malla, generación de empleos y otros ítems señalados por el mismo gobierno a través de la Ministra de Transporte y la ANI.

Regresemos a las empresas que se presentaron para participar en la licitación que además de la ganadora Estructura plural PRC-MC, fueron: Estructura plural Autopistas Del Valle y Cauca; Estructura plural Ruta de la Caña; Sociedad Constructora de Colombia Copasa SAS; Estructura plural ACP Prosperidad; Estructura plural del Valle; Infraestructura Vial del Valle del Cauca y Sacyr Concesiones Colombia SAS.

La inversión en la Malla Vial del Valle del Cauca en cifras estimadas a diciembre de 2020 será de $1,22 billones de pesos contemplado la construcción de 15,6 km de una nueva calzada sencilla entre Cali y Jamundí, siendo esta la prolongación de la Av. Ciudad de Cali por dónde se moverá el tráfico pesado.

El proyecto tendrá la construcción de 12,6 km de nuevas segundas calzadas, 291.4 km de puesta a punto de corredores existentes, construcción de dos intercambiadores a desnivel (Sameco y Versalles), un puente vehicular sobre el río Cauca entre Jamundí y Villarrica. También contempla la construcción 22 puentes peatonales, construcción de ciclo-rutas y adecuación de iluminación de varios corredores, entre otros.

No parece, por sus características enunciadas, un proyecto 5G sino un proyecto a la antigua en donde se actualizan con obras puntuales algunos tramos. De los 310 kilómetros a intervenir a partir de julio de 2022, 291.4 kilómetros serán tramos actuales con mantenimiento.

El cobro de peajes por estos servicios de Rodovías de Colombia S.A.S, una empresa apalancada por importantes consorcios financieros nacionales e internacionales, será por 29 años, lo que constituye, por cualquier arista que se analice, en un excelente negocio.

Se invierte no para una obra nueva sino para tramos puntuales y mantenimiento con un año de gracia de salida del proyecto en un sector neurálgico del tráfico de carga entre el Pacífico, Bogotá, Medellín y Cali, por supuesto generando recursos en los correspondientes peajes que en el caso de camiones de varios ejes puede costar su paso entre $60.000 a $80.000 en un solo de ellos.

Rodovías de Colombia a través de sus socios Patria Invesment de Brasil, la banca de inversión Blackstone de Estados Unidos y el Holding Mercantil Colpatria de Colombia se ganaron la lotería con esta concesión en que según la propaganda oficial “saldrán beneficiados cerca de 3.300.000 habitantes de Cali, Buga, Candelaria, El Cerrito, Florida, Guacarí, Ginebra, Jamundí, Palmira, Vijes, Yotoco, Yumbo, Caloto, Miranda, Puerto Tejada, Santander de Quilichao y Villarrica.”

Es que el programa de infraestructura 5G del gobierno nacional se encuentra valorado por la banca internacional (fuente: Bank America) en $50 billones de pesos que al cambio de julio de 2021 del dólar equivale a US $14.000 millones. Nada menos. En los procesos de adjudicación disputados por empresas nacionales e internacionales de los programas 5G actualmente en pre-calificación, se encuentran otras tres concesiones viales: ALO Sur, Accenorte y Troncal del Magdalena 1.

Lo que muestra la llegada de estos inversionistas financieros internacionales a la concesión de vías es que no se trata de su construcción colocándola a tono con la de otros países de la región. Todo lo contrario, parece un desembarco de inversionistas que conocen perfectamente las costuras de la contratación pública en Colombia, las endebles interventorías y de la debilidad institucional de los órganos de control del estado colombiano.

Publicidad ver mapa

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.