Hatonuevo: mucha obra visible, demasiada dependencia y una gestión todavía lejos de cambiar la estructura del problema
La administración de Hassan David Palmezano Romero elevó la inversión y movió contratos y regalías en sectores sensibles, pero su autonomía fiscal siguió siendo precaria y varios de los problemas que más angustian a la comunidad —agua, educación, residuos, seguridad y vivienda— llegaron a 2025 sin una solución concluyente.
“Nos encontramos en el municipio de Hatonuevo. Vamos a auscultar la gestión municipal de Hatonuevo, donde analizaremos exhaustivamente, a nivel forense, la gestión del alcalde Hassan David Palmezano Romero. Haremos un estudio forense de la gestión realizada por este alcalde en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de publicidad y participación ciudadana…”
Eso haremos: no propaganda, no boletín, no consigna. Un examen forense. Porque una alcaldía no se mide por el volumen del aplauso sino por la trazabilidad del dinero, la coherencia entre diagnóstico y ejecución, y la distancia real entre la promesa y el resultado. En Hatonuevo, el Plan de Desarrollo 2024-2027 “Hatonuevo Cambia para la Paz” prometió atacar las heridas que la propia comunidad repitió en sus mesas de participación: escasez de agua, educación deficiente, problemas de aseo, inseguridad ciudadana y hacinamiento/vivienda, además de rezagos rurales en salud, transporte escolar y acceso al agua.
Pero cuando se cruzan los archivos de ingresos, gastos, regalías, deuda pública, vigencias futuras, el Plan de Desarrollo, la contratación reportada en SECOP y la evidencia institucional visible, la conclusión es menos épica que el eslogan: la gestión municipal de Hatonuevo en 2024 y 2025 merece una calificación de 5,44 sobre 10, equivalente a una gestión regular. No es una gestión colapsada. Tampoco es una gestión transformadora. Es una administración que sí movió recursos, sí contrató, sí ejecutó inversión, pero que siguió atrapada en la vieja enfermedad de muchos municipios colombianos: mucha dependencia del centro, mucho peso de las regalías y demasiadas brechas abiertas en los frentes que más le importan a la gente.
Metodología forense y alcance
Este análisis se construyó mediante un cruce de cinco bloques de evidencia independientes. Primero, se examinaron los archivos de ingresos, gastos, regalías, deuda pública, renta pignorada y vigencias futuras correspondientes a 2024 y 2025 aportados por el usuario. Segundo, se revisó el Plan de Desarrollo Municipal 2024-2027, con énfasis en el diagnóstico territorial, la participación ciudadana, los ODS y la matriz de problemas comunitarios . Tercero, se consultó la contratación consolidada de Hatonuevo y de la Gobernación de La Guajira en el conjunto SECOP Integrado, además de registros visibles de SECOP II . Cuarto, se contrastó la información con el portal oficial de la alcaldía, especialmente las secciones de proyectos vigentes y sistema general de regalías. Quinto, se verificó la condición territorial del municipio frente al listado oficial de municipios PDET, constatando que Hatonuevo no figura como municipio PDET .
El criterio de evaluación combinó comportamiento financiero, autonomía fiscal, composición del gasto, alineación entre prioridades sociales y ejecución, trazabilidad de regalías, señal contractual y persistencia de brechas. La calificación de cada problema se asignó en escala de 0 a 10 y luego se promedió. El resultado final se traduce así: 0 a 2,9 mediocre; 3 a 5,9 regular; 6 a 7,9 bueno; 8 a 10 excelente.
Lo que la gente pidió y lo que el plan prometió
El Plan de Desarrollo de Hatonuevo no deja mucho margen para la excusa. La propia administración documentó que, en las mesas de participación ciudadana urbanas, las problemáticas más repetidas fueron agua, educación, aseo, seguridad y vivienda. En la zona rural aparecieron, además, la salud rural, la escasez de agua, el transporte escolar, la atención infantil temprana y la economía rural.
“Las mesas de participación se desarrollaron en los diferentes barrios, veredas, comunidades indígenas del territorio, alcanzando más 1.500 participantes… interesados en construir la ruta que guiará la estrategia de la administración local para solucionar los problemas que los aquejan.”
La propia matriz comunitaria del plan es demoledora. En lo urbano, la ciudadanía pidió ampliación de acueducto y alcantarillado, nuevas aulas, mejor servicio de aseo, más iluminación y prevención del delito, y programas de vivienda. En lo rural, reclamó pozos profundos, transporte escolar, centros de salud, CAIT y diversificación económica . Es decir, la alcaldía sabía exactamente dónde dolía el municipio. El análisis forense, por tanto, no juzga a ciegas: mide cuánto se movió la administración frente a problemas que ella misma reconoció como prioritarios.
La primera verdad incómoda: Hatonuevo no camina con autonomía, camina con muletas fiscales
La estructura de ingresos de Hatonuevo muestra un rasgo central: la baja autonomía fiscal. En 2024, el municipio registró un recaudo total sin regalías de $38.830 millones, de los cuales apenas $5.335 millones provinieron de ingresos tributarios. En 2025, el recaudo sin regalías subió a $46.242 millones, con ingresos tributarios por $6.178 millones . El esfuerzo fiscal propio —estimado como ingresos propios sobre ingresos ordinarios sin regalías— pasó de 15,72 % a 16,03 %, una mejora marginal que no altera el diagnóstico estructural.
Lo que sí pesa como una losa es la dependencia. En 2024, las transferencias corrientes sumaron $32.374 millones, equivalentes al 83,37 % del recaudo sin regalías. Si se agregan las regalías, la dependencia ampliada llegó al 87,75 %. En 2025, esa dependencia apenas bajó a 85,53 %. En otras palabras: Hatonuevo sigue siendo un municipio intensamente dependiente del gobierno central y de las rentas del Sistema General de Regalías. La administración mejoró algo el recaudo, sí. Pero no lo suficiente como para cantar independencia. Más bien parece una alcaldía que administra recursos ajenos con cierta capacidad operativa, aunque con autonomía todavía muy débil.
La composición del gasto, por su parte, no es menor. En 2024, el gasto ordinario pagado fue de $37.019 millones, con 84,22 % orientado a inversión, 12,57 % a funcionamiento y 3,21 % al servicio de la deuda. En 2025, el gasto ordinario pagado ascendió a $43.571 millones, con 82,38 % para inversión, 14,89 % para funcionamiento y 2,73 % para deuda . Es decir, la administración puede exhibir una proporción elevada de inversión, lo cual es positivo. Pero una alta inversión porcentual no equivale automáticamente a una alta eficacia social. La pregunta relevante no es solo cuánto invirtió, sino si invirtió en lo que más urgía y si esa inversión alteró la brecha.
Regalías: la verdadera columna vertebral del músculo inversor
El segundo hallazgo estructural es que buena parte del dinamismo inversor de Hatonuevo descansó en las regalías. En 2024, el municipio registró $13.873 millones de regalías recaudadas y $30.639 millones de pagos con regalías; en 2025, mantuvo el mismo monto de recaudo reportado y pagó $25.748 millones con esa fuente . La magnitud del flujo revela algo importante: sin regalías, el relato de inversión municipal sería muchísimo más débil.
La distribución sectorial de los pagos de regalías muestra además una concentración muy clara. En 2024, el principal sector financiado fue Vivienda, Ciudad y Territorio con aproximadamente $17.629 millones, seguido por Transporte con $4.176 millones, Minas y Energía con $2.766 millones, Salud y Protección Social con $1.904 millones y Gobierno Territorial con $1.871 millones . En 2025, nuevamente encabezó Vivienda, Ciudad y Territorio con $13.994 millones, seguido por Transporte con $3.277 millones, Minas y Energía con $3.150 millones, Gobierno Territorial con $2.269 millones y Salud y Protección Social con $1.904 millones .
Esta trayectoria tiene una lectura doble. La favorable: la alcaldía sí orientó regalías hacia infraestructura territorial y servicios estratégicos, en coherencia parcial con el diagnóstico comunitario. La crítica: el peso de las regalías en la inversión muestra que el municipio no ha construido una base fiscal propia capaz de sostener con autonomía su transformación. Dicho de otra manera, Hatonuevo invierte, pero invierte mucho porque recibe. No necesariamente porque genere.
Contratación: sí hubo movimiento, y fue intenso
La evidencia contractual muestra una administración activa. El conjunto SECOP Integrado reporta 561 registros asociados a la entidad Hatonuevo para 2024-2025, por un valor agregado aproximado de $58.074 millones, con predominio de SECOP II y fuerte peso de la contratación directa. Por modalidad, la contratación directa concentró 442 registros y alrededor de $39.130 millones (Y cada uno de esos contratos habría que mirarlos con lupa), mientras que por tipo de contrato el mayor monto correspondió a obra, con cerca de $24.692 millones, seguido por prestación de servicios con $14.126 millones (También hay que examinarlos con lupa).
En el top contractual aparecen proyectos relevantes: la construcción del sistema de recolección de aguas lluvias en el barrio Mayalitos II por más de $5.238 millones; el mantenimiento y adecuación de reservorios en comunidades rurales e indígenas como estrategia frente al cambio climático por $2.281 millones; y la construcción de obras para captación, riego y almacenamiento de agua en la vereda El Cumbre por $2.125 millones . Esos tres ejemplos permiten afirmar que el municipio sí movió contratos materiales alrededor del problema del agua.
También aparecen contratos relevantes en inclusión social, educación y gestión institucional. Y desde la Gobernación de La Guajira se registran 51 contratos cuyo objeto menciona a Hatonuevo, por un valor agregado de $16.188 millones, especialmente asociados a etnoeducación y PAE para centros e instituciones rurales e indígenas del municipio . Eso importa porque parte del cumplimiento del frente educativo no descansa exclusivamente en la alcaldía, sino en una malla intergubernamental donde también pesa el departamento.
Aun así, el retrato contractual trae una advertencia típica del forense serio: mover contratos no equivale a resolver problemas. En Colombia, un municipio puede parecer muy diligente en el SECOP y, al mismo tiempo, dejar intacta la estructura del daño. La pregunta relevante es si esa contratación se tradujo en cambios proporcionales en agua, educación, aseo, seguridad y vivienda.
Deuda pública, renta pignorada y vigencias futuras: sin asfixia visible, pero con necesidad de vigilancia
Los reportes de deuda y servicio de deuda indican que Hatonuevo no llegó a 2024-2025 con una asfixia crediticia que consumiera la administración. El servicio de deuda representó 3,21 % del gasto ordinario en 2024 y 2,73 % en 2025 . Esto sugiere que, al menos por el lado del flujo anual, la deuda no fue la principal camisa de fuerza del municipio.
Sin embargo, la ausencia de asfixia no debe confundirse con inmunidad. La vigilancia sobre créditos, renta pignorada y vigencias futuras sigue siendo clave, porque esos instrumentos suelen operar como la arquitectura silenciosa del compromiso presupuestal de mediano plazo. En este caso, el indicador disponible no muestra un deterioro explosivo del peso del servicio de deuda, pero sí obliga a seguir la pista sobre la sostenibilidad y la calidad del apalancamiento.
Los cinco problemas centrales y su puntaje
La mejor manera de calificar una alcaldía no es repitiendo el discurso oficial, sino cruzando prioridad comunitaria, alineación del plan, evidencia de ejecución y persistencia de la brecha. Bajo ese criterio, el resultado para Hatonuevo es el siguiente.
| Problema priorizado | Puntaje 0-10 | Lectura forense |
|---|---|---|
| Agua y saneamiento | 6,2 | Hubo inversión y contratación visible en drenajes, reservorios, captación y sectores de vivienda/territorio, pero la brecha rural y los déficits de saneamiento siguieron vivos . |
| Educación | 5,7 | El plan priorizó aulas, transporte y etnoeducación; hubo apoyo departamental fuerte, pero la respuesta local visible no luce proporcional a la magnitud del rezago . |
| Vivienda y habitabilidad | 5,6 | Las regalías favorecieron infraestructura territorial, pero el propio plan reconoce un déficit habitacional alto y persistente . |
| Aseo y residuos | 4,9 | El plan admitió PGIRS no implementado, botaderos satélite y graves fallas de manejo; la evidencia contractual no muestra un esfuerzo equivalente al tamaño del problema . |
| Seguridad ciudadana | 4,8 | Hay acciones institucionales y contratos de apoyo, pero la evidencia de transformación material del entorno y prevención efectiva resulta limitada . |
El promedio es 5,44 sobre 10. La adjetivación correspondiente es regular.
Desafíos, metas y avances: el tablero real

La primera imagen del tablero muestra un hecho incontestable: el municipio mejoró apenas marginalmente su esfuerzo fiscal propio, mientras la dependencia de transferencias y regalías siguió por encima de 85 % . Es decir, la administración no logró, en estos dos primeros años, alterar el patrón estructural de dependencia.

La segunda gráfica refleja una elevada participación de la inversión en el gasto, lo que permite descartar la caricatura de una administración puramente burocrática. Pero la persistencia de brechas críticas demuestra que invertir más no fue suficiente para cambiar con profundidad la calidad de vida en los frentes priorizados .

La tercera visualización confirma que las regalías se concentraron en Vivienda, Ciudad y Territorio, seguida por transporte, minas y energía, y salud . Desde una perspectiva de congruencia, ello dialoga con agua, infraestructura y habitabilidad. Desde una perspectiva crítica, deja abierta la pregunta sobre si el volumen de recursos se tradujo en mejoras tangibles y sostenidas, especialmente en la ruralidad.

El tablero de los cinco indicadores resume el juicio general: ningún frente alcanza una nota excelente o claramente buena, y dos de ellos —residuos y seguridad— quedan por debajo de 5. La administración no fracasa por completo, pero tampoco consigue exhibir una ruptura sólida con los déficits heredados.
ODS: cumplimiento parcial, no transformador
El Plan de Desarrollo de Hatonuevo se articuló expresamente con los ODS 1, 2, 3, 4, 6, 8, 9, 11 y 16 . Ese marco es importante porque permite valorar si la gestión avanzó o no en términos de desarrollo sostenible.
En ODS 6 (agua limpia y saneamiento), la administración muestra avances parciales por la orientación de inversiones y contratos hídricos, pero la persistencia del déficit rural y del rezago en saneamiento impide hablar de cumplimiento robusto . En ODS 4 (educación de calidad), existe articulación programática y apoyo departamental, aunque la brecha rural y de infraestructura sigue siendo notoria . En ODS 11 (ciudades y comunidades sostenibles), el alto peso sectorial de vivienda y territorio da señales de intervención, pero no de cierre del déficit habitacional . En ODS 16 (instituciones sólidas), la publicación de documentos, el discurso de participación y la trazabilidad contractual son señales formales positivas; sin embargo, la alta dependencia fiscal y la persistencia de rezagos limitan la capacidad de mostrar resultados institucionales profundos .
La conclusión sobre ODS es, por tanto, moderada: cumplimiento parcial y todavía insuficiente para sostener un relato de transformación.
¿Hubo una gestión criminal o delictuosa? El límite que impone el rigor
Aquí conviene hablar con seriedad jurídica, no con furia panfletaria. Sólo vamos valorar la figura de prevaricato por omisión cuando fuera pertinente. En Colombia, esa categoría exige demostrar que el servidor público omitió, rehusó, retardó o denegó un acto propio de sus funciones en condiciones que permitan inferir responsabilidad penal concreta. Este análisis no cuenta, por sí solo, con prueba suficiente para afirmar la comisión del delito.
Lo que sí existe son alertas administrativas y de gobernanza. Si una administración reconoce formalmente en su plan problemas severos de agua, residuos, saneamiento, seguridad o vivienda, y pese a ello no logra desplegar respuestas mínimamente proporcionales, surge una pregunta legítima sobre la diligencia del gobierno local. Pero una cosa es una crítica forense severa por resultados insuficientes, y otra muy distinta es una acusación penal cerrada. Lo primero está plenamente sustentado. Lo segundo exigiría expedientes, actos administrativos, cronologías de omisión, advertencias formales ignoradas y eventual intervención de órganos de control o jueces.
Por eso, en este caso, el juicio responsable es el siguiente: no hay base suficiente en el material analizado para concluir que la gestión de Hatonuevo haya sido criminal o delictuosa en los términos del prevaricato por omisión. Sí hay, en cambio, evidencia suficiente para afirmar que fue una gestión regular, estructuralmente dependiente y todavía insuficiente frente a varios de los problemas que la propia ciudadanía priorizó.
Veredicto final
Hatonuevo no es el retrato de una alcaldía inmóvil. La administración de Hassan David Palmezano Romero sí ejecutó inversión, sí activó contratación, sí movilizó regalías y sí intervino sectores con alta sensibilidad social. Pero el análisis forense obliga a poner el dedo donde duele: la gestión no consiguió despegarse de la dependencia fiscal, no cerró de manera convincente las brechas de agua, educación, aseo, seguridad y vivienda, y no puede presentar 2024-2025 como una revolución administrativa.
En lenguaje claro: Hatonuevo tuvo gestión, pero todavía no tuvo transformación. Hubo movimiento, pero no metamorfosis. Hubo contratos, pero no evidencia suficiente de cierre decisivo del daño. Hubo regalías, pero no autonomía. Y esa es, precisamente, la diferencia entre administrar una alcaldía y cambiar un municipio.
La nota final es 5,44 sobre 10. Adjetivo final: regular.
La pregunta ética que queda flotando es tan sencilla como incómoda: si la alcaldía ya sabía, desde el primer día, cuáles eran las cinco heridas principales del municipio, ¿por qué al cierre de 2025 varias de ellas seguían abiertas?
Referencias
[1] Plan de Desarrollo Municipal de Hatonuevo 2024-2027
[2] Ejecución presupuestal histórica anual – Alcaldía de Hatonuevo
[3] Sistema General de Regalías – Alcaldía de Hatonuevo
[4] SECOP Integrado – Datos Abiertos Colombia
[5] Proyectos vigentes – Alcaldía de Hatonuevo
[6] Nuestros directivos y funcionarios – Alcaldía de Hatonuevo



