Anatomía forense de una gestión municipal con alto gasto de inversión, fuerte dependencia externa y resultados desiguales
Nos encontramos en el municipio de Fonseca, en el departamento de La Guajira. Vamos a auscultar la gestión municipal de Fonseca, donde analizaremos exhaustivamente, a nivel forense, la gestión del alcalde Micher Pérez Fuentes. Haremos un estudio forense de la gestión realizada por este alcalde en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de publicidad y participación ciudadana. Lo haremos, además, con la premisa básica del periodismo de control: seguir el rastro del dinero, contrastar el discurso oficial con las cifras y medir si las prioridades de la gente se reflejaron realmente en la ejecución pública.
La revisión de los archivos financieros aportados, del Plan de Desarrollo Municipal 2024-2027, de los Planes de Acción 2024 y 2025, de los informes de gestión 2024 y 2025, de la evidencia abierta sobre regalías, OCAD Paz, PDET y de la información pública disponible sobre contratación, permite formular una conclusión inicial: Fonseca exhibe una administración con alta capacidad para ejecutar inversión y movilizar recursos externos, pero todavía sin demostrar un cambio estructural y equilibrado en varios de los problemas más sentidos por la ciudadanía .
Dicho de otro modo, el municipio muestra movimiento presupuestal, obras y programas; sin embargo, cuando se cruza el mapa de preocupaciones ciudadanas con el mapa de pagos efectivos, aparecen asimetrías importantes. Las cifras revelan una administración que invierte mucho, pero que todavía depende de manera severa del gobierno central y de las regalías, y que además deja rezagos notorios en agua potable, seguridad y empleo, justamente tres de los dolores más repetidos por la comunidad en los diálogos sociales del propio plan de desarrollo .
Metodología y criterio de evaluación
Este artículo se construyó con base en un cruce de fuentes oficiales y abiertas. La primera capa del análisis corresponde a los archivos de ingresos, gastos, deuda pública, renta pignorada, regalías y vigencias futuras de 2024 y 2025 entregados por el usuario. La segunda capa corresponde a los documentos institucionales publicados por la propia alcaldía: Plan de Desarrollo, Planes de Acción e Informes de Gestión . La tercera capa incorpora evidencia externa sobre la condición PDET de Fonseca y los antecedentes de proyectos aprobados en OCAD Paz . La cuarta capa añade revisión de contratación abierta, incluyendo el portal municipal y una base abierta de consulta de procesos asociados a SECOP, útil para contextualizar patrones contractuales del ente territorial .
La calificación final se construyó sobre cinco indicadores de gestión, seleccionados a partir de los problemas principales que la propia ciudadanía señaló en el Plan de Desarrollo: empleo y oportunidades, vías y pavimentación, seguridad ciudadana, agua potable y saneamiento, y educación. Cada indicador se calificó en una escala de 0 a 10 según cuatro criterios: consistencia entre problema y presupuesto, trazabilidad de metas, evidencia de pagos o ejecución, y presencia de resultados verificables para 2024-2025.
El termómetro ciudadano: lo que dijo la gente en el Plan de Desarrollo
El insumo político más revelador no está en el discurso del alcalde sino en la propia encuesta de participación recogida por la administración. En el Plan de Desarrollo se consigna que, en los barrios, las tres principales problemáticas fueron los huecos en las calles y la falta de pavimentación (13%), la baja cobertura de alumbrado público (11,8%) y las deficiencias en el suministro de agua potable (9%). Cuando se preguntó por Fonseca en general, las respuestas más fuertes fueron desempleo y falta de oportunidades laborales (12,6%), huecos y falta de pavimentación (11,5%) y alta inseguridad ciudadana y delincuencia (10,2%) .
El mismo plan agrega un segundo nivel de priorización. Según los diálogos sociales, los sectores que más podrían posicionar a Fonseca como “potencia del desarrollo” son empleo y desarrollo económico (13,9%), salud (13,46%) y educación (10,37%). Y, cuando se pregunta dónde deberían concentrarse las mayores inversiones, la comunidad responde: salud (16,7%), empleo y desarrollo económico (14,1%), educación (11,7%), pavimento, vías y transporte (10,5%), acueducto y alcantarillado (8,2%) y orden público y seguridad (6,1%) .
Ese dato es decisivo, porque fija el parámetro de control. La vara de medición de esta alcaldía no es lo que quiso contar en sus informes, sino lo que prometió resolver frente a la lista de urgencias que la propia ciudadanía puso sobre la mesa.
Radiografía fiscal: mucha inversión, poca autonomía
Desde el punto de vista estrictamente financiero, Fonseca mejoró en 2025 frente a 2024. Los ingresos totales pasaron de $70.334.949.595 a $89.691.043.918, mientras los pagos totales subieron de $72.920.773.241 a $77.419.006.674. El municipio sostuvo una orientación muy fuerte hacia la inversión: 94,73% del gasto pagado en 2024 y 94,57% en 2025 correspondió a inversión, mientras el funcionamiento se mantuvo alrededor del 5% [9].
Sin embargo, ese dato aparentemente virtuoso tiene una segunda lectura. Fonseca continúa siendo un municipio con elevada dependencia de transferencias corrientes. En 2024, las transferencias representaron 81,53% de los ingresos; en 2025, aunque el indicador mejoró, siguieron equivalentes al 75,65%. El peso de los ingresos tributarios apenas pasó de 11,36% a 12,87% [9].
En términos forenses, esto significa que la administración puede exhibir inversión, pero no todavía fortaleza estructural de hacienda propia. Fonseca sigue funcionando, en gran medida, con combustible fiscal provisto por fuera del municipio.
La deuda pública, por el contrario, no aparece como el principal problema del bienio. El saldo de créditos bajó de $497,5 millones al cierre de 2024 a $227,3 millones al cierre de 2025, sin nuevos desembolsos en la vigencia revisada. Tampoco aparecen registros efectivos de rentas pignoradas, y en los archivos de vigencias futuras la alcaldía reportó esencialmente no información / no aplica, sin compromisos plurianuales cuantificados [9]. En otras palabras, el riesgo mayor no está hoy en el endeudamiento sino en la fragilidad de la autonomía fiscal y en la calidad del gasto frente a los problemas reales.

Regalías y recursos de paz: el gran motor externo de la gestión
La evidencia más contundente del bienio está en el universo de las regalías. En 2024, Fonseca reportó $55.721.866.237 de ingresos de regalías; en 2025, la cifra subió a $68.155.508.595 [9]. Dentro de ese flujo, sobresale la Asignación para la Paz, que representó $42.869.818.333 en 2024 y $14.381.495.703 en 2025 [9]. Esto confirma que la condición PDET del municipio no es un dato decorativo, sino un factor material de la hacienda local .
La alcaldía, además, no partía de cero. Desde 2021 existía un antecedente oficial de gran escala: la aprobación de $40.902.011.040 para un proyecto de 563 viviendas rurales, con impacto estimado sobre 2.218 habitantes de corregimientos y veredas como Conejo, El Hatico, Los Altos, Los Toquitos y Quebrachal . Ese telón de fondo explica por qué, al revisar la ejecución 2024-2025, aparecen pagos importantes en vivienda y vías asociados al universo de paz y regalías.
No obstante, la revisión de pagos por producto arroja una conclusión más compleja. En 2024, los recursos de regalías se movieron principalmente hacia vía secundaria mejorada ($13.788 millones pagados), vivienda de interés prioritario en sitio propio ($9.150 millones), vía secundaria ampliada o rectificada ($1.826 millones) y redes de alumbrado público ampliadas ($1.346 millones) [9]. En 2025, el gran salto estuvo en educación, con $33.093 millones pagados en ambientes de aprendizaje y $3.083 millones en apoyo financiero al talento humano; además hubo pagos por $3.516 millones en vivienda, $3.171 millones en parques recreativos y $2.296 millones en vía secundaria mejorada [9].
Lo verdaderamente inquietante es que, dentro de esa misma matriz de regalías, el producto “Acueductos optimizados” aparece en 2025 con $0 pagados [9]. Y ese detalle importa, porque el agua potable figura entre las carencias más repetidas en la consulta ciudadana y en las tablas sectoriales del Plan de Desarrollo .
La contratación: patrones visibles, aunque con limitaciones de trazabilidad pública inmediata
La alcaldía mantiene publicada una sección de Contratación en su portal de transparencia, pero la visualización pública no permitió obtener en esta revisión un detalle utilizable de los procesos 2024-2025 . Por eso fue necesario complementar con una fuente abierta de consulta de procesos SECOP asociados históricamente a la entidad, la cual muestra una tradición contractual robusta en contratación directa, mínima cuantía, selección abreviada, licitación y obra pública, además de ejemplos de procesos ligados a rehabilitación vial, alcantarillado, combustible para la fuerza pública, convivencia y seguridad ciudadana y activos productivos .
Esto no reemplaza una auditoría contractual exhaustiva proceso por proceso para 2024-2025, pero sí ayuda a establecer un patrón: Fonseca es un municipio que contrata con intensidad y cuya huella contractual se concentra precisamente en los sectores más sensibles del debate ciudadano. La pregunta, entonces, no es solo cuánto contrató, sino cuánto de esa contratación derivó en mejora tangible para la gente.
Los cinco indicadores de gestión

La siguiente tabla resume la tarjeta de evaluación construida para este artículo.
| Indicador | Problema asociado | Evidencia principal 2024-2025 | Puntaje (0-10) | Juicio forense |
|---|---|---|---|---|
| Empleo y desarrollo económico | Desempleo y falta de oportunidades laborales | El plan sitúa el empleo como prioridad principal; en informes predominan ferias, apoyo a emprendimiento y acciones dispersas, sin resultado estructural verificable en generación de empleo. | 4,5 | Gestión insuficiente |
| Vías y pavimentación | Huecos en las calles y falta de pavimentación | Pagos relevantes en regalías para vía secundaria mejorada y ampliación, pero el propio informe 2025 aún describe inspecciones, daños por invierno y arreglos previstos para 2026. | 6,2 | Avance parcial |
| Seguridad ciudadana y convivencia | Inseguridad y delincuencia | Hay consejos de seguridad, articulación institucional y apoyo logístico, pero no aparecen resultados sólidos y medibles de reducción del problema. | 4,0 | Débil |
| Agua potable y saneamiento | Deficiencias en agua y alcantarillado | Persisten carrotanques y acciones de contingencia; “Acueductos optimizados” figura sin pagos en 2025 dentro de regalías. | 3,8 | Crítico |
| Educación y condiciones de aprendizaje | Acceso y calidad educativa | En 2025 se pagaron más de $36.176 millones en productos educativos y se reportan seguimientos a PAE, transporte y dotaciones. | 7,4 | Mejor desempeño relativo |
El promedio simple de estos cinco indicadores es 5,18 sobre 10. En la escala editorial solicitada, esa nota corresponde a una gestión regular.
Indicador 1: empleo, el problema número uno que aún no encuentra respuesta estructural
El primer gran déficit de la administración está en el terreno laboral. El Plan de Desarrollo es categórico al registrar que el desempleo y la falta de oportunidades son la principal preocupación de los ciudadanos cuando se piensa en Fonseca como totalidad . Sin embargo, al revisar los informes de gestión, la evidencia encontrada para 2025 se concentra en jornadas, ferias, impulsos al emprendimiento y actividades de promoción social, pero no en resultados verificables de transformación del mercado laboral local .
Esto no significa que no haya existido acción institucional; significa algo más grave para una evaluación forense: no aparece una trazabilidad fuerte entre el tamaño del problema, la ambición de la promesa y el resultado efectivamente medible. En un municipio con alta dependencia de transferencias y regalías, la generación de empleo debería estar anclada a proyectos productivos, compras públicas con impacto local, empleo rural, encadenamientos y metas de inserción laboral. Ese puente, con la evidencia revisada, luce todavía débil.
El problema es especialmente delicado en el contexto PDET. Si Fonseca recibe recursos de paz y dispone de grandes frentes de inversión, pero la comunidad sigue identificando la falta de trabajo como el primer malestar, entonces la administración no puede limitarse a exhibir obras: tiene que demostrar cómo esas obras activaron empleo local, ingresos rurales y sostenibilidad económica. Esa demostración, en el bienio 2024-2025, quedó corta.
Indicador 2: vías y pavimentación, una gestión con plata visible pero con rezago persistente
En materia vial, la alcaldía sí puede mostrar algo que no es retórica. Las regalías pagaron en 2024 $13.788 millones en “vía secundaria mejorada” y $1.826 millones en “vía secundaria ampliada y/o rectificada”, mientras en 2025 se sumaron $2.296 millones más en “vía secundaria mejorada” [9]. Eso demuestra que hubo flujo real de recursos hacia el frente vial.
Pero el contrapeso es fuerte. El informe de gestión 2025 sigue describiendo visitas de inspección por afectaciones de invierno, solicitudes de maquinaria amarilla, evaluación del estado de vías y arreglos proyectados hacia 2026 . Es decir, hay inversión, sí; pero la persistencia del lenguaje de contingencia indica que la brecha no ha sido cerrada.
A eso se suma un dato político: la ciudadanía no ubicó el mal estado vial como un problema menor, sino como uno de los reclamos más reiterados y visibles . Por eso la nota de este indicador no puede ser alta. Fonseca muestra avance, pero todavía no puede hablar de resolución del problema. En lenguaje llano: hay obra y hay plata, pero no todavía una victoria social clara.
Indicador 3: seguridad ciudadana, presencia administrativa sin prueba contundente de impacto
La seguridad aparece en el Plan de Desarrollo como una de las cinco líneas estratégicas y, además, como una de las tres grandes angustias del municipio en general . Sin embargo, al cruzar el plan con los informes de gestión, la evidencia disponible remite sobre todo a consejos de seguridad, articulación interinstitucional y actividades de convivencia .
Ese esfuerzo administrativo no es irrelevante, pero tampoco basta para acreditar eficacia. En asuntos de seguridad, una gestión seria debe poder mostrar, además de reuniones, indicadores concretos: disminución de hurtos, homicidios, violencia interpersonal, mejor percepción ciudadana, recuperación de entornos o fortalecimiento operativo con resultados verificables. En la documentación revisada, esos resultados duros no aparecen con la claridad necesaria.
Por esa razón, la gestión obtiene aquí una nota baja. No porque no existan acciones, sino porque la administración no logra convertir la acción burocrática en evidencia suficientemente robusta de transformación del problema.
Indicador 4: agua potable y saneamiento, el punto más vulnerable del bienio
Si hay un frente donde la administración queda más expuesta, es este. El Plan de Desarrollo reconoce la importancia del agua potable, el saneamiento y el alcantarillado como parte esencial de la línea de infraestructura y servicios básicos . La comunidad, además, repite una y otra vez deficiencias de agua, acueducto y alcantarillado en barrios, corregimientos y resguardos .
Frente a ese diagnóstico, lo que aparece con fuerza en 2025 es una respuesta de contingencia: carrotanques, distribución de agua en zonas rurales, inspecciones a drenajes y mantenimientos preventivos . Es decir, la administración atendió la emergencia, pero no demuestra haber resuelto el problema estructural.
El dato que remata el análisis es financiero: en la ejecución de regalías 2025 aparece el producto “Acueductos optimizados” con cero pesos pagados [9]. Esa sola línea tiene un enorme valor probatorio. Muestra que, mientras el municipio sí logró pagar cuantías considerables en educación, vivienda, parques y vías, el frente de agua estructural no presenta desembolso efectivo comparable en el mismo corte.
Para un municipio PDET de La Guajira, donde el agua no es solo un servicio público sino un marcador de dignidad básica, este rezago es políticamente grave y administrativamente costoso.
Indicador 5: educación, el frente más defendible de la administración
La mejor cara del bienio aparece en educación. En 2025, Fonseca registra pagos por $33.093 millones en “ambientes de aprendizaje para la educación inicial, preescolar, básica y media dotados” y por $3.083 millones en apoyo financiero al fortalecimiento del talento humano [9]. Además, el informe de gestión consigna seguimiento al PAE, al transporte escolar, a la dotación de estudiantes y a diversas estrategias de inclusión, prevención y acompañamiento institucional .
Aunque no toda esa ejecución puede traducirse automáticamente en calidad educativa inmediata, sí existe aquí un patrón más consistente entre problema, acción, financiación y evidencia de gestión. La educación, por tanto, es el sector donde el alcalde puede exhibir el respaldo más sólido en este corte.
Eso no exonera las demás falencias. Lo que demuestra es otra cosa: Fonseca sí tuvo capacidad de ejecutar con fuerza cuando existió articulación de recursos y productos claros. Precisamente por eso resultan más cuestionables los vacíos en agua, seguridad y empleo.
ODS: avances parciales y cumplimiento fragmentado
La gestión 2024-2025 puede leerse también a la luz de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Hay contribuciones parciales al ODS 4 por la inversión en ambientes de aprendizaje y apoyo al sistema escolar; al ODS 9 y ODS 11 por intervenciones en infraestructura vial, vivienda y espacio público; y al ODS 8 en la medida en que algunos proyectos pudieron activar ocupación local, aunque sin evidencia suficiente de impacto estable [9].
Donde el balance se vuelve más crítico es en el ODS 6, relativo a agua limpia y saneamiento, y en el ODS 16, relativo a paz, justicia e instituciones sólidas. Fonseca maneja recursos ligados a paz y desarrollo territorial, pero los rezagos en agua estructural y la insuficiente evidencia de mejoría en seguridad muestran que el cumplimiento de estos objetivos sigue siendo parcial, desigual y todavía insuficiente.
¿Hubo prevaricato por omisión? El análisis jurídico exige rigor, no estridencia
El artículo 414 del Código Penal colombiano define el prevaricato por omisión para el servidor público que “omita, retarde, rehuse o deniegue un acto propio de sus funciones” [10]. Desde una perspectiva periodística rigurosa, esta figura no puede usarse como adjetivo liviano. No basta con que exista un problema social persistente o una política pública insuficiente. Para sostener con seriedad la hipótesis de una conducta penalmente relevante, habría que demostrar tres elementos, al menos: un deber funcional concreto, el conocimiento de ese deber y la omisión injustificada del acto exigible.
La evidencia examinada en este artículo permite afirmar que Fonseca presenta omisiones de resultado y rezagos de gestión en áreas sensibles, sobre todo agua potable y seguridad. También permite sostener que existe una brecha entre promesa, necesidad social y ejecución efectiva. Pero, con la documentación revisada hasta este punto, no hay soporte suficiente para afirmar de manera categórica la configuración consumada del delito de prevaricato por omisión respecto del alcalde.
Lo que sí puede sostenerse, con fundamento, es que la administración queda ubicada en una zona de riesgo jurídico-administrativo y político cuando conoce carencias estructurales, las incorpora en su propio plan, recibe cuantiosos recursos externos y aun así no logra acreditar respuestas estructurales proporcionadas en algunos frentes críticos. Esa situación no equivale por sí sola a responsabilidad penal, pero sí demanda vigilancia fiscal, disciplinaria y ciudadana reforzada.
Veredicto final
La gestión del alcalde Micher Pérez Fuentes en sus dos primeros años de gobierno obtiene una calificación de 5,18 sobre 10. El adjetivo que corresponde es regular.
No estamos ante una alcaldía inerme ni ante un gobierno sin caja de herramientas. Las cifras muestran capacidad para movilizar recursos, particularmente en inversión y regalías. Tampoco estamos, con la evidencia revisada, ante una administración quebrada por deuda, porque el saldo crediticio disminuyó y no aparecen vigencias futuras significativas ni rentas pignoradas reportadas [9]. Pero nada de eso basta para absolver políticamente la gestión.
El problema de Fonseca es más profundo: gasta mucho, invierte bastante, pero aún no demuestra resolver con igual fuerza los problemas que la gente considera más urgentes. La educación aparece como el frente más sólido; las vías muestran avance parcial; el agua, la seguridad y el empleo siguen siendo la gran cuenta pendiente.
Y ahí está el corazón del dictamen forense: cuando un gobierno depende masivamente de transferencias y regalías, su legitimidad no se mide por la cantidad de dinero que entra, sino por la calidad del cambio que deja. En Fonseca, durante 2024 y 2025, ese cambio fue real en algunos frentes, pero todavía demasiado incompleto para hablar de una buena gestión.
Anexo: síntesis financiera del bienio
| Indicador | 2024 | 2025 | Lectura forense |
|---|---|---|---|
| Ingresos totales | $70.334.949.595 | $89.691.043.918 | Mejora del recaudo total |
| Dependencia de transferencias | 81,53% | 75,65% | Sigue siendo muy alta |
| Peso de ingresos tributarios | 11,36% | 12,87% | Mejora leve de autonomía propia |
| Participación de inversión en el gasto | 94,73% | 94,57% | Orientación fuertemente inversionista |
| Saldo deuda al cierre | $497.513.927 | $227.272.727 | Endeudamiento en descenso |
| Regalías recaudadas | $55.721.866.237 | $68.155.508.595 | Gran dependencia de recursos externos |
| Asignación para la Paz | $42.869.818.333 | $14.381.495.703 | Peso central de la condición PDET |
| Vigencias futuras reportadas | 0 | 0 | Sin compromisos plurianuales efectivos reportados |
Fuentes
[1] Plan de Desarrollo Municipal de Fonseca 2024-2027
[5] Fonseca como municipio PDET y su vínculo con OCAD Paz
[6] Proyecto de 563 viviendas rurales aprobado en OCAD Paz
[7] Portal de contratación de la Alcaldía de Fonseca
[8] Consulta abierta de procesos SECOP asociados históricamente a la Alcaldía de Fonseca
[9]: Archivos financieros oficiales de ingresos, gastos, deuda pública, regalías y vigencias futuras 2024-2025 aportados para esta investigación.
[10]: http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley_0599_2000_pr016.html «Código Penal, artículo 414, prevaricato por omisión»



