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El vídeo fue montado en portales periodísticos digitales. Filmado con celulares por sus acuciosos acompañantes que pretendían dejar constancia del momento en que el senador Eduardo Pulgar Daza, caminando presto cobijado de un largo abrigo bajo la gris atmósfera bogotana, ingresa a las instalaciones de un edificio en donde funcionan dependencias de la Corte Suprema de Justicia. La escena tiene su toque de aparataje presentando la inmediata respuesta del senador ante la justicia, acusado de sobornar a un juez para un cambio de decisión en el largo proceso de tomas y retomas de la Universidad Metropolitana de Barranquilla y sus instalaciones complementarias (hospital y fundación).

El senador Pulgar llegando a las instalaciones de la Corte Suprema.

En el mencionado vídeo; casi tiene prisa el senador Pulgar en que le escuchen su versión de los hechos; si es que por ese hecho llegó allí (a notificarse o a un saludo protocolario), funcionando de maravilla la percepción de “dar la cara a la justicia” pues es conocedor como el que más –ya se mostrarán sus causas- del funcionamiento interno institucional de los establecimientos judiciales del país.

Legado de abogados

Eduardo Pulgar Daza tiene una historia de escándalos relacionados con su carrera política, de los cuales los dos más recientes fueron una riña en el lobby de un edificio estrato 6 con el ex secretario de Salud de Soledad Luis Fábregas por causas relacionadas con los contratos para la pandemia del covid-19.

El diario El Tiempo, edición del 30 de junio de 2020 indicó que “el altercado entre ambos se habría iniciado cuando empezaron a discutir por temas del manejo de la contratación del covid-19, y de un momento a otro se fueron a los golpes. Ante este hecho, los escoltas de Pulgar y los de Fábregas se vieron obligados a intervenir para separarlos y evitar que la riña pasara a mayores; sin embargo, los vecinos –al escuchar el escándalo– llamaron a la Policía para reportar el hecho.

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En un comunicado emitido este lunes, el médico Fábregas señala: “Fui agredido de manera verbal y física por el senador Eduardo Pulgar Daza, quien, además, me amenazó verbalmente con su poder en los organismos de control”.

“Amenazó con su poder en los organismos de control”, dijo el médico Fabregas. Pulgar los conoce íntimamente, pues toda su vida ha trasegado entre códigos, abogados y sabe perfectamente por dónde le entra el agua al coco. Sus padres Eduardo Pulgar Lemus y Emilia Daza Álvarez tienen esta profesión. Igual algunos de sus tíos.

Su padre Eduardo Pulgar Lemus fue un distinguido abogado –falleció en 1983-, uno de los fundadores de la Universidad Simón Bolívar y primer decano –hasta el día de su muerte- de la facultad de derecho de donde precisamente egresó su hijo Pulgar Daza tiempo después. La primera promoción de abogados (50) se graduó en 1980. Antes, había pasado por la decanatura de la facultad de derecho de la Universidad del Atlántico y era miembro de la masonería barranquillera.

La Universidad Simón Bolívar en una comunicación institucional sobre el perfil de Eduardo Pulgar Lemus, uno de sus fundadores, dice: “Se trataba de un académico brillante, profesional destacado en el ejercicio de su profesión y penalista litigante”. Todos los que le conocieron en vida coinciden en destacar su irreprochable ética y sus amplios conocimientos jurídicos.

Por su parte la madre del senador Pulgar, también abogada, Emilia Daza Álvarez empujó las riendas de la oficina jurídica que sostenía con su esposo ubicada en la calle 38 #46-46 piso 2 oficina 209, justo frente a las antiguas instalaciones de la Alcaldía Distrital. El recinto se volvió famoso en el establecimiento de justicia de Barranquilla, pues por allí pasaban los que necesitaban un apoyo o ayuda en las altas esferas bogotanas para ascensos y nombramientos. Por esa circunstancia le llamaban en forma afectiva “la Magistrada”, por su capacidad de influencia en la rama judicial.

El pivote en donde se encontraba el mencionado poder se situaba en Bogotá, su hermano, instalado como magistrado de carrera de la Corte Suprema de Justicia. Se trata del Manuel Enrique Daza Álvarez quien fungió como presidente de la Sala Laboral y en 1993, reemplazó al tratadista y jurista Pedro Lafont Pianetta en la Presidencia de la Corte Suprema, dignidad que ejerció durante el respectivo año que señalan los reglamentos, hasta el 14 de septiembre de 1994 cuando se produce su retiro forzoso al llegar a la edad de 65 años. Fue uno de los sobrevivientes de la toma del Palacio de Justicia. Falleció en Bogotá el 20 de junio de 2020.

El senador Eduardo Pulgar Daza conoce perfectamente por dentro estas instituciones. Al inicio de su carrera de abogado, cuando no había vislumbrado las recompensas que ofrece la política, ocupó cargos durante cuatro años en el Tribunal Administrativo de Barranquilla en la función de Auxiliar del Magistrado Hernando Duarte. Trabajó en la Fiscalía General de la Nación como Fiscal y jefe de la oficina Jurídica de la Universidad del Atlántico.

El senador Pulgar Daza sabe, perfectamente, cómo funcionan estas instituciones y a qué instancias se debe acudir presto para solventar incómodas situaciones. Por ello ha resultado airoso en todos los percances –que no son pocos, ni de monto desdeñable- en que ha estado involucrado.

Saliendo sin tachas ni máculas procesales

Todavía Eduardo Pulgar Daza era Concejal de Barranquilla. El 20 de junio de 2003, en los meses previos a unas elecciones, un operativo policial en sus oficinas mostró que allí se encontraban 112 cédulas y dos millones de pesos de la época en billetes de 20 mil. Por ello hubo cuatro mujeres capturadas.

Para el implicado concejal Pulgar, todo se debió a un “show publicitario para acabar con su carrera política”. Lo cierto es que ese mismo año 2003, el Consejo Nacional Electoral denunció una colosal movilización con trampa incluida en las inscripciones de cédula (modalidad famosa en Barranquilla con la denominación de “trasteo electoral”), abriendo investigación contra Pulgar y otros concejales.

El proceso terminó en nada y si se aplica las tesis de “torcer” decisiones que le presentó Pulgar Daza a un juez en unas grabaciones, allí tuvieron que hacerse varias movidas y vueltas para que saliera incólume, bien librado de las acusaciones.

En enero de 2014, en otro alarde de conocedor de los vericuetos institucionales de los organismos de control y la justicia colombiana, el Procurador Alejandro Ordóñez le revoca una inhabilidad que tenía por 18 años lo cual lo marginó del ejercicio de la administración pública y la política.

El caso se origina en una la inhabilidad decretada en 2007 y que se remonta al año 2000, cuando fue acusado junto a otros miembros de la mesa directiva del Concejo de Barranquilla en donde Pulgar era vicepresidente, en una defraudación millonaria de recursos del Distrito de Barranquilla calculada en más de $6 mil millones de pesos de la época (años 2000) basado en contrataciones y apropiaciones sin los requisitos legales.

Según el portal digital La Silla Vacía, la milagrosa revocatoria sucedió “en medio de ruidos de supuesto intercambio de favores, debido a que la entonces esposa de Pulgar, la senadora de La U Karime Motta, había votado a favor de la reelección de Ordóñez. Sobre esos señalamientos, no obstante, no hay pruebas ni investigaciones abiertas”.

Previo a estos hechos, se habían impetrado una acción de tutela numerada con el expediente T-2.081.769 que llegó a la Corte Constitucional con la tutela T-161 del 2009. Los Accionantes fueron la mesa directiva del Concejo de Barranquilla en 2000: Ernesto Gómez Guarín, Alejandro Munárriz Salcedo y Eduardo Enrique Pulgar Daza. El accionado: la Procuraduría General de la Nación.

El fallo objeto de la revisión era la sentencia de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, del 31 de marzo de 2008, que revoca la sentencia de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca, del 7 de febrero de 2008. Los magistrados de la sala quinta de revisión que tuvieron a su cargo la decisión fueron Mauricio González Cuervo, quién fungió como ponente, Cristina Pardo Schlesinger y Nilson Pinilla Pinilla.

En su parte resolutiva la sentencia de tutela ordena:

“Primero.- REVOCAR por las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia, la sentencia proferida por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, del 31 de marzo de 2008. En su lugar, DENEGAR la acción de tutela instaurada a través de apoderado judicial, por Ernesto Gómez Guarín, Alejandro Munárriz Salcedo y Eduardo Enrique Pulgar Daza contra la Procuraduría General de la Nación”

Durante la cuestionada segunda elección del procurador Alejandro Ordoñez en 2014, Karime Motta, en ese momento esposa de Eduardo Pulgar, vota por Alejandro Ordoñez. Meses después de ese mismo año se revoca la sanción de inhabilidad impuesta logrando en las elecciones una curul en la cámara de representantes por el partido de La U.

Recuperada su condición de político en actividad y tras la llegada al senado, le suceden los hechos que lo tienen con una investigación en la Procuraduría, que este año precisamente tiene elección –la historia suele repetirse- y para este propósito Pulgar ya prepara su voto, hecho que en absoluto representa especulación, habida cuenta de un modus operandi descrito en sus pormenores de compra y venta en otro de los audios que ha presentado el periodista Daniel Coronell.

Falta ver si la premura, si la diligencia filmada con tanto esmero en su llegada a una de las sedes de la Corte Suprema de Justicia (no la de la plaza de Bolívar), se debe al afán de someterse a la justicia o por el contrario; nuevamente someterla a sus designios e intereses.

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