Días atrás se presentó enfrentamiento entre el expresidente Álvaro Uribe y el alcalde de Medellín Daniel Quintero, por la contratación de la Corporación Presencia Colombo Suiza para los programas de atención a niñ@s del municipio de Medellín a través del programa Buen Comienzo, de la administración local.

Aunque el tema ha pasado más bien desapercibido por los medios tradicionales de comunicación, lo revelado por el alcalde Quintero y otros twitteros, es la participación de la esposa del ex presidente Uribe y sus hijos, en la junta directiva de dicha Corporación. 

El encontrón entre Quintero y Uribe arrancó con un trino que el Alcalde publicó luego de que se conociera que su secretaria de Educación, Alexandra Agudelo, fuera imputada por la Fiscalía por los delitos de peculado por apropiación, tentativa de peculado por apropiación, celebración de contratos sin requisitos legales e interés indebido de celebración de contratos.

En el trino, Quintero aseguró que su administración se ha enfrentado a «las mafias de la corrupción» en la ciudad, y que eso le ha valido que los ‘persigan’: 

«Esta administración ha enfrentado a las mafias de la corrupción que se robaban todo, violaban niños, falsificaban documentos y se entregaron contratos entre ellos. Claro que nos perseguirán, denuncias cuentos para entretenernos y que dejemos de investigar. Más nos animan». 

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En un trino posterior, Quintero señaló que los hijos y esposa del expresidente y líder del Centro Democrático habrían contratado directamente con la Alcaldía de Medellín en la administración de Federico Gutiérrez. Según Quintero, esto se hizo a través de la Corporación Presencia Colombo Suiza de la que hacían parte Tomás Uribe y Jerónimo Uribe; y que tenía entre los miembros de la junta directiva a Lina Moreno

En la administración de Fico, la Corporación Presencia que en su junta directiva tenía a la familia Uribe recibió contratos de buen comienzo por $12 mil millones de pesos. Contratación directa”. 

Ante los señalamientos, el expresidente Uribe contestó llamando “bribón” a Quintero y señalando que el gobierno de este último ha sido “ladrón”. 

«Solamente a un bribón se le ocurre comparar la Fundación Presencia Colombia Suiza, que ha servido 40 años a Medellín, con su Gobierno ladrón». 

El alcalde Quintero le respondió que el problema no son las fundaciones o corporaciones, sino quienes se las tomaron. También calificó al uribismo como un «cáncer en metástasis». 

Según las denuncias, el contrato por más de 12 mil millones de pesos se hizo con el programa Buen Comienzo desde 2017. De hecho el programa en mención, sigue vigente y tiene como objetivo «brindar educación inicial y promover el desarrollo integral, diverso, incluyente y autónomo de los niños, las niñas y sus familias durante sus primeros cinco años de vida». 

El alcalde de Medellín publicó algunas capturas de pantalla que evidenciarían que efectivamente entre los datos de los contratos estaba el nombre de la Corporación Presencia Colombo Suiza. 

Es de resaltar que en 2021, cuando Daniel Quintero ya era alcalde de Medellín, dejaron de suscribirse más de diez contratos como los mencionados con Buen Comienzo.  

En medio de la pelea, otros internautas dieron a conocer documentación también a través de twitter, en la que se evidencia que en la junta directiva de la mencionada ONG, en efecto, participan tanto Lina Moreno de Uribe, como su hijo Jerónimo

Pero la Corporación Presencia Colombo Suiza, no solo ha suscrito contratos con la Alcaldía de Medellín sino en varias regiones del país. La mayoría tienen por beneficiarios a poblaciones vulnerables en departamentos como Chocó y La Guajira. 

Por ejemplo, a esta corporación le fue adjudicado un contrato mediante una convocatoria privada que adelantó la empresa Intercolombia  S.A. E.S.P., que funciona como una filial de ISA, con el objeto de “Ejecutar el modelo de gestión social y aseguramiento para la distribución de agua potable en las comunidades dispersas del municipio de Maicao (La Guajira) aplicando la metodología de regional de Pilas Públicas del Ministerioo de Vivienda. Teniendo en cuenta las características sociales, culturales, ambientales y económicas de la comunidad Wayuu”

El tiempo de ejecución fue de 18 meses y tuvo un costo aproximado de mil millones de pesos

El programa hizo parte del macroproyecto Guajira Azul, que impulsó el gobierno de Iván Duque, quien en el 2018 lo presentó como una “excelente” alternativa que buscaba aumentar la cobertura de agua potable del 4 al 70 % en las zonas rurales, incrementar de 9 a 16 la continuidad en la prestación del servicio y aumentar la población cubierta con tratamiento de aguas residuales de 24 a 68 %. 

En este programa el gobierno de Duque invirtió $160 mil millones de pesos, supuestamente en la entrega de 100 pilas públicas de agua, pero en realidad solo se entregaron 20 al finalizar su Gobierno. De 81 tanques de almacenamiento, solo se construyeron 22 y con relación a la cobertura, no hay datos concretos.  

Pero volviendo al tema de la Corporación Presencia Colombo Suiza, fue una de las beneficiadas con el proyecto de Guajira Azul, pues participó en su ejecución. 

En su larga trayectoria como contratista del Estado, en los últimos años consiguió un contrato en el departamento del Cauca, por $200 millones, a través del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, con el objeto de “Prestar servicios para promover la protección integral y proyectos de vida de las niñas y los niños que pertenezcan o se autoreconozcan como parte de una comunidad étnica, a partir de su empoderamiento como sujetos de derechos y del fortalecimiento de la corresponsabilidad de la familia, la sociedad y el estado, propiciando la consolidación de entornos protectores para las niñas y los niños”; y con una duración de 5 meses y 15 días. 

De igual manera contrató con la regional del ICBF en Norte de Santander, por un monto de $907 millones de pesos. En el 2013 la sede regional Antioquia de la misma entidad, firmó un contrato la Corporación, por casi $3 mil millones de pesos, con un período de ejecución de seis meses.

Y en el 2017 suscribió otro contrato por $1.577 millones de pesos, para ser ejecutado en 7 meses, solo por citar algunos, y todos dirigidos a conseguir la “protección integral de niñ@s y adolescentes”, principalmente en zonas rurales del departamento. 

Ahora bien; surgen varias preguntas: ¿por qué la esposa de un expresidente de la República, y uno de sus hijos hacen parte de una entidad que contrata con el Estado? ¿Tendría causales de inhabilidad para participar en la contratación? ¿Existirán garantías reales para sus competidores a la hora de participar en una convocatoria, a sabiendas de que con solo una llamada se puede influenciar al contratante? ¿y luego, a la hora de evaluar el cumplimiento de un contrato de la mencionada ONG, podrá darse con total transparencia, sabiendo que entre sus directivos aparecen esposa e hijo de un expresidente? ¿qué tan ética es la participación de los familiares de Uribe en la junta directiva de esta Corporación? 

Por último, vale recordar que el ex presidente Álvaro Uribe Vélez fue un duro crítico de las ONG que defendían los derechos humanos. Numerosos registros, documentos y denuncias dan cuenta de la vehemencia con que Uribe satanizó a estas ONG. Así que ahora resulta curiosa la indignación que le ha causado lo revelado por el alcalde de Medellín sobre las contrataciones de una ONG donde participan su esposo e hijo, alegando que la Corporación Presencia Colombo Suiza lleva más 30 años «trabajando en favor de los niñ@s y adolescentes de Colombia, de manera abnegada y transparente». A la luz del ex presidente Uribe, existen, como diría él “buenas y malas” ONG. 

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