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Mediante el Acuerdo Metropolitano No 003 del 4 de septiembre de 2020, y la Resolución No 602 del 25 de junio del presente año, proferida por el IGAC, se pretende entregarle al AMB, dos nuevas funciones; la primera de autoridad ambiental y la segunda de gestor catastral.

El distrito de Barranquilla, historicamente ha sido un pésimo administrador de los recursos naturales, en todos sus intentos de organizar un ente de control y administrador de los presupuestos destinados a obras de prevención y conservación del entorno natural de la ciudad, ha fracasado.  La corrupción y la mediocridad han sido siempre los componentes de la oración constitutiva de entidades como Dadima, Damab, Fondo Hídrico, Barranquilla Verde, etc.

Hoy, muy a pesar de que este Acuerdo Metropolitano tiene la firma del alcalde distrital de Barranquilla, y el silencio de los demás alcaldes del Área con el que aprueban y comparten esa iniciativa, también se destaca la negación por parte del alcalde de Malambo.

La Resolución del IGAC la refrenda con la firma la Directora Olga Lucía López Morales, con sede en Bogotá. A esta Resolución se opuso el alcalde de Soledad, municipio que no entregará el manejo de su catastro al AMB.

En el acuerdo del AMB, se presentan 21 considerandos con los cuales pretenden entregarle al AMB la competencia medioambiental. Es conveniente precisar que el AMB no es una entidad territorial, por lo tanto, no puede ejercer esa competencia.

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Por otra parte, es necesario decir que es una locura pretender reemplazar a la Corporación Autónoma Regional del Atlántico CRA, con un acto administrativo, dado que esa entidad fue creada por la Ley de la República No 99 de 1993. En tercer lugar, acabarían de un plumazo con la CRA, ya que el 80%, de sus recursos proviene del impuesto predial de los cuatro (4) de los cinco (5) municipios que conforman el AMB, ya que hay que sacar al municipio de Malambo.

Como lo hemos demostrado en artículos anteriores, la Corportación Autónoma Regional del Atlántico, tampoco es que sea una entidad digna de elogios. Su alto volumen de contrataciones OPS, la han convertido en un apetitoso fortín político, donde se transan dudosos contratos con entidades fantasmas.

Sien embargo, considermos que a su haber tiene muchos logros y que una eficiente administración puede enderezar su rumbo.

¿Quienes se oponen a la iniciativa del AMB?

Con relación a este tema los 19 alcaldes del departamento han considerado que esa decisión es Ilegal, perversa y prevaricadora.

El senador José Name, se expresó de la siguiente manera: “Decidir a puerta cerrada, sin atribuciones legales, sin consulta alguna y sin socialización de ningún tipo, el futuro ambiental del departamento del Atlántico levanta todo tipo de suspicacias e inquietudes que impiden ver con buenos ojos la voluntad, a todas luces ilegal, de la junta del Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) de inventarse una Autoridad Ambiental Especial con funciones dentro de su exclusiva jurisdicción”.

De acuerdo con lo expresado por Humberto Currea Yépez, presidente de la Fundación de Pescadores y Ambientalistas de Luruaco, son varias las organizaciones de pescadores del Atlántico, quienes unánimemente han rechazado la decisión del Área Metropolitana de Barranquilla sobre la conformación de una nueva entidad de carácter ambiental que regule los 4 municipios que pertenecen a dicha jurisdicción.

El periodista Horacio Brieva títuló una de sus columnas: Alcalde Pumarejo Explíquenos.  En uno de sus apartes dice: “Cómo el AMB, en adelante, podrá actuar sobre un amplio territorio que incluye nada menos que las 16.000 hectáreas de expansión urbana entre la primera y la segunda Circunvalar, presiento que aquí la motivación primordial es manejar unas gigantescas decisiones inmobiliarias y una formidable contratación. La ciudad va a crecer en el sector mencionado y eso, comprensiblemente, excita el olfato mercantil”

El director de la AMB, así mismo, destacó que a las competencias como autoridad ambiental se suman las de autoridad catastral en Malambo, Galapa y Puerto Colombia, lo que “complementa el propósito para robustecer el rol de planificador del desarrollo armónico del territorio de la AMB”.

Para Ángel Tuirán, profesor e investigador del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte, el principal objetivo de convertir al Área Metropolitana de Barranquilla en autoridad ambiental es contar con un solo ente que planifique y coordine las acciones para la protección y conservación del medioambiente en el perímetro de dicha área. Destacó que estas entidades fueron dotadas de estas funciones y competencias por medio de la Ley 1625 de 2013, conocida como la nueva Ley de Áreas Metropolitanas.

El actual director de la CRA, Jesús León en entrevista que le hiciera el periódico El Tiempo, dijo “Estamos abiertos a revisar a sentarnos con el Área Metropolitana, con el alcalde de Barranquilla con los demás actores de la Junta Metropolitana, pero si vale la pena resaltar que la decisión adoptada el día cuatro de septiembre del año 2020 no fue concertada ni consultada con nosotros como autoridad ambiental y como máxima autoridad ambiental del departamento del Atlántico.

Igualmente se refirió a la inversión de la CRA en Barranquilla, en estos términos “En el 2016 se suscribió el convenio 031 del 2016 para la reconstrucción vial y la canalización de los siete arroyos más peligrosos de la ciudad y hoy son una realidad gracias a los aportes de esta corporación por un valor de $710,000 millones de pesos que obedecen a recursos pignorados del recaudo del porcentaje transferido por el Distrito de Barranquilla por concepto de impuesto Predial, y este proyecto tiene vigencia futura comprometida hasta el año 2035”.

Con esta decisión se “perjudica doblemente a la CRA, la primera por perder sus principales ingresos, y la segunda no poder cumplir con el pago de las vigencias futuras comprometidas en el convenio 031/16, lo que le cerrara las puertas y por supuesto no podrá realizar inversiones en los 19 municipios del Departamento del Atlántico. Un crimen ecológico”, dijo León.

¿Qué es lo que se busca?

Por supuesto que hay otras voces, que se han pronunciado a favor y en contra de dicha iniciativa, en la cual no hubo explicación alguna, nI concertación por parte del alcalde Jaime Pumarejo y menos por el director de la AMB.

Pareciera que en el fondo lo que se busca con esto es facilitar el negocio inmobiliario entre las dos circunvalares, unas 16.000 hectáreas, sin problema alguno, ya que, entre sus funciones, en el literal 2, le corresponde otorgar licencias ambientales (serán express), concesiones, permisos, y autorizaciones.

Una entidad manejada por el alcalde Distrital como una Secretaría más, no se opondrá a proyecto urbanístico alguno, ni a la contratación que se de en esa área. Igualmente le permitirá manejar los avalúos catastrales a su antojo, tal como lo han venido haciendo en el Distrito.

Siguen apareciendo empresas o locles comerciales o grandes superficies de comercio, con avalúos que no corresponden a la realidad, o lotes que aparecen como residenciales o parqueaderos cuando son lotes, que deberían aparecer como lotes urbanizables no urbanizados que tienen la mayor tarifa, o locales comerciales que aparecen como residenciales de estratos bajos. Son muchas las denuncias que distintas entidades han efectuado sin que procedan a realizar los correctivos necesarios, Esos son recursos que se quedan en manos de los propietarios y que perdemos todos los barranquilleros.

Es posible también, que decidan como lo han hecho en el Distrito de no cobrar la plusvalía generada por las inversiones de la Nación. Con esta centralización se podría favorecer a los dueños de la tierra y grandes urbanizadores. Incluso, es tanto el poder de los dueños de la tierra o grandes constructores que se dan el lujo de colocar a uno de sus miembros en la Junta Directiva de una empresa que presta los servicios públicos domiciliarios.

La realidad es que el AMB es una entidad que ha venido desarrollando funciones desde su creación, que no han sido las mejores. En materia de transporte intermunicipal es un caos, tanto como en el transporte urbano. En materia de contratación tiene el gran lastre del Megatanque 7 de Abril, que costó más de $36.000 millones, de los cuales la Nación aportó $12.000 millones, y el resto el Distrito de Barranquilla y el Departamento del Atlántico, y se ha convertido en un “elefante blanco”, no ha podido funcionar, ni ha sido recibido por la empresa Triple A.

El AMB no cuenta con personal calificado para desempeñar las funciones ambientales y catastrales, que le quieren asignar. Apoyados por la ESAP espera estructurar la planta administrativa que necesitan para asumir eficientemente esas funciones. Tampoco cuentan con un presupuesto adecuado para desarrollar su labor, su capital es muy bajo y en el primer semestre de este año, arroja un faltante superior a los $6.500 millones.

Es preciso aclarar que el Distrito de Barranquilla, no puede delegar su competencia en materia ambiental a ninguna entidad. Las competencias como la responsabilidad administrativa no se delegan. El Distrito tiene que contar con una entidad territorial, tal como la ejerce hoy con “Barranquilla Verde”.

Se le olvida al profesor Ángel Tuiran, que la misma Ley que abogan (1625/13), en su artículo 65, establece un trato especial en materia ambiental a los Distritos, con régimen constitucional especial, otorgándoles ejercer autoridad ambiental delegadas por las Corporaciones Autónomas Regionales. En nuestro caso la CRA. Esta disposición constitucional se impone frente a las otorgadas a las Áreas Metropolitanas.

¿Será que la idea del alcalde Pumarejo es constituir el gran distrito de Barranquilla?

Cosa distinta es que los gestores de la iniciativa, busquen darle cumplimiento a la Constitución Política del país, de crear el gran Distrito de Barranquilla, integrado por los municipios que hoy hacen parte del Área metropolitana. ¿Es eso lo que quieren?

Para ello deben convocar a un plebiscito para que los habitantes de esos municipios voten por anexarse al Distrito de Barranquilla. Solo así, pueden crear esa entidad ambiental con carácter metropolitano, y manejar el catastro y por supuesto todas las funciones que ejecutan los municipios que se anexarían.

Si esa es la idea, bienvenida, la compartimos totalmente. Llevamos años proponiéndola, creo que es oportuna esta idea, debido a que los jefes políticos como los actuales alcaldes parecen estar de acuerdo con las competencias entregadas al AMB.

Alcalde Jaime Pumarejo, pase a la historia del Atlántico como el gran reformador de las entidades públicas que conforman el AMB, liderando el proceso de anexión a Barranquilla, de los municipios de Soledad, Galapa, Malambo y Puerto Colombia. Sea usted el gestor de la constitución del gran Distrito de Barranquilla.

Abra el debate a todos los niveles, su propuesta será respaldada por el pueblo atlanticense. No le de miedo acabar con alcaldías, concejos, personeros, contralores y Secretarías que no resuelven nada. El ahorro sería grande, al igual que disminuiría la corrupción. Adelante alcalde usted tiene la palabra. Tenga la seguridad que esa propuesta de eliminar las alcaldías será bien recibida por la comunidad de cada uno de los municipios. De hacerlo podremos planear bien el desarrollo económico, social y urbano del gran Distrito de Barranquilla.

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