Entre presupuestos crecientes, regalías multimillonarias y centenares de contratos, la gestión municipal 2024-2025 exhibe músculo financiero, pero sigue sin resolver del todo el problema que más golpea a la comunidad: agua potable, ejecución efectiva y coherencia entre planeación, contratación y resultados.

Planta de tratamiento de agua en La Cabellona
La puesta en marcha del sistema de filtración en La Cabellona fue presentada como un hito de la administración municipal.
Protesta ciudadana por falta de agua en Albania
La otra cara del relato oficial: barrios y sectores de Albania han salido a bloquear vías para reclamar agua potable.

“Seguimos en el departamento de La Guajira. Vamos a auscultar la gestión municipal de Albania…”. Este examen no es un ejercicio literario sino fiscal, administrativo y social. Lo que sigue es una radiografía forense de los dos primeros años de gobierno de la alcaldesa Nera Eloísa Robles Bonivento, cruzando archivos oficiales de ingresos, gastos, regalías y deuda; el Plan de Desarrollo 2024-2027, el Plan de Acción 2025, el Informe de Gestión 2024, publicaciones oficiales, prensa regional y fuentes jurídicas sobre prevaricato por omisión. 

Vamos a auscultar la gestión municipal de Albania, donde analizaremos exhaustivamente, a nivel forense. Haremos un estudio forense de la gestión realizada por esta alcaldesa en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de publicidad y participación ciudadana…

Aclaración documental necesaria: Albania pertenece a La Guajira, y la mandataria que aparece en piezas oficiales recientes es Nera Eloísa Robles Bonivento. La existencia simultánea de referencias antiguas a Néstor Sáenz González en páginas institucionales residuales ya es, por sí misma, una señal menor de desorden informativo en el ecosistema oficial.

Metodología transparente: cinco cruces y una regla básica

Esta evaluación se construyó con cinco capas de verificación independientes: primero, los archivos presupuestales y de regalías reportados a la Contaduría; segundo, el portal oficial del municipio; tercero, prensa regional con seguimiento territorial; cuarto, trazabilidad contractual en SECOP/portales de consulta; y quinto, fuentes jurídicas oficiales para el examen penal. La regla básica fue sencilla: no calificar por propaganda, sino por rastro financiero, coherencia documental y efecto visible sobre los problemas más sentidos de la comunidad. 

Lo primero que dicen las finanzas: Albania no depende 100 % de Bogotá, pero todavía vive lejos de la autonomía

Los ingresos ordinarios del municipio pasaron de $67.278 millones en 2024 a $81.069 millones en 2025. Es una mejora importante. También mejoró el esfuerzo fiscal propio: los ingresos propios subieron de $7.663 millones a $15.335 millones, es decir, pasaron de 11,4 % del ingreso ordinario a 18,9 %. Ese avance merece reconocerse: Albania no se quedó quieta recaudando. Pero el dato duro sigue siendo incómodo: aun en 2025, más de cuatro quintas partes del presupuesto ordinario provinieron de transferencias nacionales y recursos de capital/balance. 

Si además se suman las regalías, la dependencia externa se vuelve más brutal. En 2024 el municipio reportó $113.395 millones de ingresos de regalías y en 2025, $128.641 millones. Traducido: frente al total de recursos reportados entre presupuesto ordinario y regalías, el dinero verdaderamente propio apenas representó alrededor de 4,2 % en 2024 y 7,3 % en 2025. Albania mejoró su músculo tributario, sí; pero sigue siendo, en la práctica, un municipio sostenido por transferencias y renta minera, no por una base fiscal robusta y diversificada. 

Visualización fiscal 2024-2025

Indicador fiscal20242025Lectura forense
Ingresos ordinarios$67.278 millones$81.069 millonesCrecen, pero con fuerte peso externo
Ingresos propios$7.663 millones$15.335 millonesMejora real del recaudo
% ingresos propios / ordinarios11,4 %18,9 %Sube, pero sigue bajo
Pagos ordinarios$61.866 millones$65.348 millonesEjecución sostenida
% pagos de inversión65,1 %70,8 %Positivo, con matices
Ingresos de regalías$113.395 millones$128.641 millonesEl gran pulmón financiero
Pagos con regalías$113.395 millones$132.701 millones2025 gasta más de lo que ingresa ese año, señal de uso de saldos/proyectos multianuales

Fuente de la tabla: cálculos sobre los archivos oficiales de ingresos, gastos y regalías reportados para 2024 y 2025. 

Distribución clave: transferencias vs. inversión

Vigencia% dependencia de transferencias/SGP sobre ingresos% inversión sobre gasto
202459,08 %67,68 %
202554,75 %70,57 %

La lectura política de esta tabla es incómoda: el municipio muestra vocación inversionista, pero esa inversión sigue descansando en una estructura altamente dependiente de recursos externos. En otras palabras, Albania administra bastante, pero produce relativamente poco músculo propio frente al volumen de necesidades que promete resolver. 

Línea por línea: dónde entra la plata y en qué se va

En 2024 y 2025, la mayor bolsa del ingreso ordinario no fue un impuesto local sino el régimen subsidiado de salud. En 2024 el concepto dominante fue “Régimen subsidiado” con $27.233 millones, seguido por ICA comercial con $12.363 millones y predial urbano con $4.643 millones. En 2025 volvió a mandar el régimen subsidiado con $29.124 millones, mientras el ICA comercial llegó a $11.067 millones, el predial urbano a $4.756 millones y la contribución sobre contratos de obra pública escaló a $5.029 millones. El mensaje es claro: la alcaldía mejoró recaudo, pero la arquitectura del ingreso sigue descansando sobre salud subsidiada, SGP y gravámenes vinculados al circuito extractivo/contractual. 

Por el lado del gasto ordinario, la etiqueta “inversión” luce bien en el papel —65,1 % en 2024 y 70,8 % en 2025—, pero la lectura forense obliga a quitarle maquillaje al dato: el principal programa pagado en ambos años fue “Transferencias para Empresas Sociales del Estado”, con $27.233 millones en 2024 y $29.124 millones en 2025. Después aparecen servicios para la comunidad y sueldos básicos. Dicho de otro modo: sí hay un peso alto de la inversión, pero una parte decisiva corresponde a giros del sistema de salud y no necesariamente a transformación física visible del territorio.

La deuda, en cambio, no parece ser hoy el principal problema. El reporte de deuda pública muestra al menos dos créditos relevantes: uno con Banco de Occidente por $2.000 millones y otro con Bancolombia por $4.550 millones, para un total aprobado de $6.550 millones. Al cierre de 2025 el saldo reportado fue de $3.489 millones, con $293,6 millones pagados en intereses y $838,5 millones en amortizaciones durante la vigencia. No hay explosión de endeudamiento; el verdadero drama está menos en la deuda y más en la capacidad de convertir dinero abundante en servicios confiables.

Regalías: el municipio nada en renta minera, pero no logra traducir toda esa abundancia en tranquilidad social

Aquí aparece el corazón del expediente. En 2024 Albania reportó $113.395 millones de ingresos por regalías y en 2025 $128.641 millones. En 2024 el mayor destino sectorial pagado fue Transporte con $54.304 millones, seguido de Educación con $18.990 millonesVivienda, ciudad y territorio con $8.085 millonesAgricultura con $7.717 millonesDeporte con $7.092 millones y Ambiente con $7.003 millones. En 2025 volvió a dominar Transporte con $76.567 millones, seguido por Educación con $19.823 millonesMinas y energía con $8.563 millonesVivienda con $8.085 millones y Deporte con $7.905 millones. Albania no es un municipio pobre en flujo; es un municipio con problemas de traducción entre flujo financiero y resultado ciudadano. 

El detalle producto por producto es aún más elocuente. En regalías sobresalen pagos multimillonarios para vía urbana mejoradavía terciaria mejoradainfraestructura educativa mejoradaparques recreativosinfraestructura de agua potablesoluciones alternativas de acceso al aguaceldas fotovoltaicas y transporte escolar. En otras palabras, los sectores que más preocupan a la comunidad sí tienen huella presupuestal. El problema no es ausencia de renglones; el problema es la distancia entre el renglón y la vida cotidiana. 

En 2025, los sectores más fuertes en regalías fueron transporteeducacióndeporte y recreaciónagricultura y desarrollo ruralvivienda/territorio y minas y energía. Entre los productos más visibles aparecen mejoramiento de vías urbanas y terciarias, infraestructura educativa, parques recreativos, apoyo técnico para adaptación climática, plantas de beneficio comunitarias y otras líneas sectoriales. Es decir: sobre el papel, la plata de regalías sí tocó temas estructurales.

Y aquí llega la pregunta incómoda, la que arruina los discursos de lanzamiento con aplausómetro: si el municipio compromete semejante magnitud de recursos en inversión y regalías, ¿por qué la conversación pública sigue orbitando sobre la falta de agua potable, la precariedad de servicios y la frustración de comunidades rurales e indígenas? Porque una cosa es la ruta del dinero y otra, mucho más cruel, es la ruta del resultado. 

Plan de Desarrollo 2024-2027: el municipio que soñó una cosa y administró otra

El discurso oficial es ambicioso. El plan vende a Albania como un territorio “justo, equitativo y con futuro”, productivo, turístico e innovador, con cuidado de lo público, garantía de derechos y protección de la tierra, el agua y la biodiversidad. Pero ya desde los documentos públicos aparece una primera grieta metodológica: mientras la página del plan enumera cuatro grandes compromisos, la nota oficial de presentación ante el Concejo dice que el documento se construyó a partir de cinco líneas estratégicas. Puede parecer un detalle menor. No lo es. En un examen forense, las inconsistencias narrativas tempranas suelen anunciar inconsistencias de seguimiento posteriores.

La alcaldía sí publicó un Plan de Acción 2025 y lo presentó como documento estratégico con objetivos, proyectos, indicadores, presupuesto, cronograma y mecanismos de seguimiento. También publicó un Informe de Gestión 2024, y además realizó una rendición de cuentas ante autoridades tradicionales wayuu sobre avances en educación, salud, infraestructura y bienestar rural. Es decir: existe una capa de transparencia formal. 

Pero ahí entra la segunda grieta, más seria. En septiembre de 2025 la Procuraduría abrió indagación previa contra funcionarios de la administración de Albania por presuntas omisiones para suscribir el Plan de Acción Municipal necesario para el Plan Estratégico de Inversiones, señalando que esa falta habría impedido avanzar formalmente en proyectos prioritarios de agua potable y saneamiento para comunidades rurales indígenas. Esa es la clase de contradicción que ningún boletín de prensa puede ocultar: publicar un plan no sirve de mucho si se omite firmar el instrumento que destraba la ejecución real.

Los cinco problemas principales y sus cinco indicadores de gestión

A falta de un tablero público plenamente desplegado en el rastreo accesible, los cinco problemas se definieron cruzando el plan, la nota de participación ciudadana, la agenda pública de la administración y la prensa territorial: agua potable y saneamiento; salud; educación; vías/movilidad/seguridad; empleo-diversificación-servicios básicos ruralesSource Source Source

Visualización de desafíos, metas públicas y logros observables 2024-2025

ProblemaCompromiso/meta públicaHuella financiera y administrativaResultado visiblePuntaje
Agua potable y saneamientoMejorar calidad del agua, operar PTAP, construir pozos y puntos de potabilizaciónSGP agua 2024-2025; subsidios de acueducto/alcantarillado; regalías para agua potable y soluciones alternativasPersisten protestas y críticas al operador; mejora parcial, no solución estructural4,0/10
SaludMejorar condiciones de salud, gestionar infraestructura hospitalaria y puestos ruralesTransferencias al régimen subsidiado y a ESE; anuncios de hospital y relevo gerencialFinanciamiento sí, transformación visible todavía limitada6,0/10
EducaciónCalidad educativa, infraestructura escolar y permanenciaRegalías altas para educación y transporte escolar; acciones oficiales en zona ruralAvances moderados, pero sin prueba contundente de salto estructural6,2/10
Vías, movilidad y seguridadMejorar red vial y responder a inseguridad en corredoresRegalías masivas en transporte; adición a vía La Florida-Cuestecitas; mesas de seguridadHay obra y gestión, pero persiste bloqueo por inseguridad y rezago vial5,4/10
Empleo, diversificación y servicios básicosTurismo, energía limpia, gas domiciliario, proyectos productivosTurismo/agro/energía en regalías; 21 comunidades energéticas; gas para 300 hogaresSeñales promisorias, todavía incipientes6,3/10

Promedio final de los cinco indicadores: 5,6/10.
Adjetivo global: REGULAR.

Fuente de la tabla: elaboración propia sobre presupuesto ordinario, regalías, plan, noticias oficiales y prensa regional. 

1) Agua: donde la retórica choca con la llave seca

El agua es el principal agujero negro de esta administración. A favor del gobierno hay hechos: la alcaldía exhibió la puesta en marcha del sistema de filtración en La Cabellona; la alcaldesa habló de 47 soluciones en zona indígena, nuevos pozos profundos y dos proyectos para potabilizar agua en puntos estratégicos; y el municipio ha contado con recursos ordinarios del SGP-agua y con regalías para infraestructura y soluciones alternativas. En contra del gobierno hay un dato más poderoso que cualquier discurso: la población siguió protestando por falta de servicio y la propia alcaldesa terminó enfrentando públicamente a Aqualia por la mala operación.

Ese contraste es demoledor. En 2024 y 2025 el municipio registró recursos significativos para agua y saneamiento; pagó subsidios de acueducto, alcantarillado y aseo; y además arrastraba una vieja promesa de nuevo acueducto respaldada históricamente desde el nivel nacional. Sin embargo, el periodismo territorial siguió registrando usuarios con servicio deficiente, cierres viales por desabastecimiento y un editorial lapidario: en Albania “esperan agua potable”, no porque el problema no tenga plata, sino porque la institucionalidad no logra convertir la plata en continuidad.

2) Salud: mucho giro, poca prueba de transformación

En salud, la gestión merece una nota menos severa. La administración movió cuantiosos recursos del régimen subsidiado, anunció gestión para la construcción de la planta física del hospital, priorización de dos puestos de salud rurales y el fortalecimiento del plan de acción en salud pública. También hubo cambio en la gerencia del Hospital San Rafael con la posesión de David Cotes Mengual. El problema es que el expediente visible muestra más financiamiento y reorganización que resultados estructurales verificables sobre oportunidad, calidad o ampliación concreta de capacidad instalada. 

3) Educación: el expediente más sólido después de las finanzas

Aquí sí hay una señal más favorable. El plan y las publicaciones oficiales insisten en la educación como eje de transformación; los primeros 100 días reportaron fortalecimiento de calidad, trabajo sobre PEC/PEI/SEIP, y la Secretaría de Educación habló de inversión en infraestructura de planteles. A eso se suma un rastro fuerte en regalías: educación fue uno de los sectores más financiados en ambos años y en 2025 aparece incluso pago para transporte escolar. No es todavía un milagro educativo, pero sí uno de los frentes donde el dinero y la narrativa se parecen más entre sí.

SECOP: cuando la contratación habla más alto que los discursos

El cruce con la base abierta de SECOP arrojó 484 registros contractuales para Albania entre 2024 y 2025, por un valor agregado cercano a $31.475 millones. En 2024 se registran 222 contratos por $14.331 millones; en 2025, 262 contratos por $17.144 millones. La contratación no fue marginal: fue un brazo operativo importante del gobierno. 

La modalidad dominante fue la contratación directa, con 391 procesos y cerca de $12.593 millones, seguida del régimen especial con ofertas, con 16 procesos por más de $11.502 millones. También hubo licitación pública, licitación de obra pública, mínima cuantía y selección abreviada, pero en proporciones menores. No toda contratación directa es irregular, por supuesto; pero cuando domina de forma tan amplia, la pregunta obligada ya no es ideológica sino de control: ¿hubo suficiente competencia, publicidad y trazabilidad?

Entre los contratistas con mayores montos figuran Fundación UrumaConsorcio Atención Integral Adulto Mayor 2025AsocienagaIndustria y Transportes SAS ZESE, la ESE Hospital San Rafael de Albania, y el contratista del gas domiciliario, entre otros. La dispersión temática es amplia: adulto mayor, salud pública, microacueductos, deporte, turismo, seguridad, apoyo institucional y gas domiciliario. El gobierno contrató para casi todo; el debate es si ese “casi todo” resolvió lo esencial. SECOP abierto

Contratos de alto interés forense

AñoProcesoValorObjeto resumidoFuente
2025CA-003-2025$2.188.804.200Atención integral a adulto mayorSECOP
2025LOP 003-25$1.895.884.605Optimización de microacueductos en Los Remedios e ItakaContratos.gov.co
2025CDIR 085-25$900.000.000Plan de Intervenciones Colectivas en saludContratos.gov.co
2025CDIR 169-25$774.196.200Ampliación de cobertura de gas domiciliarioContratos.gov.co
2024LIC 001-24$708.000.000Vigilancia y seguridad privadaContratos.gov.co

El hallazgo más llamativo es una anomalía de trazabilidad en el proceso CA-003-2025, que aparece replicado en datos abiertos con el mismo objeto, el mismo contratista y el mismo número de proceso, pero con valores distintos. Esto no autoriza a gritar fraude sin prueba adicional; sí autoriza, y obliga, a pedir aclaración documental y contractual porque la consistencia del dato público es parte de la transparencia. SECOP abierto


Deuda pública: discreta, pero existente

El archivo de deuda pública reporta un monto aprobado total de $6.550 millones, con saldo a cierre de vigencia actual cercano a $3.489 millones. Los créditos identificados se concentran en dos sectores: Justicia y del Derecho y Agricultura y Desarrollo Rural, con entidades financieras como Banco de Occidente y Bancolombia. En 2025 se registran pagos de intereses y amortizaciones. La deuda no asfixia al municipio, pero tampoco es irrelevante. 

Lo interesante aquí no es tanto el volumen, sino la justificación sectorial: si se toma deuda para impulsar sectores específicos, el estándar de evaluación no puede ser solo contable; debe ser territorial. El crédito no se defiende con una hoja Excel sino con una mejora visible en derechos, productividad o infraestructura. Deuda pública créditos 2024


Cinco problemas principales, cinco indicadores y una nota por problema

Para aterrizar la evaluación a gestión concreta, propongo la siguiente matriz de indicadores:

Problema principalIndicador de gestiónEvidencia asociadaCalificación
Agua potable y saneamiento% de proyectos priorizados con financiación, contrato y operación efectivaPTAP, microacueductos, pozos, conflicto con Aqualia, reclamos ciudadanos3,8/10
Salud pública% de acciones preventivas y de salud pública ejecutadas con cobertura verificablePIC 2025, articulación con Hospital San Rafael5,8/10
Educación e infraestructura escolar% de recursos y metas de educación traducidos en obra/servicio comprobableRegalías en educación, permanencia, infraestructura6,2/10
Vías, movilidad y conectividad% de proyectos viales y de movilidad en fase ejecutiva o terminadaTransporte y vías en regalías, seguridad vial, conectividad rural5,3/10
Diversificación económica y servicios básicos% de hogares/comunidades beneficiadas en gas, energía, agro y turismoGas domiciliario, parque solar, agro, turismo5,4/10

Promedio general

5,3/10 — REGULAR

La palabra correcta aquí es regular, no porque no exista gestión, sino porque la gestión no demuestra aún una correspondencia contundente entre recursos, contratación y alivio estructural de los problemas más graves. En otras palabras: la administración hace cosas; lo que no está probado es que haga suficientes cosas correctas, al ritmo correcto y con el impacto correcto.


Análisis jurídico: ¿hay base para hablar de prevaricato por omisión?

El artículo 414 del Código Penal colombiano sanciona al servidor público que omita, retarde, rehúse o deniegue un acto propio de sus funciones. Pero la Corte Constitucional, en la sentencia C-392 de 2006, fue clara: el simple hecho objetivo de la omisión o el retardo no basta, por sí solo, para imponer responsabilidad penal. La conducta debe ser típica, antijurídica y culpable. O dicho sin latín penal: no toda torpeza administrativa es delito. Corte Constitucional C-392/06

Sin embargo, en este caso no estamos ante una sospecha inventada por columnistas con cafeína. La Procuraduría General de la Nación informó en septiembre de 2025 una indagación previa por presuntas omisiones en la suscripción del Plan de Acción Municipal, instrumento señalado como indispensable para la ejecución de proyectos del sector de agua potable y saneamiento básico. El propio ente de control indicó que la falta de suscripción habría impedido avanzar formalmente en proyectos prioritarios, entre ellos un sistema de abastecimiento para comunidades rurales indígenas. Procuraduría General de la Nación

Desde una perspectiva estrictamente periodística y jurídicamente prudente, eso permite afirmar tres cosas. Primera: sí existe una omisión administrativa relevante bajo examen oficial. Segunda: esa omisión podría tener impacto material sobre derechos colectivos básicos, especialmente agua y saneamiento. Tercera: hablar de posible encuadre en prevaricato por omisión es jurídicamente defendible como hipótesis investigativa, pero no como conclusión cerrada mientras no se acrediten dolo, deber funcional preciso y nexo suficiente bajo el estándar penal. Procuraduría General de la Nación Corte Constitucional C-392/06 Ámbito Jurídico

La conclusión jurídica responsable, entonces, no es “hubo prevaricato”. La conclusión responsable es más seria y menos estridente: existen elementos objetivos que justifican un escrutinio disciplinario y una exploración jurídico-penal de la omisión denunciada, especialmente si dicha omisión bloqueó proyectos esenciales para población vulnerable. Y eso, tratándose de agua potable en comunidades indígenas, no es un asunto menor ni decorativo. Procuraduría General de la Nación


ODS: cumplimiento parcial, con un fracaso particularmente incómodo

La gestión muestra señales compatibles con los ODS 3, 4, 7, 9 y 11: salud pública, educación, energía, infraestructura y mejoramiento de servicios. Los contratos de PIC, gas domiciliario, deporte, turismo, conectividad y obras de agua o microacueductos apuntan en esa dirección. Pero donde la narrativa se descose es en el ODS 6 (agua limpia y saneamiento) y, por arrastre institucional, en el ODS 16 (instituciones eficaces y transparentes)

Cuando un municipio logra mostrar contratos, cifras, reuniones, socializaciones y compromisos, pero no consigue cerrar el expediente social del agua, el cumplimiento ODS no puede calificarse como alto. Puede decirse, con generosidad técnica, que es mixto: avances sectoriales visibles, pero un rezago crítico en el indicador más sensible para la dignidad cotidiana de la población. 


Veredicto forense

La gestión 2024-2025 de Nera Eloísa Robles Bonivento en Albania, La Guajira merece una calificación de 5,3/10: REGULAR. No es una administración paralizada ni vacía; tiene presupuesto, tiene regalías, tiene contratación y tiene relato. Pero tampoco alcanza, con la evidencia disponible, la categoría de buena gestión, porque el núcleo del mandato territorial no se mide por la cantidad de papel firmado sino por la calidad del agua que llega, la consistencia de los proyectos que se ejecutan y la confianza que la institucionalidad inspira. 

Dicho en lenguaje menos diplomático: Albania no parece estar frente a una alcaldía sin actividad, sino frente a una administración que se mueve más rápido en el presupuesto y en el contrato que en el resultado estructural. Y en un municipio donde el agua sigue siendo motivo de reclamo, bloqueo, discusión pública y observación de la Procuraduría, eso pesa más que cualquier eslogan con tipografía institucional. 


Cierre editorial

En Albania hubo presupuesto, regalías, contratos, plan, acción, discurso, asamblea, rendición y promesa. Lo que todavía no hay, al menos no con la contundencia que exige el caso, es absolución territorial. Porque la ciudadanía no bebe PowerPoint, no hierve boletines y no se baña con comunicados. La gente abre la llave. Y ahí, precisamente ahí, es donde una gestión dice la verdad.

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