Radiografía forense de los dos primeros años de la administración de Kleyver Oviedo Farfán: 94,35 en el FURAG, caja que se encoge, cinco créditos con rentas empeñadas y un ODS 6 que no arranca
Nos encontramos en el municipio de Palermo (Huila). Vamos a auscultar la gestión municipal de Palermo, donde analizaremos exhaustivamente, a nivel forense, el trabajo del alcalde Kleyver Oviedo Farfán. Haremos un estudio de la administración realizada por este alcalde en sus dos primeros años de gobierno, con la ayuda de las herramientas que toda alcaldía municipal tiene para demostrar sus actividades y el desarrollo de su gestión con transparencia y obediencia a la Ley de publicidad y participación ciudadana. Ese es, exactamente, el espíritu de este expediente: cinco fuentes oficiales cruzadas, formulario por formulario, vigencia por vigencia.
Y el titular no es el que uno esperaría. En los formularios del CUIPO, en el Índice de Desempeño Institucional y en la ejecución presupuestal, la administración de Kleyver Oviedo Farfán —elegido en 2023 con 6.837 votos— luce impecable: 94,35 puntos en el FURAG 2025, un 92,93 por ciento de eficiencia en la ejecución del gasto y una deuda que bajó 3,08 por ciento en un año. Pero el periodismo de investigación no cubre formularios: cubre vidas. Y en El Juncal, el centro poblado donde el agua llega con niveles peligrosamente altos de flúor, los formularios no se beben. La corrupción no solo se denuncia: se disecciona. Aquí va el bisturí.
El mecanismo expuesto: de dónde sale cada peso — y quién lo manda
Toda alcaldía es, en el fondo, una caja con dos llaves: la que abre el contribuyente local y la que abre el gobierno central. La radiografía del CUIPO —la Categoría Única de Información del Presupuesto Ordinario que publica chip.gov.co— muestra que en Palermo la primera llave sigue girando bien, pero que la administración prefiere, cada año un poco más, la segunda.
En la vigencia 2024 el municipio recaudó $38.724.473.550 entre todos sus rubros. En 2025 la cifra subió a $45.465.660.447: un incremento de 17,41 por ciento, nada despreciable para un municipio de 28.899 habitantes. El problema no está en el tamaño del pastel, sino en quién hornea la harina. Mientras los ingresos propios —recursos corrientes de libre destinación, impuesto predial, industria y comercio, sobretasas— crecieron 8,87 por ciento (de $22.399.457.792 a $24.387.407.042), las transferencias de la Nación crecieron 29,12 por ciento (de $16.325.015.758 a $21.078.253.405). Traducido al lenguaje de la calle: de cada tres pesos nuevos que entraron a Palermo en 2025, dos venían con remitente de Bogotá.
El resultado es una diapositiva silenciosa que nadie publica en los boletines: Palermo pasó de financiar el 57,84 por ciento de su presupuesto con recursos propios a financiar el 53,64 por ciento. Cuatro puntos y veinte centésimas de autonomía que se esfumaron en un año. No es una catástrofe —Palermo sigue generando más de la mitad de lo que gasta, algo que no pueden decir decenas de municipios colombianos—, pero es una tendencia que, si se deja correr, convierte al alcalde en un buen administrador de plata ajena.
¿Qué se exige entonces? Lo que la propia teoría fiscal lleva décadas trillando y que este expediente deja escrito para la historia: actualizar el catastro urbano y rural, fortalecer el recaudo del Impuesto Predial Unificado y del impuesto de industria y comercio —la columna vertebral del ICLD— y fiscalizar con lupa las sobretasas ambiental y de alumbrado público, además de la contribución asociada a las obras. Con un recaudo propio creciendo al ritmo de las transferencias, Palermo estaría en otra liga. Mientras tanto, la tabla 1 y la figura 1 cuentan la historia que la propaganda no menciona.
Tabla 1. Estructura de ingresos y autonomía fiscal, 2024 frente a 2025
| Variable financiera | Año 2024 | Año 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Recaudo total (con fondos) | $38.724.473.550 | $45.465.660.447 | +17,41 % |
| Recaudo propio (sin fondos) | $22.399.457.792 | $24.387.407.042 | +8,87 % |
| Transferencias del gobierno central | $16.325.015.758 | $21.078.253.405 | +29,12 % |
| Autonomía fiscal (ingresos propios) | 57,84 % | 53,64 % | −4,20 pp |
| Dependencia del gobierno central | 42,16 % | 46,36 % | +4,20 pp |
Fuente: CUIPO, chip.gov.co (formularios de ejecución de ingresos, 2024 y 2025).

Caja, superávit y la ruta del gasto: 92,93 por ciento de ejecución con el tanque a media altura
Si el presupuesto es la promesa, la ejecución es la verdad. Y aquí el expediente de Palermo tiene dos verdades que compiten por el titular.
La primera es incómodamente buena: en 2025 la administración comprometió $47.166.117.251 y obligó $43.833.898.087. Eso es un 92,93 por ciento de eficiencia, un nivel que muchas capitales de departamento firmarían con los ojos cerrados. La segunda es la que no aparece en el boletín de prensa: el superávit fiscal —lo que sobrevive después de pagar todas las exigibilidades— se desplomó de $22.711.099.060 en 2024 a $13.369.918.835 en 2025. Una caída de 41,1 por ciento en un solo año. Las disponibilidades en caja y bancos bajaron de $27.000.245.358 a $20.398.437.406: seis mil seiscientos millones de pesos menos esperando en el colchón.
¿Drama o ajuste? Depende del ojo con que se mire. Un municipio con superávit de $13.370 millones y exigibilidades de apenas $3.566 millones —cuentas por pagar de la vigencia por $2.376,6 millones, reservas presupuestales por $1.786,4 millones y otras exigibilidades por $619,6 millones— sigue siendo fiscalmente sólido; cualquier contador lo firma sin temblar. Pero el ritmo importa: si el superávit sigue cayendo al paso actual, la holgura que hoy permite pagar maquinaria, domos y alumbrado sin sobresaltos tendrá fecha de vencimiento.
El detalle fino está en la composición de la caja. De los $20.398 millones disponibles al cierre de 2025, solo el 25,6 por ciento son recursos corrientes de libre destinación; el 63,2 por ciento está amarrado a destinación específica y el 11,2 por ciento pertenece a fondos especiales. Dicho sin maquillaje: la parte del colchón que el alcalde puede mover con criterio propio es bastante menor de lo que sugiere el titular de caja. El resto llega con el nombre del proyecto bordado.
Tabla 2. Disponibilidades, exigibilidades y superávit al cierre de 2025
| Concepto | Valor (pesos) |
|---|---|
| Total disponibilidades (caja y bancos) | $20.398.437.406,03 |
| Cuentas por pagar de la vigencia | $2.376.611.739,44 |
| Reservas presupuestales | $1.786.434.042,19 |
| Otras exigibilidades | $619.577.642,96 |
| Total exigibilidades y reservas | $3.566.473.181,94 |
| Superávit fiscal neto | $13.369.918.835,74 |
| Composición de la caja: libre destinación (C.1) | 25,6 % ($5.233.136.412) |
| Composición de la caja: destinación específica (C.2) | 63,2 % ($12.892.975.448) |
| Composición de la caja: fondos especiales (C.3) | 11,2 % ($2.272.325.546) |
Fuente: CUIPO, chip.gov.co (cierre 2025); elaboración propia.

La deuda: cinco créditos comerciales y rentas empeñadas hasta el 130 por ciento
Aquí hay que empezar por los elogios, porque el expediente los respalda. Al cierre de 2024 el saldo de la deuda pública era de $15.557.124.947. Al cierre de 2025, de $15.077.402.250: una reducción neta de 3,08 por ciento, lograda amortizando $1.994.445.514 de capital y pagando $1.185.358.552 de intereses, mientras los nuevos desembolsos se limitaron a $1.500 millones —frente a los $5.126 millones tomados en 2024—. En un país donde los alcaldes tratan el crédito comercial como extensión natural del presupuesto, contener el endeudamiento es, siendo generosos, gestión prudente. Y así hay que escribirla.
Ahora el bisturí. Esos cinco créditos activos no son gratis: están garantizados con rentas futuras empeñadas y, en dos casos, hasta el 130 por ciento de su recaudo. El crédito de educación por $11.887.943.554 con el Banco Davivienda —el más grande del portafolio, destinado a la primera fase de Promoción Social— está amarrado a la sobretasa de la gasolina al 120 por ciento. Los $4.000 millones de maquinaria pesada con el Banco Agrario y los $1.500 millones para predios de vivienda y complejo recreativo —contrato firmado el 2 de mayo de 2025— pignoran el impuesto de industria y comercio al 130 por ciento. El polideportivo tipo domo ($3.500 millones) compromete el SGP de libre inversión al 130 por ciento, y la modernización del alumbrado público ($3.100.369.539 con Bancolombia) embarga la sobretasa del alumbrado al 120 por ciento.
La aritmética es simple: el ICA y el SGP de libre inversión —dos de las rentas más flexibles que tiene un alcalde— ya tienen dueño en su mayor parte. Las administraciones 2028-2031 heredarán una caja con menos margen para emergencias, para la nómina creciente o para los proyectos que la gente pida entonces. A eso se suma el compromiso diferido de las vigencias futuras: en octubre de 2025 la administración autorizó $3.415 millones para comprometer recursos de vigencias posteriores, de los cuales $2.894,5 millones ya quedaron comprometidos, sin desembolsos proyectados más allá de 2028. La tabla 3 desmenuza el portafolio. Cada fila, por separado, es una obra útil. En conjunto, es una hipoteca.
Tabla 3. Portafolio de deuda pública interna: créditos activos y rentas pignoradas
| Sector / proyecto | Entidad | Renta pignorada | Monto aprobado | % pign. |
|---|---|---|---|---|
| Deporte y recreación (polideportivos tipo domo) | Banco Agrario | SGP libre inversión | $3.500.000.000 | 130 % |
| Transporte (maquinaria: motoniveladora y retroexcavadoras) | Banco Agrario | Impuesto de industria y comercio | $4.000.000.000 | 130 % |
| Educación (primera fase Promoción Social) | Banco Davivienda | Sobretasa a la gasolina | $11.887.943.554 | 120 % |
| Minas y energía (modernización del alumbrado) | Bancolombia | Sobretasa de alumbrado | $3.100.369.539 | 120 % |
| Vivienda y ciudad (predios para complejo recreativo y VIS) | Banco Agrario | Impuesto de industria y comercio | $1.500.000.000 | 130 % |
Fuente: FUT Deuda Pública, CUIPO chip.gov.co (vigencia 2025). Contrato del crédito de vivienda firmado el 2 de mayo de 2025. Vigencias futuras 2025: $3.415 millones autorizados, $2.894,5 millones comprometidos.
Regalías y PDET: los giros del Sistema General y la ventana que se abrió en 2025
Palermo no juega solo con su caja y las transferencias del SGP: es municipio PDET de la subregión Norte del Huila, declarado por el Decreto 893 de 2017 como parte de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial. Ese estatus abre fuentes de recursos que un municipio de 29 mil habitantes jamás alcanzaría con su recaudo propio: el Sistema General de Regalías y las convocatorias del OCAD Paz.
El portal de transparencia de la alcaldía registra 59 proyectos del Sistema General de Regalías publicados y 13 decisiones de OCAD, además de un saldo de estampillas con destinación específica de $1.845.053.213 al cierre de 2025. Y hay una noticia grande que este expediente obliga a registrar: el 1 de octubre de 2025 el OCAD Paz aprobó, de manera histórica, $1,76 billones para proyectos en municipios PDET —la mayor asignación registrada en estas convocatorias—, en sectores de transporte, agricultura, vivienda, tecnología y salud. Palermo, como parte del PDET Norte del Huila, es sujeto potencial de esos giros.
La honestidad forense obliga: los formularios del Sistema General de Regalías de las vigencias 2024 y 2025 no fueron anexados a este expediente, así que aquí no se audita línea por línea el giro de las regalías del bienio. Lo que sí se puede afirmar es el potencial: entre el estatus PDET, el OCAD Paz y las estampillas, Palermo tiene una tercera llave fiscal que, bien administrada, podría compensar los 4,2 puntos de dependencia perdidos frente al gobierno central. Bien administrada. Ese adverbio es, precisamente, el trabajo de este oficio.
FURAG 2025: 94,35 puntos, top 3 por ciento nacional — y por qué eso no llena la olla
Cada año, el Departamento Administrativo de la Función Pública mide a las 1.102 alcaldías de Colombia con el FURAG, el Formulario Único de Reporte de Avance en la Gestión, y lo condensa en un Índice de Desempeño Institucional. Es, con permiso de la opinión pública, el indicador más objetivo de la calidad de la gestión municipal: mide planeación, presupuesto, talento humano, control interno, servicio al ciudadano y transparencia, entre otras dimensiones, con 104 columnas de desagregación.
El dato, para que nadie lo lotape: en la medición de la vigencia 2025, la Alcaldía de Palermo obtuvo 94,35 puntos, en el Grupo 3 del índice. Eso la coloca como el quinto mejor municipio de los 37 del Huila —detrás de Íquira (97,85), Hobo (97,09), Algeciras (96,26) y Guadalupe (94,85)— y entre los primeros 33 del país, es decir, el top 3 por ciento nacional. En el FURAG 2024 la cifra había sido 90,2, según la divulgación pública de los resultados: la administración mejoró 4,15 puntos en un año y superó a ciudades que la triplican en población y presupuesto, como Neiva (90,69) y Pitalito (91,71). La figura 3 compara a Palermo con los diez mejores del departamento.
¿Se aplaude? Sí. ¿Se descree? También. El FURAG mide capacidad administrativa —que la casa esté en orden, que los reportes se entreguen, que el talento humano se gestione con técnica—, pero no mide si el agua llega limpia a El Juncal ni si los jóvenes tienen a dónde ir después de las seis de la tarde. Es el examen de la arquitectura del edificio, no de la vida que se vive dentro. Por eso esta evaluación lo pondera con el 25 por ciento de la nota final —su peso merecido—, pero no lo confunde con el expediente social. Ambos conviven en este texto, y el contraste entre ambos es, exactamente, el periodismo.

El sentir de la gente contra el Plan de Desarrollo: cinco indicadores que se leen con el grifo abierto
El Plan de Desarrollo 2024-2027 se llama «Palermo tiene quien lo quiera», fue adoptado mediante el Acuerdo 004 de 2024 y promete —como todos— responsabilidad, planeación estratégica y mejora continua. La pregunta del periodismo investigativo no es si el plan está bien escrito: es si el sentir de la gente y el papel del CUIPO cuentan la misma historia. Para responderla, este expediente construyó cinco indicadores de gestión, uno por cada problema que las comunidades reportan a la prensa regional, a la personería y a las plataformas de participación, calificados de 0 a 10 contra la evidencia documental de 2024 y 2025.
El primero y más doloroso: agua potable y saneamiento. Nota: 4,5. En noviembre de 2025 el diario Diario del Huila documentó que los habitantes de El Juncal llevan años consumiendo agua con niveles peligrosamente altos de flúor, mientras el acueducto del corregimiento aparece como promesa de campaña incumplida. La comunidad de Betania ha denunciado públicamente agua no apta para el consumo humano; en el barrio Alcalá los cortes dejan sectores enteros a seco; y en el barrio Santa Bárbara los habitantes ponen en duda la calidad del agua que les llega, con recibos que no acompañan. Mientras tanto, el municipio cierra 2025 con un superávit de $13.370 millones. Que la plata sobre y el flúor entre por las tuberías no es un problema de caja: es un problema de prioridades. Y esa es la definición más precisa de un punto ciego de gestión.
Los otros cuatro indicadores, en cambio, hablan de una administración que sí camina: vías e infraestructura (7,5), con la compra de maquinaria pesada por $4.000 millones, la recuperación de vías urbanas y la adjudicación departamental de la rehabilitación de la vía Palermo–La Y; educación e infraestructura social (7,0), con el crédito de $11.887,9 millones para la primera fase de Promoción Social; vivienda y equipamiento comunitario (7,0), con la adquisición de predios para complejo recreativo y vivienda de interés social, los polideportivos tipo domo y la modernización del alumbrado; y empleo y economía local (6,0), donde la apuesta por industrializar el mármol y un recaudo de industria y comercio en crecimiento son señales prometedoras, pero todavía incipientes. El promedio de los cinco es 6,4. La figura 4 muestra el desnivel: cuatro indicadores en zona dorada y el agua, en rojo, muy por debajo del umbral. El plan se llama «Palermo tiene quien lo quiera». Los datos dicen que el municipio tiene quien lo administre bien; lo que El Juncal quiere saber es quién lo deja con agua limpia.
Tabla 4. Cinco indicadores de gestión 2024–2025 contra los problemas que le preocupan a la comunidad
| Indicador (problema) | Evidencia documental 2024–2025 | Nota (0–10) |
|---|---|---|
| Agua potable y saneamiento | Flúor alto en El Juncal (promesa incumplida), agua no apta en Betania, cortes en barrio Alcalá, quejas de calidad en Santa Bárbara; superávit de $13.370 millones sin solución integral | 4,5 |
| Vías e infraestructura | Maquinaria pesada por $4.000 millones; recuperación de vías urbanas; vía Palermo–La Y adjudicada por la Gobernación del Huila | 7,5 |
| Educación e infraestructura social | Crédito de $11.887,9 millones para primera fase de Promoción Social (pignoración del 120 % de la sobretasa de gasolina) | 7,0 |
| Empleo y economía local | Iniciativa de transformación del mármol; recaudo de industria y comercio en crecimiento (+8,87 % el recaudo propio); resultados incipientes | 6,0 |
| Vivienda y equipamiento comunitario | Predios para complejo recreativo y VIS ($1.500 millones); polideportivos tipo domo ($3.500 millones); alumbrado moderno ($3.100,4 millones) | 7,0 |
Fuente: elaboración propia a partir de CUIPO, PDM 2024-2027 (Acuerdo 004 de 2024) y prensa regional. Promedio de los cinco indicadores: 6,4.

Los ODS en Palermo: avances con un punto ciego llamado ODS 6
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible no son un adorno de informe: son la vara con la que se mide si el presupuesto llega a la vida. En el tablero de Palermo 2024-2025 el balance es mixto, y el contraste es elocuente.
El ODS 6 —agua limpia y saneamiento para todos— es el rojo del expediente. Con flúor en El Juncal, agua no apta en Betania y cortes en la cabecera, no hay meta de producto que lo compense: este es el compromiso incumplido de fondo, y así se registra. El ODS 7 (energía asequible y no contaminante) avanza con la modernización del alumbrado público financiada con $3.100,4 millones; el ODS 9 (infraestructura resiliente) suma con maquinaria vial propia y la recuperación de vías urbanas; el ODS 11 (ciudades y comunidades sostenibles) camina con predios para vivienda de interés social, complejo recreativo y polideportivos; y el ODS 4 (educación de calidad) tiene su apuesta mayor en la primera fase de Promoción Social.
Calificado con la misma vara del expediente, el componente ODS recibe 6,0 sobre 10: hay avances reales y verificables en cuatro frentes, pero la meta más básica —el agua— está por debajo del estándar mínimo. En Colombia, donde los alcaldes presumen de ODS en diapositivas, conviene recordar la regla de este oficio: los ODS se cumplen en la vida de la gente o no se cumplen. En Palermo, por ahora, se cumplen a medias y se beben a la mala.
Calificación final: 7,45 — un «Bueno» con reservas y sin prevaricato
Con el expediente completo —CUIPO 2024 y 2025, deuda, vigencias futuras, regalías, FURAG, contratación, ODS y percepción ciudadana—, este es el veredicto metodológico de corrupcionaldia.com. La calificación es un promedio ponderado de seis componentes, cada uno medido de 0 a 10, con la advertencia de rigor: la escala no es absoluta, porque evalúa la gestión contra el punto de partida del municipio y los recursos disponibles. Los estándares mínimos de transparencia, eficiencia y obediencia a la ley, en cambio, son igualmente exigibles para todos.
9,4 × 0,25 + 7,5 × 0,20 + 6,5 × 0,20 + 7,0 × 0,15 + 6,0 × 0,10 + 6,5 × 0,10 = 7,45
El resultado cae en la franja 7,0 a 8,4: Bueno. Una gestión que cumple el estándar, con margen de mejora en componentes específicos —y este caso es el retrato exacto de esa franja—.
Y aquí la regla metodológica de esta casa obliga a una decisión incómoda: cuando la calificación final es igual o superior a 7,0, el análisis jurídico del delito de prevaricato por omisión (artículo 414 del Código Penal) se omite como cuestión de lógica metodológica. No hay forma honesta, con estos datos, de sostener la omisión dolosa de deberes funcionales que ese tipo penal exige: el índice institucional está en el top 3 por ciento del país, la ejecución presupuestal es sobresaliente, la deuda se redujo y la contratación consultada no registra hallazgos públicos de irregularidad. Llamar «criminal» a lo que los datos describen como «bueno» sería exactamente el tipo de exageración que destruye la credibilidad del periodismo de investigación. Este oficio disecciona con precisión, no con volumen.
Pero «Bueno» no es «Excelente», y las alertas quedan fechadas y firmadas: la dependencia del gobierno central creció 4,2 puntos en un año; el superávit fiscal cayó 41,1 por ciento; dos rentas claves están empeñadas hasta el 130 por ciento; y el ODS 6, el del agua, no arranca. Si en la medición de 2026 el FURAG sigue subiendo mientras El Juncal sigue tomando agua con flúor, esta misma metodología tendrá que volver a la mesa —y la conversación sobre las responsabilidades, también—.
Tabla 5. Componentes y pesos de la calificación final de la gestión 2024–2025
| Componente | Peso | Nota (0–10) | Aporte |
|---|---|---|---|
| FURAG (Índice de Desempeño Institucional) | 25 % | 9,4 | 2,35 |
| Ejecución presupuestal CUIPO | 20 % | 7,5 | 1,50 |
| Avance del Plan de Desarrollo | 20 % | 6,5 | 1,30 |
| Transparencia SECOP | 15 % | 7,0 | 1,05 |
| Cumplimiento ODS | 10 % | 6,0 | 0,60 |
| Percepción ciudadana | 10 % | 6,5 | 0,65 |
| Total | 100 % | — | 7,45 — BUENO |
Fuente: metodología de corrupcionaldia.com. Nota final 7,45: gestión que cumple el estándar, con margen de mejora en componentes específicos.

Cierre: la pregunta que le queda a Palermo
Los números de Palermo 2024-2025 cuentan una historia poco frecuente en este portal: la de una administración que maneja bien la caja, administra con prudencia la deuda y aparece entre los mejores del país en gestión institucional. No todo son formularios: hay maquinaria nueva, aulas en construcción, domos deportivos y alumbrado moderno. Eso se registra, y se registra con gusto.
Pero el expediente también deja la foto que la alcaldía preferiría que nadie revelara: un municipio con $13.370 millones de superávit y familias de El Juncal bebiendo agua con flúor. La pregunta no es si Palermo tiene quien lo quiera. La pregunta, dos años después, es más fina y más incómoda: ¿tiene Palermo quien lo administre a la altura de lo que la gente necesita? La plata está. La máquina está. El FURAG está. Falta el agua. Y de ese «falta» depende que este «Bueno» se convierta en «Excelente» en 2026 —o en la advertencia que hoy se firma: cada peso guardado mientras el grifo entrega flúor es una decisión política, no una cifra.
Metodología y fuentes: el cruce de cinco expedientes
Este trabajo aplica la metodología de evaluación de corrupcionaldia.com para los dos primeros años de gobierno municipal (vigencias 2024 y 2025), con un cruce de cinco fuentes independientes y de acceso público:
- CUIPO — Categoría Única de Información del Presupuesto Ordinario (chip.gov.co): formularios de ejecución de ingresos y de gastos (vigencia actual, reservas y cuentas por pagar), deuda pública (créditos, créditos por sector y renta pignorada) y vigencias futuras (autorizaciones), para 2024 y 2025.
- FURAG / Índice de Desempeño Institucional — Departamento Administrativo de la Función Pública, medición de la vigencia 2025 (reporte del 17 de junio de 2026), con 1.102 alcaldías y 104 columnas de desagregación.
- Plan de Desarrollo Municipal «Palermo tiene quien lo quiera» (Acuerdo 004 de 2024) y portal de transparencia de la Alcaldía de Palermo (59 proyectos del Sistema General de Regalías, 13 decisiones de OCAD y documentación del MIPG).
- SECOP I y SECOP II — contratación del municipio y de la Gobernación del Huila relacionada con Palermo — y resoluciones del OCAD Paz publicadas por el DNP (octubre de 2025).
- Prensa regional: La Nación, Diario del Huila, Centro Noticias Huila y Huila Noticias (2024-2026).
Escalas y reglas: la calificación final es un promedio ponderado de seis componentes —FURAG 25 por ciento, ejecución CUIPO 20 por ciento, avance del Plan de Desarrollo 20 por ciento, transparencia SECOP 15 por ciento, cumplimiento ODS 10 por ciento y percepción ciudadana 10 por ciento—, cada uno medido de 0 a 10. La escala evalúa la gestión respecto del punto de partida del municipio y los recursos disponibles; los estándares de transparencia, eficiencia y ley son igualmente exigibles. Si la nota final es inferior a 7,0, se desarrolla el análisis del prevaricato por omisión (artículo 414 del Código Penal); si es igual o superior, se omite. En este caso, con 7,45, se omite.
Limitaciones declaradas: primera, los formularios del Sistema General de Regalías de 2024 y 2025 no fueron anexados al expediente, por lo que los giros de regalías no se auditan línea por línea; segunda, la revisión de contratación en SECOP se realizó por muestreo documental y prensa, sin auditoría total de los procesos; tercera, los resultados del FURAG 2024 se citan de la divulgación pública de Función Pública y de la prensa regional. Ninguna de estas limitaciones altera la calificación final, y las tres quedan abiertas como tareas de verificación ciudadana.






