Leo Castillo

Poeta

La Farsa de la Libertad de Prensa

Periodistas, editores de diarios, miembros de la FLIP y diversas ONG se han reunido para elevar un grito estridente, denunciando supuestos atentados contra la libertad de prensa, inseguridad, y falta de garantías. Sin embargo, esta protesta parece más una cortina de humo que un verdadero reclamo por la libertad. La reunión estuvo blindada por el anonimato, cerrando cualquier posibilidad de diálogo con la sociedad civil.

Periodismo Engreído y Desconectado

En lugar de enfrentarse a la realidad de la calle, este grupo de periodistas y medios se ha encerrado en su propio Olimpo mediático, ajenos a las necesidades y voces del pueblo colombiano. Lejos de ser defensores de la libertad, muchos de estos medios se han vendido al mejor postor, abandonando la ética y traicionando a la ciudadanía. Han preferido un prosaico plato de lentejas, sacrificando los valores que alguna vez caracterizaron al verdadero periodismo.

El Olvido de la Ética Periodística

Para entender la decadencia actual, basta con recordar el caso de Jaime Garzón, un símbolo de la ética y valentía periodística que ha desaparecido en la práctica del periodismo moderno. Mientras el pueblo todavía llora y recuerda a Garzón, los periodistas de hoy miran hacia otro lado, ignorando la miseria ética en la que están sumidos.

La Hipocresía de los Medios

El amor y respeto que el pueblo tuvo por figuras como Jaime Garzón, el caricaturista Rendón, o incluso Gabriel García Márquez, contrasta con el desprecio actual hacia los periodistas que han traicionado su misión. La libertad de prensa no puede ser invocada para mentir o manipular, pero eso es exactamente lo que muchos medios han hecho, destruyendo la confianza del pueblo en ellos.

La Colusión de los Medios con el Poder

El escenario es siniestro. La colusión entre medios y poder ha destruido el orden y se burla de la ley. La libertad se ha distorsionado en una autorización para mentir, y el periodismo se ha convertido en un peligroso Ministerio de la Verdad, donde los hechos pierden relevancia bajo la inundación de la mentira mediática.

El Desastre de la Mentira Mediática

El resultado de esta corrupción mediática es desalentador. La verdad se ahoga en un mar de mentiras, y los intentos de resistencia son aplastados por la censura. Pero el periodista que se vende al mejor postor no escapa a las consecuencias; su propia seguridad y paz están en riesgo en un mundo dominado por la corrupción que él mismo ha ayudado a construir.

La Inevitabilidad del Desenlace

El periodista que se alinea con el poder corrupto, tarde o temprano, será abandonado por aquellos a quienes sirvió. Cuando caiga en desgracia, será despreciado por las mismas ratas que una vez lo utilizaron. El barco de la verdadera libertad se hunde, abandonado en el océano de la mentira y el crimen mediático.


Publicidad ver mapa

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.