Cuando el candidato que promete combatir la corrupción construyó su carrera defendiendo corruptos, estafadores y testaferros del chavismo

Por: corrupcionaldia.com | Investigación especial 11 de febrero de 2026

Más allá de los titulares que anuncian aspiraciones presidenciales y cifras millonarias de respaldo popular, se esconde una verdad que el establishment electoral colombiano preferiría mantener en la sombra: el candidato que se presenta como el «gladiador anticorrupción» vio cómo 3.1 millones de sus supuestas firmas se evaporaron en el escrutinio oficial. Un fraude monumental del 62% que la Registraduría Nacional intenta mantener bajo siete llaves, mientras el personaje construye su imperio político sobre los escombros de una carrera jurídica forjada defendiendo a los más notorios corruptos, estafadores y lavadores de dinero del país.

Esta investigación revela el sistema silencioso que permite que un abogado que amasó su fortuna representando a David Murcia (DMG), Alex Saab (testaferro de Maduro) y una larga lista de parapolíticos condenados, ahora pretenda presentarse como el salvador moral de Colombia. Bienvenidos a la corrupción estructural que se viste de traje impecable y corbata de seda.

I. El Mecanismo Invisible: La Anatomía de un Fraude Electoral

«Se trata de un hito significativo en la historia política de una cifra reunida sin maquinaria que supera ampliamente el umbral exigido y confirma la magnitud del respaldo nacional al proyecto que encarna la defensa de la República«. Así alardeaba Abelardo de la Espriella cuando entregó, con bombos y platillos mediáticos, más de 5 millones de firmas a la Registraduría Nacional del Estado Civil.

Lo que no contó —porque la Registraduría se empeñó en mantenerlo secreto— es que de esos 5.079.000 registros entregados, apenas 1.978.108 firmas fueron declaradas válidas. Un magro 38% de lo prometido. El 62% restante —3.100.892 supuestos «respaldos populares«— se desintegró bajo el escrutinio técnico de la coordinadora del Grupo Verificación por Firmas, Martha Lucía Isaza Rodríguez.

Según el documento «Investigación 44» del informe técnico —obtenido por la periodista Cecilia Orozco Tascón, quien tuvo que librar una batalla legal contra la opacidad oficial— las razones de la invalidación revelan un patrón de manipulación sistemática:

  • 1.437.677 firmas correspondían a datos que no existen en el censo electoral. Personas fantasmas, cédulas inventadas, ciudadanos que nunca existieron.
  • 1.025.663 eran firmas duplicadas. La misma persona «respaldando» al candidato dos, tres, hasta diez veces. ¿Error involuntario o estrategia deliberada de inflación artificial?
  • 159.700 formularios completos presentaban renglones en blanco, invalidados de plano por carecer de la información mínima requerida.
  • Cientos de miles más cayeron por inconsistencias en la verificación biométrica, datos mal registrados o formularios con evidentes signos de falsificación.
Este no es un caso aislado de imprecisión administrativa. Es la radiografía de una operación diseñada para engañar, para inflar artificialmente una supuesta «fortaleza popular» que, sometida al más mínimo escrutinio, se desmorona como castillo de naipes. Y lo más inquietante: la Registraduría Nacional, bajo la dirección de Hernán Penagos, se niega sistemáticamente a publicar esta información para todos los candidatos, generando sospechas legítimas sobre favoritismos electorales y manipulación institucional.

II. Los Actores y sus Roles: El Abogado de los Corruptos que quiere presidir el país

Abelardo de la Espriella no es un novato en el arte de la contradicción. Su biografía es un manual de estudio sobre cómo construir una fortuna defendiendo exactamente aquello que ahora dice combatir. Repasemos su prontuario de clientes ilustres:

El Caso DMG: Cuando defendía al mayor estafador de Colombia

En 2008, De la Espriella se convirtió en el abogado defensor de David Murcia Guzmán, cerebro detrás de DMG, la pirámide financiera que defraudó a cientos de miles de colombianos humildes y dejó pérdidas por miles de millones de pesos. Murcia fue condenado y extraditado a Estados Unidos por lavado de activos en una operación que devastó economías familiares enteras.

La defensa de De la Espriella no fue precisamente discreta. En una entrevista televisiva de la época, cuando el periodista Gustavo Gómez le preguntó: «El día que se desinfle la burbuja de DMG y mucha gente quede en la calle, ¿seguirá tan orgulloso?», el abogado respondió con frialdad corporativa: «Si DMG no pierde la credibilidad de sus clientes, nunca va a pasar nada».

Pasó. Y muchos quedaron en la calle. Pero el bufete De la Espriella Abogados había facturado jugosos honorarios antes del colapso. Hoy, en un giro de cinismo kafkiano, David Murcia ha presentado una queja disciplinaria contra su exabogado, acusándolo de graves faltas éticas y exigiendo la devolución de 5.000 millones de pesos en honorarios que, según alega, nunca se justificaron adecuadamente. El depredador financiero, desde su celda en Estados Unidos, señala ahora al abogado que lo defendió.

La Denuncia que lo Persigue: El Robo de 5.000 Millones a su Propio Cliente

En una vuelta de tuerca digna de una novela negra, el propio David Murcia Guzmán presentó el 11 de febrero de 2026 una queja disciplinaria contra su exabogado Abelardo de la Espriella ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá. El cerebro de la pirámide más grande de la historia colombiana, cumpliendo condena de 22 años en la cárcel de Valledupar por captación ilegal y lavado de activos, acusa ahora al abogado que lo defendió de haberlo estafado con 5.000 millones de pesos (aproximadamente 1.3 millones de dólares).

Según el documento de cinco páginas revelado por el periodista Daniel Coronell, Murcia sostiene que «De la Espriella aceptó asumir mi defensa penal, previo pago anticipado de honorarios por la suma aproximada de cinco mil millones de pesos, cifra que se le pagó en efectivo por parte de mi equipo de trabajo». Pero lo verdaderamente escandaloso vino después: el abogado abandonó la defensa de manera abrupta, sin justificación técnica alguna, sin rendir cuentas del trabajo realizado y, lo más grave, sin devolver ni un peso de los honorarios pagados anticipadamente.

La queja, presentada a través de la abogada Sondra Macollins (quien también es candidata presidencial y ahora representa a Murcia), señala cinco faltas disciplinarias graves: deslealtad profesional, falta de diligencia, vulneración de la confidencialidad abogado-cliente, conflictos de interés y abandono injustificado del caso. Murcia denuncia que De la Espriella renunció públicamente, afirmando haber sido «engañado» por su cliente, violando así la reserva profesional y exponiendo detalles del caso que debían permanecer confidenciales.

Más inquietante aún, el documento revela que De la Espriella nunca informó a su cliente sobre presuntos conflictos de interés derivados de sus acercamientos simultáneos con el entonces presidente Álvaro Uribe, quien posteriormente nombró al padre del abogado, Abelardo de la Espriella Juris, como notario público. La queja también señala que el abogado cobró sumas adicionales por supuestamente liderar un equipo de contadores forenses para analizar la contabilidad de DMG, pero que luego utilizó precisamente esos análisis como excusa para renunciar públicamente, alegando haber descubierto irregularidades que supuestamente desconocía.

La ironía es brutal y reveladora: el estafador que defraudó a 200.000 colombianos humildes ahora denuncia haber sido estafado por el abogado que hoy se presenta como «defensor de la patria» y «gladiador anticorrupción». Como bien expresa la abogada Macollins: «La política no puede ser una excusa para pasar por encima de la ética. Si como ha actuado como abogado va a defender la patria, pues hay que tomar acciones». El expediente fue asignado al magistrado Martín Leonardo Suárez Varón, quien deberá determinar si hubo faltas disciplinarias que ameriten sanciones y, eventualmente, la devolución de los 5.000 millones de pesos supuestamente apropiados de manera indebida.

Alex Saab: El Testaferro de Maduro y la paradoja ética

Aquí es donde la contradicción de De la Espriella alcanza proporciones casi cómicas, si no fuera tan grave. El candidato que hoy se presenta como férreo opositor del régimen chavista y «defensor de la patria» construyó parte significativa de su fortuna representando a Alex Saab, el empresario colombo-venezolano señalado por Washington como el principal testaferro de Nicolás Maduro, acusado de lavar cientos de millones de dólares provenientes de la corrupción venezolana.

Según investigaciones de múltiples medios colombianos e internacionales, De la Espriella no solo defendió a Saab en los estrados: habría actuado como consejero estratégico clave para mantener a la familia del empresario lejos del alcance de las autoridades. Los reportes periodísticos y el libro «Alex Saab» del periodista Gerardo Reyes documentan cómo el bufete triplicó sus ingresos durante los años en que representó al testaferro chavista (2013-2019).

Más inquietante aún: una exabogada de su firma, María Paula Escorcia, fue señalada de tener contactos con el policía Eddie Pinto, condenado en 2019 por frustrar la captura de Alex Saab en 2018. Se denunció que Pinto habría filtrado información privilegiada sobre órdenes de captura. Aunque tanto De la Espriella como Escorcia fueron absueltos por la Comisión Nacional de Disciplina Judicial —en una decisión que levantó cejas entre analistas judiciales—, las sospechas sobre complicidad persisten como una sombra sobre la campaña presidencial.

Hoy, con Saab nuevamente capturado por el FBI en Venezuela (febrero de 2025) y enfrentando nueva extradición a Estados Unidos, estos vínculos resurgen como un fantasma político que De la Espriella no puede exorcizar. La pregunta que muchos colombianos se hacen es legítima y brutal: ¿Cómo se puede estar en contra del narcodictador Nicolás Maduro y, al mismo tiempo, haber recibido pagos millonarios de su principal testaferro?

El Catálogo de la Infamia: Parapolíticos, Corruptos y Otros Clientes Ilustres

La lista de clientes defendidos por De la Espriella lee como un «Who’s Who» de la corrupción colombiana de las últimas dos décadas:

  • Los primos Nule: condenados por el escándalo del «carrusel de la contratación» en Bogotá, que costó miles de millones de pesos al erario público. De la Espriella cobró honorarios cercanos a los $2.000 millones de pesos por asesorar al Consorcio ASA en la licitación del aeropuerto El Dorado.
  • Jorge Pretelt: exmagistrado de la Corte Constitucional, condenado por corrupción en 2019 tras exigir $500 millones de pesos a cambio de favorecer a una empresa con una tutela. Su defensa por parte de De la Espriella generó múltiples columnas críticas de la periodista Cecilia Orozco, quien terminó demandada civilmente por el abogado, iniciando un patrón de acoso judicial que examinaremos más adelante.
  • Dieb Maloof, Rocío Arias y Eleonora Pineda: excongresistas condenados por la Corte Suprema de Justicia en el escándalo de la «parapolítica», por sus vínculos con grupos paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Este prontuario no es el currículum de un defensor de la justicia. Es el mapa profesional de quien construyó su imperio económico en los márgenes éticos de la ley, cobrando fortunas por representar a quienes saquearon el Estado, timaron a los ciudadanos humildes y mancharon las instituciones. Que ahora este mismo abogado se presente como el «gladiador anticorrupción» no es paradoja: es insulto.

III. La Red Subterránea: El Acoso Judicial como arma de censura

Si hay algo que caracteriza la trayectoria de Abelardo de la Espriella, más allá de su colección de clientes infames, es su uso sistemático y compulsivo del aparato judicial para silenciar a periodistas que cuestionan sus prácticas, investigan sus vínculos o critican su actuación profesional.

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) ha documentado exhaustivamente este patrón de acoso judicial. Según datos de la Fiscalía General de la Nación, entre 2008 y 2019 existían 109 casos en los que De la Espriella era denunciante por delitos de calumnia e injuria. Ciento nueve. No es un dato menor: es una estrategia deliberada de intimidación.

El Caso Cecilia Orozco: La Persecución a una periodista valiente

Cecilia Orozco Tascón, directora del informativo Noticias Uno, columnista de El Espectador y ganadora del Premio CPB al Mérito Periodístico Guillermo Cano, ha sido víctima de al menos cuatro procesos judiciales iniciados por De la Espriella en represalia por sus columnas de opinión críticas.

En 2021, el abogado demandó civilmente a Orozco buscando obtener una indemnización de hasta $45 millones de pesos por considerar difamatorias sus columnas sobre el caso Pretelt, publicadas en El Espectador. Las columnas cuestionaban las prácticas de la defensa de De la Espriella y su papel en la estrategia legal del exmagistrado condenado por concusión.

La FLIP fue contundente en su pronunciamiento: «El uso reiterado y expansivo de acciones judiciales contra periodistas y columnistas puede configurar prácticas de acoso judicial. El aparato judicial no puede ser utilizado como una herramienta de presión, castigo o intimidación contra la prensa«.

Finalmente, el Juzgado 16 Civil del Circuito de Barranquilla desestimó el proceso, al no encontrar probado el daño alegado. Pero el daño ya estaba hecho: años de desgaste emocional, económico y profesional para la periodista, enviando un mensaje escalofriante a otros comunicadores que pudieran considerar investigar al abogado.

El Patrón se Repite: Más periodistas acosados

El caso Orozco no es aislado. La FLIP ha documentado:

  • 2018: Jorge Gómez Pinilla, columnista de El Espectador, recibió citación de la Fiscalía tras querella de injuria presentada por De la Espriella.
  • 2019: La FLIP rechazó la exposición de datos privados de un periodista en redes sociales por parte de De la Espriella, incidente que puso en riesgo la seguridad del comunicador.
  • 2024: Cinco periodistas enfrentaron acciones judiciales del candidato por investigar sus relaciones con Alex Saab y David Murcia.
  • Enero 2026: Ana Bejarano, columnista, recibió amenazas de avalancha de tutelas y acciones legales tras publicar un artículo cuestionando los vínculos entre De la Espriella y Alex Saab.

Esta estrategia ha sido promocionada públicamente por De la Espriella como represalia contra sus detractores. No es defensa legítima de su honra: es intimidación sistemática. El mensaje es claro y aterrador: investiga a este hombre, y prepárate para años de procesos judiciales, desgaste económico y amenazas.

IV. El Impacto Oculto: Cuando la Corrupción Electoral Amenaza la Democracia

Las consecuencias de este escándalo trascienden la mera anécdota electoral de un candidato controversial. Lo que está en juego es la integridad misma del sistema democrático colombiano.

Primero, el fraude en las firmas. Cuando un candidato puede presentar más de 5 millones de firmas y que el 62% resulten inválidas sin consecuencias legales inmediatas, el mensaje al resto de aspirantes es perverso: falsifica, infla, manipula… total, en el peor de los casos, te reducirán la cifra pero seguirás en carrera.

Segundo, la opacidad institucional. La negativa sistemática de la Registraduría Nacional, bajo Hernán Penagos, a publicar los detalles de la verificación de firmas de TODOS los candidatos —información que por ley debería ser pública— genera sospechas fundadas sobre favoritismos, protección política y manipulación electoral. Como bien pregunta Cecilia Orozco: «El registrador, con su secretismo, ¿favorece a una o varias campañas presidenciales o perjudica a otra u otras?».

Tercero, la censura mediante acoso judicial. Cuando un candidato presidencial puede llenar los juzgados con 109 denuncias contra periodistas sin que esto genere cuestionamiento masivo sobre su aptitud democrática, algo está profundamente roto en nuestra cultura política. La libertad de prensa no es un lujo: es el sistema inmunológico de la democracia.

Las reacciones políticas han sido contundentes. Juan Fernando Cristo calificó como grave que «casi dos de cada tres firmas resulten falsas», señalando que De la Espriella «acude a la trampa». Gustavo Bolívar lo describió como «un tigre de papel». La senadora María José Pizarro habló de «un fraude en toda regla» y relacionó este episodio con otras denuncias éticas que rodean al abogado.

V. El Sistema Silencioso que Perpetúa la Impunidad

La pregunta que corroe la conciencia cívica colombiana es brutal en su sencillez: ¿Cómo es posible que un abogado con este historial —defensor de corruptos, estafadores y testaferros; acosador judicial compulsivo de periodistas; protagonista de un fraude electoral del 62%— lidere encuestas presidenciales?

La respuesta nos lleva al corazón de la corrupción estructural que este portal investiga incansablemente. Se trata de un sistema que opera en múltiples niveles:

La Estrategia del Espectáculo y la Amnesia Colectiva

De la Espriella ha construido su campaña sobre un modelo que ya hemos visto funcionar en otras latitudes: Trump en Estados Unidos, Milei en Argentina, Bukele en El Salvador. La fórmula es simple y aterradoramente efectiva:

  • Discurso incendiario que promete «destripar» a la izquierda y «castigar» a los corruptos (sin mencionar que él lucró defendiéndolos).
  • Presencia masiva en redes sociales, con bodegas de cuentas falsas amplificando mensajes y atacando a críticos.
  • Apariencia de éxito y ostentación: el reloj de 250 millones de pesos, el jet privado con visitas frecuentes a paraísos fiscales, la imagen de «filipichín forrado en oro» (en palabras de Cecilia Orozco y Daniel Coronell).
  • Apropiación de símbolos de masculinidad autoritaria: se autodenomina «el Tigre», promete «mano firme», habla de «gladiadores» y «defensores de la patria».

Esta estrategia del espectáculo explota deliberadamente la corta memoria colectiva y la frustración ciudadana con la clase política tradicional. En un país cansado de la corrupción, paradójicamente, muchos están dispuestos a seguir a quien mejor la representa, si sabe venderla con suficiente cinismo.

Los Vínculos Oscuros con el Poder

De la Espriella no emergió de la nada. Sus conexiones con el poder político colombiano son profundas y preocupantes. Su padre, Abelardo de la Espriella Juris, fue presidente de la Fundación Iniciativas por la Paz (FIPAZ), organización que según el portal Verdad Abierta era «afín a las autodefensas» y cumplió el papel de «brazo ideológico» de los paramilitares, según declaraciones de alias Ernesto Báez, alias Diana y alias H.H.

Además, De la Espriella hijo ha sido asesor de grupos paramilitares durante negociaciones de paz (2002-2005), y según Noticias Uno, FIPAZ recibió más de 1.300 millones de pesos de las AUC. Varios jefes paramilitares declararon que la organización «se alineó con la causa paramilitar».

Su cercanía con el expresidente Álvaro Uribe —quien designó al padre de De la Espriella como notario público— también genera suspicacias sobre posibles conflictos de interés en algunas de sus defensas, particularmente en el caso de David Murcia, según alega la abogada Sondra Macollins en la queja disciplinaria recientemente presentada.

La Complicidad de Sectores Empresariales y Mediáticos

Un aspecto inquietante del fenómeno De la Espriella es el respaldo que ha recibido de ciertos sectores empresariales y mediáticos. Según el periodista Daniel Coronell, existe financiación de figuras como Juan Carlos Moncada Zapata, abogado y antiguo subalterno del parapolítico Mario Uribe y de William Vélez Mesa, conocido por haber sido el «telonero oratorio de Pablo Escobar».

Además, personajes como Gustavo Rugeles —señalado por múltiples mujeres por violencia de género— han actuado como voceros mediáticos amplificando sistemáticamente los mensajes de De la Espriella, en lo que parece ser una operación coordinada. La periodista Catalina Ruiz-Navarro reveló audios donde una de las víctimas de Rugeles le decía: «¿Me va a mandar a Abelardito y sus matones?».

VI. La Verdad que No Pueden Censurar

En corrupcionaldia.com creemos que una Colombia diferente es posible cuando los ciudadanos conocen la verdad completa. No la verdad maquillada de las campañas publicitarias. No la verdad censurada por el acoso judicial. La verdad desnuda, incómoda, documentada.

Abelardo de la Espriella no es el «gladiador anticorrupción» que promete ser. Es el producto refinado de décadas de corrupción estructural, un abogado que construyó su fortuna defendiendo a quienes saquearon el país, acosando a periodistas que cuestionaban sus métodos, y que ahora intenta comprar la presidencia con 5 millones de firmas de las cuales solo 2 millones resultaron reales.

El 62% de sus firmas se desvanecieron en el escrutinio porque eran fantasmas. Pero el 100% de su pasado está documentado, verificado, probado. Y ningún traje de seda, ningún reloj de 250 millones, ninguna amenaza judicial puede borrar esa verdad.

La pregunta no es si De la Espriella representa el cambio que Colombia necesita. La pregunta es: ¿Estamos dispuestos a dejar que quien más se benefició de la corrupción ahora pretenda gobernar en nombre de combatirla?

La respuesta la tienen los ciudadanos colombianos. Pero solo si conocen los hechos. Solo si la verdad no es silenciada. Solo si la prensa independiente puede seguir investigando sin miedo a las represalias judiciales.

corrupcionaldia.com seguirá investigando, documentando, revelando.

Porque la corrupción no solo se denuncia. Se disecciona.

Fuentes y Referencias Documentales

Esta investigación se basa en:

  • Documento «Investigación 44» del informe técnico de la Registraduría Nacional, obtenido por la periodista Cecilia Orozco Tascón
  • Columnas periodísticas publicadas en El Espectador por Cecilia Orozco Tascón (febrero 2026)
  • Reportes de Infobae Colombia sobre el caso de firmas inválidas (febrero 2026)
  • Pronunciamientos oficiales de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP)
  • Investigaciones de La Silla Vacía, Cambio, Colombia Reports y Diario del Cauca
  • Libro «Alex Saab» del periodista Gerardo Reyes
  • Datos oficiales de la Fiscalía General de la Nación sobre denuncias por calumnia e injuria
  • Reportes de Verdad Abierta sobre FIPAZ y vínculos con grupos paramilitares

Nota de la Redacción:

Este artículo fue elaborado siguiendo los más altos estándares del periodismo investigativo. Toda información presentada está documentada y verificada con fuentes múltiples. corrupcionaldia.com mantiene su compromiso inquebrantable con la verdad y la transparencia, aun enfrentando las posibles represalias legales que históricamente ha empleado el sujeto de esta investigación contra periodistas críticos.

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